¿Cómo implicar a la comunidad local en la cadena de valor turística?

Todos conocemos el importante impacto económico que genera la actividad turística, pero también cabe destacar otro impacto relevante, el sociocultural. Éste responde a la manera en cómo el turismo transforma el sistema social, la estructura de la comunidad local y el estilo y calidad de vida. De hecho, es la comunidad local uno de los principales agentes en los que impacta el turismo, convirtiéndose en un atractivo más del destino y, como tal, en un actor relevante en la cadena de valor. Por tanto, resulta clave contar con su complicidad e implicación para el desarrollo sostenible del turismo y su competitividad.

Desde siempre, el turismo se ha considerado una actividad con un elevado componente social, dada su penetración en la cotidianeidad de los destinos. Desde el otro lado, cabe reseñar que la participación de la ciudadanía en el turismo ha evolucionado y se ha incrementado en los últimos años, generando una implicación que plantea nuevas maneras de relacionarse con el sector público, las empresas e incluso los visitantes. La prueba está en las diversas acciones impulsadas, tanto por el sector público como el privado, y en diferentes formatos.

Una de ellas fue la iniciativa Wonderful Copenhagen (WoCo) del año 2017 y orientada en la visión estratégica del término localhood (“condición de local”), es decir, la posibilidad de vivir como un local. Sucede que los impactos que genera la actividad turística condicionan la predisposición de la comunidad local a apoyar el turismo, una actitud que responderá positivamente ante percepciones y valores como tener unas instalaciones y centros de ocio adecuados, un entorno estéticamente agradable, etc. Si esto es así, el turismo actúa de motor de crecimiento de la ciudad y, por tanto, las posibilidades económicas de los residentes también se incrementan. 

Teniendo en cuenta la relevancia del rol que juega el residente en el sistema turístico, es evidente que los modelos turísticos que implican a todos los actores que intervienen en la actividad, deben velar por aspectos como mantener el equilibrio, compartir responsabilidades y tomar decisiones con una visión integral. Existen algunos ejemplos al respecto como el Consell Turisme i Ciutat de Barcelona.

El impacto social que genera la actividad turística se deriva de las interacciones que se producen entre visitantes, destinos y población, para lo que no se necesita un contacto directo, sino que es suficiente con la convivencia de los entornos. Bien es cierto que los visitantes, cada vez más, son conscientes de dicho impacto y presentan una mayor sensibilización en este sentido.

Puedes consultar y descargar el Informe “Tendencias en viajes: like a local y saturación turística” elaborado por el Centro de Investigación, Divulgación e Innovación Turística de Ostelea IDITUR.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Ostelea: ¿Cómo implicar a la comunidad local en la cadena de valor turística?.

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