¿La tecnología digital eco responsable puede ser compatible con la promoción turística digital?

La revolución digital ha tenido un impacto considerable en el sector turístico, que ahora es indispensable tanto desde el punto de vista logístico como de la promoción, y en la actualidad se están surgiendo varias reflexiones relacionadas con su uso responsable. ¿La tecnología eco responsable puede ser compatible con la promoción turística digital? Fabien Perot, eco diseñador de páginas web, me acompaña en esta reflexión para arrojar luz sobre este concepto eco-responsable que está en el centro de la dimensión tecnológica del desarrollo turístico.

Digital y turismo: una evolución que va de la mano

En los últimos años se han producido importantes interacciones entre la tecnología y el turismo, que han tenido un fuerte impacto en la logística del sector, el comportamiento del mercado y las técnicas de comunicación y marketing para los profesionales. «El progreso tecnológico y el turismo van de la mano desde hace años», como señalan Buhalis y Law (2008), incluyendo la llegada de Internet, que se define como uno de los elementos transformadores de la industria.

Con varios puntos de inflexión importantes en el sector, como la digitalización de las agencias, el desarrollo de herramientas digitales para los procesos de marketing y la llegada de las redes sociales, el turismo se ha encontrado en una espiral de oportunidades e innovaciones. Para conquistar a los viajeros, todas las estrategias están permitidas para jugar en la omnipresencia digital: se ha vuelto casi indispensable tener visibilidad en las redes sociales, tener una web vitrina así como un Marketplace, crear contenidos escritos y visuales, proponer una variedad de canales de comunicación para la relación al cliente así como generar actividad en los medios sociales como blogs o plataformas de opinión de los viajeros, sin olvidar la relevancia del desarrollo de aplicaciones móviles.

Esta digitalización masiva ha hecho del turismo un sector de actividad muy anclado en la dimensión tecnológica, que hoy experimenta a su vez reflexiones y problemáticas medioambientales.

La tecnología digital y su impacto medioambiental

De aquí a 2025, «se prevé que la tecnología digital representa entre el 6,9% y el 8,8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero», según France Stratégie, institución dependiente del Primer Ministro. El conocimiento y la concienciación sobre el impacto medioambiental de la tecnología digital es relativamente reciente, pero muchos actores ya han decidido incluir esta dimensión tecnológica en su transición ecológica y su posicionamiento ecoresponsable.

Un informe publicado por el Think Tank The Shift Project nos informa de que la parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero vinculadas al uso digital en 2019 se estima en un 4%. Como comparación, utilizan las emisiones del transporte aéreo, que «generan un 2,5% si nos limitamos a las emisiones directas de los aviones», explica Hugues Ferreboeuf, director de proyectos de The Shift Project. En esta era digital, la desmaterialización implica, paradójicamente, un importante uso de materiales y energía, y acabamos teniendo un coste ecológico que puede cuestionar ciertas prácticas.

Como actor de la transición ecológica a través del ecodiseño de la web, ¿puede decirnos cuáles son los impactos ambientales más importantes de la tecnología digital?

«Es extremadamente complejo, ya que hay que tener en cuenta el ciclo de vida de toda la cadena: desde los equipos hasta los servicios, pasando por la producción de energía para su funcionamiento y el despliegue de una gigantesca infraestructura global. El impacto medioambiental más importante es la emisión de gases de efecto invernadero, en parte debido a la producción de energía basada en el carbono. Pero también hay un importante problema de recursos, tanto en términos de agotamiento (de metales raros, por ejemplo) como de contaminación del agua, el aire y el suelo (por la extracción de metales, la fabricación de equipos, los residuos electrónicos).«

¿Ser eco-responsable hasta el punto de hacer clic?

El compromiso eco-responsable ha sido un tema importante en el panorama turístico desde hace varios años, desarrollando soluciones e innovaciones en torno a cuestiones relacionadas con las dimensiones social y medioambiental, que son los pilares del turismo. La dimensión tecnológica se ha sumado recientemente a estos retos de la industria, por lo que debería formar parte de los compromisos ecoresponsables de estos actores para dar cierta armonía y coherencia a sus valores.

Sin embargo, ya sea para desarrollar y mantener la competitividad, optimizar el viaje del cliente y garantizar la visibilidad promocional, el peso de lo digital en el turismo superaría las buenas prácticas y los gestos responsables que podemos encontrar hoy en día en este sector.

El turismo tiene un vínculo muy estrecho y especial con lo digital, ¿podría ser posible una compatibilidad en forma de compromiso según los conceptos de la tecnología digital responsable?

Esa es exactamente la palabra correcta: ¡compromiso! Me gusta pensar que el paso más importante es la concienciación. Si los agentes del turismo (pero también cualquier usuario digital) comprenden la cuestión medioambiental en torno a lo digital, ya será un gran paso adelante, sobre todo porque el tema ha surgido recientemente. Dirigiendo una buena reflexión sobre el diseño de su sitio web, el uso de su buzón, el almacenamiento de sus datos, el impacto de su comunicación, la elección de sus terminales, todos pueden ir más allá y mejorar considerablemente su huella digital.

Las problemáticas de desarrollo sostenible y de prácticas responsables que el turismo lleva experimentando desde hace varios años a nivel social, económico y medioambiental se extienden ahora a la dimensión tecnológica. El reto actual es tomar conciencia, como actores del ecosistema turístico, de entender y actuar para emprender el turismo de forma diferente, desde ahora.

 13 visitas

Read More

El turismo de montaña para un desarrollo equilibrado y sustentable

Entre las problemáticas vinculadas a la crisis sanitaria, la saturación de información y la floración de tendencia a quedarse pendiente… la industria turística está viviendo un momento crucial en el cual debemos poner en sinergia las dimensiones económicas, sociales y ambientales para poder hacer frente a las reflexiones y debates que están surgiendo sobre su reinvención.

Entre los múltiples tipos de turismo, el desafío nos lleva a encontrar un desarrollo equilibrado y sustentable para asegurar la perennidad de la industria así como su impacto positivo o reducido en el ecosistema en el cual se desarrolla. Para ello conversamos hoy con Nohelia Sanchez, empresaria de turismo y co-fundadora de Yalpay Tours, agencia de trekking en la región de Córdoba, en Argentina, sobre el turismo de montaña y su potencial para contribuir al turismo positivo del mañana.

El turismo de montaña es un tipo de actividad turística que tiene lugar en un espacio geográfico definido y delimitado como son las colinas o montañas, con características y atributos inherentes a un determinado paisaje, una topografía, un clima, una biodiversidad (flora y fauna) y una comunidad local. Engloba un amplio espectro de actividades de ocio y deporte al aire libre.

Definición de la OMT

Estimulador de crecimiento económico

El turismo de montaña tiene un gran potencial para estimular la economía del lugar por su capacidad para diversificar y las actividades complementarias que se derivan de su operación brindando la oportunidad a los emprendimientos rurales y regionales de ampliar su alcance y de diversificar su oferta de servicios. La práctica del turismo de montaña trae consigo la creación de empleo, contribuyendo a la desconcentración de las actividades económicas nacionales en las grandes ciudades.

La grandeza y la nobleza de la montaña tiene esta característica propia de ser a la vez atractiva y temible. Su riqueza se manifiesta principalmente en su biodiversidad y sus relieves, que siempre superan a la pretensión del hombre de conocerla perfectamente. Muchos llevan a la montaña en su corazón durante toda su vida y aun siguen impresionados por su esplendor lo cual, está permite a los locales brindar un turismo consciente, respetuoso y de calidad. Una certeza responsabilidad social por parte del turista, acompañada de una contribución económica contratando los guías locales y capacitados, permite florecer el turismo de montaña en su aspiración sustentable.

Respetuoso de su ecosistema

Recorrer la montaña, descubrir sus riquezas y entender su ecosistema, puede originar un impacto tan positivos o negativos como nuestras prácticas a la hora de recorrerla. Las actividades de montaña deberían ser realizadas por personal idóneo cuyas prácticas operativas estén naturalmente optimizadas para una huella de carbono relativamente reducida. Trekking, BTT y cicloturismo, escalada, avistamiento, parapente, senderismo, alpinismo, visitas… Muchas son las actividades que tienen un menor impacto en el medio ambiente por ser deportes físicos y diversiones con equipamientos que no generan contaminación directa.

Lugar donde la naturaleza domina y manda, la montaña favorece también la sensibilización ambiental de sus visitantes. La inmersión en entorno montañoso tiene el potencial de contribuir a una toma de conciencia en cuanto a las cuestiones ambientales, su comprensión y así su cuidado. Esta responsabilidad ambiental que siente el turista se refleja en sus acciones de consumo y sus comportamientos, permitiendo contribuir a la sustentabilidad del destino.

El turismo de montaña para un desarrollo equilibrado y sustentable

¿Cómo su actividad de trekking en las montañas apoya al desafío sustentable de la región?

Nohelia: El turismo de montaña es una actividad lúdica deportiva que si bien tiene un bajo impacto en el ecosistema, si no se desarrolla con las prácticas adecuadas puede tener efectos irreversibles en el ecosistema. El guía debe impartir en el grupo que acompañe las instrucciones adecuadas para que los caminantes dejen el menor rastro posible ya que como toda actividad humana, si está mal gestionada, puede generar erosión en la naturaleza, pérdida de vegetación y hasta incrementar los riesgos de incendios forestales. Por eso, es importante que los trekkers cumplan con los protocolos necesarios para que la interacción con la naturaleza sea lo más sana y sustentable posible.

Facilitador socio-cultural

Hacer turismo en la montaña es, ante todo, impregnarse de un modo de vivir diferente, de una forma de pensar distinta y de una sensibilidad. Muchos destinos de montaña poseen una riqueza cultural que se mantiene a través de la transmisión y la preservación de las tradiciones, la historia y el know how. De esta manera, el turismo de montaña se diversifica en varias tipologías, que pueden manifestar la esencia del lugar: turismo deportivo, turismo ecológico, turismo extremo, y así también turismo comunitario, el turismo rural y el turismo cultural, por su capacidad a facilitar la condición socio cultural del destino.

La actividad turística en la montaña permite así incluir las dimensiones sociales y culturales en el equilibrio del desarrollo territorial. Los turistas son parte importante de este desafío sustentable por su aporte a la preservación cultural y a la inclusión social a través de su interacción lo cual lo convierte en una manera de concientizar cada vez más hacia un turismo consciente y positivo.

¿Cómo la actividad del trekking permite apoyar a los emprendimientos locales y rurales?

Nohelia: La interacción con la comunidad es enriquecedora tanto para el turista como para el emprendedor local, no sólo por el beneficio económico a partir del consumo de productos
o servicios, sino también por el intercambio cultural que se produce. Los locales se pueden nutrir de nuevas ideas, nuevas formas de hacer las cosas, pueden diversificar su oferta y mejorar sus estándares de servicio para satisfacer las necesidades de sus visitantes.

Generador de impactos individuales

Por sus actividades ligadas a la condición física y humana, la montaña genera también diferentes tipos de impacto individual positivo tanto para la salud como para favorecer el bienestar físico y mental. La montaña y los desafíos que propone pueden poner en pruebas los límites de los que se atreven a conocerla mejor al igual que su magia puede hechizar más de uno, así que sus impactos son tan diversos que beneficiosos. De esta forma, estos impactos positivos influyen en la sustentabilidad del destino por la motivación intangible de los turistas a experimentarlos y por el aspecto bondadoso que representan, siendo producto con sentidos.

A nivel individual, que aspiran transmitir a las personas a través del trekking?

Nohelia: Todo empieza y termina en el respeto, al ecosistema y a los compañeros, pero el trekking de montaña, te transmite una serie de valores que son los que queremos rescatar como la humildad y la resiliencia. No hay que subestimarla jamás, hay que recorrerla con respeto y mantener los instintos de supervivencia muy activos. A su vez, hay una serie de valores grupales que también se desarrollan como parte de la lúdica propia de la actividad como lo son el compañerismo (cuidarse unos a otros), la solidaridad y la responsabilidad.

El turismo de montaña tiene todo el potencial para contribuir a un desarrollo equilibrado y sostenible de un territorio de esta tipología geográfica. Logrando generar impactos positivos en los cuatro pilares, respectivamente en las dimensiones social, económica, ambiental e individual, que caracterizan el turismo positivo del mañana, el turismo de montaña está dispuesto a afrontar los desafíos de la industria. El enfoque sobre la buena gestión de este gran potencial y la optimización del rol del turista, así como su relación con el destino, se caracterizan como las claves de una exitosa actividad turística consciente.

 13 visitas

Read More

La innovación turística en el corazón de la relación entre el viajero y el destino

La crisis sanitaria ha creado una cierta conciencia, animando a la gente a adoptar un nuevo paradigma en su estilo de vida y forma de consumo. A la industria turística, que está en proceso de reinventarse, no se le escapa una sensibilidad particular hacia la solidaridad social, el bienestar personal y las cuestiones medioambientales. Tendencias de mercado tan sutiles como precursoras, que nos llevan a pensar que la innovación turística debe centrarse en la relación entre el viajero y el destino.

El turismo se rige esencialmente por tres fuerzas interdependientes, a saber, el medio ambiente, lo social y lo humano. Una sinergia que teóricamente generaría un impacto positivo para cada uno de los componentes, que son respectivamente el destino, los lugareños y el viajero. Sin embargo, impulsado por la furia de su potencial de crecimiento, el turismo se ha promovido y valorado como un bien de consumo, situando así al viajero en el papel de consumidor y no de experimentador. Esta relación, basada en un modelo de beneficio y competencia, no se corresponde con la esencia del turismo, lo que aporta un importante desequilibrio y disfunción al sector. A lo largo de los años, hemos sido testigos de la degradación de los componentes ambientales y sociales, como consecuencia de las malas prácticas turísticas y la mala gestión de algunos territorios. El producto turístico se ha desvirtuado y perdido su sentido, generando un impacto más sutil en la dimensión humana.

La limitada innovación del turismo sostenible

Con la ambición de actuar contra esta degradación, la industria turística ha llevado en parte su innovación a través del turismo sostenible. Sin embargo, ha surgido una cierta deficiencia en la relación entre el viajero y el destino, así como los profesionales intermediarios. Esto ha creado, con el tiempo, ciertos límites a la eficacia y prosperidad del modelo sostenible.

«Un turismo que tenga plenamente en cuenta sus repercusiones económicas, sociales y medioambientales actuales y futuras, satisfaciendo las necesidades de los visitantes, los profesionales, el medio ambiente y las comunidades anfitrionas. » Definiciones de los principios del turismo sostenible de la conferencia de Lanzarote en 1995.

El turismo sostenible tiene una definición y una práctica que durante mucho tiempo ha sido poco clara para los profesionales del sector, desconocida para los turistas y opcional para los gobiernos. Así, se ha consolidado y desarrollado como un nicho de mercado cuando se ha caracterizado por un retorno consciente a sus raíces en el conjunto de la industria. Un inocente mea culpa que ha llevado a la comercialización del producto turístico sostenible sin pasar necesariamente por la fase de entender, transmitir y compartir la información para concientizar y sensibilizar a los viajeros. Esto ha llevado a una confusión recurrente entre turismo sostenible, turismo verde y ecoturismo, entre otros, que aún hoy se encuentra entre los viajeros y los profesionales.

Una brecha en la relación entre la demanda y la oferta

Por el lado de la demanda, cada vez hay más turistas que quieren ser responsables pero no saben cómo hacerlo. Los más concienciados van a buscar información por su cuenta, pero es raro que les acompañe el propio destino turístico. Se ha abierto así una brecha en la relación entre el lugar y el viajero en esta transición hacia la sostenibilidad, ya que cada uno tiene la responsabilidad de aprender y tomar conciencia de las cuestiones de desarrollo social, y protección del medio ambiente, vinculadas a su respectiva práctica turística. Sin embargo, este vacío en la relación representaría un punto estratégico en el desarrollo de la oferta territorial.

Restablecer el equilibrio en el ecosistema turístico

Problemas presentes, recíprocamente, en la oferta y la demanda, que nos llevan a pensar hoy que redefinir el lugar de la dimensión humana en el ecosistema turístico podría ser una solución innovadora. Representada por el viajero, incluyendo su papel y sus aspiraciones, esta dimensión permitiría desarrollar una dinámica eficiente junto a las dimensiones medioambiental y social, y así establecer un equilibrio próspero, resultante de la siguiente dinámica:

  • Aunque algunas buenas prácticas del turismo sostenible son universales, es importante enfocar el destino como una entidad única con sus propios sistemas de valores, pero también con sus propias capacidades y recursos en términos de actividades turísticas. Por lo tanto, es importante informar y sensibilizar al turista sobre estas características para comprender mejor, adaptarse y actuar en consecuencia.
  • La voluntad de situar al turista como parte integrante del ecosistema turístico en una perspectiva de sostenibilidad y regeneración del territorio requiere el establecimiento de una relación cuyos valores no se basen únicamente en el consumo, sino en la contribución, la cooperación y el respeto a los distintos recursos.
  • Al replantear la relación, esto supone un cambio recíproco de perspectiva: para el destino, esto significa dejar de ver al turista como un simple visitante, y para el turista, esto significa dejar de ver el destino como un simple lugar de paso y entretenimiento. Visiones renovadas para una mentalidad mejor adaptada a los nuevos retos de la industria y del mundo.

Formar e informar a los turistas para que sean actores activos, conscientes y ecoresponsables tiene más potencial y eficacia a largo plazo que limitarse a venderles un producto. Por tanto, el enfoque de la educación de adultos y jóvenes es esencial en esta innovación, y puede considerarse una inversión a largo plazo para el destino.

Una innovación turística basada en las relaciones

Dejar de ver al viajero como un consumidor implica integrarlo en la dinámica territorial y situar la experiencia en el centro de la conexión con las dimensiones ambiental, social y humana, más que a través de los productos y servicios puestos en marcha. El turismo participativo, el turismo comunitario y el agroturismo, entre otros, se han desarrollado bajo esta idea de reinventar el lugar del turista y su relación con el territorio. El reto actual es democratizar esta idea y presentarla como una visión y no como un tipo de turismo alternativo o un nicho de mercado.

A través de una innovación basada en la relación, la mentalidad y la visión de la práctica turística más que una innovación de producto y servicio, se trata ahora de establecer el modelo regenerativo como un nuevo paradigma en el sector. Se trata de una invitación a repensar la relación entre el destino y el viajero, con la idea de volver a lo esencial, reconectando a las personas con el entorno en el que están inmersas, reconectándolas con la cultura que las acoge y reconectándolas consigo mismas. Dado que el sector turístico se encuentra en una fase de introspección para reinventarse mejor, la innovación podría no encontrarse ya en los productos y servicios ofrecidos, sino desarrollarse en el corazón de la relación entre el viajero y el destino, con la idea de emprender el turismo de forma diferente y viajar de forma diferente.

 13 visitas

Read More

Agroturismo: la práctica que marca la diferencia

Una palanca para el crecimiento económico del territorio, una diversificación de los ingresos de los agricultores, una experiencia de inmersión en un entorno rural y la concienciación social y medioambiental: este es el cóctel explosivo del agroturismo. Esta forma de turismo, que ha tenido cierto éxito en los últimos años, contiene los elementos esenciales para ayudar a construir el turismo del mañana. Hoy me acompaña Emilie Couillard, cofundadora de Exquisito Perú y de la Fundación Impact Eat, para dar un poco de luz a esta tendencia que está marcando la diferencia para los tiempos post-pandemia.

El agroturismo es una forma alternativa de turismo que pretende crear experiencias en entornos agrícolas para compartir la gastronomía, la pericia y las historias de los territorios. Rico por las diversas actividades presentes en la producción agrícola, el agroturismo cuenta con un variado y atractivo catálogo de productos, que van desde el simple alojamiento en la granja hasta la inmersión en la actividad junto a los agricultores-anfitriones, pasando por las visitas temáticas, la gastronomía y la venta de productos agroalimentarios. En Quebec, el agroturismo ha tenido éxito gracias a la creciente atracción por el medio rural, acompañada de un importante éxodo urbano.

Un turismo lleno de significado

Mientras las tendencias del turismo del futuro convergen cada vez más hacia una práctica más consciente y responsable en las zonas rurales, el agroturismo se asoma inteligentemente. De hecho, los turistas buscan un significado en su consumo turístico, aspiran dar y recibir, así como a explorar y aprender. Por su parte, el agroturismo ofrece un concentrado de actividad, encuentro e inmersión a través de experiencias agrícolas cada vez más diversas y variadas. Los agricultores no son originalmente profesionales del turismo, por lo que hay una cierta autenticidad en su relación con los visitantes, así como en las actividades ofrecidas, que invitan al turista a sumergirse en el campo, descubrir una historia, establecer un diálogo, escuchar anécdotas y conocer actividades.

«También es una oportunidad para promover las prácticas ancestrales y las tradiciones patrimoniales que tiene cada una de las comunidades, para valorar la biodiversidad respetando el medio ambiente.»

Emilie Couillard
Agroturismo la práctica que marca la diferencia

Una visión sostenible y una ambición regeneradora

El agroturismo nos invita a redescubrir la gastronomía local directamente en las raíces de su concepción, animando a los turistas a cambiar su perspectiva sobre la comida y a repensar su consumo. Esta actividad turística también reduce las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el transporte de productos alimenticios, al ofrecer la degustación y la venta directamente en el lugar. Una forma diferente de vender y consumir, acompañando la transición ecológica y sostenible de cada vez más actores de la agricultura ecológica o biodinámica. La noción de desarrollo sostenible está, pues, muy impregnada en el agroturismo, aportando también una visión regenerativa sobre el territorio a través de la producción y el consumo local, la participación en talleres y actividades, así como la transmisión de conocimientos agrícolas, sin olvidar la regeneración del interés de los lugareños por su territorio.

«Otro aspecto que motiva a las comunidades es la revitalización de las zonas rurales, para ellas es fundamental que los jóvenes encuentren formas de implicarse en su entorno y quieran quedarse. El éxodo rural es un problema importante en Perú, así que si el turismo puede limitar sus efectos nocivos, ¡misión cumplida!»

Junto al agroturismo, la «regeneración» se plantea en tres dimensiones: la regeneración de los recursos a través de agro experiencias inmersivas, la regeneración sociocultural con la transmisión de conocimientos, historia y saber hacer, así como la regeneración como visión y modelo, con el lugar del turismo en el desarrollo territorial.

Un enfoque de la diversificación económica

Esta misma visión regenerativa del turismo implica una transición a aplicar en la industria, en un modelo de complementariedad y diversificación. La crisis económica provocada por la situación sanitaria del covid-19 nos ha mostrado rápidamente que todas las estructuras y actividades relacionadas exclusivamente con el turismo se han encontrado en grandes dificultades. A diferentes escalas y según el grado de concentración de la actividad turística en el destino, nos dimos cuenta de que para ser sostenibles, o incluso regenerativos, es necesaria una cierta diversificación económica.

«Nuestra iniciativa nació, en primer lugar, de la evolución de nuestra propia empresa. De hecho, nuestro operador turístico Exquisito Perú se especializa en turismo gastronómico y nuestra principal clientela está compuesta por turistas internacionales. Obviamente, nos ha afectado mucho la crisis relacionada con COVID-19, por lo que hemos tratado de diversificar nuestras actividades para acercarnos al público local sin perder de vista nuestra misión.»

Las estructuras se han visto obligadas a encontrar una actividad sustitutiva para sobrevivir a la ausencia de turistas en los territorios, según las habilidades, los medios y las aspiraciones de cada uno. Nacido de la fusión de la agricultura y el turismo, la esencia del agroturismo presenta una visión complementaria y dinámica de la actividad turística dentro de un territorio, con el objetivo de mejorarla y enriquecerla, y no hacerla dependiente.

“Los productores están muy motivados para desarrollar una actividad […] El turismo es una forma de diversificar su economía, sin dejar de lado su actividad principal, la agricultura. […] Uno de los principales objetivos de Impact Eat es formar a los productores para que puedan utilizar el turismo como herramienta de desarrollo. Es decir, generar una nueva actividad económica, complementaria a la suya, ofreciendo visitas más largas o más cortas, siempre en función de la capacidad de cada uno.»

Forma de adaptación e innovación, el agroturismo se presenta como una tendencia que marca la diferencia, tanto por su práctica a escala territorial como por su visión en el sector. Esta forma alternativa podría afirmarse como una verdadera palanca de crecimiento y dinamización territorial, ya que estamos en la fase de emprender el turismo de forma diferente y viajar de forma diferente.

Mira la charla completa en el idioma original

 13 visitas

Read More

¿El turismo del mañana puede ser sustentable?

A la hora en la que se está planificando el futuro de la industria turística, en torno a los problemas e impactos de la crisis sanitaria del Covid-19, el turismo sostenible está en el centro del debate. Pero, ¿se puede hablar de sostenibilidad en el turismo cuando hay que repensar completamente su modelo?

La crisis sanitaria ha frenado el crecimiento exponencial de la industria turística en los últimos años, con más de 1.400 millones de llegadas internacionales en el mundo en 2019 según la OMT, para cerrar el ciclo. Un sector de todas las posibilidades, con una tendencia a la hipersegmentación para conquistar todo el mundo, hay para todos los gustos y todos los perfiles, lo que ha favorecido un desarrollo descontrolado. Así, la industria se ha desarrollado considerablemente en una lógica de oferta sujeta a una demanda cada vez mayor.

El turismo sostenible ya no es suficiente

El turismo sostenible se ha propuesto como solución a las problemáticas de la industria turística en paralelo a su fuerte crecimiento, desempeñando el papel de modelo de protección ambiental, económica y social.

Según la OMT, el turismo sostenible tiene tres aspectos principales:

  • Dar un uso óptimo a los recursos medioambientales, que son un elemento fundamental del desarrollo turístico, manteniendo los procesos ecológicos esenciales y ayudando a conservar los recursos naturales y la diversidad biológica.
  • Respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales y arquitectónicos y sus valores tradicionales, y contribuir al entendimiento y la tolerancia intercultural.
  • Asegurar unas actividades económicas viables a largo plazo, que reporten a todos los agentes unos beneficios socioeconómicos bien distribuidos, entre los que se cuenten oportunidades de empleo estable y de obtención de ingresos y servicios sociales para las comunidades anfitrionas, y que contribuyan a la reducción de la pobreza.

Un turismo de triple impacto, basado en la sostenibilidad y el respeto a los recursos para preservar los ecosistemas, induciendo así la perennidad del modelo ya establecido. Pero en un momento en el que hay que repensar el turismo en su totalidad, ¿es suficiente o es sólo el principio de una reestructuración del sector?

En camino para la regeneración

El turismo regenerativo se presentaría entonces como una solución que actúa en la raíz del problema: cambiar la esencia misma de la industria, su concepción y su mentalidad. El turismo, tal y como lo hemos conocido, muestra un fuerte desequilibrio en el uso de los recursos, y el concepto de turismo sostenible induce al viajero a permanecer en la superficie de los problemas. Mientras que el turismo regenerativo invita al viajero a implicarse en lugar de andar con cautela. Como actor integrante y significativo del sector, se le invita a participar activamente en el círculo virtuoso que el turismo debe establecer para la prosperidad de su futuro.

¿Cómo funciona el turismo regenerativo?

Este concepto de regeneración en el turismo no aparece como un modelo fijo y replicable, sino como una nueva mentalidad en una perspectiva de desarrollo consciente de su actividad. Cada actor, desde el viajero hasta el profesional, pasando por la gobernanza y los lugareños, está invitado a participar activamente en el proceso, respetando la singularidad del territorio en cuestión. De este modo, se determina lo que hará mejor al destino en función de sus propias características, necesidades y problemáticas, excluyendo el producto turístico como bien de consumo e integrándolo como factor de regeneración de sus recursos.

Al igual que el concepto de Smart Destination, el turismo regenerativo toma en consideración a todos los actores del territorio bajo sus dimensiones políticas, económicas, sociales, tecnológicas, ambientales y culturales. Pero da un lugar nuevo y significativo al turista añadiendo la dimensión de la individualidad, representando todas las motivaciones, los valores y objetivos ligados a su actividad turística.

Trascender para reinventarse mejor

Uno cambia entonces de perspectiva entre: ¿cómo viajar con el menor daño posible? Y, ¿cómo viajar aportando un beneficio al destino? Las formas alternativas de turismo, como el turismo solidario, el turismo comunitario y el turismo participativo, entre otros, son caminos más que necesarios para explorar una forma de turismo regenerativo. Esto implica trascender los principios del desarrollo sostenible a través de la comprensión, la concienciación, la creación y la participación.

La vuelta a la normalidad ya no es posible para el sector debido al impacto de la crisis sanitaria, se trata de construir una nueva normalidad y reinventar la mentalidad del turismo. ¿Qué capacidad de innovación y management tiene un destino para aplicar este modelo? ¿De qué manera controlar el turismo para que beneficie al destino? ¿Dónde está el límite de una actividad económica sana en una política de desarrollo? ¿Cómo involucrar al turista de manera significativa en el proceso? Estas son algunas de las cuestiones que se plantean en el enfoque holístico y en la visión transformadora que representa el turismo regenerativo.

Al igual que Okanagan Valley en la Columbia Británica, la isla de Hawaii y varios países del continente asiático y latinoamericano, el turismo regenerativo lleva en sí las esperanzas optimistas del turismo del mañana.

¿Estás preparado para este cambio regenerativo del turismo y para viajar de forma diferente?


Este artículo se publicó originalmente en TOM.Travel y ha sido reproducido en Travindy con la traducción que nos ha facilitado la autora.

 13 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.