El campo de concentración en Auschwitz pide a visitantes no sacarse fotos “en actitud frívola”

“Cuando vengas al Museo de Auschwitz recuerda que estás en el sitio donde más de un millón de personas fueron asesinadas”, comienza diciendo el pedido del memorial del centro de exterminio de Polonia creado durante la Segunda Guerra Mundial.

Y es que el Memorial de Auschwitz solicitó a todos sus visitantes evitar sacarse fotografías haciendo equilibro en las vías del tren donde eran trasladado los miles de judíos hasta este campo de concentración nazi.

A través de su cuenta personal, compartieron algunas de las imágenes que capturaron de algunos turistas durante su visita en el memorial. “Hay mejores lugares para aprender a andar sobre una viga que en un lugar que simboliza la deportación de cientos de miles de personas”, indicó el museo de Polonia.

“Auschwitz es un lugar al que venir a recordar un episodio trágico de la historia, a reflexionar y a aprender lo que debemos evitar para que algo así se repita, no es un lugar para frivolizar”, insisten desde el museo.

Si bien aseguraron que las fotografías en el memorial no están ni estarán prohibidas, igualmente hicieron un llamado “a los visitantes que se comporten respetuosamente, también al tomar fotos”.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por La Tercera: “’Respeten su memoria’: Memorial de campo de concentración en Auschwitz pide a visitantes a no sacarse fotos ‘en actitud frívola’”.

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Paquetes de surf en destinos remotos, ¿un nuevo modelo de todo-incluido?

Surf camp en Simeulue. Crédito Ángela Rodríguez

Cuando la región de Aceh, en el oeste de Sumatra, sufrió un devastador tsunami en 2007, las islas pequeñas fueron las que más se vieron afectadas por el desastre natural. Este fue el caso de la remota isla de Simeulue. En aquel entonces, Simeulue estaba conectada a Sumatra por un largo viaje en barco de más de 7 horas. No obstante tras este evento natural, fue necesario elaborar un plan de reconstrucción que permitiera el acceso directo de ayuda humanitaria a isla, para lo que la población se unió y crearon la primera pista de aterrizaje en un tiempo récord. El tsunami de 2007 se convirtió en el punto de partida de Simeulue como destino turístico.

Así cómo fue llegando la ayuda humanitaria, el equipo humano de atención internacional rápidamente visualizó el potencial de la isla como destino de surf, y trajeron las primeras tablas a Simeulue. Un aparato jamás visto por sus residentes. Desde entonces, y en particular en los últimos 5 años, un total de 17 campamentos de surf (junio 2018) han aparecido alrededor de los, ya famosos, picos y olas.

Hoy en día, Simeulue podría ser uno de los destinos de surf más idílicos del mundo: gente amigable y honesta, vegetación tropical, buen clima, aguas cálidas, olas sin aglomeraciones y carreteras entre palmeras para recorrer la isla en moto en busca de los mejores peaks. Estas cualidades juntas son el sueño vacacional de cualquier surfista, y lo que atrae a un determinado segmento de viajeros a recorrer grandes distancias sin apenas mirar la etiqueta del viaje.

Actualmente, el tipo de turista que llega a Simeulue es el sueño de cualquier destino turístico: viajeros con poder adquisitivo que viajan solos o en grupos pequeños, generalmente hombres de mediana edad con conciencia ambiental, que se hospedan por un promedio de 10 días hasta un mes y realizan actividades de bajo impacto.

No obstante, en una isla donde el turismo es relativamente nuevo, la forma en que se ha desarrollado es un ejemplo de cómo su funcionamiento se asemeja al cuento de la gallina de huevos de oro. Desde el 2007 hasta ahora, varios inversores extranjeros visualizaron el potencial y no dudaron en comprar un terreno con un socio local (imprescindible en la ley de propiedad del suelo de Indonesia) para construir un campamento de surf. Cuando visité la isla, por ejemplo, la única opción para acceder a servicios turísticos, como hospedaje, era pagando entre 50 y 150 dólares por persona por noche, donde se incluía las 3 comidas día, el alquiler de motos y el guía de surf. Esto es prácticamente todo lo que necesitas cuando el único propósito de tus vacaciones es surfear, comer, dormir y… repetir.

Por supuesto, el monto total de la estancia se paga antes de llegar, preferiblemente a través de PayPal y en dólares estadounidenses a una dirección fuera de la isla. En un país donde se puede comer fácilmente por un dólar o dos y hospedarse por menos de 5 $ por noche, el enorme precio que se paga por adelantado como única opción, muestra cómo el modelo turístico de la isla está construido sobre la base de una enorme fuga económica. O lo que es lo mismo, un modelo no adaptado a la realidad local y que beneficia a muy pocos.

Aquellos que sí reciben las ganancias de esta burbuja turística, probablemente desconocen que están atrapados por las fuerzas del mercado. En estos momentos, aquellos que llegan a Simeulue están dispuestos a pagar dichos precios porque saben que pueden obtener las olas que esperan en las condiciones que prometen los promotores de los campamentos. Sin embargo, esta situación perfecta no será así por mucho tiempo si todo sigue como hasta ahora: a medida que la especulación de la tierra se vuelve más evidente y se desarrollan más campamentos de surf, más viajeros llegarán a la isla. Bajo este escenario, los precios deberán disminuir al mismo tiempo que aumentará la afluencia en las olas más famosas. Simeulue podría perder su factor idílico y convertirse rápidamente en un destino de surf común y corriente en Indonesia.

Todavía hay tiempo para que Simeulue establezca las bases de un modelo de turismo más sostenible. Uno que realmente beneficie a la población local, que permita al visitante generar un impacto real en la economía local y proporcionar a la isla un crecimiento sostenible que ponga en valor sus recursos naturales. Simeulue tiene el potencial de crear un modelo replicable a otras islas pequeñas, para convertirse en un ejemplo de turismo bien gestionado, posicionado de forma sostenible y diferenciada y mantener el perfil actual de visitantes a largo plazo. Sin embargo, el momento de actuar es ahora.

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La crueldad detrás del turismo con animales salvajes

Fuente: World Animal Protection / Nando Machado

Dos madereros ilegales del Amazonas llegan con una motosierra y un machete a un árbol de aproximadamente 40 metros de alto, en el cual se encuentra descansando un perezoso a 10 metros de la cima. Uno de ellos le lanza un palo de madera con la intención de hacerlo mover, mientras que el otro empieza a talar el árbol con la ayuda del machete. Después de varios minutos, el árbol cae con el perezoso, que se aferra a su rama con la esperanza de mantenerse sano y salvo. El animal, con muestras de angustia, es introducido en una bolsa negra para llevarlo a Puerto Alegría, un sitio turístico en Perú donde se convertirá en un accesorio fotográfico.

Los perezosos, mamíferos icónicos de la selva amazónica, son algunos de los animales favoritos para adornar las fotos de los turistas que visitan este lugar, por su rostro tierno y aparentemente sonriente. Sin embargo, pocos son conscientes del proceso por los que son sometidos para llegar a manos de los guías turísticos que ofrecen esta actividad, y de las condiciones en las que viven. Como el perezoso, 550.000 animales salvajes están en cautiverio alrededor del mundo y son sometidos a tratos crueles para llenar de ‘me gusta’ las redes sociales de los turistas, según World Animal Protection, una organización internacional de bienestar animal.

La cifra tan alta de animales en cautiverio para turismo se explica por los grandes beneficios económicos que se obtienen de esta actividad. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial del Turismo (OMT), de los 1.500 millones de dólares que genera la industria turística global cada año, entre el 20 y el 40 por ciento proviene del negocio de turismo de fauna salvaje, que contempla actividades como nadar con delfines, montar elefantes, acariciar cachorros de tigre, o cualquier actividad que implique extraer animales salvajes de su hábitat solo con fines de entretenimiento.

Además, un estudio de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, citado por World Animal Protection, afirma que alrededor de 110 millones de personas al año visitan atracciones que ofrecen entretenimiento con animales salvajes.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por El Tiempo: La crueldad detrás del turismo con animales salvajes”.

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Buenas prácticas ambientales y sociales en el sector de la gastronomía: respuestas a una necesidad planetaria

Abordamos en este artículo algunas opciones y propuestas que nos dan ante esta situación dos proyectos diferentes: el proyecto europeo Erasmus+ T4F-Training for Sustainable Food System Development, y el proyecto FUTOURIS, liderado por la industria turística alemana.

Proyecto FUTOURIS

El objetivo global del proyecto FUTOURIS es preservar el patrimonio natural y cultural del planeta, rediseñando el futuro del turismo de una forma sostenible. Detrás de FUTOURIS se encuentran actores principales de la industria turística alemana, junto a otros partners técnicos y científicos que comparten este objetivo. Dentro de FUTOURIS, hay un proyecto concreto llamado “Alimentación Sostenible en la Región Mediterránea”, que tiene muchos puntos de coincidencia con el proyecto T4F-Training for Sustainable Food System Development.

Creemos que una buena forma de explicar en qué consiste el proyecto FUTOURIS es describir cómo se ha desarrollado una actividad de formación intensiva sobre alimentación sostenible que hemos llevado a cabo en Gran Canaria en el mes de enero de 2019. Este encuentro formativo lo compartimos con jefes de cocina, directivos de hotel, responsables de alimentos y bebidas, responsables de gestión de operaciones en hoteles y resorts de las Islas Canarias y de Mallorca, pero además por la Dirección de Sostenibilidad de TUI, que muestra un especial interés por implantar estas estrategias y acciones en todos sus hoteles.

Tuvimos ocasión de presentar las principales tendencias internacionales en el marco de la alimentación sostenible y saludable, así como conocer los esfuerzos que estas personas hacen cada día en sus hoteles y en sus resorts para introducir progresivamente más productos locales, ecológicos y de kilómetro cero, entre otras denominaciones.

No obstante, los participantes reconocieron que resulta difícil localizar productores locales suficientes en calidad, cantidad y especialización suficientes para satisfacer la creciente demanda de este tipo de alimentos. Reconocen también que tanto a ellos como a los clientes les falta mucha información sobre los tipos de productos existentes, las marcas de calidad territorial, los sellos de sostenibilidad y de comercio justo que se aplican a los productos más diferenciados.

Proyecto T4F- Training for Sustainable Food System

El proyecto T4F comenzó en noviembre de 2017, liderado por la ONG belga PLS-Pour la Solidarité, estrechamente ligada a la economía social, y acompañado de socios de Bélgica, Italia y España. Tiene el objetivo de incorporar “green skills” o buenas prácticas ambientales y sociales en los sectores de la gastronomía y restauración.

Es precisamente esta falta de información sobre los productos locales y sus ventajas la que hace que la demanda de ellos sea menor, por parte de grandes colectivos de clientes que aún no están lo suficientemente motivados. Se hace pues necesario que existan proyectos como T4F que producen materiales y curricula formativos en alimentación sostenible adaptados para muy diversos tipos de perfiles estudiantiles y profesionales, y que este conocimiento se extienda también progresivamente al sector turístico, incluyendo el turismo vacacional y de masas por su gran impacto.

Ello es totalmente necesario y oportuno ante la presión del mercado de los consumidores éticos y responsables por un lado, y la necesidad de reducir el impacto de la producción alimentaria sobre el planeta por otro lado.

El proyecto T4F responde de forma clara a una necesidad ambiental y social, tal como se justifica también en el entorno analizado por el proyecto FUTOURIS; con la única diferencia de que FUTOURIS está orientado de forma muy específica a la industria turística, en cualquier entorno y modalidad.


José María de Juan es socio-director de KOAN Consulting SL, entidad partner del proyecto T4F, y Preferred Trainer del proyecto FUTOURIS en alimentación sostenible.

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Aktibatu 2019: turismo, sostenibilidad y naturaleza

El pasado 7 de febrero tuvo lugar la VII edición de AKTIBATU en Tolosa (Gipuzkoa), uno de los encuentros más importantes sobre turismo sostenible en España que agrupa muchos profesionales interesados en conocer qué se cuece en este sector. Bizibiziki es la empresa encargada de montar estas jornadas, una consultoría especializada en turismo de naturaleza formada por un equipo de profesionales con ganas de transformar la industria del turismo e inspirar al sector a adoptar la sostenibilidad como forma de trabajo. Desde Travindy estuvimos presentes en este encuentro y por ello te traemos este resumen que recoge las mejores reflexiones de la jornada.

El evento fue inaugurado por autoridades del Gobierno Vasco y por el fundador y gerente de Bizibizki, Ekaitz Zubeltzu. Este fue un momento para contextualizar el encuentro en el territorio y dar cuatro pinceladas sobre los objetivos de la jornada. Todos coincidieron en que no están dispuestos a aceptar cualquier turismo para Gipuzkoa, sino que quieren que sea sostenible y de calidad, es decir, quieren mostrar la gastronomía, la lengua y la naturaleza, a la vez que conservan su identidad y se tiene en cuenta el desarrollo económico de la zona. Toda una declaración de intenciones que a veces parece difícil de cumplir, pero no imposible, y si no, miremos los casos de éxito que se presentaron durante la jornada.

Casos de éxito internacionales

Empezamos con Sierra Gorda, en el estado de Querétaro, México, un destino de ecoturismo y reserva de la Biosfera que fue presentado por Olga Roldán desde la visión de Sierra Gorda Ecotours. Olga hizo frente a una reflexión importante: el uso compatible del turismo, de las comunidades locales y de la conservación de la naturaleza en un área de gran biodiversidad. Para lograr que estas tres variables fluyan conjuntamente, hay que poner en el centro la participación de la comunidad y la preservación del medio, el turismo se va dando paulatinamente y de forma sostenible si las dos primeras variables trabajan al unísono.

En Sierra Gorda, el constante trabajo de muchos años se ha visto recientemente recompensado con varios premios y reconocimientos nacionales e internacionales. No obstante, su recompensa más grande ha sido ver cómo a través del turismo, se ha empoderado a las mujeres, fijando la población al medio rural y disminuyendo el alto índice de migración. Olga tiene el privilegio de vivir allí y contaba con orgullo todo lo que han conseguido por desarrollar una actividad turística adaptada a su realidad local.

De México nos fuimos a Nueva Zelanda, un destino que lleva años muy  bien posicionado en el mercado internacional gracias a su exuberante naturaleza, paisajes de ensueño y la interesante cultura maorí. Para los maorís la Tierra es como si fuera una persona y la tratan como tal. Por lo tanto, en este contexto la conservación es la clave para compatibilizar el entorno con el turismo.

Lynnell Greer, del Departamento de Conservación del Gobierno de Nueva Zelanda, explicó en qué consiste el proyecto de los Great Walks y cómo lo gestionan de forma sostenible con el objetivo de permitir que las generaciones futuras, tanto de locales como de turistas, puedan seguir disfrutando del entorno. Lynnell apuntó que desde el sector público son conscientes que si se ofrecen facilidades para visitar el país, se requiere una alta responsabilidad a nivel de seguridad y de conservación del medio ambiente. Esto es algo que no muchos gestores de destinos serían capaces de asumir, ya que estamos acostumbrados a escuchar políticas turísticas públicas enfocadas en cantidad en lugar de calidad. En Nueva Zelanda, además han creado la promesa Tiaki, donde hacen  firmar al visitante para crear mayor conciencia sobre los impactos del turismo en las áreas naturales del país.

Turismo sostenible en el País Vasco

Los casos internacionales de buenas prácticas inspiran mucho, pero en ocasiones tendemos a fijamos más en lo que pasa en el extranjero que en nuestro propio país porque parece que el turismo sostenible se aplica mejor en otros lugares. No obstante, esta segunda parte del encuentro, nos permitió conocer casos exitosos del País Vasco que sin duda nos mostraron cómo España también puede ser referente. Hablamos de Chalets de Iraty, Travesía Pirenaica y Slow Walking.

Coralie Artano explicó el trabajo que hacen para gestionar los Chalets de Iraty situados muy cerca del Bosque de Iraty. Hablamos de una zona rural muy conocida por su gran atractivo y afluencia turística, donde llevan años trabajando el balance entre el turismo, la conservación y el desarrollo socioeconómico local.

Cerca del Bosque de Iraty pasa el GR11, conocido camino que cruza los Pirineos desde mar Cantábrico al Oeste hasta el mar Mediterráneo al Este. Un experto de esta ruta es Eduardo Azcona, CEO y director editorial de la revista Travesía Pirenaica. Eduardo contó con orgullo y pasión cómo nació la revista: desde que empezaron con un blog compartiendo su experiencia haciendo el GR11 (Senda Pirenaica), hasta que poco a poco se fue creando una comunidad de personas interesadas en el senderismo que consiguieron hacer de Travesía Pirenaica una de las revistas de referencia en su sector.

Por su parte, Imanol Goikoetxea de la agencia Slow Walking, nos propuso viajar a 4km/h para enseñarnos la otra cara de Euskal Herria, aquella que prioriza lugares a los que solo se llega andando y donde se combina el paseo con la interpretación de los usos del paisaje a lo largo de los años. Su propuesta no solo ayuda a la conservación ambiental, sino también al desarrollo social y económico de la zona; dos variables que según Imanol no podemos olvidar cuándo creamos un proyecto turístico.

Turismo activo

Después de la comida, que consistió en la degustación de productos locales de la tierra a cargo de la asociación de agricultores Lur Lan, volvimos al centro Topic para escuchar el caso práctico de Sheffield, Reino Unido. Sheffield tiene un importante pasado industrial que hoy en día ha sabido transformar en una de las ciudades más verdes de Inglaterra, característica que la hace ideal para implantar la marca The Outdoor City. Gill Pomfret, de la Universidad Sheffield Hallam, explicó cómo el  principal objetivo de esta marca turística es fomentar un estilo de vida saludable para los ciudadanos, mientras que llaman la atención de un turista a quien le gusta practicar deporte al aire libre.

Desde Outdoor City han transformado la ciudad en un espacio al aire libre donde se ofrecen lugares para escalar, una red de rutas en bicicleta e incluso un calendario de eventos y festivales en torno a los deportes. Gill destacó que en proyectos de esta envergadura con tantos stakeholders públicos y privados, las alianzas son indispensables para conseguir el éxito.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras y así lo demostraron Jabier Baraiazarra y Josean Cabarcos, los responsables del Bilbao Mendi Film Festival, el festival internacional de cine de montaña y aventura. Durante su intervención, pudimos visualizar clips de las películas presentadas en el festival que demuestran cómo el turismo activo también puede generar un impacto negativo en el medio ambiente.

Los films escogidos fueron Mountain, Steps y Everest Green. En Mountains se puso en evidencia cómo se destruye una montaña para hacer una enorme pista de esquí donde las personas hacen cola para subir a pistas, mientras que en Steps se habló sobre cómo es posible y más gratificante esquiar sin necesidad de usar el telesilla. En Everest Green se expuso la acumulación de residuos sólidos en los campos base del Everest, un impacto originado por la gran cantidad de escaladores que visitan esta montaña.

Caminos Naturales

En España disponemos de una extensa red de caminos naturales donde los más conocidos son las vías verdes, pero hay muchos más. Gracias a Pilar Izquierdo, representante del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, conocimos un estudio sobre el uso e impacto de estos caminos.

Este estudio reconoce casos de éxito del uso compartido de los caminos para servir de referencia y poder aplicarlo en otras zonas, así como elaborar un decálogo de buenas prácticas. El documento recoge además el crecimiento de negocios que ofrecen servicios para los visitantes que usan estas vías como el alquiler de bicicletas, restaurantes y alojamientos.

En el mismo sentido, Miguel Ángel Crespo, Responsable de la Diputación Foral de Guipúzcoa, habló del plan de rehabilitación de las vías verdes en esta provincia que tiene como objetivos descentralizar el turismo de la capital y mantener ordenado el medio rural, para que la gente se quede en el pueblo y no se marche a la ciudad.

El Euskera

La parte final de la jornada tuvo el euskera como protagonista. Coincidiendo que es el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, se ha querido mostrar la importancia del euskera como lengua minoritaria dentro del turismo.

Durante los microespacios, Igone Bastarrika destacó la necesidad de incluir el euskera dentro de los planes estratégicos de turismo poniendo como ejemplo Lekeitio. Por su parte, Esti Irueta y Josune Herrarte, técnicas del  Ayuntamiento de Zumaia, contaron la visita guiada “El gran enigma” la cual tiene en cuenta el idioma y lo que se genera alrededor de él; y finalmente Luis Mari Zaldua habló de la fenología y el euskera.

AKTIBATU emprendedor

Durante este espacio pudimos conocer a dos emprendedores que están haciendo crecer sus proyectos turísticos con el componente sostenible, que tanto se busca poner en valor en Aktibatu. Los emprendedores dispusieron de cuatro minutos para presentar su proyecto y cuatro minutos más para que el público les hiciera preguntas y/o sugerencias.

Así conocimos a Matteo Cantù que presentó la Casa Rural Abatetxe, un caserío OFF- GRID en Elgoibar. ¿Qué significa esto? Que está aislado de cualquier red y servicio municipal para proporcionar al cliente la experiencia de vivir en armonía con la naturaleza. Además, propone una cocina ecológica y de km cero abastecido con alimentos producidos en su propio huerto y otros comprados a proveedores cercanos.

Matteo Cantù presentando su proyecto  Casa Rural Abatetxe,

Por la tarde fue el turno de Pablo Pérez, que presentó Wilextours, una empresa que ofrece experiencias a la naturaleza con unos valores muy claros: consciencia ambiental, ética laboral, respeto del medio y fomentar el turismo sostenible a través de medidas de compensación de CO2. Además de complementar las visitas a la naturaleza con servicios turísticos locales (alojamientos, bodegas, restaurantes, etc.).

Pablo Pérez presentando su proyecto Wilextours.

En Aktibatu tampoco pudo faltar el networking, pieza clave en cualquier encuentro de profesionales, permitiendo que se generen las sinergias adecuadas para crear colaboraciones fructíferas, y por qué no, reencontrarte con aquellos colegas que hacía tiempo que no veías.

¡No te pierdas la próxima edición de Aktibatu!

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