“No te preocupes por la comida”, le dijo Don Marcelino Yépez a su esposa en 1967 mientras dormía en la playa. “Existen muchos peces en el mar y muchos cocos; lo importante es proteger a las tortugas. Don Marcelino amaba a las tortugas. Como pescador, decidió entregar su vida para protegerlas a pesar de todas los esfuerzos y amenazas. Un día gris, un cazador furtivo le quitó la vida a Marcelino, pero no acabó con la misión de los Yépez de proteger a la especie.

El dolor de una familia fracturada no fue suficiente. Nada detuvo a Doña Librada Gerón Domínguez, esposa de Marcelino y conocida ahora como Mamá Tortuga. Transformó su dolor en fuerza y con sus hijos en brazos siguió custodiando las tortugas marinas con aliados y amigos en la Comunidad El Raudal, en Veracruz.

“Mis padres crearon hace 50 años un proyecto de conservación sin tener en la mente esa palabra. Vivíamos en una casa de cartón y ahora tenemos una asociación ambientalista reconocida en más de 30 países”, comenta Ricardo Yépez, quien ha continuado el compromiso de sus padres para salvar e investigar las cinco diferentes especies que arriban a la Costa de Veracruz y hoy es el director de Fundación Yépez.

Ahora, debido al cambio climático, el mar ha incrementado su nivel de oleaje. La arena se encuentra contaminada con tierra y no alcanza la humedad necesaria para el depósito de los huevos, lo que ocasiona la muerte de 65-75% de las tortugas en la costa de Veracruz.

La protección de las tortugas marinas enfrenta tres amenazas principales además del inminente cambio climático: la primera es la pesca incidental, la segunda son los perros callejeros porque se comen a las tortugas in situ, y la tercera es el turismo sin planeación.

Al igual que su madre, Ricardo no se da por vencido a pesar de los constantes obstáculos: “Tenemos un proyecto estratégico para crear playas incluyentes con el apoyo de la secretaría de Turismo que incluye determinar la capacidad de carga turística para saber cuántos visitantes pueden llegar sin dañar el hábitat de las tortugas”. El proyecto piloto se realizará en el 2018, basados en la experiencia de la Playa Tortuguero, la cual ya está catalogada como Blue Flag. “Como asociación, somos presidentes del comité de playas limpias que abarca tres municipios, y ante el consejo de cuenca nuestra jurisdicción abarca desde el Río Tuxpan hasta el Río Tamapa”.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Sustentur: “No te preocupes por la comida, lo importante es proteger a las tortugas”.

 243 visitas