Las tres relaciones de la regeneración

Estamos viviendo un momento único y polarizado como humanidad donde habiendo alcanzado una comunidad global e interconectada estamos por fuerza mayor cada uno en distanciamiento físico y aislación. La devaluación y crisis de la economía es evidente y la valoración de la Vida surge con fuerza en la conciencia global. Sumando a esto, la ya conocida crisis ambiental que estamos atravesando, la cual implica importantes desafíos para el desarrollo humano y del planeta.

En el año 1992 el “American Institute of Biological Sciencie” dijeron: “Se requiere un gran cambio en nuestra administración de la Tierra y la vida en ella, si se quiere evitar la gran miseria humana”. El 13 de noviembre del 2017 en su segunda advertencia firmada por más de 15.000 científicos del mundo entero afirman que la pérdida de biodiversidad, degradación de los ecosistemas y la extinción masiva de fauna silvestre son de una gravedad que no tiene antecedentes.

Esta gran contracción que estamos experimentando puede ser una oportunidad para volver a conectar con lo esencial en cuanto a nuestros propósitos personales, nuestro bien común y con la naturaleza que sostiene la vida. Nace una posibilidad para considerar una relocalización radical (radical en el sentido de volver o pertenecer a la raíz) para una regeneración que permita el proceso de cultivar la capacidades y habilidades de las personas, las comunidades y otros sistemas naturales para renovar, adaptarse y prosperar. [Clear cf].

El cultivo de estas capacidades, la salud, la resiliencia y prosperidad común, las buscaremos a través de las tres relaciones de la regeneración, las cuales serán un punto de partida para una renovada y vibrante relación con la naturaleza, los otros y uno mismo. Estas tres relaciones serán el prisma que tomaré para una nueva concepción del tejido eco social.

Después de más de 20 años en el intento de implementar sustentabilidad, de todas las cumbres de desarrollo sustentable y de cambio climático, casi ningún indicador nos muestra avances importantes para los grandes desafíos de emisión de CO2, cambio de uso de suelos, pérdida de biodiversidad y agua dulce, entre otros.

Podemos decir que la sustentabilidad ha fracasado. En gran medida porque las relaciones están fragmentadas y cada elemento está separado del otro, generando en consecuencia un planeta al borde del colapso ecológico, donde el ser humano es movido por sus intereses personales, la sociedad por la competencia y la naturaleza vista como un objeto a explotar.

Las tres relaciones son un puente para transitar el cambio de paradigma, desde la sustentabilidad, que aún está dentro de la mirada mecanicista, hacia la regeneración que invita a una mirada y concepción orgánica, viva y holística en la manera de desarrollarnos. La sustentabilidad plantea tres ámbitos de desarrollo; el ámbito ambiental, económico y social.  Si bien la propuesta de la sustentabilidad ha logrado poner en discusión la temática ambiental y social, estos ámbitos están lejos de encontrar un equilibrio con una economía que basa su lógica en el crecimiento constante e infinito.

Esta transformación se basa en pasar de una mirada sobre los elementos hacia las relaciones. Estas relaciones son invisibles, pero a la vez son las que dan forma a lo visible. Podemos ver como la vibración en el experimento de las placas de Chatney o de como el campo electromagnético de un imán dan forma y un patrón reconocible a las partículas de hierro sobre una placa [Lipton] . O como una cultura, desde su cosmovisión da forma a un territorio a través de su arte y arquitectura, y como nuestros senti-pensamientos ordena nuestra vida material.

Vivimos en un mundo donde todo está relacionado y es interdependiente. Por lo tanto, esta nueva mirada de la regeneración plantea trabajar sobre las cualidades de las relaciones, y más específicamente se enfoca sobre tres relaciones esenciales que nos permiten existir, estas son la relación del ser humano consigo mismo, con los otros y con la naturalezaA través de estas tres relaciones tomamos conciencia, responsabilidad y entendemos nuestro lugar en el mundo, lo que nos permite ser protagonistas de nuestra propia vida.

Comenzaremos por la relación con nosotros mismo, ya que considero que este es el único punto de partida sincero para una real transformación de la sociedad y la naturaleza.

La relación del ser humano consigo mismo

“Un activismo delicado es verdaderamente radical en la medida que sea consciente de si mismo, que comprende que su forma de ver es el cambio que quiere ver”.

Allan Kaplan y Sue Davidoff

Cuando miramos al mundo no vemos el mundo, vemos nuestros conceptos e ideas que tenemos de él. Esta forma de pensar (y por consiguiente de ver) [Kaplan 2015], ha sido en parte impuesta desde nuestro núcleo familiar y por el sistema educativo dentro de la sociedad en la que nos desarrollamos. En las últimas décadas, la cultura de la globalización y su  proceso hegemónico cultural y epistemológico, ha impuesto una mirada economicista y materialista, que nos hace pensar y sentir que tan solo somos nuestro cuerpo, lo que hacemos y lo que tenemos. Pero en esta crisis en la cual muchos nos vemos impedidos a seguir nuestras actividades comunes, nos ha permitido darnos cuenta de que más allá de nuestro hacer existe nuestro “Ser”. El valor sobre nosotros mismo muchas veces esta en una medición de nuestra profesión, la capacidad de generar riqueza y estatus social, alejándonos de una valoración holística o de nuestra totalidad como seres humanos.

En mi experiencia, la práctica de la observación y de la presencia es un puente para volver al mundo y ser participantes conscientes de él. Cuando estamos en nuestro lugar lo sabemos. Es un espacio único para cada uno, nos sentimos expandidos, fuertes, seguros y sostenidos por lo que es realmente nuestro, como lo son nuestros talentos, dones, sueños y valores esenciales. 

Esta travesía evolutiva, es volver a conectar con uno mismo a través de la presencia y poder experimentar la relación con los otros y la naturaleza de una manera más directa y limpia de condicionamientos socioculturales. Esta capacidad de “ver o darnos cuenta” de como nuestros pensamientos y emociones, ante diferentes circunstancias, se experimentan/sienten en nuestro cuerpo y que decisiones tomamos si ante ellas sentimos simpatía o antipatía, una contracción o una expansión, son esencial para una buena vida.

Desde esta atención consciente enraizada en nuestro cuerpo, puede experimentarse la coherencia o incoherencia entre nuestro pensar, sentir y hacer. Donde el sentir es el mediador y puente entre el pensar y el hacer.

Para que esto surja, nuestra atención y conciencia debe estar sobre la relación entre la ética y la estética (esencia y la apariencia). Y como lo visible está impregnado de lo invisible, así como nuestro hacer esta impregnado de nuestro ser.  Y desde aquí preguntarnos si lo que hacemos en el mundo exterior (estética / apariencia), está en coherencia con nuestro mundo interior (ética / esencia).

Cuando conectamos con nosotros mismos tenemos la oportunidad consciente de crear relaciones con un sentido de belleza y de servicio hacia la vida, hacia algo mayor que nuestra individualidad.  Me atrevo a decir que no hay mayor revolución para estos tiempos, que la revolución de la presencia. Esta nos ayudará a reflexionar si queremos seguir de manera automática y dormida nuestras acciones y relaciones, o si nuestro hacer nos llenará de vitalidad, propósito y sentido.

La relación con los otros

Una vida social saludable se alcanza cuando: En el espejo de cada alma humana se refleja toda la comunidad y cuando en la comunidad vive la virtud de cada uno de sus miembros” 

Rudolf Steiner

No podríamos existir sin los otros, inevitablemente pertenecemos al árbol de la vida, donde todos poseemos una madre y un padre, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos y así desde nosotros se proyecta la vida hacia las futuras generaciones. Es quizás en esta relación familiar donde nos es más fácil sentirnos unidos a algo mayor que nosotros mismos.

Relocalizarnos, es volver ver nuestra propia naturaleza humana, somos gregarios y en colaboración hemos logrado crecer, cuidarnos y desarrollarnos como especie. Aun así, nuestra sociedad parece haber caído en una mirada individualista y competitiva, donde el otro parece ser, a veces, un enemigo en el camino.

Pero cuando la Vida humana está en peligro puede nacer el potencial de la empatía, la fraternidad y la comunidad. Estos surgen al poner la vida en el centro, y desde este centro las prioridades parecen ordenarse de forma más clara. Estos valores que emergen como potencial serán fundamentales para establecer una nueva mirada de la economía, del intercambio y de las relaciones humanas.

Esta renovada forma de relacionarnos, con la vida en el centro, podría transformar toda forma de hacer sociedad y organizaciones. Sea empresa, emprendimiento, ONG’s, universidades o instituciones públicas, esta transformación será desde una mirada mecanicista y productivista hacia una de organismos vivos que colaboran, cooperan y comparten un proceso coevolutivo para un bien mayor.

Este movimiento relocalizador, desde una sociedad competitiva hacia una comunidad colaborativa, hace surgir nuestro sentido de pertenencia y por lo tanto de cuidado hacia los otros y la naturaleza cercana en que habitamos. Es volver a sentirnos parte de un cuerpo vivo y mayor con el cual podemos colaborar y servir a través de nuestros dones y talentos.

Esto busca la transición de ser sociedad y consumidores, a ser comunidad y habitantes. Comunidad en el sentido de compartir lo común que nos une en cuanto a lo elemental que compartimos de la naturaleza como el aire, las aguas y la tierra. Y ser habitantes y pertenecientes, donde pasamos de ser solamente un actor económico, hacia la participación directa en el potencial creativo de nuestros lugares y como personas.

Las empresas e instituciones que sigan mirando y trabajando como si estas fueran maquinas extractivistas (muerta o carente de vida) y guiadas por el único objetivo de la rentabilidad, estarán atadas a su propio destino en la repetición de patrones mecanicista y carentes de la esencia viva, por lo tanto a su obsolescencia. Por otro lado, comienzan a crecer las organizaciones con propósito, que buscan mejorar al ser humano y/o la naturaleza, dando más de lo que toman, transformándose en organismos vivos para sus territorios, culturas y personas, que se caracteriza por sus liderazgo participativo, la integración de las futuras generaciones en la visión/misión, la flexibilidad, el mutualismo y su capacidad coevolutiva.

La relación con la naturaleza

“Ciertamente debe haber otro camino, uno que no trata a la naturaleza de una manera dividida y en partes, sino que la presenta como activa y viva, partiendo del todo para llegar a las partes”

Goethe

Para superar la mirada sobre la naturaleza como un bien de consumo y poder experimentarla como viva tenemos que volver a relacionarnos con la natualeza. Tener una relación experiencial con ella, vincularnos a través de la contemplación y la observación de las cualidades de la naturaleza, sus patrones relacionales y poder reconocernos como parte y a la vez constituidos por ella. El ejercicio de estar presentes con nosotros mismo, con nuestras capacidades de percepción abiertas, aprendiendo a contemplar y a utilizar nuestro cuerpo como el mejor instrumento que tenemos para descubrir lo vivo, nos permitirá experimentar y aprender sobre la interdependencia, la colaboración y los procesos vivos, cíclicos y orgánicos del cual somos parte.

Espero que nadie olvide que nuestra posibilidad de existir está inevitablemente ligada a la naturaleza, esto queda fácilmente demostrado en cada respiración que hacemos, cada vaso de agua que tomamos y cada alimento que llevamos a nuestras bocas. 

De esta forma la naturaleza o “lugar en la naturaleza”, puede presentarse como algo vivo con quien dialogar y relacionarse. Muchas tradiciones ancestrales, han mantenido una relación viva con la naturaleza, ellos piden permiso o saludan cuando entran a un bosque, a un rio o laguna.

Este sentimiento de respeto y humildad al entrar en ella es fundamental ya que transforma la cualidad de la relación. Si reconozco su presencia, mis actos serán más cuidadosos, amorosos y agraciados. Estar ante ella y preguntarse ¿Qué es lo que la naturaleza de este lugar necesita? o ¿Qué es lo que el lugar está pidiendo de mí? Desde este dialogo pueden surgir impulsos creativos y convertirnos en agentes regenerativos en relación con la naturaleza.

Un paso importante y radical en nuestra forma social y legal de ver a la naturaleza es otorgarle derechos de la misma manera que el ser humano tiene derechos universales. De esta forma incorporar en nuestra legislación a la naturaleza o planeta como un ser vivo.  Reconocerle su derecho a existir, a ser respetada, a la regeneración de su biocapacidad, a la continuación de sus ciclos y procesos vitales. Esta es una nueva relación con la Naturaleza, es reconocerla como una entidad viva e integrarla en nuestra convivencia social.

Este es el próximo paso en cuanto a los derechos universales los cuales han avanzado poco a poco en nuestro sistema político y económico. Esto tendrá implicancias que pueden repensar la relación y forma de habitar los territorios. Pasar de mapas a bio-mapas, de regiones a bio-regiones, y de una economía basada en la linealidad y el extractivismo, a una enraizada en la circularidad y los bio-ritmos de la tierra.

Relocalizarnos para regenerar

Un viaje de mil millas comienza con un primer paso”

Lao.Tse

La regeneración aspira a una transformación que nunca hemos vivido como humanidad, donde el ser humano participa conscientemente como naturaleza en la coevolución de la totalidad del organismo vivo.

“La regeneración es un proceso mediante el cual personas, instituciones y materiales desarrollan la capacidad de cumplir su potencial inherente en un mundo que cambia constantemente a su alrededor. Esto solo puede lograrse volviendo a sus raíces, sus orígenes o sus fundaciones para descubrir qué es verdaderamente singular o esencial acerca de ellos. Llevar adelante este núcleo esencial para expresarlo como nueva capacidad y relevancia es otra manera de describir la actividad de regeneración”. (Sanford, 2017)

Dentro de este gran organismo vivo del cual somos parte, tenemos un rol que cumplir. Somos la última expresión de la tierra en aparecer y veo que con nosotros surge la capacidad o el don de la autoconciencia. Con esto la posibilidad de darnos cuenta de que existimos sostenidos por un tejido visible e invisible de relaciones. Asumir esta condición de ser autoconscientes es el primer paso para esta travesía evolutiva.

Esta relocalización regenerativa, tiene el potencial de fortalecer las redes de alimentación y agricultura local, energías renovables, artes y prácticas culturales, educación autónoma, el cuidado por la salud holística, la restauración y regeneración de los bosques, manglares y ecosistemas marítimos. Todo esto provee una sólida y real posibilidad para una comunidad vibrante, resiliente, colaborativa y creativa, conectada consigo misma, que piensa y sueña su propio destino.

A través de las tres relaciones se expresa la totalidad del sistema vivo, donde paisajes, plantas, animales y humanos crean sinergia para un todo aún más diverso, abundante y bello. Y con esto traer un nuevo orden en las prioridades personales, sociales y sobre los sistemas que sostienen la vida.

¿Cuáles serán las nuevas habilidades y valores que tenemos que aprender y desarrollar para el presente futuro que está emergiendo?

La regeneración comienza desde un lugar íntimo, propio e invisible. Somos los artistas de nuestra propia obra, estamos en construcción y tenemos todos los dones y talentos para este viaje de transformación que recién comienza. ¡Buen viaje!

Este artículo ha sido originariamente publicado en Turismo Regenerativo y reproducido en Travindy con permiso del autor, Martín Araneda. Podéis leer el artículo entero en Las tres relaciones de la regeneración.

 205 visitas

Read More

Si es posible practicar ecoturismo en Catalunya durante todo el año, ¿qué nos falta?   

Los días 23 y 24 de octubre, la Taula del Ecoturisme organizó en el Delta de l’Ebre el II Fòrum ENS de Ecoturismo, un encuentro que reunió a grandes profesionales del sector para debatir cómo se puede impulsar el ecoturismo en Catalunya durante los 365 días del año.

La organización del evento fue todo un éxito y no sólo se habló de ecoturismo, sino también, se puso en práctica apoyando la gastronomía local, la movilidad sostenible y el conocimiento del territorio a través de guías de naturaleza.

Durante los dos días que duró el Fòrum quedó claro que Catalunya tiene las características adecuadas para ser un destino de ecoturismo y que existen profesionales que saben cómo aprovechar los recursos del territorio a lo largo del año para crear productos de ecoturismo. Además, también se demostró que existe un turista amante de la naturaleza que le encantaría hacer ecoturismo en Catalunya. Entonces, ¿qué falla?

Retos importantes

De las intervenciones de los ponentes salieron varios retos a los que hacer frente para conseguir un ecoturismo todo el año:

  • Espacios naturales accesibles en transporte público. Se trata de una asignatura pendiente que no solo ayudaría a reducir la acumulación de coches aparcados en los límites de las zonas naturales sino también, a facilitar el acceso a aquellas personas que han decidido no tener coche por conciencia ambiental. Vimos el ejemplo del Parque  Natural del Montseny y del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt.
  • Conocer mejor el perfil del ecoturista. Aunque sabemos qué características tiene el ecoturista, es necesario enmarcarlo en un segmento definido para realizar una comunicación más dirigida y asertiva.
  • Servicios turísticos abiertos en temporada baja. A veces parece que el sector del turismo debe estar al servicio del viajero las 24 horas los 365 días del año, y está claro que también necesitan hacer vacaciones. Por eso es básico encontrar el equilibro y saber repartirse entre las diferentes empresas de la zona.
  • Mejor comunicación entre el sector público y el sector privado. Es el eterno debate y parece mentira que aún no esté resuelto cuando los intereses de ambas partes son los mismos.

¿Superar estos retos es la solución?

Desde mi punto de vista, y después de escuchar a todos los ponentes, creo que debemos ir más allá. Xavier Cazorla, secretario técnico de la taula del Ecoturismo, dijo algo muy acertado durante las conclusiones del Fòrum ENS: “Ahora es momento de creernos todo el potencial que tenemos en Catalunya”. Ese es el primer paso para sabernos vender fuera, pero también que la administración haga una promoción real de la Marca Ecoturismo. Necesitamos ir más allá de debates, de folletos informativos y de guías perfectamente maquetadas para construir un relato que haga que el turista amante de la naturaleza tenga Catalunya en mente cuando planifique un viaje de ecoturismo.

Como hace 25 años la administración puso de su parte para que el Parque Natural de Delta de l’Ebre fuera una realidad, ahora también es momento de apostar por un turismo más responsable y sostenible en nuestro país, para dejar de lado el modelo caduco del sol y playa que ya no es beneficioso para el destino.

 205 visitas

Read More

KLM, bloggers y la comunicación del turismo sostenible

Los bloggers de viaje llegan a dos tipos de mercados: a los viajeros y a las empresas turísticas. Los primeros, cuando buscan información en internet para su próximo destino de vacaciones, muy probablemente encuentran varios blogs de los que obtener información. Que se queden precisamente con uno u otro vendrá dado en como el blogger consigue empatizar con esa persona. Por otro lado, las empresas de turismo buscan en los bloggers una manera diferente de hacer comunicación de los servicios que ofrecen para llegar a su público ideal.

En los últimos tres años el turismo sostenible está en boca de todos y tanto los bloggers como las empresas intentan hacerse un hueco para llamar la atención a un viajero más consciente que está cansado de la masificación, de la pérdida de valores en los destinos y que busca algo diferente. En el caso de la industria de la aviación, en vista a movimientos que han surgido como la “vergüenza a volar”, encontramos el ejemplo de KLM, que entre otras acciones de comunicación, ha decidido mostrar sus objetivos y metas en turismo sostenible a través de un formato de seminario donde los bloggers son los protagonistas y algunos de ellos participan como ponentes para mostrar una manera de viajar más sostenible.

Asistentes y ponentes. Autor: KLM

Bajo el nombre KLM Vuela Sostenible, la primera edición del seminario tuvo lugar en Barcelona y desde Travindy fuimos jurado del concurso de artículos de turismo sostenible. Para la segunda edición en Madrid, Marco Volador, el organizador de estas jornadas, nos propuso que participáramos como ponentes y tuvimos claro que el valor que podíamos aportar era explicar cómo comunicar el turismo sostenible en sus blogs.

Esta es la crónica de una jornada en la que se debatió sobre actitudes cuando viajamos, se dieron consejos para ser personas y viajeros más responsables, pero sobre todo se dio un mensaje muy claro: el turismo sostenible viene para quedarse.

Teresa Herranz. Autor: KLM

KLM Vuela Sostenible

KLM sabe que la aviación es necesaria para poder movernos de una manera rápida y fácil de punta a punta del mundo, pero también tienen claro que deben destinar esfuerzos así como recursos para reducir la contaminación que provocan los vuelos. Teresa Herranz, responsable de marqueting de KLM, explicó que tienen “metas ambiciosas para el futuro y resultados tangibles en 2018” de todas la medidas que han hecho para reducir las emisiones de CO2. De hecho, asegura que en 2018 esas emisiones se redujeron un 18% comparado con 2011 y que para el 2020 se han propuesto una reducción del 20%. ¿Cómo lo consiguen? Modernizando la flota así como reduciendo el peso de los aviones para mejorar la eficiencia energética y así reducir el uso de combustible. La responsabilidad en la contaminación debe ser repartida, así que ofrecen la posibilidad a los usuarios que compran un billete a través de su web a compensar las emisiones y los fondos sirven para reforestar bosques tropicales.

¿Personas o viajeros responsables?

Maruxaina Bóveda. Autor: KLM

A lo largo de la jornada se dieron consejos y miradas diferentes para viajar de una forma más integrada al territorio respetando a las personas. Maruxaina Bóveda, de Maruxaina y su mochila, tiene claro que “si eres una persona responsable, serás un turista responsable”, así que ella cuando viaja practica lo mismo que en su día a día: recicla y se mueve en transporte público. Además, apuntó “que no os quedemos solo con el plástico, que la industria textil es la segunda más contaminante del planeta” y que tomemos conciencia de la ropa que compramos ya que muchas de estas piezas han sido fabricadas por personas que trabajan en muy malas condiciones.   

Alberto Menéndez. Autor: KLM

Aunque sí sabemos que el plástico y la basura en general es un problema para muchos países que no tienen la capacidad ni los recursos para tratar los residuos. Alberto Menéndez, de Mochileros TV, vino a presentar el proyecto #LaBasuraNoDaLikes para dar a conocer la otra cara de las playas paradisíacas de Indonesia. Él, junto a Sergio Otegui y Javier Godínez, estuvieron colaborando con diferentes iniciativas como Trash Hero o Plastic Bank para dar a conocer las consecuencias que tiene sobre la naturaleza el desperdicio incontrolado de la basura, pero sobre todo para concienciar a la población local y a los viajeros.  

Pero no podemos olvidar que el turismo sostenible va más allá y también se refiere al respeto de las tradiciones para evitar la pérdida de los valores culturales en los destinos. Eva Hernández y Joseba Montes, de Organizo tu viaje, apuntaron que “si pagamos por hacernos una foto con una mujer peruana vestida de forma tradicional y con una llama al lado, provocamos que este vestido pase a ser más un disfraz que un valor cultural”. Según Eva y Joseba, de esta manera tampoco estamos ayudando de una forma real a la economía local, si queremos implicarnos de verdad como viajeros lo mejor es contratar guías de viaje locales o ir a comer a restaurantes típicos de la zona evitando así la “Mcdonalización”.

Eva Hernández y Joseba Montes. Autor: KLM

Ni tampoco podemos olvidarnos de respetar y empatizar con las situaciones que nos encontramos cuando viajamos. Más allá de la foto, lo que te queda después de un viaje es el recuerdo de la experiencia, así que Lucía Sánchez y Rubén Señor de Algo que recordar nos animaron a ser viajeros que interactuemos con las personas locales, que les preguntemos el porqué de sus costumbres y de esta forma rompamos barreras. Que no pongamos cara de asco cuando algo no nos gusta simplemente porque es diferente a lo que nosotros estamos acostumbrados, ya que la gente local lo nota y se molestan.

Lucía Sánchez y Rubén Señor. Autor: KLM

Estela Gómez, de Viajes e ideas, ha viajado sola por más de 15 países, entre ellos Dubái o Turquía. Vino a contar que este tipo de viajes están en auge y nos transmitió la siguiente reflexión: “si todos los viajeros en solitario alquilan un coche, ¿qué va a diferenciar los viajes de los atascos a primera hora en la ciudad cuando la gente se va al trabajo?”. Así que para aquellos bloggers que viajan en solitario les aconsejó que utilizasen el transporte público y que además sean más conscientes cuando escogen un alojamiento ya que una cama “king size” para una sola persona por un día, implica un uso mayor de energía y agua que si nos alojamos en un hostel.

Estela Gómez. Autor: KLM

No todas las acciones recaen sobre los viajeros

Las agencias de viaje tienen una labor importante para informar a los viajeros de  las buenas prácticas que pueden realizar cuando viajan, algo que hacen muy bien Aitor y Cristina de Udare, “una plataforma que permite a agencias locales de Kenia y Tanzania acercar la magia africana a los viajeros sin agencias intermediarias”. Entre otras cosas, nos hablaron de la importancia de las condiciones laborales de los trabajadores en los safaris: “las jornadas son de 8 horas como en España, nadie tiene la obligación de trabajar 12 horas seguidas. Si el guía o el conductor lo hace es porque quiere dar una mejor experiencia al cliente”. Descubrimos que otro colectivo vulnerable son los porteadores en los trekkings.  Udare trabaja con la ONG Kiliporters para asegurarse que los porteadores tengan unas buenas condiciones laborales que son tan simples y a la vez tan importantes como: sueldos de 10 dólares al día, que coman 3 veces al día, que no lleven más de 20 quilos o que tengan un buen lugar donde dormir.  

Aitor Urdaniz. Autor: KLM

En el seminario también se dio voz a una ONG. Monico de Cossio de Mi mochila me pesa nos habló en primera persona de las dificultades que tuvo en crear Be in África, un ONG ubicada en Uganda que trabajan junto con la población local a través de tres pilares: la escolarización, la higiene y un centro juvenil para evitar que los jóvenes se marchen del país. Dejó claro que no son una empresa de voluntariado, pero sí que de vez en cuando reciben voluntarios para trabajar codo a codo con la comunidad local.

Monico de Cossio. Autor: KLM

La educación de los adolescentes también es importante para que se conviertan en viajeros adultos responsables. Manuel José Carpintero, profesor y explorador aventurero, se ha llevado a 20 estudiantes para Noruega en una expedición de 10 días para estudiar el cambio climático. Como dice él para hacer “un viaje en valores” a través de cual trabajen en equipo, superen retos personales, descubran otras culturas y tradiciones, y por último aprendan a respetar la naturaleza. Verán como han retrocedido los glaciares y estudiarán como el aumento del nivel mar está cambiando las corrientes marinas. Una experiencia que muchos hubiéramos querido vivir cuando éramos adolescentes!

Manuel José Carpintero. Autor: KLM

Cómo comunicamos el turismo sostenible

Como ves, todas las ponencias transmitieron muy bien los valores del turismo sostenible, pero ¿cómo podemos trasladarlo en un blog? Desde Travindy dimos 10 consejos prácticos que te resumimos a continuación. Primero empieza preguntándote porque quieres hablar de turismo sostenible en el blog, y si crees que va a ser un tema recurrente cuéntalo en el apartado “Sobre mí”: ¿es tu manera de viajar de siempre o bien ha ocurrido algo que te ha hecho cambiar de hábitos? En segundo lugar, sé coherente con lo que explicas; si hablas de un proyecto de artesanos que han recuperado las tradiciones ancestrales y las muestran a través del turismo para mejorar su economía, al cabo de unos días no cuentes que te has paseado sobre el lomo de un elefante. Y para acabar, no llenes un artículo de palabras técnicas, definiciones y palabras como sostenible o responsable, sino que puedes trasmitir lo mismo contando historias sobre los proyectos y tu experiencia.

Cristina Vilà. Autor: KLM

Cómo dijo Lucía de Algo que recordar, es necesario que se escriba sobre lo humano y que se abran debates, aunque como ya avisó: «este tipo de artículos no posicionan y a Google le importa un pimiento”. Así mismo, su compañero Rubén animó a los bloggers a compartir en redes este tipo de material que va más allá de contar qué hacer y dónde dormir, de esta manera entre todos nos apoyamos y conseguimos ser parte del cambio hacia un turismo más integrador y respetuoso con las personas.


Quiero dar la gracias a KLM y Marco Volador por la invitación y la magnífica organización de estas jornadas; a Renfe por facilitarme el transporte hasta Madrid; a HomeExchange por encontrarme la mejor casa donde dormir; a los ponentes por sus buenísimas presentaciones y a todos los que asististeis y no escuchasteis con atención. ¡Nos vemos a la próxima!

 205 visitas

Read More

Wilextours: cómo conservar la naturaleza a través del guiaje.

Pablo Pérez fue uno los emprendedores que presentó su proyecto en Aktibatu 2019. El es un enamorado del mar y de la montaña.  Su profesión siempre ha estado ligada a la educación ambiental y la interpretación de la naturaleza. Después de trabajar en lugares tan impresionantes como la Patagonia, Alaska o Nueva Zelanda, decide quedarse en su tierra donde a través de su empresa Wilextours hace visitas guiadas de interpretación de la naturaleza y senderismo por el País Vasco y los Picos de Europa. Hemos hablado con Pablo para que nos cuente acerca de su empresa y del guiaje en la naturaleza.


Cristina: ¿Cómo surgió la idea de crear Wilextours?

Pablo: En el año 2000, comencé a estudiar en el extranjero y a ver pájaros en Holanda. Luego, viví una temporada en Inglaterra y me di cuenta que el avistamiento de aves era una gran afición. En el 2008 empecé mis primeras visitas guiadas para Seo BirdLife en Ordesa y Aigüestortes, y en 2011 en Alaska. Un año más tarde, en una jornada en Vitoria sobre los turismo y humedales, vi que en Euskadi no había apenas guías especializados  de naturaleza y comencé a formarme. En 2016 fue cuando ya me dí de alta oficialmente y hasta la actualidad sigo ejerciendo.

Cristina: ¿Qué te motivó a crear una empresa y no a seguir trabajando por cuenta ajena?

Pablo: Me apetecía dar el paso a ser autónomo, ya que económicamente era mejor para mi y así tenía la oportunidad de ser yo mismo quien decidía acerca de mi trabajo. Mejor ser tú con tus clientes que no depender de otros.

Fuente: Wilextours

Cristina: ¿Cuáles son los valores de tu empresa?

Pablo: En primer lugar, como persona lo más importante es ser honesto y que tu palabra tenga valor, es decir, que tus acciones estén bien hechas y hablen por ti. En segundo lugar, a través de mi actividad doy a conocer los valores naturales y culturales que tiene el territorio para que conociéndolos podamos valorarlos y otorgarles un valor económico que fomente su conservación.

Cristina: Las visitas guiadas que ofreces en el País Vasco y los Picos de Europa son principalmente de naturaleza, pero también involucran la gastronomía y la cultura de la zona. ¿Cómo ayuda esta combinación a la economía local?

Pablo: La naturaleza en Euskadi no es tan famosa como en Asturias o Cantabria. Lo que sí que hay en Euskadi, y en general en toda España, es una gran cultura de historia y tradición representada en bienes de interés cultural, en actividades propiamente dichas y en la gastronomía. Pienso que no se puede visitar un entorno únicamente por la naturaleza, sino que también hay que conocer todas estas facetas que hacen que la naturaleza esté tan vinculada al ser humano. Mi interés en incluirlas en las visitas es para darle un valor etnográfico y de esta forma facilita su mejora económica para que este recurso perdure en el tiempo.

Cristina: Fuiste uno de los dos emprendedores seleccionados en Aktibatu Emprendedor ¿Cómo te ha ayudado poder presentar el proyecto en las jornadas?

Pablo: Creo que mi proyecto les gustó porque está relativamente maduro. Para mi fue una satisfacción tener la oportunidad de darlo a conocer ya que para una persona que antes era naturalista, que se convierte en guía y en empresario a la vez, implica un reto diario que aunque es algo complejo creo que lo estoy haciendo bien. Presentar mi proyecto me ayuda, por un lado a dar a conocer la importancia de la figura del guía con el objetivo que se nos reconozca un poco más como profesión, y por el otro, a definir los pilares del ecoturismo, de turismo sostenible y de turismo de naturaleza. Quiero que estos conceptos no se usen de una forma arbitraria sino con sentido común.

Fuente: Wilextours

Cristina: ¿En qué sentido los conceptos ecoturismo, turismo sostenible y turismo de naturaleza, se usan de forma arbitraria?

Pablo: La confusión viene porque todas estas modalidades se realizan en el medio natural, pero no todas respetan la naturaleza ni a los habitantes del territorio ni compensan la contaminación que se está causando en el medio. Partiendo de que cualquier tipo de turismo contamina, la cuestión es que si hago turismo en la naturaleza y no la respeto, estoy haciendo un simple turismo de naturaleza; si hago turismo en la naturaleza respetando el medio natural y a sus habitantes, practico ecoturismo; y si además de esto último, sufrago los gastos de la contaminación, entonces estoy haciendo turismo sostenible.

Cristina: Referente a la figura del guía. Creo que en los últimos años esta figura se considera más como un extra que no como un valor añadido en un viaje. ¿Cómo podemos hacer ver a la gente que un guía, y en tu caso de naturaleza, es la mejor inversión para su viaje?   

Pablo: Hay países y sectores de la sociedad que están acostumbrados a viajar con guía, sobre todo los anglosajones. Ellos valoran mucho a esa figura, la aprecian y están acostumbrados a escucharle y a caminar. También son muy exigentes a la vez que agradecidos. Sin embargo, a nivel nacional es una figura más reciente que se asimila más al turismo activo, por lo tanto, a un guía de alta montaña o la de un conductor. Salvo excepciones, como en cascos urbanos o similares donde sí que ha habido de forma más tradicional un guía. Eso para la naturaleza no existía. Ahora se está comenzando a darle el valor, pero todavía hace falta años de arraigo y de apreciación de la propia actividad.

Fuente: Wilextours

Cristina: ¿Cómo es tu día a día cuando no estás haciendo visitas guiadas?  

Pablo: En invierno, cuando no guío, generalmente estoy en la oficina del ayuntamiento para emprendedores, voy a reuniones de promoción, congresos o preparo rutas para tener más conocimiento y servicios para ofrecer en verano.

Cristina: ¿Cuáles son tus retos actuales como emprendedor dentro del turismo sostenible?

Pablo: El principal reto es ser económicamente sostenible. A la vez, también quiero consolidar los destinos donde guío y a mi mismo como una referencia dentro del turismo sostenible. Por último, conseguir que los turistas reinventan en la conservación. Por ejemplo, estos días que estoy de tour conocimos a una ferrería abandonada en Urdaibai y me gustaría investigar cómo recuperarla. El hecho que yo lleve turistas en la zona me da influencia y capacidad de actuación para recuperar el patrimonio, lo cual repercute positivamente en el territorio ya que tendrá más valor para el turismo.

Encontrarás más información sobre Wilextours en su web o en Facebook.

 205 visitas

Read More

Casa Abatetxe: un caserío sostenible en el País Vasco

Casa Abatetxe fue uno de los proyectos seleccionados en Aktibatu Emprendedor el pasado mes de febrero. El proyecto está liderado por Matteo Cantù, que junto a su familia, después de vivir varios años en el extranjero, se establecieron en un caserío de Elgoibar en el valle de Urruzuno. Vieron que la casa tenía potencial para ser un alojamiento rural, así que se pusieron manos a la obra para abrir la Casa Rural Abatetxe. Un caserío, que además de estar situado en un paraje magnífico que permite la conexión del huésped con la naturaleza, es totalmente OFF-GRID para favorecer la protección del territorio. En este interesante proyecto no han querido actuar solos, así que trabajan en red para dar protagonismo dentro de la casa a los productores locales. Hemos hablado con Matteo para que nos cuente todos los detalles de este caserío sostenible que está a punto de abrir sus puertas.  


Cristina: Buscando información sobre el Valle Urruzuno me pareció un lugar muy bonito y creo que ahora mismo es un privilegio así como una suerte poder vivir rodeado de naturaleza. ¿Qué beneficios aporta pasar unos días en este entorno?

Matteo: Parece que hay una necesidad creciente de contacto con la naturaleza, sobre todo por parte de quien vive en la ciudad. Cada vez hay más gente que busca un sitio rural, alejado de la rutina frenética de la ciudad, un poco para descontaminarse y conectar con la naturaleza. Una de las razones es porque nos hace sentir mejor, más vivos y más felices. Ahora hay un montón de estudios que lo demuestran a través de los efectos sobre nuestro sistema inmunitario o la secreción de las hormonas del estrés. Aunque sin necesidad de tanta demostración científica, es tan fácil como sentarse a mirar las montaña que tenemos delante de casa y ver el efecto positivo que produce en cada uno de nosotros. Es sentir lo que nos aporta, nos aporta sensaciones positivas.

Cristina: Como tu dices, la ciudad cada vez nos absorbe más, pero también las nuevas tecnologías porque estamos conectados constantemente a ellas. ¿Qué servicio ofrecéis a vuestros huéspedes para conectarse con el entorno mientras se alojan en vuestra casa?

Matteo: A nuestros huéspedes les vamos a ofrecer un servicio que se llamará «Digital Detox», que es opcional y consiste en dejar encerrados en una caja durante toda la estancia, todos los aparatos digitales que el huésped lleva consigo. Es increíble cómo algo tan sencillo pueda ayudar a las personas a desconectar de  la rutina y volver a descubrir lo que nos rodea y el encanto de la naturaleza. Y es sorprendente lo que nos cuesta vivir sin móvil durante dos días aunque estemos de vacaciones.

Cristina: ¡Qué interesante! Creo que este servicio es solo para los más valientes, ya que no todo el mundo sería capaz de dejar el móvil encerrado en una caja durante unos días. Esto complementa muy bien al concepto OFF-GRID de vuestra casa. Cuéntanos en qué consiste.

Matteo: Nuestros caserío está desconectado de cualquier red: tenemos agua de manantial, calefacción con caldera de biomasa y energía solar fotovoltaica para autoconsumo de electricidad. Pronto también queremos integrar un aerogenerador. Es decir, no estamos conectados ni en la red eléctrica ni en el agua del municipio ni a otro tipo de red. Esto hace que nuestro caserío, no solo será medioambientalmente sostenible, sino que también quiere ser un ejemplo factible de uso de las energías renovables para los huéspedes. Si disfrutar de una estancia con un menor impacto sobre nuestro planeta no fuera un aliciente suficiente, hay otro tema sobre el que queremos incidir.

Cuando vives en una casa OFF-GRID, te conciencias mucho más sobre los límites de los recursos que estas consumiendo. Por ejemplo, en un piso si tienes frío subes un par de grados el termostato y se hace calor abres las ventanas, pero en una casa con calefacción por biomasa ves físicamente la cantidad de madera que se quema para mantener la casa caliente y si eres tú el que partes la leña con el hacha, te conciencias mucho más rápidamente.

Cristina: Vosotros apostáis por el turismo rural sostenible. Ya hemos visto que con el concepto OFF-GRID favorecéis la integración de la casa al entorno y por lo tanto su protección, pero también es necesario ayudar al desarrollo económico de la zona ¿Qué acciones queréis poner en marcha con la colaboración del territorio?

Matteo: En primer lugar, no queremos actuar como una entidad aislada dentro del territorio, sino que vamos a trabajar en red. En el proceso de definición en el que nos encontramos ahora estamos hablando con diferentes realidades del territorio con las que compartimos nuestra visión y objetivos. Con varios productores de Elgoibar, que se dedican a la agricultura y ganadería ecológica, hemos estrechado acuerdos para poder ofrecer a nuestros huéspedes productos ecológicos y km0. Al mismo tiempo impulsamos la economía local y de nuestra zona rural.

Por otro lado, no queremos ofrecer un simple servicio de alojamiento sino también una experiencia más completa que incluya actividades de acercamiento a nuestro entorno rural. Por ejemplo, una visita guiada para conocer un productor de queso local, un taller para identificar las hierbas comestibles del bosque, etc. Se dice que «Solo se protege lo que se ama, solo se ama lo que se conoce». Así que consideramos que cuanto más damos a conocer nuestro entorno más la gente lo apreciará y cuidará de él. Para ofrecer todas esas actividades, también nos vamos a apoyar en una red de profesionales que se dedican a ello, es decir no lo vamos a hacer todo solos.

Cristina: Queréis ofrecer un trato personalizado y de calidad, para conseguir fidelizar al cliente. ¿Cómo os puede ayudar el marketing relacional?

Matteo: Está claro que la estructura y el entorno son fundamentales para un alojamiento turístico, pero la diferencia reside en cómo se sentirá el huésped cuando se aloje en nuestra casa rural. Tenemos que conseguir que los huéspedes se sientan mimados, en una atmósfera acogedora y de confianza. La calidad y el servicio al cliente son dos pilares fundamentales para fidelizar a los huéspedes, pero la nota color la dan nuestros esfuerzos para que la experiencia sea especial y única.

Cristina: La Casa Abatetxe es un negocio familiar, ¿cómo se compagina con la familia?

Matteo: La casa rural se encuentra bajo el mismo techo de nuestra vivienda, donde vivimos una pareja con nuestros dos hijos. Este proyecto requerirá pequeños esfuerzos por parte de todos, aunque estamos seguros de que nos aportará experiencias interesantes a cada uno de nosotros. Estamos todos muy ilusionados.

Cristina: Fuiste unos de los proyectos de turismo sostenible seleccionados para Aktibatu Emprendedor ¿Cómo te ha ayudado?

Matteo: La experiencia de Aktibatu me ha ayudado a entrar en contacto con un  montón de gente y a empezar a crear esa red de la que hablaba. La verdad, para nosotros el mundo del turismo es todavía bastante nuevo ya que solo lo hemos vivido como usuarios. Gracias a Aktibatu hemos conocido muchas realidades locales que no conocíamos. Al mismo tiempo nos hemos dado a conocer y lo hemos podido presentar delante de diferentes agentes implicados en el sector turístico.

Cristina: ¿Cuáles son tus retos como emprendedor dentro del turismo sostenible?

Matteo: Mi objetivo como emprendedor es que nuestra casa rural sea sostenible en todos los sentidos. Desde el punto de vista medioambiental hemos diseñado una casa rural con bajo impacto ambiental. Por otro lado, desde el punto de vista social, esperamos crear sinergias y relaciones de cooperación con otros actores de la zona. Por último, desde el punto de vista económico, buscamos que sea un negocio rentable y duradero en el tiempo.

Encontrarás más información de Casa Abatetxe en su web, Instagram o Facebook.

 205 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.