La famosa calle del tren en Hanoi cierra por la avalancha de turistas

La vía de tren que recorre la ciudad de Hanoi en Vietnam fue construida por los colonos franceses en 1902. Actualmente, transporta tanto pasajeros como carga desde Hanoi a la ciudad de Haiphong, y a otras ciudades más remotas y montañosas como Lang Son o Lao Cai.

La conocida como train street se encuentra en el casco histórico de la ciudad, y aunque pueda parecer extraño sigue operativa, es decir, siguen circulando trenes a diario. La curiosidad es que en pocos metros, y a ambos lado de la vía, se concentran casas, cafés y vendedores ambulantes. Muchos de ellos recién abiertos, llamados por el crecimiento de visitantes en los últimos meses.

Desde el nacimiento de la red social Instagram esta calle, de 200m de largo, ha vivido un importante auge, y como puede suceder con otros “lugares instagrameables”, es una parada más en la visita de turistas. Cabe decir, que Vietnam ha vivido un 2019 muy concurrido con más de 12 millones de visitantes solo en los primeros meses de 2019, un 11% más que en 2018, según los datos de Reuters.

A primeros de octubre se producía un punto de inflexión para las autoridades de Hanoi que veían ya con preocupación el estado de la calle. Numerosos turistas se agrupaban en las vías, caminando, comiendo y haciéndose fotos por lo que el tren debía desviar su ruta para no llevárselos por delante.

El 12 de octubre el gobierno municipal de Hanoi ordenó el cierre de los cafés situados cerca de las vías para proteger la seguridad de los visitantes, ya que un accidente podría afectar negativamente a otros negocios de la zona.

El cierre definitivo ya se ha puesto en marcha y ha afectado a unos 50 establecimientos, que no han tardado en expresar su descontento pues en lo últimos meses han visto crecer sus ingresos. Pero las autoridades se han mostrado firmes en su decisión, los turistas que se acerquen hasta aquí se encontrarán ya vallas que prohíben el paso. 

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Traverler: La famosa calle del tren en Hanoi cierra por la avalancha de turistas.

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Cómo construir resiliencia social y ecológica para enfrentar crisis ambientales

Antes (segunda foto) y después (primera foto) fomentar la resiliencia ecológica en la orilla del rio.

Triem Tay es un pueblo en la isla de Cam Kim, rodeado por el río Thu Bo, a tres kilómetros de la ciudad Patrimonio de la Humanidad Hoi An, en el Vietnam central. La ubicación de Triem Tay es propensa a las inundaciones durante la temporada de lluvias (el agua puede alcanzar hasta 3 metros), arrastrando ecosistemas y cultivos enteros, aumentando dramáticamente la erosión de la orilla del río y forzando la migración hacia el interior de los residentes locales.

En 2015, Triem Tay recibió ayuda de la Organización Internacional del Trabajo (OITS) y de la UNESCO para promover el ecoturismo en la isla junto con la cooperativa de aldeanos. Uno de los resultados de este plan fue la creación de restaurantes flotantes como una forma innovadora de atraer visitantes a la isla. En general, este proyecto permitió a las personas adaptarse a su situación actual y proporcionar trabajo en la aldea a través del turismo, pero no proporcionó las herramientas para resolver el problema real: actuar contra la erosión de la tierra.

Sin embargo, también en 2015, un grupo de visionarios se reunieron y compraron un pedazo de tierra en una de las orillas del río que más sufría de la erosión. Aquí crearon An Nhien Farm, un lugar donde la restauración de los bancos naturales del río, la jardinería regenerativa y la capacitación en habilidades sostenibles se fusionan para crear oportunidades para la naturaleza, y para las personas.

Construyendo resiliencia social 

“Al principio, nuestro objetivo era crear herramientas para restablecer las vidas humanas en un área amenazada donde, debido a problemas ambientales y políticos, la comunidad había quedado olvidada”, me dice Hanh Vu, mientras nos sentamos al atardecer en la parte delantera de mi cabaña. Ella es quien se ocupa de la granja, que también es el centro de The Green Youth Collective, una empresa social liderada por Hanh y centrada en trabajar con los jóvenes y los agricultores locales para desarrollar habilidades empresariales sostenibles.

La trayectoria profesional de Hanh es tan emocionante como la historia detrás de la granja. Durante años, ha estado participando activamente en iniciativas sostenibles y adaptación al cambio climático en Vietnam. Hasta que descubrió Triem Tay. Hace tres años, decidió mudarse a este lugar desde Hanoi para comprender qué es lo que da forma a las personas en el área, tanto natural como socialmente.

“No fue fácil”, recuerda, “incluso si hablas el mismo idioma, es difícil ser aceptado en una comunidad donde eres visto como un extraño. Sin embargo, nuestro objetivo era implicar a todos y trabajar juntos. No queríamos ser vistos como un grupo de personas que venían de la gran ciudad e imponían su propia manera de hacer las cosas “.

Tareas cotidianas en la granja de los voluntarios y los agricultores locales.

Aunque la granja es el corazón y el alma del proyecto, The Green Youth Collective es su herramienta para reunir tradiciones agrícolas y usos ancestrales de la tierra. El proyecto está dirigido a agricultores, jóvenes y personas interesadas en la sostenibilidad como una forma de vivir y trabajar con la tierra.

Independientemente de su origen étnico y económico, la granja también puede proporcionar becas para jóvenes locales desfavorecidos. “No pretendemos producir, sino devolver al suelo. De esta manera, los voluntarios aprenden a trabajar con la naturaleza y a compartir, evitando la presión sobre los ecosistemas y pudiendo replicar nuestro modelo cuando regresan a casa”, admite Hanh.

Construyendo resiliencia ecológica para frenar la erosión de la orilla del rio.

El enfoque que tomaron sobre evitar la erosión de la tierra se ha centrado en fomentar la resiliencia a través de la regeneración del sistema ecológico de la orilla del río. Al utilizar especies nativas de pastos y manglares, cuyo sistema de raíces puede soportar las inundaciones, se crea una barrera natural que detiene la erosión.

¿Cómo se crea esta barrera natural? La respuesta es bambú y bio-locks. El bambú se utiliza como el primer bloqueo biológico, ya que es lo suficientemente flexible como para sacar el agua y proteger el bosque de manglar. Una vez que se agarra, las raíces del bambú se utilizan para el segundo bloqueo biológico que sigue al primero. El proceso termina con la implementación de una red gigante de bandas de bambú donde se plantará el manglar y el pasto nativo. Cuando estas especies crecen fuertes, tienen el potencial de mantener la tierra y resistir las inundaciones. “Después de estas acciones, recibimos retroalimentación de la naturaleza. Solo debes observar y ver cómo reacciona la orilla del río a lo que estás haciendo. Se trata simplemente de observar”, explica Hanh.

Sin embargo, a fines de 2017, una inundación causada sorprendió inesperadamente la aldea antes de la temporada de lluvias y se llevó el aún joven bosque de manglares cuyas raíces no eran lo suficientemente profundas para resistir una inundación. Todo menos la barrera de bambú fue arrastrado por el desastre. Sin embargo, la orilla del río se mantuvo casi intacta, lo que no fue lo mismo en la orilla de los vecinos, donde la erosión de la tierra fue significativamente evidente.

 La primera foto que Hanh está mostrando es el impacto sufrido tras la inundación

La inundación probó un hecho: su enfoque hacia la construcción de resiliencia iba por el buen camino. “Las autoridades locales entendieron que habíamos desarrollado un sistema con el  potencial para detener la erosión de la tierra y ahora estamos en el proceso de trabajar con ellos y crear el mismo sistema en sus tierras”, dice Hanh con gran esperanza.

El programa de farmstay

Hoy, An Nhien Farm sigue construyendo resiliencia en la orilla del río y ha comenzado a ofrecer alojamiento y experiencias a los visitantes en un esfuerzo por financiar sus programas. La granja no solo cuenta con cabañas de madera en el bosque de bambú, sino también con experiencias que le permiten al visitante conectarse con la tierra junto con el actual equipo de voluntarios.

Durante mi corta estancia, me reuní con visitantes curiosos que vinieron a conocer más sobre el enfoque de An Nhien y su proceso regenerativo. Durante el último año, cientos de personas han visitado la granja para aprender sobre su trabajo. “Es con mi mayor ilusión que explico la metodología a cualquier persona interesada. Sería asombroso si pudiéramos ser una inspiración para otras personas que enfrentan desafíos similares “, comenta Hanh.

El turismo de Vietnam está experimentando un rápido crecimiento en las últimas décadas. Esto ya presenta muchos desafíos que solo seguirán creciendo a mediano y largo plazo. An Nhien es un claro ejemplo de cómo el turismo regenerativo se lleva a cabo en un lugar muy cercano a la ruta turística tradicional en Vietnam. Hospedarse aquí y aprender el valor de trabajar con la naturaleza mientras se proporciona las herramientas para que prospere, crea una experiencia transformadora única en momentos en los que el ser humano está más desconectado de la naturaleza que nunca.

Puedes seguir Anh Nien Farm en Facebook y aprender más sobre cómo construyen resiliencia social y ecológica en este artículo.

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La evolución del turismo tras la Guerra de Vietnam: retos y oportunidades de un país en auge

Dang Xuan Son

Creado por Dang Xuan Son, uno de los iniciadores del movimiento de turismo responsable en Vietnam, el operador turístico con base en Hanoi Footprint Travel es una de las empresas pioneras en el país en torno al turismo sostenible desde el 2001. Tuve el placer de reunirme con Dang Xuan en su oficina durante mi viaje en Vietnam para aprender sobre la evolución del turismo tras la guerra, pero también sobre los principales desafíos y oportunidades para lograr una industria más sostenible en el país.


Ángela: ¿Cómo ha sido la evolución del turismo en Vietnam?

Dang: El país abrió sus puertas al turismo justo después de la guerra en 1976. Sin embargo, en aquel entonces había pocos visitantes, ya que el país se encontraba en un estado de post conflicto y la infraestructura turística era aún casi inexistente. No fue hasta diez años más tarde, desde 1986 y hasta principios de los 90, que el turismo se volvió un factor importante en la economía de Vietnam. Posteriormente, en 1993 experimentamos un hito en la llegada de turistas, por lo que fue entonces cuando podemos decir correctamente que el país se abrió al mundo. Esto se debió en parte a un cambio del Gobierno a los requisitos del visado que facilitó la llegada de visitantes internacionales.

Hoi An – Cam Thanh fishing

Personalmente, empecé a trabajar en turismo en Hanoi en el 1999, y en ese momento ya venían muchos turistas, pero hasta 2007-2010 la infraestructura del turismo seguía siendo muy pobre: ​​transporte, servicios, estándares de calidad … no podíamos competir con otros destinos o proporcionar una buena experiencia para viajeros internacionales. Sin embargo, la imagen comenzó a cambiar al aprender del éxito de otros países y la opinión de los turistas. Recuerdo que en 2004, por ejemplo, teníamos que proporcionar a cada viajero que iba a Sapa su propio colchón de viaje para que pudieran dormir un poco más cómodamente en el tren. ¡Las camas en el tren eran demasiado duras!

Esta mejora continua se ha mantenido hasta el día de hoy, donde tenemos servicios creados para mejorar la experiencia turística pero que también benefician a la población local, como calles peatonales, servicios de salud, horarios de apertura de negocios, normas y regulaciones … en general, más y mejores estándares.

Ángela: ¿Ha desempeñado el gobierno un papel clave en el desarrollo del turismo en el país?

Dang: El Gobierno ha apoyado en parte los cambios, pero solo desde hace muy poco. Ha ayudado al facilitar el proceso de visado que permite la llegada de viajeros con estadías más cortas, así como a imponer las reglas y regulaciones para estandarizar procesos, pero creo que aún podrían brindar más apoyo, como por ejemplo en branding de destino.

Todavía no tenemos un buen presupuesto para marketing y promoción a nivel de destino. Sin embargo, hace dos años, el gobierno se unió al TAP (Consejo Asesor de Turismo) en un esfuerzo por crear un mejor posicionamiento en el mercado internacional.

Ángela: Entonces las acciones actuales se centran principalmente en aumentar el número de llegadas al país, ¿los impactos asociados al desarrollo se están teniendo en cuenta?

Dang: Tienes razón, sin embargo, hay dos cosas que debemos tener en cuenta. Una es aumentar el número de viajeros, ya que Vietnam tiene muchos más atractivos turísticos en comparación con otros países vecinos, pero el número de llegadas sigue siendo muy bajo en comparación con estos países. Por ejemplo, el porcentaje de crecimiento en el número de llegadas a Camboya o Laos es mucho mayor que en Vietnam, lo que significa que podríamos mejorar la comercialización de destinos.

Footprint team working alongside villagers in Hoang Su Phi Ha Giang

Lo primero es invitar a la gente a venir y lo segunda es el desarrollo sostenible, que es una historia muy diferente … Aquí el gobierno todavía no está haciendo mucho. Tenemos mucha discusión al respecto, pero todavía no hay ninguna aplicación o regulación. Por ejemplo, algunas compañías necesitan tener certificaciones ambientales, sin embargo, tienden a obtenerlas al principio ya que es bastante fácil cuando todo es nuevo. Cuando pasa el tiempo, nadie realmente verifica que se haga mantenimiento a la infraestructura que podría estar dañando el medio ambiente.

Ángela: ¿Cuáles dirías que son los tres retos clave para lograr un turismo más sostenible en Vietnam?

Dang: Vietnam es un país en desarrollo, por lo que diría que el primer desafío es que no existe un conocimiento de lo que realmente significa la sostenibilidad y las personas no son muy conscientes de los impactos de sus hábitos actuales. Por ejemplo, todavía se cortan los árboles para el uso propio ya que se cree más en el auto consumo que en tener árboles vivos. Vivimos con una mentalidad de ganar dinero a corto plazo donde la sostenibilidad aún no tiene lugar en los objetivos de las personas y los negocios.

Home Hosted Dinner in Hanoi

Lo segundo, como dije antes y enlazando con el primer desafío, tiene que ver con las comunicaciones del gobierno. Nuestro país necesita mucha comunicación con la población local sobre cómo adoptar prácticas de sostenibilidad. La información sobre esto es realmente pequeña y podría mejorarse enormemente.

El tercer reto sería la industria de viajes en si misma ya que en general, no se tiene un interés en crear regulaciones. Estamos trabajando en una industria que no se considera pesada, pero que usa muchos recursos y tiene un impacto en el medio ambiente. Sin embargo, estos impactos no son entendidos por las empresas del sector. Debemos tener regulaciones estandarizadas y cumplimiento de la ley para regular diferentes actividades y desarrollos actuales. Pero la creación de esta demanda debe venir de nosotros.

Ángela: Supongo que algo similar sucede con la enorme cantidad de plástico y la gestión de residuos en el país…

Dang: Exactamente. Como ya sabes, el turismo genera una enorme cantidad de residuos. No somos una industria pesada, pero estamos arrojando una gran cantidad de basura en el medio ambiente y debemos asumir nuestra responsabilidad de hacer algo al respecto. En Vietnam, con un clima como este, un viajero puede beber fácilmente de 4 a 6 botellas por día, que se tiran después de un solo uso. Si se mide el impacto de los viajeros por la cantidad de botellas que se queman y entran en vertederos, ríos y mares, el número es enorme.

Ángela: ¿Cómo crees que un operador turístico puede proporcionar soluciones para abordar el problema del plástico?

Dang: Estuve pensando mucho sobre ello, pero para mí, tomar medidas contra este problema global nada más que con Footprint parecía imposible. Entonces, decidí asociarme con el Responsible Travel Club en Hanoi y me puse en contacto con otros operadores turísticos del sur de Vietnam para unir fuerzas.
Juntos, identificamos algunas soluciones y nos pusimos en contacto con otros socios internacionales para establecer acciones específicas y reducir la cantidad de plástico de un solo uso en el turismo. También me uní a Impact Vietnam y, a través de ellos, al movimiento global Refill My Bottle, para construir una red de estaciones de recarga de agua potable y personalizar su aplicación para Vietnam. Sin embargo, para alentar a los viajeros a rellenar su botella no llegará de la noche a la mañana y somos conscientes de que uno de los mayores desafíos es transmitir el mensaje a nuestros clientes.

Tea Farm in Thai Nguyen

En Footprint, ya ofrecemos a los viajeros una botella reutilizable, pero solo 6 de cada 10 traen su botella a Vietnam y hasta un 40% realmente la usa mientras están aquí. Creo que hay muchas barreras para incitar a los viajeros a usar su botella de agua reutilizable y tener un lugar para rellenarla es uno de ellos, pero también otros factores como las preocupaciones sobre la calidad del agua, la preferencia por las botellas selladas, la lealtad y la confianza con la marca de agua o simplemente el hecho de que quieren beber agua fría en un momento específico.

Debemos aceptar que algunas personas no se sienten cómodas con la idea de volver a llenar su botella, pero debemos concentrarnos en aquellos que si quieren hacerlo y cuyo acto probablemente inspirará a otros a hacer lo mismo, ayudándonos a difundir el mensaje.

Ángela: Trabajas con varios proyectos de turismo comunitario en Vietnam. ¿Es este tipo de turismo exitoso?

Dang: Muchos proyectos tienen éxito. Trabajamos mucho en el Norte con proyectos que son realmente exitosos, mientras que en las tierras altas centrales y el sur son un poco menos. La mayoría de los proyectos de turismo comunitario en Vietnam se han desarrollado por sí mismos o por medio de ayuda externa, principalmente de ONGs y empresas privadas de turismo. El gobierno en este caso no les ha ayudado a establecerse, como sucede en otros países.

Pu Luong Thanh Hoa

Sin embargo, todavía hay un cierto número de proyectos que fracasan por varias razones … Puede ser una inversión insuficiente, tamaño, ubicación elegida o incluso deficiencias en el desarrollo de capacidades en términos de estándares de hospitalidad para que los viajeros se sientan cómodos, se brinde un buen servicio, etc.

Un ejemplo positivo es la reserva natural de Pu Luong, donde un grupo de aldeas recibió ayuda de una ONG de los EE. UU. para establecer varios proyectos y capacitar a los aldeanos en el turismo. Han logrado recibir visitantes y mantener su estilo de vida y tradiciones, al tiempo que comparten los beneficios del turismo al involucrar a familias enteras en diferentes roles donde trabajar unidos como un motor bien engrasado.

Ángela: ¿Cómo crees que se puede normalizar el turismo sostenible en Vietnam?

Dang: Creo que es muy importante involucrar cada vez más a los medios de comunicación para resaltar la necesidad de desarrollar un turismo más sostenible, porque ha sido un movimiento constante para personas como yo, pero aún no hay un gran cambio y necesitamos que todos los actores se impliquen, participen y desempeñen un papel.
Debemos poder transmitir el mensaje y dar a las personas la sensación de que la sostenibilidad se trata de equilibrar nuestro modelo de negocio y hacer que sea significativo. No se trata solo de centrarse en el trabajo y las ganancias, y ese es el mensaje más difícil de transmitir para inspirar el cambio.

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Cómo comunicar sostenibilidad y generar confianza: entrevista con Sapa O’Chau

Shu Tan, fundadora de la primera turoperadora propiedad de una minoría étnica en Vietnam, responde a las preguntas de Anula Galewska dentro de la tercera entrega de la serie de entrevistas a los finalistas del World Responsible Tourism Awards 2016.

Un panel en su cafetería muestra a los viajeros de forma concisa en qué se invierte el dinero de forma que repercuta positivamente en la sociedad. Su web sitúa en primer lugar su política social y sus guías locales son sus mejores embajadores. Éstas son algunas de las técnicas que Sapa O’Chaud utiliza para comunicar sostenibilidad.

A pesar de la sensibilidad de algunos viajeros ante los precios, uno de los principales retos a los que se enfrentan según apunta Shu Tan, sus esfuerzos se dirigen a vincular en todo momento a la comunidad local como pilar de su política social.

 

Shu reitera la importancia en mejorar el acceso a la educación superior de los jóvenes. Entre otras acciones, destinan financiación a becas para estudiantes provenientes de familias con recursos muy limitados. Consiguen que muchos lleguen incluso a la universidad.

Parece que para Sapa O’Chaud la artesanía local juega un rol fundamental dentro del turismo responsable que practican. Así, además de preservar la cultura local, trabajan por crear un destino auténtico.

En cuanto a aspectos de marketing y comunicación, remarca “que la publicidad es algo molesta para el potencial viajero”. A pesar de estar en los principales canales de comunicación como Facebook, Twitter o Youtube, la mejor herramienta de marketing para esta turoperadora vietnamita es comunicar mediante estos canales su filosofía y política social, ya que así consiguen atraer al viajero susceptible de valorar y elegir viajes responsables.

Sin duda, de resultar ganadores de estos premios, “obtendríamos una mayor visibilidad, y podríamos seguir fomentando la educación superior de los jóvenes en nuestra minoría étnica” concluye Tan.


sapa-ochau-logoPara saber más sobre Sapa O’Chau, puedes visitar su website y seguirles en  Facebook y You Tube.

world-responsible-tourism-awards-2016-logo

Si te gustaría saber más sobre los premios, puedes dirigirte a la página: World Responsible Tourism Awards 2016.

Puedes leer la entrevista completa en inglés con Shu Tan en el este enlace.

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