¿Cómo afecta la pandemia al turismo en el Pirineo de Cataluña?

En la edición otoño del Travindy Fest conversamos con Dèlia Montesinos, actual Brand Manager de la marca Pirineos de Cataluña en la Agencia Catalana de Turismo. Hablamos sobre la importancia de los Pirineos como destino turístico dentro del conjunto de Cataluña y cómo se está adaptando esta zona a la situación generada por la pandemia. 

Laura: ¿Cuál es la importancia de los Pirineos dentro del conjunto turístico de Cataluña?  

Dèlia: en Cataluña tenemos una estacionalidad muy marcada, tanto temporalmente, concentrándose la afluencia turística sobre todo los meses de verano; como en territorialidad. El año pasado recibimos un total de 19 millones de turistas internacionales, concentrándose el 91% en la costa mediterránea. 

Estas características nos han marcado los objetivos principales del plan de marketing de turismo de Cataluña, que ya habíamos desarrollado mucho antes de la pandemia, y que consta de cuatro pilares: desestacionalizar ofreciendo experiencias durante todo el año, redistribuir la afluencia turística territorialmente, aumentar el gasto por turista y diversificar la experiencia. 

Este último punto es el que nos ayudará a conseguir los otros tres: permitirá ofrecer vivencias diversas durante todo el año en cualquier rincón de Cataluña, sobre todo en el interior, y adaptadas a las preferencias de cada turista. En este sentido, el Pirineo es un destino clave, al ser una zona de interior que ofrece una gran diversidad natural y cultural.

Laura: ¿cuáles han sido las tendencias en la ocupación de alojamiento este verano en los Pirineos? 

Dèlia: en los meses más fuertes de verano como julio y agosto, los indicadores nos muestran que los tipos de alojamiento más demandados han sido apartamentos y sobre todo alojamientos de turismo rural (en Cataluña se tiende a alquilarlo por completo, haciendo un uso más privado y evitando compartir espacios como en los hoteles). Esto ha sido una oportunidad para el Pirineo, debido a su gran concentración de turismo rural. 

Laura: este verano y este otoño hemos visto espacios naturales masificados. ¿Cómo podemos redistribuir los flujos turísticos y mejorar la relación entre residentes y visitantes? 

Dèlia: es una paradoja: a la vez que se busca un espacio sin aglomeraciones, hemos visto episodios de masificación en espacios naturales y en espacios protegidos, así como muestras de falta de respeto hacia el territorio y falta de civismo. Evidentemente, esto produce un impacto negativo a nivel social y medioambiental. Nosotros preferimos darle la vuelta y verlo como una oportunidad para definir un nuevo modelo turístico que tenga en cuenta la prevención de este tipo de impactos. Se trata de un proceso complejo por la multiplicidad de actores que implica. 

Desde el ámbito de la promoción también podemos contribuir a redistribuir esta afluencia turística para que no se concentre siempre en un punto. Tenemos que ser capaces de comunicar códigos de buenas prácticas, como puede ser el ir acompañado de un guía local. Queremos influir también en que los visitantes contraten los servicios de un agente local que organice el viaje y que conozca estos puntos donde hay más conflicto para ofrecer alternativas. 

Debemos dar a conocer espacios menos concurridos; obviar en mayor medida los lugares más emblemáticos que sirven de reclamo. Además, debemos ser capaces de preservar la cultura, la manera de hacer, de cada pequeño espacio que acaba conformando todo el destino. Al final debe ser el turista el que se adapte, y no al revés. 

Mira la entrevista completa y todas las demás del Travindy Fest en nuestro perfil de Instagram.

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