“Experiencias Rarámuri”, una inmersión a la cultura de la Sierra Tarahumara

Limpia tu vida de la ansiedad, de la impaciencia, de tantas cosas que te afanan pero te separan de nuestra madre tierra, así encontrarás tranquilidad. Destruye el deseo de poseerla, tú ya eres parte de ella, comparte sus frutos lo mejor que puedas dando cariño y amor sin esperar recompensa, así, encontrarás la paz duradera y comenzarás a ser un verdadero Rarámuri”.

Estas palabras de presentación nos impregnan del espíritu de Experiencias Rarámuri, proyecto ganador del Reconocimiento a la Diversificación del Producto Turístico Mexicano 2018 en la Categoría de Turismo Cultural. Experiencias Rarámuri no es un producto turístico habitual: sus propuestas envuelven al visitante en el corazón de la Sierra Tarahumara (Chihuahua, México) y le sumergen en su cultura.
Pero, para los que no conozcáis la cultura Rarámuri de la Sierra Tarahumara, ¿qué es lo que tiene de particular? ¿Qué es eso que la hace única, especial y diferente de las demás culturas del norte de América? Los tarahumaras son uno de los últimos grupos de América del Norte que han mantenido su lengua y tradiciones intactas. Además, son internacionalmente conocidos como los mejores corredores de larga distancia en el mundo.
Entre el equipo co-creador de Experiencias Rarámuri está La Mano del Mono y el Center for Responsible Travel (CREST), y destacan que “es una propuesta innovadora y exitosa, basada en un modelo de negocio social en el que convergen distintos elementos en un producto turístico”. La propuesta se enfoca en fortalecer medios de vida locales de familias de comunidades Rarámuri, concretamente las comunidades Bacajipare y Huetosachi, al mismo tiempo que les empodera en el manejo y cuidado de sus territorios.
La innovación no sólo radica en el producto en sí, sino en el proceso de co-creación del mismo con las comunidades. En el proceso de co-diseño participaron más de 50 empresarios y aliados comerciales, más de 50 personas de las comunidades Rarámuri, liderados por La Mano del Mono, CREST, CONTEC, El Parque de Aventura de Barrancas del Cobre y por la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico a través de la Dirección de Turismo del Estado de Chihuahua, en un proceso de 24 meses.
Con el proyecto se consiguen dos grandes objetivos: por un lado, diversificar la oferta del destino Barrancas del Cobre con productos turísticos culturales de alta calidad; por otro, se revaloriza la cultura Rarámuri como la esencia de la Sierra Tarahumara, al mismo tiempo que se diversifican los ingresos económicos de la comunidad. Es especialmente interesante la creación de empleos para jóvenes y mujeres en comunidades integradas por 100 familias.
Actualmente ofrecen seis experiencias basadas en el contacto directo con las comunidades. Las actividades denominadas “Pies ligeros”, “Sendero de Gigantes”, “Sendero de los Antiguos” y “Sendero Panóramico” tienen como protagonistas el impresionante paisaje de la Sierra Tarahumara y las historias de sus habitantes y sus antepasados. Las experiencias “Cocina Rarámuri” y “Tejiendo Historias” conectan con la parte más creativa del visitante, permitiéndole preparar sus propios alimentos Rarámuri en compañía de las mujeres de la comunidad y sus propias piezas de artesanía de la mano de las artesanas y los artesanos Rarámuri.

Crédito: Mauricio Miramontes para La Mano del Mono

Ante todo: transparencia

Con tan sólo el 3% de los turistas que visitan Barrancas del Cobre y eligen vivir experiencias Rarámuri, el modelo logra generar ingresos de $831.000 pesos anuales para las comunidades locales, además de la derrama generada en aliados y en el destino. El 20% de estos ingresos comunitarios se reinvierten en la propia comunidad para financiar necesidades como atención médica, captación de agua de lluvia, educación de los niños y mantenimiento de caminos, entre otras.
La innovación del producto se basa en 5 características:

  1. Globalmente único: remarca la especificidad de la cultura Rarámuri.
  2. Culturalmente auténtico: destaca la fuerte organización social como una de las principales razones que les permite reproducir su lengua y su cultura.
  3. Totalmente interactivo: las Experiencias Rarámuri están diseñadas para envolver al turista en sus sentidos. Tocan los tejidos de las artesanías, huelen los alimentos tradicionales, prueban la comida típica, observan el impresionante paisaje.
  4. Fuertemente inspiracional: la experiencia está diseñada para estar en contacto directo con la comunidad, con sus mujeres, sus jóvenes y sus ultramaratonistas. El turista vive algo único que le inspirará a seguir respetando la cultura de las tierras que visita.
  5. Localmente rentable: los productos turísticos son económicamente rentables para las comunidades. Destacan especialmente el valor de las artesanías y los alimentos Rarámuri, ya que está diseñado para tener una interacción directamente con la mujer artesana o la mujer en su cocina. También las y los guías aumentan sus ingresos al compartir sus propias historias mientras caminan por los paisajes de las Barrancas.

El proceso se basó en el Modelo Ecoturismo y Aventura Market Ready.

Se trata de un modelo internacional que fortalece cadenas de valor creando certidumbre en la industria de ecoturismo y aventura mientras se promueve la sustentabilidad y rentabilidad de proyectos que fomentan el desarrollo local y la conservación. El modelo empuja a los prestadores de servicio a estar “listos para mercado”, llevándolos por un proceso de descubrir, validar, desarrollar y diversificar nichos de mercado para fortalecer la sustentabilidad de las empresas a largo plazo generando beneficios a los diferentes actores de la cadena de valor.
El modelo identifica 4 perfiles de empresa; Experiencias Rarámuri tienen un perfil de experiencia emergente, caracterizada por tener oportunidades para comenzar en el segmento el turismo. Cuentan con un plan de trabajo para lograr en un año estar en un perfil Visitor Ready, con un producto turístico definido y preparada para recibir visitantes. Los resultados son aún modestos, pero cabe resaltar los persistentes esfuerzos de la comunidad en el proyecto.
Como dicen en Experiencias Rarámuri, “los límites de los sueños están en la mente, el poder para alcanzarlos en el corazón”. Desde Travindy estamos convencidos de que van a cumplir todos los sueños que se propongan. El viaje no ha hecho más que empezar.
Para conocer más sobre el proyecto, visita la página web de Experiencias Rarámuri.

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Se buscan buenas prácticas de turismo comunitario en Latinoamérica

El Turismo Rural Comunitario (TRC) es una excelente herramienta para la diversificación de las economías rurales, campesinas, indígenas o mestizas, a las cuales les permite generar unos ingresos complementarios. Esta tipología de turismo además, presenta un atractivo para el visitante, ávido de conocer un país de forma auténtica través de sus comunidades locales y experimentar sus costumbres.
Desde Travindy y Travolution.org queremos hacer un llamamiento a todos estos proyectos para que nos presenten sus buenas prácticas en TRC, con el objetivo de elaborar una selección de las soluciones sostenibles más innovadoras y con mayor impacto en Latinoamérica. Esta selección tomará la forma de un manual que será de uso público y difundido entre la red de profesionales del sector Iberoamericano.

¿Quién puede participar?

Si eres miembro de un proyecto comunitario en América del Sur, América Central o México, te invitamos a leer las condiciones de participación, rellenar nuestro cuestionario con la mayor información útil posible y proporcionar el material multimedia requerido para dar a conocer la práctica sostenible de tu proyecto de la que estés más orgulloso. No hay un mínimo de prácticas para presentar por cada proyecto, pero se deberá rellenar el formulario de forma individual para cada una de ellas.

¿Qué buscamos exactamente?

Se seleccionarán las prácticas sostenibles que cumplan con al menos uno de los siguientes requisitos. Cuántos más requisitos cumplas, más posibilidades tendrás de ser seleccionado para aparecer en el manual:

  1. Innovación: buscamos buenas prácticas en emprendimientos comunitarios que sean innovadoras y de carácter único.
  2. Creatividad: buscamos descubrir prácticas creativas, que hagan un uso ingenioso de la naturaleza y de los recursos locales del proyecto turísticos.
  3. Impacto: buscamos prácticas que están siendo medidas por los emprendimientos para poder hablar sobre el impacto que están generando.
  4. Replicabilidad: buscamos prácticas que puedan ser replicables para otros proyectos de TRC en Latinoamérica. Para ellos necesitamos que seas lo más preciso posible en tus explicaciones y que tu buena práctica sea un buen ejemplo del impacto que estás creando.  

Igualmente, si el proyecto no es seleccionado pero desde el equipo editorial consideramos que tiene potencial, nos pondremos en contacto para pedir más información y poder realizar un artículo y/o una entrevista.

¿Cuál es el propósito del futuro manual?

Queremos que el futuro Manual sirva para contar historias innovadoras, que merezca la pena descubrir e incluso imitar, con el fin de potenciar el mantenimiento de un sistema de vida tradicional y en armonía con la naturaleza y la cultura local.
Nos gustaría que este documento sirva como herramienta de gestión para las propias comunidades, así como los operadores turísticos, público en general y ONG’s. Queremos mostrar a nuestra audiencia profesional que los proyectos de turismo rural comunitario trabajan por la protección del medio ambiente, el desarrollo social y el desarrollo económico de los territorios.
Si tu iniciativa coincide con lo descrito, o conoces una iniciativa que pueda encajar en esta descripción, consulta las bases de participación, rellena el formulario y participa.
Si necesitas más información, una copia del formulario en formato word o tienes dudas, escríbenos directamente en: buenaspracticastrc@gmail.com.

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Vista Lago, el sueño colectivo de más de 90 familias de El Salvador

La Cooperativa Los Pinos se dedica al café desde hace 37 años y con 98 socios/as sigue unida para implementar el mismo sistema colectivo a su proyecto turístico Vista Lago, nacido como alternativa a la crisis del 2001.
En el año 1980 El Salvador atravesaba uno de sus peores momentos debido a una guerra civil que tuvo por esos años sus etapas más violentas. El Frente Martí de Liberación Nacional (FMLN) representaba el brazo armado de un pueblo cansado de la opresión a la que era sometido por los gobiernos militares y las clases más adineradas del país.
El FMLN crecía en sus filas debido a la adhesión de miles de campesinos de distintas regiones que veían en la guerra revolucionaria la oportunidad para salir de la miseria a la que los terratenientes los empujaban. Atento a esto el gobierno decidió llevar a cabo una Reforma Agraria con el objetivo de debilitar el apoyo popular al FMLN. Esta Reforma le daba la oportunidad a los peones de adueñarse de las tierras que trabajaban siempre y cuando formaran una cooperativa. Así nació Cooperativa Cafetalera Los Pinos.
A partir de este momento cambió rotundamente la vida de campesinos y campesinas de la comunidad El Congo. La Cooperativa llevó luz eléctrica a la comunidad, agua para todas las familias y más adelante construyó casas, escuelas, centros de salud y casas comunales. Servicios que antes solo eran privilegios del terrateniente.
Al principio se vendía directamente el café uva, es decir la fruta sin ser procesada. En el año 1992 la Cooperativa adquiere un beneficio y se transforma en productora de café. Los servicios y el bienestar seguían aumentando en la comunidad hasta que en 2001 cae estrepitosamente el precio del café y junto a la roya (enfermedad que devastó muchos cultivos) generaron una crisis que sacudió fuertemente la estabilidad de la Cooperativa. Como respuesta a esto, decide encaminarse hacia una nueva alternativa económica: el turismo.
Con ayuda estatal la Cooperativa inauguró en el 2009 su restaurante Vista Lago y comenzó a realizar excursiones del restaurante al borde del Lago Coatepeque. Más tarde se inaugurarían tres cabañas y luego tres más. De esta forma la actividad turística se convirtió en gran aliada para sacar adelante a más de 90 familias que conforman la cooperativa, así como a toda la comunidad, ya que también se ve beneficiada por el emprendimiento turístico colectivo Vista Lago.
Hoy en día el turismo genera empleo no solo para socios y socias, sino también para muchos hijos e hijas de socios. Se necesitan meseros, cocineros, recepcionistas, guías, guardias de seguridad y otros puestos administrativos para los servicios de alojamiento, comida y excursiones que se ofrecen. Además los alimentos necesarios para la cocina se obtienen de las mismas huertas que tiene la cooperativa y si no, se compran a pequeños productores de la misma comunidad.
“Dicen que la unión hace la fuerza y por eso nosotros seguimos soñando”, afirma Reyna – una de las guías – en el tour hacia el Lago. Evidentemente no hay razón por la cual Cooperativa Los Pinos no siga soñando en desarrollar sus posibilidades. Han sacado a su propia comunidad de la miseria y han logrado una admirable administración colectiva de trabajo y auto sostenibilidad.
Las tierras, el restaurante, las cabañas… no son propiedad privada de nadie. Son de todos y todas. Porque tienen bien claro que juntos es como se puede y se debe continuar, porque les duele que algún socio o miembro de la comunidad la pase mal, porque saben lo que es la solidaridad… Cooperativa Los Pinos, y su proyecto turístico Vista Lago, no es ninguna fantasía. Es un caso real que sigue remando en el Lago Coatepeque y demuestra con su ejemplo al mundo que un desarrollo más justo se puede alcanzar.

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Nace Latinspirations para aglutinar operadores locales sostenibles en Latinoamérica

Maike Berkemeier

Latinspirations es un turoperador especializado en turismo sostenible cuyo objetivo es conectar viajeros en busca de experiencias auténticas y responsables en América Latina. Turismo comunitario, trekking, observación de flora y fauna o bicicleta, entre otras, son las actividades que ofrecen a lo largo de los 8 países en los que operan actualmente. Maike Berkemeier habla con Verónica Cachafiero sobre cómo esta joven empresa trabaja con una política de sostenibilidad muy definida, buscando la satisfacción de los clientes, el desarrollo socioeconómico de los territorios con un claro compromiso ambiental y seleccionando minuciosamente a sus colaboradores y actividades.


Verónica: ¿Qué requisitos pedís a vuestros colaboradores para entrar en vuestra red de turismo sostenible?


Maike: Por un lado, vemos si la empresa ofrece experiencias que encajan en el portafolio de viajes de Latinspirations porque los viajes que ofrecemos no son tradicionales, sino experiencias de nicho, tales como turismo comunitario, viajes de trekking, bicicleta, observación de animales, entre otros. Si consideramos interesante la oferta de alguna de estas empresas, les enviamos un cuestionario con el cual evaluamos, entre otros puntos, sus prácticas sustentables.
Entre éstas valoramos, por ejemplo si la empresa tiene una política de sustentabilidad definida, si neutraliza sus emisiones CO2, si apoya algún proyecto ambiental/social activamente o a través de donaciones, cómo capacita a su personal sobre responsabilidad medioambiental y cómo la aplica en sus trabajos. También preguntamos cuáles son sus objetivos y planes a largo plazo, porque consideramos que en el turismo sustentable difícilmente puede lograr un estado perfecto, y es importante no dejar de buscar maneras de seguir mejorando. Varias de las empresas con las cuales trabajamos tienen además algún sello o certificación de sustentabilidad, y es ello lo que por supuesto también nos sirve como orientación.
Sin embargo, para nosotros es importante considerar empresas con y sin sellos o certificaciones, porque nos hemos dado cuenta que hay muchas empresas pequeñas, que aplican muy buenas prácticas, pero que no han tenido los recursos o tiempo para certificarse.

​Verónica: ¿Qué os demandan vuestros clientes para disfrutar de una experiencia sostenible?

Maike: Resumiendo, lo que busca el turismo sustentable es ofrecer una experiencia que minimice el impacto negativo en el destino de viaje, y maximice los beneficios para la población local. Entonces nuestra intención es que los viajes que ofrezcamos, sigan ese paradigma. Esto en la práctica se transforma por ejemplo, entre otros, en que los productos que consume el viajero durante su viaje (comidas etc.) sean en su mayoría locales y minimizando o eliminando la basura que los viajeros dejen en el destino (evitando botellas de plástico, productos envasados o material impreso por ejemplo).

También se busca evitar zonas que actualmente sufren una sobrecarga de turismo privilegiando rutas menos visitadas, o que el viajero aporte con su compra en algún proyecto local social o medioambiental (por ejemplo reforestación, apoyo a comunidades etc.) Pero el ser sostenible no es suficiente para poder ofrecer un producto atractivo a los clientes. Aunque haya viajeros para quienes viajar de forma sustentable sea el tema central de su viaje y prioritario en su decisión de compra (los «ethical travellers» según Amadeus), para muchas personas sigue siendo solo un «plus».
En primer lugar los viajeros buscan una experiencia que calce con sus intereses, y solo en segundo lugar consideran si la opción es sustentable. Entonces aparte de ser sustentables, es importante ofrecer servicios de alta calidad y una experiencia de viaje atractiva que se distinga de lo que ofrece el resto.

Verónica: ¿En qué países estáis operando actualmente? ¿Han sido las prácticas sustentables de vuestros colaboradores la elección de estos destinos?  

Maike: Actualmente estamos ofreciendo viajes en Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Perú y Brasil, y estamos en proceso de publicar en nuestra página web Bolivia y Colombia. Somos especialistas en América Latina, entonces el objetivo a largo plazo es cubrir todos los países de esta zona.
Por un lado, lo que nos ha guiado en elegir nuestros primeros destinos y red de proveedores es nuestro conocimiento personal, porque por supuesto es más fácil y mejor ofrecer lo que uno conoce. Por otro lado, hemos elegido destinos donde hemos podido encontrar empresas que están alineadas con lo que buscamos como empresa sustentable.
Nos hemos dado cuenta que la importancia respecto a aplicar/realizar un turismo sustentable es muy diferente en cada país y eso también se ve reflejado en las prácticas de cada una de estas empresas. Mientras en algunos países, como por ejemplo Costa Rica, el turismo sustentable es un tema que tiene mucha importancia y prácticamente todas las empresas han implementado, al menos, algunas prácticas de sustentabilidad, en otros países recién se le está empezando a dar importancia y donde en muchos de éstos ni siquiera hay aún una normativa o lineamiento a nivel nacional.

Verónica: Una de las experiencias que estáis desarrollando es el turismo comunitario. ¿Cómo lo estáis enfocando? ¿Trabajáis directamente con las comunidades locales?


Maike: Lo que busca el turismo comunitario es generar un intercambio entre los viajeros y los locales, así como crear fuentes de ingresos alternativos o adicionales para las comunidades, y una experiencia cultural auténtica con espacios de aprendizaje para el viajero. Propone conocer otras realidades, tradiciones, costumbres y de esta manera, ampliar el horizonte del viajero. Se viven experiencias de viaje más profundas y cambios que duren más allá del tiempo de viaje. Es una forma muy linda de viajar para quienes buscan una inmersión total en la cultura auténtica del país que visitan y que además quieran aportar a su desarrollo social y económico.

Verónica: ¿Crees que existen empresas o entidades utilizando malas prácticas en el Turismo Comunitario? ¿Cómo afecta esto a las comunidades locales?

Maike: A la vez, el turismo comunitario siempre presenta muchos desafíos. Hay que tener mucho cuidado que los viajes se operen de manera responsable, y que por ejemplo se respeten los límites que definan los locales. De este modo, que tanto ellos como su vida privada no queden demasiado expuestos logrando preservar su autenticidad de manera que este turismo comunitario no provoque cambios de comportamiento ni una pérdida de su cultura local real.  Por lo mismo, los programas de turismo comunitario que estamos ofreciendo trabajan en cooperación con empresas locales de cada país y las cuales son expertas en esta gestionar y desarrollar este tipo de turismo.
Nuestro programa más ejemplar en este momento es un viaje en Salta y sus alrededores donde los viajeros se alojan en diferentes comunidades, interactúan con la gente local y participan en diferentes actividades diarias de esta comunidad.  Es una experiencia muy completa para quienes quieren conocer y realizar una total inmersión de la cultura rural de esta zona.

Verónica: ¿Conocen y demandan los clientes este tipo de turismo o, en cambio, es un turismo aún desconocido?


Maike: Según mi perspectiva siento que el turismo comunitario, por ser un tipo de turismo ​emergente y nuevo, es aún poco demandado en comparación con otros tipos de viaje. ​De todas maneras se busca cada vez más experiencias de viaje auténticas, y es desde esta base que el turismo comunitario tiene un gran potencial posicionarse como ​una experiencia cultural auténtica.

Verónica: ¿Qué tipo de experiencias turísticas ofrece Latinspirations dentro del ámbito del turismo comunitario y cómo favorece esto al desarrollo socioeconómico de la comunidad?

Maike: Las actividades son diversas y dependen del lugar, pero la base siempre está en la interacción que se da entre los turistas y la comunidad local. Como ejemplo, estas experiencias podrían incluir probar y preparar la comida local, aprender sobre sus tradiciones, ritos y costumbres, sobre plantas medicinales y medicina ancestral, participar en las actividades y trabajos diarios de su gente, como la agricultura o la pesca, o visitar sus escuelas.
Para las comunidades, este tipo de turismo genera fuentes de ingreso y puestos de trabajo. Es una alternativa a otras industrias que generan destrucción de los recursos naturales (deforestación, contaminación, caza, etc) y son poco sustentables a largo plazo tanto en el sentido medioambiental como económico. Como la valoración de la cultura auténtica local es una base fundamental del turismo comunitario, esto permite indirectamente que las comunidades aprecien y conserven sus tradiciones. En la mayoría de los casos, además, parte de estos ingresos se destinan a proyectos de bien común para la comunidad, como por ejemplo, la educación, actividades de empoderamiento de mujeres etc.

Verónica: También ofrecéis actividades de avistamientos de fauna. ¿Cómo desarrolláis estas actividades desde el punto de vista del turismo responsable?  

Maike: Si, hay dos temas importantes dentro de este contexto. Por un lado Latinspirations busca que la observación de estos animales sea operada de una manera responsable para evitar molestar los animales y asegurar así que esta actividad los impacte lo menos posible. Para lograr eso, es importante mantener el tamaño de los grupos pequeño, observar los animales desde una distancia adecuada, no alimentar animales para no alterar su comportamiento natural o evitar excursiones durante épocas sensibles para ellos (tales como épocas de reproducción, por ejemplo).
Por otro lado, se debe generar, a través de este turismo, un impacto positivo para la protección y conservación tantos de estas especies como de sus hábitat. La mayoría de los operadores de nuestra red que ofrecen actividades de avistamiento de fauna están muy involucrados en diferentes tipos de iniciativas que apunta a esto mismo: la conservación y/o protección.
Por ejemplo, acá en Chile trabajamos con una empresa especialista en la observación de aves la cual se preocupa mucho de entregar educación ambiental a los pobladores de su región. Eso ocurre principalmente realizando excursiones de avistamiento de aves gratuitas dirigidas a la comunidad con el objetivo de generar conciencia y así sumar aliados en el trabajo de conservación de la biodiversidad. En los países que cuentan con animales silvestres, muchas veces la caza sigue siendo un gran tema y es necesario generar conciencia por un lado, pero también lograr encontrar alternativas válidas y que sean una nueva propuesta de ingreso para quienes la caza actualmente es su actividad principal.
Por ejemplo en la reserva Tambopata en Perú, un operador de nuestra red a través del turismo ha logrado generar un cambio en los hábitos y dado que el turismo se ha transformado en una fuente de ingreso importante, la comunidad ha incorporado regulaciones que prohíben a los miembros cazar en la reserva comunal.

Verónica: ¿Cuál de las actividades que ofrece Latinspirations es para vosotros un ejemplo de turismo sostenible?


Maike: Primero que todo, para Latinspirations, las prácticas de turismo sostenible ideales no solo minimizan los impactos negativos sino que además generan beneficios tangibles e importantes para la población local o para el medio ambiente. Siguiendo esta premisa, uno de nuestros programas favoritos lo ofrece una finca en Costa Rica la cual aparte de ser un Centro Ecoturistico operado de manera sustentable, es una granja de agricultura orgánica y biodinámica.
El objetivo principal de sus actividades consiste en regenerar suelos y combatir el cambio climático ayudando a eliminar dióxido de carbono de la atmósfera. La finca trabaja además en proyectos de reforestación del bosque lluvioso tropical y en la creación de corredores biológicos de modo de conectar sus terrenos con el Bosque Eterno de los Niños y facilitar así el flujo de los mamíferos silvestres (como los pumas o jaguares) entre estas zonas. Durante su estadía, los visitantes aprenden sobre ambos proyectos aumentando conciencia sobre los desafíos ambientales que estamos enfrentando y pueden además participar activamente en la reforestación.

¡Muchas gracias Maike! Recuerda que puedes seguir a Latinspirations en Facebook y en Instagram.

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Turismo rural comunitario en la Patagonia menos conocida

Valcheta es un pequeño pueblo de 5000 habitantes ubicado en la llamada “Región Sur” de Argentina, sobre la ruta 23 que une las playas del océano Atlántico con la famosa ciudad de Bariloche, al pie de la Cordillera de los Andes. Es una zona fuera de los circuitos tradicionales de Patagonia, pero con un gran potencial para el desarrollo del ecoturismo, siendo la entrada a la imponente Meseta de Somuncurá, área natural protegida de 25 mil km2 que comparte con la vecina provincia de Chubut.
Somuncurá (en voz araucana “piedra que suena o que habla”) es una altiplanicie basáltica con sierras que alcanzan los 1900 metros de altura. Constituye un paisaje único formado hace millones de años cuando la Cordillera de los Andes se originó, fascinante por la inmensidad de su tamaño (equivalente al área de la ciudad de México) pero casi completamente deshabitada. Aquí podemos encontrar especies endémicas como la mojarra desnuda en el arroyo Valcheta, además de guanacos, avestruces, liebres, zorros y pumas.
La Cooperativa de trabajo Valcheta Alen se formó hace 5 años por iniciativa de un grupo de emprendedores locales, que detectaron la oportunidad de promover los atractivos naturales y culturales de la región y de esta forma crear una fuente adicional de ingresos para la comunidad local. Así formaron una red de familias rurales interesadas en recibir visitantes y compartir con ellos sus actividades diarias en el campo. La excursión a la meseta es uno de sus atractivos principales. Además de los circuitos y excursiones que propone, la cooperativa cumple un rol social fundamental, gracias a las campañas solidarias y las oportunidades de capacitación que ofrece a la comunidad.
Como parte de nuestro proyecto Ecos del Camino y gracias a la red Hopineo, nos pusimos en contacto con Javier Luquet, técnico en turismo y presidente de la cooperativa, quien nos abrió sus puertas para ayudarlos en el desarrollo de su propuesta turística. Visitamos el pueblo y sus principales atractivos como el Bosque Petrificado, hablamos con los miembros de la cooperativa y otros actores locales, y revisamos sus actuales productos y servicios, para identificar los puntos fuertes y proporcionar herramientas para mejorar los débiles.

Retos y oportunidades del turismo en Valcheta Alen

El desafío principal al que se enfrentan consiste en lograr desarrollar turísticamente la región en conjunto con el gobierno municipal y el resto de los actores locales y provinciales, muchos de los cuales todavía son reacios a colaborar entre sí. La falta de coordinación entre la Municipalidad y la Secretaría de Medio Ambiente para otorgar los permisos de visita al área protegida de la Meseta perjudican la organización regular de circuitos turísticos por parte de la cooperativa. “La secretaría requiere que las autorizaciones para realizar excursiones se envíen una semana antes, cuando muchas veces los visitantes reservan el tour con menos antelación”, cuenta Javier.
Otro de los problemas es la gran cantidad de basura en las calles del pueblo, que cuenta con pocos cestos para residuos y los pocos que se han instalado no son usados por falta de concientización de la población local. Una ciudad limpia y arreglada no sólo es más atractiva para los visitantes, sino también para quienes residen en ella. En Valcheta tampoco se realiza reciclaje de residuos y es una iniciativa que la cooperativa está considerando implementar.
La cooperativa trabaja para entablar un diálogo más fluido con la municipalidad, para complementarse en las tareas de cuidado del pueblo y promoción conjunta de su oferta turística. El Monumento Natural Bosque Petrificado y el Museo Provincial M.I. Kopp ya colaboran con la cooperativa en actividades de formación y difusión de la propuesta cultural de Valcheta, pero falta que más actores se unan.
“Nos estamos movilizando para crear la red de turismo rural comunitario de Río Negro, en conjunto con otras redes que ya existen, como la red Cultura Rural Patagónica en Bariloche”, agrega Javier, quién afirma que la provincia les da su apoyo y espacio de promoción en ferias de turismo, pero falta coordinación con el actor clave que es la municipalidad. Un paso importante lo han dado el pasado 9 y 10 de junio con la organización de una jornada de capacitación en manejo responsable de alimentos junto a la municipalidad, que compete indirectamente al área de turismo y se relaciona con los otros objetivos sociales de la cooperativa.

Soluciones propuestas

Entre nuestras sugerencias a Javier y su equipo se encuentran, en primer lugar, entablar un diálogo más fluido con autoridades locales, seguido de la definición concreta de sus circuitos y productos, para poder comenzar a utilizar canales de comercialización y promoción online. A su vez, es necesario que comuniquen claramente las buenas prácticas que realizan, para que el visitante sepa que su dinero se reinvierte en la comunidad local. Finalmente, la capacitación constante a las familias y sobre todo a los jóvenes es clave para que encuentren oportunidades de crecimiento profesional en el turismo y no abandonen el pueblo.
Sin duda, la actividad turística en Valcheta está dando sus primeros pasos de la mano de la cooperativa, y hay cuestiones básicas que se necesitan resolver, como el manejo de residuos y la concientización de la población local sobre las oportunidades que puede generar el turismo. El modelo de agrupación cooperativa es una opción válida que hace partícipe de los beneficios del turismo a un gran número de actores. Sin embargo, es indispensable el apoyo a nivel municipal para potenciar los resultados y lograr un desarrollo turístico sostenible.

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