Es la segunda vez que viajo a Grecia y he podido constatar la magia del país una vez más. Además de su increíble paisaje, gastronomía, historia y cultura, hay algo dentro de esta isla que la hace única: las personas. Aquí sí que podemos estar seguros de que su paisaje y paisanaje no te dejarán indiferente. Y es que el cretense ama su isla, su tierra y su naturaleza. Y la cuida, y vive con ella como ningún otro en Europa. Podríamos decir que muchos de los hábitats de Creta son de gran dureza (secos, alta salinidad, pocos recursos…), pero que el isleño ha sabido entender e integrarse en un equilibrio difícil de describir. Allí la sostenibilidad no es una tendencia o moda, es una forma de vida.

Fondas, gerente de Cretan Adventures y nuestro Tour Leader de la gira nos introdujo en este paraje de la Sierra de Asterousia: una zona de 160,50 Km2 que discurre a lo largo de la costa sur de la región de Heraklion, la capital de Creta. La roca característica es la piedra caliza, altamente erosionable y por donde el agua se filtra con mucha facilidad, contribuyendo así a la formación de los distintos ecosistemas de la zona. El monte estrella del lugar, al cual ascendimos, es el Kofinas (1.231 m).

Creta para ecoturistas entre la montaña de las estrellas y el desfiladero de los Santos
Llegada al Monte Kofinas

Aceite con alma

Dentro de las actividades específicas relacionadas con el desarrollo socioeconómico sostenible, visitamos la finca familiar Koronekes, donde producen aceite aprovechando los métodos tradicionales de prensado, consiguiendo que los polifenoles (compuesto con potentes propiedades antioxidantes y muchísimos más beneficios) se mantengan en su máxima expresión. Según nos contó Giorgos Mavrakis (Gerente de Producción y Agricultura), recogen el fruto dos meses antes que el resto de olivares clásicos, consiguiendo una pureza de aceituna en cuanto a propiedades con mucho más valor “curativo” para nuestro organismo. La cosecha de la aceituna se realiza de dos a cuatro personas por árbol, equipadas con varas, que peinan suavemente las ramas de los olivos consiguiendo de esa forma perturbar lo menos posible al árbol y su fruto: la aceituna Koroneiki.

Desarrollo local de negocio familiar de la forma más sostenible posible, produciendo un producto escaso y de calidad. Aquí lo importante no es la cantidad, sino el cuidado por sacar el aceite con mejores propiedades, y por cuidar las plantas de la mejor forma posible, el equilibrio medioambiental, social y económico en su máxima expresión.

El número Pi de los vinos

Igualmente visitamos la Finca Paterianakis, donde la familia Paterianakis lleva desde 1988 produciendo vino orgánico, con absoluto respeto por la Naturaleza. Han estado cultivando orgánicamente variedades autóctonas raras desde hace más de 30 años. En la finca se encuentra la bodega, construida de tal manera que la vinificación se realiza de la forma más natural, aprovechando la gravedad. Una de sus líneas de vino más interesante es el 3,14, un vino fermentado en un proceso de vinificación natural sin sulfitos ni filtración. ¿Os suena el 3,14? Sí, el número Pi, ese que se encuentra en la Naturaleza constantemente y que no podemos explicarlo a ciencia cierta…

Nos alojamos en Thalori guesthouse, en Karpetaniana, un complejo de casas tradicionales rehabilitadas en una aldea prácticamente abandonada hace unos años, y que gracias a sus fundadores -una pareja de suizos-, el lugar a recobrado un desarrollo local importante, dando trabajo a varias familias de la región. Allí pudimos degustar su maravillosa gastronomía local, basada en vegetales, lácteos bovinos y caprinos (leches, quesos…) y uno de los platos que no suele faltar en la comida cretense, el cordero.

Creta para ecoturistas entre la montaña de las estrellas y el desfiladero de los Santos
Thalori guesthouse

Agroecología como filosofía de vida

En la localidad de Pirgos fuimos afortunados en visitar Melitakes una Cooperativa de Agricultura Orgánica, donde Manolis nos explicó cuál es la filosofía del huerto: crear semillas siempre fértiles, usar métodos tradicionales, y por supuesto, nunca introducir ninguna sustancia química ni como fertilizante ni como elementos eliminadores de plagas. Todo se basa en el equilibrio natural. Adoptan los principios de la agroecología como un conjunto de prácticas, una ciencia y un arte, que combina agricultura y ecología, cantidad y calidad, actividades humanas y biodiversidad, lo social y lo ambiental. De hecho, si miramos el origen de la palabra Melitakes en dialecto cretense, vemos que significa “hormiga”, y que en griego antiguo la raíz significa “miel”. Una idea de lo que quiere ofrecer esta cooperativa, trabajo en equipo, sin descanso, en consonancia con lo natural, e inspirados siempre en métodos naturales.

En la finca estuvimos “cosechando” con nuestras propias manos el producto que luego posteriormente cocinamos entre todos. Una fantástica experiencia para probar la auténtica gastronomía de la isla de Creta.

Creta para ecoturistas entre la montaña de las estrellas y el desfiladero de los Santos
Cocinando en Melitakes

Creta para ecoturistas

Como colofón al viaje, dedicamos dos jornadas a la realización de dos rutas de trekking. Por un lado, ascendimos el pico más alto del espacio protegido: el Monte Kofinas con 1.231m, una ruta de unos 12 Km en total, con una ascensión final muy aventurera. Asimismo, nos adentramos por una de las gargantas más conocidas del lugar: la Garganta de Agiofarago un trekking que termina en la playa de Agiofarago.

Hemos sido muy afortunados de conocer la cultura local, la amabilidad y cordialidad de los cretenses, el desarrollo local y comunitario tan arraigado aplicado a negocios locales, y un ecoturismo digno de mención.

El programa DestiMED Plus de Desarrollo del Ecoturismo en Áreas Protegidas del Mediterráneo permitió a 7 testeadores tener la fortuna de realizar durante seis días el programa de Ecoturismo de Asterousia-Agiofarago tour en Creta. Solo me queda dar la gracias a DestiMED Plus por una experiencia muy completa y recomendable.

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