Futaleufú, una historia de sostenibilidad desde Patagonia

En los momentos más complejos para la actividad turística, se hace necesario establecer los mínimos habilitantes para una recuperación responsable del sector, respetando en primer lugar los ideales y visiones de la comunidad local. Diversos destinos en Chile han intentado avanzar en la compleja tarea de identificar brechas en materia de gestión turística con distintos resultados. Sin embargo, hay un territorio en la Patagonia Verde que, silenciosamente, ha trabajado con una visión de largo plazo y bien común; Futaleufú.

Comuna ubicada la Región de Los Lagos, Futaleufú comenzó una tarea de mejorar las condiciones de vida de la comunidad local con una estructura que comenzó a gestarse en 2012, con el Plan de Minimización de Residuos Sólidos Domiciliarios, la posterior construcción del Centro de Tratamiento Integral de Residuos en 2016, la Ordenanza de Manejos de Residuos Domiciliarios y finalmente, las acciones que realiza toda la comunidad y la cadena de valor del turismo en forma diaria para conservar su medio ambiente.

Futaleufú, premiado por su trayectoria

Cada una de estas acciones fue reconocida a nivel mundial el pasado viernes 12 de marzo, al adjudicarse el primer lugar en los Earth Award, categoría Medio Ambiente y Clima, de la Feria Internacional de Turismo ITB Berlín en Alemania, iniciativa conjunta con Green Destinations y GLP Films.

En la categoría Earth Award, Futaleufú fue el único destino que represento a Chile, compitiendo con el Club Paradise Palawa de Filipinas; Tartu y Saaremaa de Estonia; Tibau do Sul – Praia da Pipa de Brasil; y Miren Kras de Eslovenia.

Natalia Baeza, coordinadora de la oficina de Turismo de Futaleufú y activa miembro de la comunidad, señala que “este primer lugar tiene que ver con el impulso que necesitamos como destino, sobre todo en tiempos de pandemia, para poder seguir mejorando y avanzando, porque si bien es cierto que obtuvimos un primer lugar, ningún destino es 100% sostenible y hay elementos que siempre es posible mejorar”.

Futaleufú recibió además el tercer lugar en el Green Destinations People´s Choice Award, que destaca a destinos locales y regionales de todo el mundo que están dando pasos graduales y progresando hacia un turismo más sostenible. El objetivo de Green Destinations y su iniciativa TOP100 Destinations Sustainability Stories, es compartir historias de turismo innovador amigable con el medio ambiente, destacando las buenas prácticas de gestión como ejemplos inspiradores para otros territorios.

“Este segundo reconocimiento es muy valorado por la comunidad local, porque fue la elección gracias a una votación publica, además de obtener el apoyo del Servicio Nacional de Turismo de Chile SERNATUR, lo cual nos deja en una posición de confianza en nuestras acciones y directrices”, destacó Natalia Baeza.

Un destino que sigue trabajando para lograr la sostenibilidad

Futalufú es un destino comprometido con seguir aprendiendo y mejorando sus procesos de recolección de basura en los sectores rurales. En una etapa inicial del proyecto piloto fue solamente para el área urbana, pero ahora pretenden implementar un plan enfocado específicamente en los sectores campesinos. En materia de sostenibilidad buscan avanzar en el rescate patrimonial, en la valorización de su historia, cultura y medio ambiente.

Felipe Vera, representante de Green Destinations en Chile y miembro del panel de expertos de UNWTO, expresó que “este premio viene a reconocer los esfuerzos que Futaleufú ha realizado desde la década pasada en materia de sostenibilidad, ejemplificado en el Centro de Tratamiento Integral de Residuos, un ícono para la Región de Los Lagos y el país en temas de separación y disposición de residuos. Es igualmente destacable el trabajo realizado por los Guías de Turismo local, en conjunto con miembros de la comunidad para salvaguardar al Río Futaleufú y sus recursos en una alianza intracomunal”.

Agregó que “este 2021 se continuará trabajando para identificar brechas en materia de gestión del destino, algo medular del proceso llevado a cabo por Green Destinations. Esta labor impacta positivamente al destino en su conjunto ya que busca un ordenamiento de la actividad turística en el territorio, que permita proteger el patrimonio y los estilos de vida local”.

Hay un largo camino por recorrer, sin embargo, son estas buenas historias las que debiesen impulsar a que más destinos de Chile y el mundo integren criterios de sostenibilidad como los rectores para un futuro más responsable; el tiempo reconocerá a quienes tomen un camino de respeto por las personas y su entorno.

 373 visitas

Read More

Gracias por equivocarte

¿Cómo saldremos de esta crisis? Quizás esta es una de las preguntas más recurrentes en discusiones, debates, webinars y otras instancias generadas al interior de la cadena de valor del turismo. Al ser un momento para la cual los destinos del mundo no estaban preparados y en donde no existe en la historia reciente de nuestro sector alguna situación similar en cuanto a magnitud, es necesario en primer lugar detenerse y trabajar en una hoja de ruta para el mañana.

La actividad turística a nivel mundial ha crecido considerablemente desde el año 2010 en adelante; de 952 millones de llegadas internacionales a las 1460 millones estimadas para 2019. En este 2020, la proyección de crecimiento se situaba en un 4% respecto al año anterior, de acuerdo con la Organización Mundial de Turismo, cifra que por supuesto ha quedado atrás producto de la situación de pandemia mundial. 

El incremento de la tasa de visitación se ha visto como el principal indicador de rendimiento y competitividad de un destino; cifras de crecimiento son presentadas comúnmente como un éxito de las campañas de marketing de un territorio. 

En este contexto hay que plantear una primera idea fuerza: tenemos la responsabilidad de impulsar y generar un cambio positivo para nuestro sector a través de un eje rector, la sostenibilidad. El impacto en los empleos y en la economía será algo nunca visto y eso inmediatamente nos abre una serie de oportunidades. 

Debemos en primer lugar apostar por la educación y el conocimiento para una toma de decisiones informada. El turismo debe servir como un instrumento que permita, en primer lugar, la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales y una diversificación económica de los territorios. Una nueva generación de puestos laborales más especializados verá la luz en el corto plazo y la capacitación continua es clave para este desafío en particular, el cual debe contar con el compromiso irrestricto de la academia. 

Es necesario avanzar a la brevedad en el ordenamiento de los destinos, colocando especial cuidado con aquellos que desarrollan actividades de turismo rural y de aventura, ya que se vislumbra un alza en la tasa de visitación de estos territorios en los próximos meses debido al impulso que las autoridades han dado al distanciamiento social. 

Somos testigos privilegiados de una era de transformación digital y esta misma debe ser capaz de responder a las necesidades de los tomadores de decisión y, asimismo, transparentar la información a todos los actores de un destino, dando paso a una nueva etapa de los sistemas de inteligencia turística. 

¿Cuánto de esto hemos resuelto en los años anteriores a esta crisis?, a decir verdad, muy poco. Con la posibilidad cierta y concreta de comenzar una nueva era para el turismo mundial, en donde la sostenibilidad sea el mínimo aceptable, veremos como la disminución de los vuelos de larga distancia y una menor carga de visitantes entregará mayores beneficios sociales, ambientales y económicos. 

Casi sin darnos cuenta, agradeceremos habernos equivocado ya que así, no volveremos a cometer los mismos errores del pasado; una era del turismo barato sin dirección ni planificación ve sus últimos días y una nueva etapa emocionante se avecina. Coloquemos todo nuestro talento para esta vez, hacer las cosas bien.

 373 visitas

Read More

Una invitación desde el fin del mundo

La crisis social y el daño a la imagen del país colocan al sector turístico chileno frente a su principal desafío en la historia, con cifras a la baja en cuanto a llegada de visitantes. Pero es al mismo tiempo, la oportunidad para que tomadores de decisión, emprendedores y comunidad local puedan diseñar la hoja de ruta para los destinos turísticos especializados del mañana.

Áreas silvestres protegidas, biodiversidad única, paisajes naturales y culturales sobresalientes y personas que muestran lo mejor de sus territorios para visitantes nacionales y extranjeros podría ser un buen resumen de Chile. Sin embargo, a contar del 18 de octubre de 2019, el foco noticioso mundial se encuentra relacionado con la crisis social en el que es considerado el país más seguro y estable en américa latina.

La cadena de valor del turismo nacional es una de las primeras afectadas por una razón muy sencilla de comprender; es poco atractivo llegar a un destino con problemáticas sociales, más aún cuando la pauta noticiosa mundial tiende a mostrar lo negativo con barricadas e incendios como una señal de descontento de la ciudadanía.

Revisando las cifras de los últimos años, el turismo en Chile está dando claras muestras de un estancamiento e inclusive disminución en cuanto a numero de llegadas internacionales, considerando principalmente mercados como Argentina y Brasil. No menos importante es que los ingresos no tienen absoluta relación con el numero de llegadas, es decir, no podríamos hablar de éxito de la actividad turística chilena por el solo hecho del incremento en la llegada de visitantes internacionales.

En 2010 a Chile arribaron 2,8 millones de turistas, quienes desembolsaron 1,5 billones de USD. 2017 fue el año de los records, con más de 6,4 millones de llegadas internacionales y un desembolso por su parte de 3,3 billones de USD. Era un hecho, sin embargo, que la mayor parte de ese gasto tenia relación con el denominado turismo de compras, por ende, solo bastaba una incertidumbre social y económica en Argentina, principal mercado emisor de turistas, para que esa cifra disminuyera, y así sucedió.

Ya es posible ver una primera acción de mejora; Chile, considerado principal destino de turismo aventura mundial por World Travel Awards en 2016, 2017 y 2018, no logra atraer a ese público en particular, por el contrario, dependemos de mercados regionales altamente volátiles y que ven escaso valor en nuestro país para desembolsar su dinero. Solo a modo de ejemplo, Nueva Zelanda recibió en 2018, 3,68 millones de turistas internacionales que desembolsaron más de 11 Billones de USD, producto de su especialización como destino de aventura y naturaleza.

Mas cercano y emblemático es el caso de Colombia. En 2010 recibió 2,3 millones de turistas, quienes desembolsaron 2,8 billones de USD y en 2018 recibieron 3,9 millones de visitantes internacionales con un gasto de 5,5 billones de USD, el tercero más alto en Sudamérica después de Brasil y Argentina.

Volviendo a Chile, nos encontramos en un escenario de tormenta perfecta; disminución en llegada de visitantes y su gasto, además de imagen país en entredicho. En época de crisis debemos buscar las oportunidades para, en primer lugar, posicionar al sector turístico como uno de los más importantes de la economía y así, dar la importancia que este merece.

Comencemos entonces a ordenar los territorios: las Organizaciones de Gestión de Destino Sostenible permitirán crear alianzas entre los municipios, los gremios, la academia y la comunidad local, de manera de escuchar la visión de todos los actores para avanzar en materias de gobernanza, innovación, tecnología, accesibilidad y sostenibilidad, mejorando de esta forma la experiencia tanto de habitantes como de visitantes. Un destino organizado y con una oferta atractiva de experiencias y eventos es el primer paso para el posicionamiento en los mercados.

Avancemos en la creación de Observatorios Turísticos, generando y entregando información abierta y transparente para todo aquel interesado en conocer los impactos y oportunidades que ofrece nuestro sector.

Realicemos Inventarios Patrimoniales, colocando en valor el patrimonio natural y cultural, generando de esta forma un sello e identidad territorial que hace único cada destino.

Impulsemos a que la Academia este vinculada con las necesidades del sector y de los territorios, a través del trabajo en terreno de estudiantes y académicos.

Diseñemos experiencias turísticas sostenibles, buscando aumentar la competitividad de los emprendimientos y destinos en conjunto, logrando de esta manera la creación de experiencias inmersivas en los territorios.

Y desempeñemos un papel de liderazgo ante la Emergencia Climática, midiendo y reduciendo la huella de carbono asociada a nuestro sector.

Es tiempo entonces de generar una visión a largo plazo para nuestro sector, tomando la contingencia como la oportunidad de mejora que tantos actores han expresado y así, convertir al turismo como un elemento central para construir un mejor País.

 373 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.