Turismo sostenible, responsable, equitativo…: ¿de qué estamos hablando?

Turismo sostenible, turismo comunitario, ecoturismo, turismo responsable, turismo equitativo… Estos términos están por todas partes y, sin embargo, siguen siendo relativamente desconocidos en su esencia. A veces víctimas de su peso semántico o de malos usos comerciales y de marketing, no siempre son unánimemente aceptados por el público. Hoy arrojamos luz sobre estos términos, cuya comprensión es tan importante como necesaria para evitar confusiones.

Malentendidos y confusiones: el origen

Para entender cómo hemos llegado a decir “todo es lo mismo”, tenemos que remontarnos
aproximadamente a los años 90, cuando la llegada del modelo de desarrollo sostenible se
encontró con la industria del turismo para hacer frente a los primeros efectos negativos
observados.

De esta unión nacerá el turismo sostenible, que engloba todas las formas de
turismo respetuosas con el medio ambiente y se preocupa por el bienestar de las poblaciones locales desde el punto de vista económico, social y cultural.


“El turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas. ”Esta es la definición de los principios del turismo sostenible que se dio oficialmente durante la conferencia de Lanzarote en 1995.

A partir de este evento, la industria ha perdido el tren. Es decir, no ha sabido comunicar, sensibilizar e integrar a los proveedores para que estos puedan comunicarlo, campartirlo y así venderlo al público general. Así, el turismo sostenible, aunque representaba el potencial de un nuevo paradigma en la industria, se ha convertido en un producto de consumo de nicho.

Una comunicación que no ha sido adaptada

El término turismo sostenible fue originalmente una traducción directa del término inglés sustainable tourism, utilizado por las instituciones turísticas y los profesionales del sector. Posteriormente, su uso ha sufrido una desadaptación en la comunicación y el marketing para el mercado y, en ocasiones, un mal uso que se traduciría de greenwashing.

Así, de un uso profesional y académico, se ha convertido en un “comodín” que ha terminado por confundir al público, al carecer de información concreta y de una comprensión óptima de estas nuevas prácticas.

Turismo sostenible y turismo responsable: una sutil diferencia

En cuanto al turismo responsable, se refiere al enfoque responsable del turista o del operador turístico en su aproximación al turismo. La OMT utiliza este término para definir la responsabilidad de la gestión de las estructuras turísticas con respecto a su impacto económico, social y medioambiental, así como la responsabilidad directa del cliente y su conciencia social.

A partir de estos dos pilares se desarrollan posteriormente varios tipos de turismo. Existen
varias denominaciones, cada una de las cuales abarca uno o varios de los aspectos que se
tienen en cuenta en la filosofía del desarrollo sostenible y sus 17 objetivos.

El turismo sostenible como una gran familia, diversa y complementaria

Precisamente en esta gran familia del turismo sostenible encontramos a menudo el equívoco entre el turismo verde y el ecoturismo. Uno representa todas las actividades y ofertas turísticas vinculadas a la naturaleza y sus espacios verdes en general. Mientras que el otro engloba más sutilmente las nociones de ecosistema y ecología con ofertas que ponen en relación las formas de vida (humana, fauna y flora) con su entorno a través de la observación, la educación y la interpretación.

Para ir más allá en las definiciones de las formas de turismo que constituyen el turismo
sostenible, encontramos:


● El turismo comunitario es un tipo de turismo gestionado directamente por las
comunidades locales, según su propia organización, y en la que los beneficios de las
actividades recaen directamente en ellas de forma socioeconómica.
● El turismo participativo ofrece al viajero un papel diferente en el destino mediante
la participación activa en la vida local (a veces llamada voluntariado), reinventando la
relación entre el turista y la población local. También se refiere al hecho de implicar a
la población local en las actividades turísticas territoriales desarrolladas.
● El turismo humanitario permite mejorar las condiciones de vida de las poblaciones
locales, ofreciendo al viajero un compromiso óptimo a través de la ayuda financiera,
física, así como la transmisión de conocimientos.
● El turismo equitativo se inspira directamente del concepto de comercio equitativo,
donde la realización de una actividad turística se compromete a respetar los intereses
de las comunidades locales a nivel económico.
● El slowtourism, inspirado en la filosofía slowlife, propone una forma de consumo
turístico más suave a través del comportamiento del viajero y de los medios
utilizados.
● El agroturismo plantea una diversificación de las actividades en el sector agrícola,
acogiendo a los turistas en torno a varias actividades temáticas, y facilitando la
relación con los productores y la sensibilización sobre su entorno y sus condiciones.


Por lo tanto, hay que prestar una atención especial a los usos semánticos, a sus adaptaciones en la comunicación y a los métodos de marketing para evitar cualquier malentendido dentro de la industria, especialmente con el público en general. Un comportamiento consciente y responsable para emprender el turismo de forma diferente.

 187 visitas

Read More

Pensar el futuro con el turismo como espejo de una sociedad desigual

Inundaciones históricas en Nueva York, picos de calor alcanzando los 47°C en España, plagas de langostas en el este de África, corrimientos de tierra en Japón… Mientras las catástrofes climáticas asolaban el planeta el verano pasado, y que por primera vez en 3 décadas aumentaba la tasa de pobreza, debido a las consecuencias de la crisis sanitaria de Covid-19, asistíamos a nuevos progresos que alcanzaban a las estrellas en la industria del turismo, específicamente con el inminente despegue de varios millonarios en el espacio. Una crisis sanitaria, sí, pero también una crisis social, y el turismo es un excelente espejo de esta sociedad desigual, más marcada que nunca. Mientras pensamos en el futuro ¿hacia dónde nos dirigimos? ¿Eco-conciencia o ego-progreso?

Covid-19: Aumento de la desigualdad

El mundo se ha detenido literalmente, pero la desigualdad se ha acelerado y ampliado. Esta crisis sanitaria ha sido testigo de la división de nuestra sociedad, entre los que han podido respirar y los que se han apretado el cinturón, los que se han enriquecido y los que lo han perdido todo. Una dura realidad ante la que se promueve la resiliencia y la solidaridad con la esperanza de recuperarse de esta crisis global.

Entre los diversos conflictos, las catástrofes climáticas y las consecuencias económicas y sanitarias de la pandemia del Covid-19, asistimos a una superposición de crisis que nos lleva a los llamados escenarios catastróficos a nivel económico, político, social y medioambiental.

Según un informe del Grupo del Banco Mundial, el número de nuevos pobres atribuibles a la pandemia de Covid-19 en 2020 será de entre 119 y 124 millones de personas. Y mientras tanto, unos 50.000 clientes potenciales están dispuestos a gastar un mínimo de 200.000 dólares en un viaje al espacio. Mientras las catástrofes climáticas son cada vez más frecuentes y se pide a los países que adopten medidas preventivas y correctivas, constatamos que una sola empresa privada emite más emisiones de CO₂ para enviar a 4 personas a observar nuestro planeta en gravedad cero durante 10 minutos que mil millones de personas pobres en toda su vida. ¿El turismo, especialmente el espacial, es por tanto un
verdadero espejo de estas extravagancias desiguales?

El turismo como espejo de la sociedad

Nuestra sociedad amplía cada vez más las diferencias entre las distintas clases sociales, lo que da lugar a conflictos de intereses y focos de atención igual de diversos. Esto se refleja explícitamente en el turismo, tanto en la oferta como en la demanda. El número de turistas que involucran su consumo en la lógica de sostenibilidad está aumentando, en consonancia con una cierta concienciación medioambiental y social, en paralelo al crecimiento de iniciativas y proyectos en la misma dirección.

Pero, paradójicamente, también nos enfrentamos a una cierta amenaza ecológica, la de la aparición del turismo espacial, que representaría un mercado de 10.000 millones de dólares en 2030. El turismo permite ver estas grandes diferencias de producción y consumo dentro de un mismo sector de actividad, como un espejo mágico que revelara la verdad sobre nuestra sociedad.

¿Ego-progreso o eco-conciencia?

Para alcanzar las estrellas, se ha activado una verdadera máquina de ego-progreso; con la inauguración de un hotel espacial por parte de la empresa Orbital Assembly Corporation, prevista para 2027, sesiones de formación para preparar a los civiles física y mentalmente para una estancia en el espacio, propuestas por el proyecto Orbite del francés Nicolas Gaume, así como la voz inspiradora de Richard Branson, fundador de Virgin Galactic: “Espero realmente que millones de niños de todo el mundo se sientan cautivados e inspirados por la posibilidad de ir al espacio algún día.” Y una increíble paradoja para la concienciación medioambiental expresada por la entrenadora de astronautas Beth Moses: “Fui consciente de que la Tierra era algo precioso y hermoso, muy debajo de mí, y también
eres consciente de la majestuosidad del planeta.”

Pero, ¿es realmente esta la dirección que queremos tomar para nuestro planeta? Estas iniciativas marcan ya un punto de ruptura en la creciente conciencia ecológica en la que evolucionamos como ciudadanos, dando la impresión de vivir en dos realidades distintas. Sí, como recordatorio, habrá que producir menos cantidad CO₂ al año de aquí a 2050 para
alcanzar el objetivo fijado por el Acuerdo de París, pero al mismo tiempo y en el mismo planeta, 600 personas de 58 países esperan pacientemente su turno para alcanzar las estrellas a bordo de una actividad que emite casi 11,5 toneladas de dióxido de carbono, incluyendo el coste climático de todas las actividades auxiliares necesarias para lograr el vuelo.

“El futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer” – Henri Bergson

En conclusión, se revela una cierta impotencia al ver esta desmesurada prisa por progresar a pesar del bienestar de otros miles de millones de personas en el planeta Tierra. Pero no olvidemos que renunciar no forma parte del léxico del desarrollo sostenible. Porque si un puñado de personas mira hacia las estrellas, el resto mantiene los pies en el suelo para emprender el turismo de forma diferente y viajar de otra manera.

 187 visitas

Read More

El turismo como solución para contribuir a la erradicación de la pobreza

La erradicación de la pobreza es un reto importante para la humanidad, y es en particular el primer objetivo de desarrollo sostenible propuesto por la OMT. Representada por iniciativas solidarias, humanitarias y conscientes, la lucha avanzaba con gran esperanza, demostrando que entre 1990 y 2015, la tasa de pobreza extrema en el mundo se redujo del 36% al 10%. Sin embargo, la crisis mundial vinculada a la pandemia de Covid-19 marca una ruptura en este impulso, con un pronóstico afirmando que 500 millones de personas (el 8% de la población mundial) estarían en riesgo de caer en la pobreza como resultado de su impacto. Aunque rendirse no forma parte del léxico del turismo sostenible, hoy me uno a Pablo Martínez, fundador de la agencia guatemalteca Etnica Travel, ganadora de la Global Startup Competition, para hacer un balance del turismo como solución para contribuir a la erradicación de la pobreza.

Un beneficio económico y cultural para los más vulnerables

La pobreza se caracteriza por la importancia de la falta de ingresos, las dificultades de acceso a la salud, el agua potable y la educación, pero también de forma más sutil por la inseguridad, la incomprensión y la percepción de vulnerabilidad. El informe de la OMT de 2002 afirma: “El turismo sostenible es tal vez una de las pocas oportunidades de desarrollo para los pobres, ¡Aprovechémosla juiciosamente y pronto!”

El turismo es un sector de gran potencial que, por la naturaleza de su complejo mercado, presenta un gran y rápido crecimiento para la economía local. Además, es la fuente más importante de divisas después del petróleo, que no es nada despreciable. Este crecimiento va acompañado de la creación de empleos accesibles y emprendimientos, relacionados de manera directa, indirecta o inducido con el turismo. Estos beneficios económicos permiten apoyar la acción pública en tema de planificación del territorio, la financiación de los servicios sociales y la mejora del nivel de vida local.

La puesta en marcha de una actividad turística, que implique a los actores locales, permite también reforzar su identidad cultural, a través del orgullo de su representación y del poder conservador de su transmisión. También resulta una iniciativa simbólica para reunir a diferentes clases sociales y culturales dentro de la economía nacional.

“Las comunidades y los pueblos indígenas han sido perseguidos y han sido vistos por sus gobiernos locales como una piedra en el zapato. Han existido guerras civiles, atentados de genocidio, han sido expulsados de sus tierras, obligados a migrar, y ahora se enfrentan a problemas modernos como lo son: la desigualdad, el bajo acceso oportunidades dignas de trabajo, salud y educación. Sectores tan nobles como el comercio justo y el turismo comunitario, nos ayudan a combatir la migración desmesurada, de la pérdida y extinción de cultura y tradiciones, construyendo nuevos lazos, en pro de revalorización y dignidad de los pueblos originarios.“ declara Pablo Martínez.

El turismo como solución para contribuir a la erradicación de la pobreza
Tour gastronómico en Antigua. Autor: Etnica Travel.

El imperativo sostenible, el respeto incondicional y la benevolencia necesaria

Si hay que dar un grito de alarma en la industria del turismo, es por la inversión de empresas turísticas internacionales que se desarrollan en países pobres, aprovechando los recursos y la mano de obra a menor costo y vendiendo al mercado exterior. Este enriquecimiento no beneficia al territorio local y la práctica favorece en gran medida un monocultivo del turismo, así como una dependencia económica que forma parte de un círculo vicioso, que aumenta la vulnerabilidad económica del país pero sobre todo de las clases sociales más vulnerables.

“En un país como Guatemala, hemos visto que el turismo siempre ha utilizado a los pueblos originarios como una imagen para ser utilizada en cuestiones de marketing y de publicidad, pero a la hora de tomarlos en cuenta, de hacerlos productivos y de darles oportunidades de trabajo dignas, con salarios justos desde sus comunidades, esto se ve bastante limitado […] Un modelo en el cual no se les está incentivando a que puedan tener a flote su cultura y sus tradiciones, es un ciclo que se va perpetuando sus pérdidas” explica Pablo.

Es un modelo económico a erradicar en la industria turística, y que pone de manifiesto la importancia del desarrollo turístico sostenible en los destinos, fuertemente impulsado y apoyado por su gobernanza. “Cuando utilizamos ramas de comercio justo, de turismo rural, comunitario, cultural, etc. Tenemos que entender que nuestras ideas solo son buenas cuando la gente que va a formar parte, se siente bien y se siente productivamente involucrada en ello.” relata Pablo.

El turismo virtuoso dentro del desarrollo territorial

La erradicación de la pobreza requiere iniciativas del sector privado, pero también de los poderes públicos, que favorezcan la adopción de herramientas redistributivas eficaces, la aplicación del comercio justo y la preservación natural y cultural de sus lugares y comunidades. La integración del turismo sostenible en el desarrollo territorial garantiza entonces la consideración de los actores olvidados, la sostenibilidad económica y la conservación de sus recursos y su entorno.

“También tenemos enraizado ese pensamiento colonialista, en donde creemos que cuando trabajamos con las comunidades, lo estamos ayudando por caridad, pero no es así. Estamos trabajando en conjunto porque son nuestros vecinos, porque son las personas que nos brindan la oportunidad de poder formar parte. […] Estamos en un momento de la historia que nos va a marcar de por vida, y ahora lo que tenemos que hacer juntos, es no dejar que ciertos estilos de vida, que han sido marcados por ciertos sectores de nuestra sociedad a las cuales les conviene que las cosas sigan funcionando así. A nosotros ya nos toca proponer nuevas ideas y mejores formas de hacer las cosas.” expresa Pablo.

El turismo como solución para contribuir a la erradicación de la pobreza
Taller de tintes en San Juan la Laguna. Autor: Etnica Travel

El impacto de la pandemia y las perspectivas de futuro

La OMT promueve el poder del turismo para resolver los problemas relacionados con la pobreza. Sin embargo, también acabamos de vivir uno de los mayores colapsos económicos de nuestro sector, como consecuencia del impacto directo e indirecto de la pandemia, que ha frenado considerablemente el desarrollo del turismo sostenible, pero sobre todo, ha aumentado el índice de pobreza mundial.

Mientras la industria se recupera y se reinventa para el mundo del mañana, las tendencias ecológicas que están influyendo en el mercado, abogan por el turismo de proximidad y nacional, así como por las acciones responsables que deben adoptarse, que cuestionan mucho los viajes de larga distancia a los países más remotos, entre otros.

¿Hay que temer estas tendencias cuando el principal mercado del turismo comunitario y rural en los países más vulnerables es Europa y Estados Unidos? A lo que Pablo responde: “Estos son movimientos, son sugerencias y perspectivas que algunos sectores tomarán en cuenta, pero no todos. Son tendencias de viajeros que tienen objetivos bastante limpios y que tienen razonamiento, y nosotros como profesionales, vamos a empujar a los turistas a involucrarse lo más que puedan con los proyectos con los cuales tenemos la oportunidad de trabajar e involucrarnos. Estos movimientos no asustan, más bien que se aplaudan, el hecho que varias personas se vayan sumando no significa que los aviones se vayan a quedar vacíos. Lo que me asusta más, son las tendencias y hábitos de viaje que vuelven a centralizar los recursos o a incentivar el turismo en masa, formas de viajar que ya sabemos no son sostenibles y traen más consecuencias que beneficios al mediano y largo plazo.”

Probablemente habrá menos turismo mañana, pero seguro que será mejor. Una mejor práctica del turismo, consciente y respetuosa, tiene el potencial de contribuir a la eliminación de la pobreza en el mundo, a través de un consumo turístico y una gestión territorial armoniosos y virtuosos. El turismo solidario, el turismo comunitario, el turismo participativo… Las formas alternativas son la clave para emprender el turismo de forma diferente y viajar de otra manera. Hoy en día es esencial cambiar el paradigma, y la forma de ver las cosas, para dejar de ver el desarrollo sostenible como una estrategia o un posicionamiento en el turismo, pero más bien el turismo como una fuerza poderosa dentro del desarrollo sostenible.

 187 visitas

Read More

Responsabilidad digital en el turismo: ¿cuáles son las soluciones?

Si bien la relación entre la responsabilidad digital y la promoción del turismo se trató en un artículo anterior, vuelvo con Fabien Perot para destacar algunas soluciones.

Las diferentes implicaciones de lo digital en la industria del turismo

Para mantener su competitividad y su atractivo, los agentes turísticos utilizan herramientas digitales para su organización interna y la gestión de sus clientes, y recolectan una cantidad considerable de información cruzada con la disponible en Internet, para optimizar su producto y su servicio. Este uso interno de la tecnología digital implica ciertas problemáticas energéticas en cuanto a la recolección, gestión y almacenamiento de estos datos.

A nivel de la comunicación, se ha instalado en el sector una cierta presión digital, apoyada en su fuerte intensidad competitiva, que empuja a cada actor a sucumbir a las exigencias del mercado en cuanto a la omnipresencia digital y sobreproducción de contenidos. Frente a los diferentes algoritmos de las redes sociales, la llegada del SEO y el considerable peso de los medios sociales del turismo (blogs, Reviews sites, Tripadvisor), los actores del sector se ven fuertemente influenciados por esta presión para seguir la corriente, para conseguir hacerse un lugar.

¿Qué herramientas y prácticas daría para reducir el impacto digital de las herramientas de gestión interna y de relación al cliente?

“Cuando existen alternativas eco-responsables (como Ecomail para los correos electrónicos o FileVert para la transferencia de archivos), por supuesto que es beneficioso para todos recurrir a este tipo de herramientas. Desgraciadamente, no es el caso de todo: las herramientas de marketing, los sistemas de newsletters, las redes sociales, no todos tienen alternativas de diseño ecológico. Por eso puede ser interesante, para empezar el proceso, mejorar lo que ya se hace: controlando el peso de los correos electrónicos en las campañas de newsletter, optimizando el peso de los contenidos de fotos y vídeos, publicando menos (¡pero mejor!) en las redes sociales.”

El impacto de la crisis sanitaria en la dimensión tecnológica del turismo

El sector turístico sigue superándose y reinventándose para sobrevivir a la crisis sanitaria, que marca un verdadero punto de inflexión en el comportamiento digital de los consumidores. El turismo ha tenido que recurrir a la tecnología digital para mantenerse en contacto con sus clientes, y el público ha tenido que seguir conectado para seguir viajando desde casa.

Además de la necesidad de que los profesionales trabajen en línea para mantener el negocio, las visitas virtuales y la publicación de contenidos se han sumado al impacto medioambiental de lo digital en el sector turístico. Con las restricciones a los viajes de los visitantes, los buscadores de escapadas recurren a lo digital para disfrutar de las artes, la naturaleza y mucho más.

La responsabilidad digital en la comunicación del marketing turístico

Caracterizado por ser un sector experiencial e inspirador, la creación de contenidos desempeña un papel crucial a la hora de conquistar al público. La alta intensidad competitiva del sector encierra a los actores en un círculo vicioso en el que la sobreproducción mantiene la visibilidad digital y permite marcar la diferencia. Es un cambio de mentalidad y de lógica que nos invita a revisar este modelo y a adoptar comportamientos de producción más conscientes y responsables: ¿Es realmente necesario producir un artículo sobre el Machu Picchu si ya existen miles? ¿Es relevante seguir un calendario de marketing sobrecargado, sólo para que el algoritmo funcione?

Estas preguntas están en el centro del proceso de transición ecológica digital, donde nos cuestionamos la verdadera relevancia y utilidad de nuestras acciones. De esta toma de conciencia han surgido varios conceptos y métodos para aportar soluciones a la industria:

  • Slow content: Anclado en el concepto del Slow life, invita a los creadores de contenidos a bajar el ritmo y crear menos, pero con más relevancia en términos de calidad y duración. Se añade el reciclaje de contenidos, para presentar el arte de la reutilización de contenidos de forma inteligente y responsable.
  • Jugando al low. Después de ralentizar al ritmo del slow, se nos invita a adoptar una low posture, en cuanto a los contenidos, optimizando los formatos utilizados (estar atentos a la producción de vídeo en alta definición para la promoción, por ejemplo), y en cuanto a los medios de comunicación, interesándose por la low tech (tecnologías diseñadas para ser útiles, sostenibles y accesibles para todos).
  • Siendo consciente de su impacto. El impacto cero sigue siendo imposible, pero podemos decidir transformar nuestro impacto en positivo con el uso de plataformas, aplicaciones y herramientas eco-responsables, ofreciendo una reducción y optimización del impacto, pero también compensándolo con iniciativas ecológicas o sociales.

En comunicación se habla mucho de ecodiseño de los medios. ¿Cómo presentaría esta solución para el turismo?

“En realidad, es bastante fácil imaginar la comunicación en papel, ya que podemos optar por gráficos, tintas y papel mucho más económicos que lo que se hacía en el pasado. Pero la idea es la misma cuando se trata de lo digital. Evidentemente, esto adopta diferentes formas, ya sea un sitio web ecodiseñado, una identidad gráfica mejor trabajada o un contenido escrito más cualitativo, pero las técnicas son fácilmente realizables: un diseño refinado, un tipo de letra bien elegido, la elección de un host eco responsable, y muchas otras: tantas posibilidades para que los actores del turismo puedan integrar el enfoque del ecodiseño en su comunicación.”

En el centro de las tendencias digitales, la tecnología digital responsable se enriquece cada vez más con nuevas iniciativas e innovaciones que mejoran, optimizan y solucionan diversas herramientas, técnicas y prácticas profesionales. Un avance tecnológico que forma parte del cambio de conciencia en la industria turística, permitiendo que el turismo se realice de forma diferente y que lo digital se utilice de otra manera.

 187 visitas

Read More

¿La tecnología digital eco responsable puede ser compatible con la promoción turística digital?

La revolución digital ha tenido un impacto considerable en el sector turístico, que ahora es indispensable tanto desde el punto de vista logístico como de la promoción, y en la actualidad se están surgiendo varias reflexiones relacionadas con su uso responsable. ¿La tecnología eco responsable puede ser compatible con la promoción turística digital? Fabien Perot, eco diseñador de páginas web, me acompaña en esta reflexión para arrojar luz sobre este concepto eco-responsable que está en el centro de la dimensión tecnológica del desarrollo turístico.

Digital y turismo: una evolución que va de la mano

En los últimos años se han producido importantes interacciones entre la tecnología y el turismo, que han tenido un fuerte impacto en la logística del sector, el comportamiento del mercado y las técnicas de comunicación y marketing para los profesionales. “El progreso tecnológico y el turismo van de la mano desde hace años”, como señalan Buhalis y Law (2008), incluyendo la llegada de Internet, que se define como uno de los elementos transformadores de la industria.

Con varios puntos de inflexión importantes en el sector, como la digitalización de las agencias, el desarrollo de herramientas digitales para los procesos de marketing y la llegada de las redes sociales, el turismo se ha encontrado en una espiral de oportunidades e innovaciones. Para conquistar a los viajeros, todas las estrategias están permitidas para jugar en la omnipresencia digital: se ha vuelto casi indispensable tener visibilidad en las redes sociales, tener una web vitrina así como un Marketplace, crear contenidos escritos y visuales, proponer una variedad de canales de comunicación para la relación al cliente así como generar actividad en los medios sociales como blogs o plataformas de opinión de los viajeros, sin olvidar la relevancia del desarrollo de aplicaciones móviles.

Esta digitalización masiva ha hecho del turismo un sector de actividad muy anclado en la dimensión tecnológica, que hoy experimenta a su vez reflexiones y problemáticas medioambientales.

La tecnología digital y su impacto medioambiental

De aquí a 2025, “se prevé que la tecnología digital representa entre el 6,9% y el 8,8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero”, según France Stratégie, institución dependiente del Primer Ministro. El conocimiento y la concienciación sobre el impacto medioambiental de la tecnología digital es relativamente reciente, pero muchos actores ya han decidido incluir esta dimensión tecnológica en su transición ecológica y su posicionamiento ecoresponsable.

Un informe publicado por el Think Tank The Shift Project nos informa de que la parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero vinculadas al uso digital en 2019 se estima en un 4%. Como comparación, utilizan las emisiones del transporte aéreo, que “generan un 2,5% si nos limitamos a las emisiones directas de los aviones”, explica Hugues Ferreboeuf, director de proyectos de The Shift Project. En esta era digital, la desmaterialización implica, paradójicamente, un importante uso de materiales y energía, y acabamos teniendo un coste ecológico que puede cuestionar ciertas prácticas.

Como actor de la transición ecológica a través del ecodiseño de la web, ¿puede decirnos cuáles son los impactos ambientales más importantes de la tecnología digital?

“Es extremadamente complejo, ya que hay que tener en cuenta el ciclo de vida de toda la cadena: desde los equipos hasta los servicios, pasando por la producción de energía para su funcionamiento y el despliegue de una gigantesca infraestructura global. El impacto medioambiental más importante es la emisión de gases de efecto invernadero, en parte debido a la producción de energía basada en el carbono. Pero también hay un importante problema de recursos, tanto en términos de agotamiento (de metales raros, por ejemplo) como de contaminación del agua, el aire y el suelo (por la extracción de metales, la fabricación de equipos, los residuos electrónicos).

¿Ser eco-responsable hasta el punto de hacer clic?

El compromiso eco-responsable ha sido un tema importante en el panorama turístico desde hace varios años, desarrollando soluciones e innovaciones en torno a cuestiones relacionadas con las dimensiones social y medioambiental, que son los pilares del turismo. La dimensión tecnológica se ha sumado recientemente a estos retos de la industria, por lo que debería formar parte de los compromisos ecoresponsables de estos actores para dar cierta armonía y coherencia a sus valores.

Sin embargo, ya sea para desarrollar y mantener la competitividad, optimizar el viaje del cliente y garantizar la visibilidad promocional, el peso de lo digital en el turismo superaría las buenas prácticas y los gestos responsables que podemos encontrar hoy en día en este sector.

El turismo tiene un vínculo muy estrecho y especial con lo digital, ¿podría ser posible una compatibilidad en forma de compromiso según los conceptos de la tecnología digital responsable?

Esa es exactamente la palabra correcta: ¡compromiso! Me gusta pensar que el paso más importante es la concienciación. Si los agentes del turismo (pero también cualquier usuario digital) comprenden la cuestión medioambiental en torno a lo digital, ya será un gran paso adelante, sobre todo porque el tema ha surgido recientemente. Dirigiendo una buena reflexión sobre el diseño de su sitio web, el uso de su buzón, el almacenamiento de sus datos, el impacto de su comunicación, la elección de sus terminales, todos pueden ir más allá y mejorar considerablemente su huella digital.

Las problemáticas de desarrollo sostenible y de prácticas responsables que el turismo lleva experimentando desde hace varios años a nivel social, económico y medioambiental se extienden ahora a la dimensión tecnológica. El reto actual es tomar conciencia, como actores del ecosistema turístico, de entender y actuar para emprender el turismo de forma diferente, desde ahora.

 187 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.