En búsqueda del turismo inclusivo: una experiencia personal

A veces nos imaginamos que el turismo inclusivo requiere de grandes inversiones, pero seguramente el cambio más importante está en la mentalidad. Después de viajar por Europa con mi padre en silla de ruedas, me di cuenta de que hay ciertas facilidades que permiten pensar que los viajes inclusivos son posibles, hay demanda para este tipo de viajes y es cuestión de que haya más formación del tema. Cuando hay desconocimiento ponemos barreras.

Un viaje en familia

Vivimos en Colombia, y en 2018, mi papá con 84 años decidió que quería conocer Europa. Para esos años su capacidad de caminar ya se veía disminuida y tenía problemas de circulación. No tenía una enfermedad diagnosticada, simplemente no podía caminar más de 50 metros sin que tuviera que descansar un largo rato; por lo que para mí era una locura que quisiera hacer ese viaje. En ese entonces yo trabajaba como coordinadora de calidad en una agencia de viajes, por lo que le pedí a un compañero de ventas que me averiguara viajes para adultos mayores. Desafortunadamente la agencia no trabajaba con ningún operador especializado en el tema. El turismo inclusivo era poco conocido y no lo veían como un nicho de mercado importante.

Mi papá no le importó y siguió insistiendo. Yo quería que mi compañero lo desanimara de viajar mostrándole las desventajas de viajar, por lo que nos reunimos los tres. Para sorpresa mía, mi compañero hizo todo lo contrario, vio a mi padre con tantas ganas de ir y vitalidad, que le terminó vendiendo el viaje. Yo tenía miedo de que algo le pudiera pasar, pero analizando la situación no habría un momento futuro donde él estaría mejor para viajar, y lo importante es que él se sintiera capaz. Así que en la familia terminamos acordando que se tenía que dejar llevar en silla de ruedas. Mi mamá lo iba a acompañar, pero ella no podía llevarlo, por lo que terminé viajando con ellos. 

¿Cómo nos fue viajando con la silla de ruedas?

Realmente quede gratamente sorprendida de lo que me imaginaba iba a ser el viaje con la silla de ruedas y lo que realmente fue. Internamente en Europa fue mucho más fácil desplazarse en bus, al no tener que estar entrando en estaciones de tren o aeropuertos, y lo que significa estar cargando las maletas. En los lugares que visitamos de Francia, Alemania y España, como era una mezcla de tours guiados y tiempo libre, supimos aprovechar al máximo el tiempo, conociendo los lugares más accesibles. Muchas ciudades de Europa son muy amigables con las personas en condición de discapacidad. Es importante ver que los espacios pensados para todos son buenos tanto para el local como para el visitante.

Sin embargo, desde mi experiencia, no recomiendo visitar Italia con silla de ruedas. Al tener ciudades muy viejas, los lugares turísticos están empedrados, por lo que la movilidad en silla de ruedas es difícil. No puedo olvidar como en Florencia el recorrido guiado se convirtió en una tortura. Por más que intentaba que no nos quedáramos atrás, no podía andar muy rápido. Llegábamos cuando la guía ya había terminado su explicación y continuaba el recorrido. Y mi papá quería una foto, pero por su orgullo no podía estar en silla de ruedas. Entonces una foto tardaba unos minutos mientras lo ayudaba a pararse, le tomaba la foto, y lo ayudaba a sentarse nuevamente.

De Florencia quedaron pocas fotos. Realmente fue una lástima que la guía no pudiera tomarse 5 minutos más, se limitaba a mirar para atrás y ver que no nos perdiéramos en medio de la multitud. Ella tenía que ir a hacer otro recorrido y no podía retrasarse. El argumento de ir tan rápido era que después íbamos a tener 2 horas para recorrido autónomo, pero después de eso yo ya no tenía fuerzas para empujar más la silla.

Florencia es una ciudad museo que vale la pena recorrer con calma. Unos minutos más en el tiempo de la guía podrían haber cambiado la experiencia en el lugar. Quizás no era la intención de la guía, pero el modelo turístico que se venía usando en destinos “exitosos” era lograr atender más turistas sin importarle la calidad de la experiencia en el lugar. Nos deberían importar más las personas y lograr tener empatía por el otro. 

Mi papá feliz en Pisa

En París nos encontramos con una señora en silla de ruedas que también viajaba con su hija, a diferencia de mi padre ella no podía caminar nada. Un chico fuerte que iba en el grupo la ayudaba a subir y bajar del bus. Realmente con mi papá no era tan complicado, porque él caminaba con el bastón. Después, hablando con el guía acompañante de su labor, él se refirió al caso y me comentó que debía viajar con alguien que la pudiera cargar, porque no podía asumir que el guía, el conductor o alguien la iban a cargar.

Me alegra que la señora haya viajado, porque siempre encontró ayuda y siempre tenía una sonrisa. Deberíamos sentirnos afortunados y estar dispuestos a ayudar más seguido al otro. A veces me angustiaba ir lento porque no quería incomodar a las demás personas del grupo, finalmente creo que la mayoría comprendía que no podía ir tan rápido. 

Mi aprendizaje

Personalmente, fue un viaje que me generó grandes aprendizajes, ver a mi padre es entender que las limitaciones están en la mente. También me permitió ponerme en el lugar de los cuidadores y de lo poco amigable que pueden ser los espacios, las ciudades, otra gente, con personas que también quieren viajar, pero de alguna manera se encuentran limitadas. O, al contrario, lo bien que se siente cuando uno visita espacios pensados para todas las personas. Creo que el turismo inclusivo cada vez más puede ser una realidad y que diferentes destinos pueden avanzar para ser lugares para todos.

Se ha avanzado en temas de inclusión, tener una fila preferencial facilita mucho la experiencia. Mi papá disfrutaba de cosas sencillas como el hecho de poder saltarse la fila, se sentía especial. En todas las atracciones turísticas estaban pendientes de que pudiera pasar fácilmente, incluso tenía un precio preferencial, por lo que tenía sus ventajas. Siento que el turismo inclusivo no se ha desarrollado más por miedos como el mío, yo veía más las dificultades de lo que realmente podría disfrutar mi papá. Realmente valió la pena viajar y verlo feliz. 

Por un turismo inclusivo al alcance de todos

Es importante que las personas que trabajamos en turismo comprendamos las necesidades del otro. Elementos simples como a la hora de asignar una habitación a un señor de más de 80 años, no asignarle la habitación más lejana en un hotel grande que parece un laberinto (nos pasó en Italia). Quizás podemos pensar en establecer protocolos sencillos para saber qué hacer para facilitar la estadía o el viaje de personas que podrían requerir una atención especial.

La pandemia que vivimos nos ha servido para que nos replanteemos que podemos mejorar después de que la crisis sanitaria pase. Podríamos reconsiderar mejorar el turismo para todos, incluso para personas con limitaciones. Se debe trabajar en tener espacios más adaptados para todas las personas y un personal mejor capacitado con empatía para mejorar las experiencias. Seguramente muchas personas no viajan porque consideran que sus impedimentos serán un obstáculo, pero si hacemos espacios más accesibles, también podrá ser un mercado con potencial. 

Existen instituciones, como el Instituto Europeo de Turismo Inclusivo, que ofrecen cursos específicos para personas que les interese conocer más de cómo pueden adaptar sus espacios y capacitar al personal. Por lo que si quieres aprender más del tema, te recomendamos consultar el siguiente Instituto Europeo de Turismo Inclusivo o nuestra sección Aprende más.

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¿El turismo del mañana puede ser sustentable?

A la hora en la que se está planificando el futuro de la industria turística, en torno a los problemas e impactos de la crisis sanitaria del Covid-19, el turismo sostenible está en el centro del debate. Pero, ¿se puede hablar de sostenibilidad en el turismo cuando hay que repensar completamente su modelo?

La crisis sanitaria ha frenado el crecimiento exponencial de la industria turística en los últimos años, con más de 1.400 millones de llegadas internacionales en el mundo en 2019 según la OMT, para cerrar el ciclo. Un sector de todas las posibilidades, con una tendencia a la hipersegmentación para conquistar todo el mundo, hay para todos los gustos y todos los perfiles, lo que ha favorecido un desarrollo descontrolado. Así, la industria se ha desarrollado considerablemente en una lógica de oferta sujeta a una demanda cada vez mayor.

El turismo sostenible ya no es suficiente

El turismo sostenible se ha propuesto como solución a las problemáticas de la industria turística en paralelo a su fuerte crecimiento, desempeñando el papel de modelo de protección ambiental, económica y social.

Según la OMT, el turismo sostenible tiene tres aspectos principales:

  • Dar un uso óptimo a los recursos medioambientales, que son un elemento fundamental del desarrollo turístico, manteniendo los procesos ecológicos esenciales y ayudando a conservar los recursos naturales y la diversidad biológica.
  • Respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales y arquitectónicos y sus valores tradicionales, y contribuir al entendimiento y la tolerancia intercultural.
  • Asegurar unas actividades económicas viables a largo plazo, que reporten a todos los agentes unos beneficios socioeconómicos bien distribuidos, entre los que se cuenten oportunidades de empleo estable y de obtención de ingresos y servicios sociales para las comunidades anfitrionas, y que contribuyan a la reducción de la pobreza.

Un turismo de triple impacto, basado en la sostenibilidad y el respeto a los recursos para preservar los ecosistemas, induciendo así la perennidad del modelo ya establecido. Pero en un momento en el que hay que repensar el turismo en su totalidad, ¿es suficiente o es sólo el principio de una reestructuración del sector?

En camino para la regeneración

El turismo regenerativo se presentaría entonces como una solución que actúa en la raíz del problema: cambiar la esencia misma de la industria, su concepción y su mentalidad. El turismo, tal y como lo hemos conocido, muestra un fuerte desequilibrio en el uso de los recursos, y el concepto de turismo sostenible induce al viajero a permanecer en la superficie de los problemas. Mientras que el turismo regenerativo invita al viajero a implicarse en lugar de andar con cautela. Como actor integrante y significativo del sector, se le invita a participar activamente en el círculo virtuoso que el turismo debe establecer para la prosperidad de su futuro.

¿Cómo funciona el turismo regenerativo?

Este concepto de regeneración en el turismo no aparece como un modelo fijo y replicable, sino como una nueva mentalidad en una perspectiva de desarrollo consciente de su actividad. Cada actor, desde el viajero hasta el profesional, pasando por la gobernanza y los lugareños, está invitado a participar activamente en el proceso, respetando la singularidad del territorio en cuestión. De este modo, se determina lo que hará mejor al destino en función de sus propias características, necesidades y problemáticas, excluyendo el producto turístico como bien de consumo e integrándolo como factor de regeneración de sus recursos.

Al igual que el concepto de Smart Destination, el turismo regenerativo toma en consideración a todos los actores del territorio bajo sus dimensiones políticas, económicas, sociales, tecnológicas, ambientales y culturales. Pero da un lugar nuevo y significativo al turista añadiendo la dimensión de la individualidad, representando todas las motivaciones, los valores y objetivos ligados a su actividad turística.

Trascender para reinventarse mejor

Uno cambia entonces de perspectiva entre: ¿cómo viajar con el menor daño posible? Y, ¿cómo viajar aportando un beneficio al destino? Las formas alternativas de turismo, como el turismo solidario, el turismo comunitario y el turismo participativo, entre otros, son caminos más que necesarios para explorar una forma de turismo regenerativo. Esto implica trascender los principios del desarrollo sostenible a través de la comprensión, la concienciación, la creación y la participación.

La vuelta a la normalidad ya no es posible para el sector debido al impacto de la crisis sanitaria, se trata de construir una nueva normalidad y reinventar la mentalidad del turismo. ¿Qué capacidad de innovación y management tiene un destino para aplicar este modelo? ¿De qué manera controlar el turismo para que beneficie al destino? ¿Dónde está el límite de una actividad económica sana en una política de desarrollo? ¿Cómo involucrar al turista de manera significativa en el proceso? Estas son algunas de las cuestiones que se plantean en el enfoque holístico y en la visión transformadora que representa el turismo regenerativo.

Al igual que Okanagan Valley en la Columbia Británica, la isla de Hawaii y varios países del continente asiático y latinoamericano, el turismo regenerativo lleva en sí las esperanzas optimistas del turismo del mañana.

¿Estás preparado para este cambio regenerativo del turismo y para viajar de forma diferente?


Este artículo se publicó originalmente en TOM.Travel y ha sido reproducido en Travindy con la traducción que nos ha facilitado la autora.

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Reflexiones de una guía en viaje con su bebé

Pablo, nuestro anfitrión en Llingua, nos muestra las islas del lado Oriente del Archipiélago de Chiloé desde un mirador. Autor: Leo Prieto. 

Trabajo como guía de turismo hace muchos años. Lo he hecho como guía de viajes de estudio, como guía bilingüe y como guía de educación al aire libre. Antes de quedar embarazada hace algo más de dos años, trabajaba guiando y coordinando grupos de viajeros extranjeros. 

Guiar es un trabajo muy bonito cuando viajas con gente que tiene intereses parecidos a los tuyos. Como parte del equipo de Travolution Travel, creo en el turismo comunitario como una herramienta para la regeneración de comunidades y territorios, y los viajeros que guío, son aquellos interesados en las comunidades locales, en turismo rural y en conocer lugares diferentes a los que las campañas generalmente publicitan.

Trabajar como guía de viajes “comunitarios” ha cambiado mi forma de pensar y ha colaborado en el largo proceso de deconstrucción de paradigmas occidentales con los que cargo; me ha permitido conocer lugares alucinantes de Chile y ahora vivir la experiencia de guiar con mi hijo en la espalda.

La llegada de mi hijo Gael

Hice mi último gran viaje como guía cuando tenía 6 meses de embarazo. La Asociación Francesa Culture Contact, que cada año nos envía grupos de viajeros, me dijo que para ellos no era un problema que estuviera embarazada y entonces partí con mi “guata” (palabra en Mapuzungun usada en Chile para referirnos a panza, barriga, vientre, en este caso útero). Fue un viaje hermoso en el que los viajeros terminaron apodando Marco Polo a mi “wawa” (palabra Aymara usada en Chile para referirnos a los bebés), que en ese entonces no tenía nombre aún, divertidos e impresionados por la cantidad de movimiento que implicaba ese viaje y la cantidad de transportes que esto significaba para mí: 3 semanas de aviones, barcos, botes, buses y camionetas.

Es compatible ser guía de viajes y tener un hijo pequeño
Grupo de viajeros en la embarcación de Norma Rivera y Pablo Manzani, nuestros anfitriones en Isla Llingua. Autor: Leo Prieto

Nada impidió que hiciera mi trabajo, algunas veces tuve que caminar más lento, sin embargo, el turismo sustentable debe ser así, respetar los tiempos y ritmos naturales de los territorios y la gente, incluida una guía gestante. 

Después del nacimiento de Gael, decidí parar de guiar hasta que fuera más grande, los viajes generalmente son de 2 o 3 semanas y dejarlo sin madre esa cantidad de tiempo no me parecía una buena idea.

Mi experiencia como guía turística y mamá

En noviembre del 2019, justo dos años después de mi última travesía y en medio de la revuelta social, apareció un viaje de último minuto al sur de Chile. Encontrar una guía tan encima de la fecha era imposible. Les propuse a mis compañeros viajar coordinando pero solamente si podía ir con mi familia, es decir con mi pareja y mi hijo, propuesta que podía ser muy arriesgada, pero que sin problema aceptaron. 

Entre aviones y buses, lluvias y llantos, curantos y leche, tuvimos una experiencia de viaje agotadora, entretenida, diferente y especial. Con un grupo de viajeros excepcionales confirmamos lo genuinos que son los encuentros interculturales cuando estamos abiertos a este tipo de desafíos. Como familia compartimos con nuestros compañeros anfitriones de diferentes comunidades de Chile y también con viajeros abiertos de mente y espíritu que supieron valorar la riqueza de tener un encuentro real con diversas dimensiones de este país.

Viajeros compartiendo el almuerzo con la familia y amigos de la comunidad
Curanto en Isla Llingua. Luego de participar en la elaboración, compartimos el almuerzo con la familia y amigos de la comunidad. Autor: Leo Prieto.

Tener esta posibilidad de trabajar y viajar en familia, es sin duda triplicar el trabajo. Puede que para muchos suene a vacaciones pero no lo es, todo lo contrario. Trabajar a cargo de otros es trabajar 24/7, una tremenda presión para quien está a la cabeza, sumado a estar a cargo de tu familia, de un niño de menos de dos años que solo quiere estar con su mamá, y además hablar dos lenguas al mismo tiempo, es como hacer corto circuito. 

Aún así, como dice Mark Twain “Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas” y eso es justamente lo que me impulsa a viajar con mi hijo a pesar de estar trabajando, la certeza absoluta de estar llenando su pequeño corazón de encuentros con personas, animales y ecosistemas que sin duda estarán aportando positivamente en la construcción de su ser.

¿Es compatible ser guía de viajes y tener un hijo pequeño?

Hoy día, ser guía y coordinadora de viajes no es compatible con la maternidad, y me atrevo a decir que nunca lo ha sido. Estas pequeñas experiencias pueden y deben impulsarnos a abrir caminos hacia mejores condiciones laborales y de vida para las mujeres trabajadoras del turismo que en muchas ocasiones deben pasar varios días fuera de casa.

Viajeras observando el mapa de Mapulahual, área protegida donde se ubica Manquemapu.
Viajeras observando el mapa de Mapulahual, área protegida donde se ubica Manquemapu. Autor: Leo Prieto.

Agradezco a quienes trabajan conmigo por estar siempre abiertos a los desafíos, a permanecer con los ojos, el corazón y la disposición abiertos a nuevas formas de hacer las cosas, a mis viajeros Cyrille, Daniel, Francoise y Marie Paule por aventurarse a viajar de una manera diferente y a mi compañero con el que co criamos y quien documentó esta vivencia. Vivir esta experiencia nos permitirá sin duda aportar en la construcción de una nueva forma de hacer turismo, una que aporte también a soñar nuevos paradigmas donde primen las sociedades biodiversas, ecológicas, justas y empáticas.

A quienes dudan de viajar con sus hijos, por favor que este relato no les espante, sino todo lo contrario, les entusiasme a buscar un destino (hay tantos!), armar mochila o maleta y partir. La exploración del mundo de manera multisensorial, las diversas formas de vida y la experiencia de la vida comunitaria, sobre todo para quienes vivimos en la ciudad, es lo que necesitan nuestros niños y niñas para crecer libres, sanos y curiosos!

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“Fuertes como el mar”: emprendimiento femenino y diversificación de la pesca artesanal

Según datos de la FAO, las mujeres representan cerca del 50% de la fuerza laboral dedicada a la pesca de captura y acuicultura en el mundo. Sin embargo, se ha vislumbrado históricamente como una actividad predominantemente masculina. Existiendo en la cadena de valor, una diversidad de actividades asociadas a este oficio, muchas de las cuales son realizadas por mujeres.

El libro Fuertes como el mar, recoge las historias de recolectoras de orilla, pescadoras e incluso la experiencia de una buza mariscadora que realizó duras faenas en las Guaitecas, durante la llamada época de la “fiebre del loco» en los años 90 en Chile. La publicación consiste en una compilación de ocho relatos de mujeres emprendedoras de la pesca artesanal que han desarrollado sus actividades productivas en la costa de la Región de los Ríos (Chile).

A través de los pasajes de vida de estas trabajadoras del mar, en la voz de sus propias protagonistas, conocemos, por una parte, su oficio y cómo posteriormente fueron forjando cada uno de sus emprendimientos ligados al mar.

Publicación del libro «Fuertes como el mar»

De manera muy respetuosa, tratamos de visibilizar sus conocimientos tradicionales y reconocer su trayectoria. Identificando los distintos roles de las mujeres en la pesca artesanal, además del esfuerzo y el empuje, para diversificar su actividad, llevándola a otros espacios como son el turismo, la gastronomía, entre otros. Lo que ha permitido, la autonomía económica y una mejor calidad de vida para ellas y sus familias.

Turismo y Gastronomía del mar

Sin duda, la labor de muchas mujeres de mar en la cocina es sumamente relevante en cuanto al aporte que realizan a las economías locales costeras. Muestra de ello son las historias de emprendimiento que se plasman en este libro, como la de Dominga Huichalaf Carrasco, pescadora de Valdivia y dueña del restaurant “La Minga”, quién comenzó con un pequeño emprendimiento de venta de pescados ahumados en el año 2010.

Fuertes como el mar: Dominga, pescadora de Valdivia
Dominga Huichalaf Carrasco, pescadora de Valdivia y dueña del restaurant “La Minga”

“El restaurant para mi es algo que hemos podido lograr como familia. Me siento realizada. Uno se da cuenta que si tiene ganas de hacer algo se puede cumplir. Hay personas que de repente, con más estudios que uno, no logran cosas así como nosotros lo hemos hecho. Es un logro familiar”, explica Dominga en su relato.

Restaurant que además suele ser muy concurrido en temporadas estivales, donde arriban cientos de turistas a degustar su gastronomía del mar, representada por pescados locales como la sierra y el róbalo.

En Chaihuín, a unos 30 kilómetros al sur de la comuna de Corral, Teodora Leal Rivera, recolectora de orilla desde que tiene memoria, ofrece a los turistas no solo sus cabañas y tinajas calientes con vista al mar, sino también un tour de recolección de mariscos. Allí, junto a la belleza y magia del lugar, los visitantes pueden recolectar lapas, luche, mañihue y cochayuyo. Pero como además Teo es una apasionada por la cocina, una vez recolectados los mariscos y algas, los lleva hasta su cocina y les enseña algunas preparaciones típicas, en donde todos pueden degustar los sabores únicos de los recursos extraídos por ellos mismos.

Teodora Leal Rivera, recolectora de orilla
Teodora Leal Rivera, recolectora de orilla

Las historias de Dominga y Teodora son solo un ejemplo de lo que ocurre en las zonas costeras de Chile y el mundo. Sin duda existe un sinnúmero de mujeres e historias por descubrir y contar. Esperamos que este libro sea el primero de muchos que permitan visibilizar el rol de la mujer en el mar y un ejemplo para otras mujeres y hombres que buscan emprender.

El libro Fuertes como el mar fue realizado por Fundación Cocinamar, con el apoyo de Fomento Los Ríos y The Nature Conservancy Chile. Disponible en formato digital en el sitio web www.cocinamar.cl.

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Economía Circular y Turismo

A lo largo de varios artículos en los últimos meses he venido planteando la necesidad imperiosa de que el turismo aproveche este parón causado por la Covid-19 y se plantee un desarrollo turístico más justo y sostenible. En este sentido hoy os quiero hablar de la Economía Circular y el Turismo.

Para ello, os voy a resumir el informe publicado por Segittur  denominado Informe sobre economía circular aplicada al turismo, que ha sido elaborado por Iñaki Gaztelumendi, David Mora y Anna Tarí.

¿Qué es la Economía Circular?

La economía circular pretende cambiar el modelo de producción y consumo basado en usar y tirar, por un modelo que se parezca al sistema circular del ciclo biológico de la naturalezaoptimizando la utilización de recursos y reduciendo la producción de residuos.

Los principios del modelo de economía circular son las 5R:

  1. Reducir
  2. Reutilizar
  3. Reciclar
  4. Rediseñar
  5. Reparar

La Fundación para la Economía Circular, defiende el Concepto Multi-R:

  • Repensar nuestro actual modelo económico para transformarlo en un modelo circular.
  • Rediseñar los actuales sistemas de producción en el contexto de las industrias y de la sociedad
  • Refabricar de una manera sostenible y tomando como materias primas elementos reciclados.
  • Reparar los productos y consumibles que hasta ahora finalizaban su vida útil en el contenedor.
  • Redistribuir los materiales para su mejor aprovechamiento.
  • Reducir el consumo y el gasto de materias primas tanto en la producción como en el consumo.
  • Reutilizar los productos en función de nuevos sistemas y piezas de fabricación.
  • Reciclar como base fundamental para aumentar el ciclo de vida de los productos.
  • Recuperar energía en función de este ahorro energético y de reutilización de productos (las energías renovables juegan un papel fundamental).
Las 3 R: Economía circular y turismo

Otros principios que debe respetar todo modelo circular:

  • Un elemento definitorio de la economía circular debe ser la eco-concepción. Es decir, deben considerarse los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de vida de un producto e incorporarse desde su concepción.
  • La ecología industrial y territorial, es decir, el establecimiento de un modelo de organización industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.
  • La economía circular es una economía de la funcionalidad, puesto que se privilegia el uso frente a la posesión, se le da prioridad a la venta de un servicio frente a la venta de un bien. En este apartado, la llamada economía colaborativa juega un papel muy relevante.

La economía circular pretende que los productos estén siempre en circulación, no solo ampliando su vida útil, pero también generando nuevos productos.

¿Porqué hablar ahora de Economía Circular?

La economía está encerrada en un sistema en el que parece que todo favorece el mantenimiento del modelo productivo y de consumo lineal.

Sin embargo, esta tendencia está empezando a cambiar, debilitado gracias a la diversas fuerzas disruptivas:

  • Porque la escasez de recursos se ha hecho ya del todo evidente y, como consecuencia de esta y otras causas, han surgido nuevos estándares medioambientales , mucho más restrictivos, por lo que se ha hecho necesario buscar alternativas.
  • Porque el desarrollo de nuevas tecnologías permite un uso más eficiente de los recursos e identificar fácilmente los distintos materiales en cualquier momento de la cadena de suministro, separarlos y reutilizarlos para que puedan tener otro uso en posteriores procesos
  • Y porque está surgiendo una nueva generación de consumidores que parece estar, en general, más preocupada por las cuestiones medioambientales y por el acceso que por la propiedad. Es decir, una generación a la que ya no le interesa tanto poseer un determinando producto, sino poder disponer de él, con independencia de quién sea su titular, lo que ayuda a reducir, en muchos casos, la producción de bienes, con el consecuente ahorro de recursos.
Beneficios de la economía circular

Beneficios directos que aporta la transición hacia un modelo de economía circular :

  • Reducción de los costes de producción a largo plazo
  • Aumento de las oportunidades de empleo local
  • Fomento de la innovación
  • Reducción de la producción de residuos
  • Reversión de nuestros impactos sobre el cambio climático.

Tres principios clave en la implementación de un modelo económico circular según la Fundación Ellen MacArthur

  1. Preservar y mejorar el capital natural a través del control de existencias finitas y el equilibrio de los flujos de recursos renovables.
  2. Optimizar el uso de los recursos. Manteniendo la máxima utilidad de cada producto que entra en circulación, en todo momento, tanto en los ciclos técnicos como biológicos.
  3. Fomentar la eficacia del sistema “revelando y eliminando externalidades negativas”
Economía Circular y Turismo

Conceptos fundamentales para alcanzar una economía circular

Un modelo circular se basa en emplear estrategias que permitan la regeneración de la biosfera a través de la correcta utilización de nutrientes biológicos y la recuperación de materiales a través del ciclo técnico para evitar el desecho y las externalidades negativas.

Diseñar para la eliminación del concepto de “residuo”. Cuando un producto se diseña para que tanto sus materiales biológicos como técnicos sean recuperados a través de ciclos, el producto consigue que ninguno de sus materiales acabe siendo concebido como desecho.

Trabajar con energías renovables. El objetivo en una economía circular es que los procesos funcionen con la menor energía posible, y a partir de energía renovable.

Pensar de forma “sistémica” o en “sistemas”. El pensamiento en sistemas es aplicable a la mayoría de sistemas que encontramos en el mundo real, en el que los efectos no son lineales, sino que son influenciados e influencian otros componentes del sistema, dotándose de una gran retroalimentación e interdependencia entre los elementos.

Pensar en cascadas que mantengan el máximo valor de cada nutriente. En el diagrama anterior, vemos como existen diferentes ciclos o cascadas a tener en cuenta a la hora de diseñar, producir, y poner en circulación productos. En cuanto a los materiales biológicos, se pretende generar valor a través de su paso en cascadas como son la descomposición biológica (natural o a través de fermentación controlada) en la que el material se descompone en fases en microorganismos que extraen la energía y nutrientes que existen en el material (i.e.: hidratos de carbono, grasas y proteínas).

Conceptos fundamentales

Barreras a la economía circular

Los principales investigadores de la economía circular han planteado un conjunto de dificultades para la transición hacia una economía circular. En este sentido, Freek van Eijk ha descrito las principales barreras de la economía circular, y que están estructuradas en diferentes ámbitos (político y regulatorio, cultural, financiación, y tecnológico y de infraestructuras) y en distintas partes de la cadena de valor (de manera general o en fases de diseño y producción, logística, consumo, reciclaje y recuperación):

1) Barreras políticas y de regulación

  •  La falta de apoyo y de estímulos por parte de los gobiernos (a través de la posibilidad de financiación, la formación, políticas de impuestos efectivas, etc.) es ampliamente reconocida como un obstáculo importante en la captación de inversiones ambientales.
  •  En este ámbito también se pone de relieve que todavía hace falta una armonización de estándares y definiciones que sirva de base para que la economía circular se desarrolle de manera correcta y para que se creen estándares certificables para todo tipo de industrias.
  •  Asimismo, se debería regular la sustitución de sustancias nocivas y fomentar el ecodiseño dirigido especialmente al ahorro de recursos y a la eficiencia energética.

2) Barreras de aceptación cultural

  •  La falta de conciencia ambiental en proveedores y clientes es un factor desalentador para que la economía circular eche a rodar. A pesar de que las decisiones de compra de los clientes son en parte influenciadas por criterios de sostenibilidad, su cumplimiento no es generalmente considerado como de alta prioridad.
  •  Además, la poca información que tienen los consumidores en cuanto a los orígenes y recursos utilizados a la hora de fabricar un producto (en parte por culpa de la falta de metodologías internacionales para el etiquetado de productos) tampoco ayuda a que estén concienciados de la necesidad de reducir consumos o reutilizar, recuperar y reciclar productos.
  •  Que en el inconsciente colectivo se haya “teledirigido” hacia el consumo de productos con obsolescencia programada es también un hándicap importante para que los consumidores escojan productos con un ciclo vital más largo y/o que sean fáciles de reparar y seguir usando.
  •  Otra de los retos más importantes en este punto es lograr un cambio de mentalidad de los consumidores desde los modelos de propiedad a los de pago por uso por los que apuesta fuertemente la economía circular.
  •  También entran en juego barreras psicológicas como el hecho de que para muchos consumidores algunos productos que pueden haber sido re-manufacturados son directamente percibidos como de peor calidad.
  •  La falta de conocimiento sobre los beneficios de la economía circular ha sido identificada como causa de reticencias para la implementación de la economía circular entre muchas pequeñas y medianas empresas que creen que les va a resultar muy costosa.

3) Barreras de acceso a la financiación y económicas

  •  El coste de nuevos modelos de innovación y de negocios “verdes” es una de las principales barreras para la adopción de practicas de sostenibilidad de las pymes.
  •  Los costes iniciales de cualquier inversión de ese tipo y el periodo previsto de amortización son particularmente importantes para estas empresas, que generalmente son más sensibles a los costes financieros adicionales resultantes de las actividades de negocios “verdes” en comparación con las grandes empresas.
  •  Además de mejoras en la actual falta de financiación publica ya mencionada anteriormente, se necesitan modelos de financiación alternativos que tengan en consideración a las empresas más comprometidas con la transparencia, el reporte de actividades y la responsabilidad social corporativa tanto a nivel económico como social y medioambiental.
  •  Asimismo, la eliminación de impuestos sobre el valor añadido (o en su defecto un impuesto reducido) en aquellos productos que, por ejemplo, hayan sido reciclados también ayudaría a que su consumo fuera más alto.

4) Barreras tecnológicas y en las infraestructuras

  •  La falta de competencias, conocimientos y habilidades técnicas se revela como otra causa de mucho peso para la lentitud en el desarrollo y la expansión de la economía circular.
  •  Son necesarias habilidades técnicas que actualmente no están presentes en la fuerza de trabajo.
  •  Muchas pymes no son capaces de identificar, evaluar y poner en practica técnicas avanzadas dirigidas a reducir su impacto ambiental, a diseñar productos con la circularidad en la mente, ni tampoco a desarrollar sistemas y procesos basados en la reutilización, el reacondicionamiento y el reciclado, con el ahorro de costes que todo ello les generaría.

Economía circular y turismo

La economía circular pretende cumplir cuatro funciones económicas básicas, directamente relacionadas con el sector turístico:

  • Crear valor recreativo y de ocio por el disfrute de los paisajes, entornos naturales y especies animales (sin ninguna intervención humana).
  • Proporcionar materias primas para los procesos productivos y fuente de productos base para la actividad económica.
  • Un recipiente para el reciclaje
  • Un sistema abierto para el soporte de la vida.

Los destinos turísticos y los servicios que los componen actúan como un sistema abierto que requieren una serie de inputs en forma de materias primas y recursos naturales, entre otros, que, mediante unos procesos de transformación, entregan al entorno unos outputs.

Modelos de negocio que pueden ayudar a transformar la economía y, en nuestro caso el turismo, en este proceso disruptivo:

  • Cadena de aprovisionamiento circular: En este modelo de negocio, algunas de las firmas generan materiales que son altamente renovables, reciclables o de componente biodegradable, susceptibles de ser reutilizados en consecutivos ciclos de vida para reducir costes y mejorar la predictibilidad del control de esos materiales.
  • Modelo de recuperación y reciclado: Se trata de procesos de producción y consumo en los que todos los elementos empleados se revisan ante la posibilidad de encontrarles usos alternativos.
  • Modelo de extensión del ciclo de vida de los productos: buscar la forma en la que los fabricantes recapturan artículos parcialmente rotos o que ya no necesitan los consumidores, y alargar sus vidas mediante reparaciones, actualizaciones, re-fabricación o su re- marketing.
  • Modelo de plataformas compartidas: apoyándose en el uso de plataformas digitales, este modelo está orientado a desarrollar nuevas relaciones y oportunidades de negocio entre clientes, empresas y micro-emprendedores, quienes pueden alquilar los activos, usarlos de modo compartido, cambiarlos mediante trueques, etc.
  • Modelo de servitización de productos. La idea básica es que fabricantes y distribuidores compartan el coste total de la propiedad de estos (por ejemplo, nuevos sistemas de iluminación en restaurantes, oficinas o comercios).

¿Qué es el turismo circular?

Podemos definir el turismo circular, como el modelo turístico que permite no sólo la protección del patrimonio cultural y natural a través de la disminución de extracción de recursos y de la reducción de las externalidades negativas, sino también la regeneración del capital natural del territorio, lo que permite contar con destinos turísticos líderes en calidad e innovación.

En estos momentos, la economía circular se concibe desde el sector turístico como una alternativa para tratar de resolver los retos medioambientales del planeta. De hecho, la propia OMT defiende la necesidad de utilizar la economía circular para innovar y hacer que el turismo sea más sostenible.

Recomendaciones para la aplicación de la Economía Circular en el sector turístico

  • Impulsar una hoja de ruta para el desarrollo de la economía circular (turismo circular) en el sector turístico
  • Articular un ecosistema que promueva el turismo circular, en el que participen Administraciones Publicas, el sector privado, e instituciones comprometidas con la transición hacia la economía circular.
  • Realizar un análisis de impacto sistémico de cada subsector del turismo.
  • Incluir conceptos de economía circular en la contratación pública.
  • Proveer de infraestructura y logística inversa (reverse logistics).
  • Maximizar el uso de los actuales canales de cooperación.
  • Comunicar al empresariado las oportunidades económicas de la economía circular.
  • Impulsar la educación y la sensibilización sobre la economía circular para favorecer un consumo más responsable en el sector turístico.
  • Potenciar que los destinos cuenten con estrategias y herramientas de desarrollo turístico sostenible e inteligente de largo plazo y que integren a todos los agentes en su elaboración y ejecución posterior.

Este artículo ha sido originariamente publicado en Marketing Turístico Digital y reproducido en Travindy con permiso del autor, Raúl García: Economía Circular y Turismo.

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