Manifiesto #TURISMORESET, por un nuevo turismo comprometido con la sostenibilidad

#TurismoReset es una comunidad formada por más de 200 profesionales del sector turístico, que se han unido para trabajar de manera colectiva en la búsqueda de soluciones regenerativas de la industria. Un proyecto que comenzó su andadura hace casi dos meses, bajo el objetivo común de pensar y trabajar por un nuevo modelo de desarrollo turístico, acorde a los desafíos que presenta esta nueva coyuntura.

Esta iniciativa ha sido reconocida por la plataforma Tourism for SDGs de la Organización Mundial para el Turismo, como una buena práctica para mitigar los efectos de la crisis, así como por su contribución al desarrollo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. Ahora da un paso más con la publicación del Manifiesto Por un nuevo Turismo comprometido con la sostenibilidad.

Se trata de una reflexión colectiva que se genera en un momento de incertidumbre, en el que es necesario no sólo tener en cuenta actuaciones coyunturales encaminadas a recuperar el crecimiento. También es imprescindible una visión de planificación a largo plazo, que corrija aquello que no funcionaba y sitúe a las personas en el centro de cualquier estrategia de desarrollo.

El Manifiesto está articulado en torno a cinco ejes de actuación, que definen una serie de acciones prioritarias y que se irán desarrollando mediante grupos de trabajo multidisciplinares:

  1. Turismo como catalizador de desarrollo socioeconómico
  2. Condiciones laborales dignas y de igualdad
  3. Protección del entorno y cambio climático
  4. Identidad cultural del territorio
  5. Gobernanza del Turismo

El texto completo para su lectura y descarga se encuentra disponible en la web www.turismoreset.org, donde además podrá darse apoyo a la iniciativa, tanto a nivel particular como institucional, a través de recogida de firmas.

 374 visitas

Read More

Las tres relaciones de la regeneración

Estamos viviendo un momento único y polarizado como humanidad donde habiendo alcanzado una comunidad global e interconectada estamos por fuerza mayor cada uno en distanciamiento físico y aislación. La devaluación y crisis de la economía es evidente y la valoración de la Vida surge con fuerza en la conciencia global. Sumando a esto, la ya conocida crisis ambiental que estamos atravesando, la cual implica importantes desafíos para el desarrollo humano y del planeta.

En el año 1992 el “American Institute of Biological Sciencie” dijeron: “Se requiere un gran cambio en nuestra administración de la Tierra y la vida en ella, si se quiere evitar la gran miseria humana”. El 13 de noviembre del 2017 en su segunda advertencia firmada por más de 15.000 científicos del mundo entero afirman que la pérdida de biodiversidad, degradación de los ecosistemas y la extinción masiva de fauna silvestre son de una gravedad que no tiene antecedentes.

Esta gran contracción que estamos experimentando puede ser una oportunidad para volver a conectar con lo esencial en cuanto a nuestros propósitos personales, nuestro bien común y con la naturaleza que sostiene la vida. Nace una posibilidad para considerar una relocalización radical (radical en el sentido de volver o pertenecer a la raíz) para una regeneración que permita el proceso de cultivar la capacidades y habilidades de las personas, las comunidades y otros sistemas naturales para renovar, adaptarse y prosperar. [Clear cf].

El cultivo de estas capacidades, la salud, la resiliencia y prosperidad común, las buscaremos a través de las tres relaciones de la regeneración, las cuales serán un punto de partida para una renovada y vibrante relación con la naturaleza, los otros y uno mismo. Estas tres relaciones serán el prisma que tomaré para una nueva concepción del tejido eco social.

Después de más de 20 años en el intento de implementar sustentabilidad, de todas las cumbres de desarrollo sustentable y de cambio climático, casi ningún indicador nos muestra avances importantes para los grandes desafíos de emisión de CO2, cambio de uso de suelos, pérdida de biodiversidad y agua dulce, entre otros.

Podemos decir que la sustentabilidad ha fracasado. En gran medida porque las relaciones están fragmentadas y cada elemento está separado del otro, generando en consecuencia un planeta al borde del colapso ecológico, donde el ser humano es movido por sus intereses personales, la sociedad por la competencia y la naturaleza vista como un objeto a explotar.

Las tres relaciones son un puente para transitar el cambio de paradigma, desde la sustentabilidad, que aún está dentro de la mirada mecanicista, hacia la regeneración que invita a una mirada y concepción orgánica, viva y holística en la manera de desarrollarnos. La sustentabilidad plantea tres ámbitos de desarrollo; el ámbito ambiental, económico y social.  Si bien la propuesta de la sustentabilidad ha logrado poner en discusión la temática ambiental y social, estos ámbitos están lejos de encontrar un equilibrio con una economía que basa su lógica en el crecimiento constante e infinito.

Esta transformación se basa en pasar de una mirada sobre los elementos hacia las relaciones. Estas relaciones son invisibles, pero a la vez son las que dan forma a lo visible. Podemos ver como la vibración en el experimento de las placas de Chatney o de como el campo electromagnético de un imán dan forma y un patrón reconocible a las partículas de hierro sobre una placa [Lipton] . O como una cultura, desde su cosmovisión da forma a un territorio a través de su arte y arquitectura, y como nuestros senti-pensamientos ordena nuestra vida material.

Vivimos en un mundo donde todo está relacionado y es interdependiente. Por lo tanto, esta nueva mirada de la regeneración plantea trabajar sobre las cualidades de las relaciones, y más específicamente se enfoca sobre tres relaciones esenciales que nos permiten existir, estas son la relación del ser humano consigo mismo, con los otros y con la naturalezaA través de estas tres relaciones tomamos conciencia, responsabilidad y entendemos nuestro lugar en el mundo, lo que nos permite ser protagonistas de nuestra propia vida.

Comenzaremos por la relación con nosotros mismo, ya que considero que este es el único punto de partida sincero para una real transformación de la sociedad y la naturaleza.

La relación del ser humano consigo mismo

“Un activismo delicado es verdaderamente radical en la medida que sea consciente de si mismo, que comprende que su forma de ver es el cambio que quiere ver”.

Allan Kaplan y Sue Davidoff

Cuando miramos al mundo no vemos el mundo, vemos nuestros conceptos e ideas que tenemos de él. Esta forma de pensar (y por consiguiente de ver) [Kaplan 2015], ha sido en parte impuesta desde nuestro núcleo familiar y por el sistema educativo dentro de la sociedad en la que nos desarrollamos. En las últimas décadas, la cultura de la globalización y su  proceso hegemónico cultural y epistemológico, ha impuesto una mirada economicista y materialista, que nos hace pensar y sentir que tan solo somos nuestro cuerpo, lo que hacemos y lo que tenemos. Pero en esta crisis en la cual muchos nos vemos impedidos a seguir nuestras actividades comunes, nos ha permitido darnos cuenta de que más allá de nuestro hacer existe nuestro “Ser”. El valor sobre nosotros mismo muchas veces esta en una medición de nuestra profesión, la capacidad de generar riqueza y estatus social, alejándonos de una valoración holística o de nuestra totalidad como seres humanos.

En mi experiencia, la práctica de la observación y de la presencia es un puente para volver al mundo y ser participantes conscientes de él. Cuando estamos en nuestro lugar lo sabemos. Es un espacio único para cada uno, nos sentimos expandidos, fuertes, seguros y sostenidos por lo que es realmente nuestro, como lo son nuestros talentos, dones, sueños y valores esenciales. 

Esta travesía evolutiva, es volver a conectar con uno mismo a través de la presencia y poder experimentar la relación con los otros y la naturaleza de una manera más directa y limpia de condicionamientos socioculturales. Esta capacidad de “ver o darnos cuenta” de como nuestros pensamientos y emociones, ante diferentes circunstancias, se experimentan/sienten en nuestro cuerpo y que decisiones tomamos si ante ellas sentimos simpatía o antipatía, una contracción o una expansión, son esencial para una buena vida.

Desde esta atención consciente enraizada en nuestro cuerpo, puede experimentarse la coherencia o incoherencia entre nuestro pensar, sentir y hacer. Donde el sentir es el mediador y puente entre el pensar y el hacer.

Para que esto surja, nuestra atención y conciencia debe estar sobre la relación entre la ética y la estética (esencia y la apariencia). Y como lo visible está impregnado de lo invisible, así como nuestro hacer esta impregnado de nuestro ser.  Y desde aquí preguntarnos si lo que hacemos en el mundo exterior (estética / apariencia), está en coherencia con nuestro mundo interior (ética / esencia).

Cuando conectamos con nosotros mismos tenemos la oportunidad consciente de crear relaciones con un sentido de belleza y de servicio hacia la vida, hacia algo mayor que nuestra individualidad.  Me atrevo a decir que no hay mayor revolución para estos tiempos, que la revolución de la presencia. Esta nos ayudará a reflexionar si queremos seguir de manera automática y dormida nuestras acciones y relaciones, o si nuestro hacer nos llenará de vitalidad, propósito y sentido.

La relación con los otros

Una vida social saludable se alcanza cuando: En el espejo de cada alma humana se refleja toda la comunidad y cuando en la comunidad vive la virtud de cada uno de sus miembros” 

Rudolf Steiner

No podríamos existir sin los otros, inevitablemente pertenecemos al árbol de la vida, donde todos poseemos una madre y un padre, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos y así desde nosotros se proyecta la vida hacia las futuras generaciones. Es quizás en esta relación familiar donde nos es más fácil sentirnos unidos a algo mayor que nosotros mismos.

Relocalizarnos, es volver ver nuestra propia naturaleza humana, somos gregarios y en colaboración hemos logrado crecer, cuidarnos y desarrollarnos como especie. Aun así, nuestra sociedad parece haber caído en una mirada individualista y competitiva, donde el otro parece ser, a veces, un enemigo en el camino.

Pero cuando la Vida humana está en peligro puede nacer el potencial de la empatía, la fraternidad y la comunidad. Estos surgen al poner la vida en el centro, y desde este centro las prioridades parecen ordenarse de forma más clara. Estos valores que emergen como potencial serán fundamentales para establecer una nueva mirada de la economía, del intercambio y de las relaciones humanas.

Esta renovada forma de relacionarnos, con la vida en el centro, podría transformar toda forma de hacer sociedad y organizaciones. Sea empresa, emprendimiento, ONG’s, universidades o instituciones públicas, esta transformación será desde una mirada mecanicista y productivista hacia una de organismos vivos que colaboran, cooperan y comparten un proceso coevolutivo para un bien mayor.

Este movimiento relocalizador, desde una sociedad competitiva hacia una comunidad colaborativa, hace surgir nuestro sentido de pertenencia y por lo tanto de cuidado hacia los otros y la naturaleza cercana en que habitamos. Es volver a sentirnos parte de un cuerpo vivo y mayor con el cual podemos colaborar y servir a través de nuestros dones y talentos.

Esto busca la transición de ser sociedad y consumidores, a ser comunidad y habitantes. Comunidad en el sentido de compartir lo común que nos une en cuanto a lo elemental que compartimos de la naturaleza como el aire, las aguas y la tierra. Y ser habitantes y pertenecientes, donde pasamos de ser solamente un actor económico, hacia la participación directa en el potencial creativo de nuestros lugares y como personas.

Las empresas e instituciones que sigan mirando y trabajando como si estas fueran maquinas extractivistas (muerta o carente de vida) y guiadas por el único objetivo de la rentabilidad, estarán atadas a su propio destino en la repetición de patrones mecanicista y carentes de la esencia viva, por lo tanto a su obsolescencia. Por otro lado, comienzan a crecer las organizaciones con propósito, que buscan mejorar al ser humano y/o la naturaleza, dando más de lo que toman, transformándose en organismos vivos para sus territorios, culturas y personas, que se caracteriza por sus liderazgo participativo, la integración de las futuras generaciones en la visión/misión, la flexibilidad, el mutualismo y su capacidad coevolutiva.

La relación con la naturaleza

“Ciertamente debe haber otro camino, uno que no trata a la naturaleza de una manera dividida y en partes, sino que la presenta como activa y viva, partiendo del todo para llegar a las partes”

Goethe

Para superar la mirada sobre la naturaleza como un bien de consumo y poder experimentarla como viva tenemos que volver a relacionarnos con la natualeza. Tener una relación experiencial con ella, vincularnos a través de la contemplación y la observación de las cualidades de la naturaleza, sus patrones relacionales y poder reconocernos como parte y a la vez constituidos por ella. El ejercicio de estar presentes con nosotros mismo, con nuestras capacidades de percepción abiertas, aprendiendo a contemplar y a utilizar nuestro cuerpo como el mejor instrumento que tenemos para descubrir lo vivo, nos permitirá experimentar y aprender sobre la interdependencia, la colaboración y los procesos vivos, cíclicos y orgánicos del cual somos parte.

Espero que nadie olvide que nuestra posibilidad de existir está inevitablemente ligada a la naturaleza, esto queda fácilmente demostrado en cada respiración que hacemos, cada vaso de agua que tomamos y cada alimento que llevamos a nuestras bocas. 

De esta forma la naturaleza o “lugar en la naturaleza”, puede presentarse como algo vivo con quien dialogar y relacionarse. Muchas tradiciones ancestrales, han mantenido una relación viva con la naturaleza, ellos piden permiso o saludan cuando entran a un bosque, a un rio o laguna.

Este sentimiento de respeto y humildad al entrar en ella es fundamental ya que transforma la cualidad de la relación. Si reconozco su presencia, mis actos serán más cuidadosos, amorosos y agraciados. Estar ante ella y preguntarse ¿Qué es lo que la naturaleza de este lugar necesita? o ¿Qué es lo que el lugar está pidiendo de mí? Desde este dialogo pueden surgir impulsos creativos y convertirnos en agentes regenerativos en relación con la naturaleza.

Un paso importante y radical en nuestra forma social y legal de ver a la naturaleza es otorgarle derechos de la misma manera que el ser humano tiene derechos universales. De esta forma incorporar en nuestra legislación a la naturaleza o planeta como un ser vivo.  Reconocerle su derecho a existir, a ser respetada, a la regeneración de su biocapacidad, a la continuación de sus ciclos y procesos vitales. Esta es una nueva relación con la Naturaleza, es reconocerla como una entidad viva e integrarla en nuestra convivencia social.

Este es el próximo paso en cuanto a los derechos universales los cuales han avanzado poco a poco en nuestro sistema político y económico. Esto tendrá implicancias que pueden repensar la relación y forma de habitar los territorios. Pasar de mapas a bio-mapas, de regiones a bio-regiones, y de una economía basada en la linealidad y el extractivismo, a una enraizada en la circularidad y los bio-ritmos de la tierra.

Relocalizarnos para regenerar

Un viaje de mil millas comienza con un primer paso”

Lao.Tse

La regeneración aspira a una transformación que nunca hemos vivido como humanidad, donde el ser humano participa conscientemente como naturaleza en la coevolución de la totalidad del organismo vivo.

“La regeneración es un proceso mediante el cual personas, instituciones y materiales desarrollan la capacidad de cumplir su potencial inherente en un mundo que cambia constantemente a su alrededor. Esto solo puede lograrse volviendo a sus raíces, sus orígenes o sus fundaciones para descubrir qué es verdaderamente singular o esencial acerca de ellos. Llevar adelante este núcleo esencial para expresarlo como nueva capacidad y relevancia es otra manera de describir la actividad de regeneración”. (Sanford, 2017)

Dentro de este gran organismo vivo del cual somos parte, tenemos un rol que cumplir. Somos la última expresión de la tierra en aparecer y veo que con nosotros surge la capacidad o el don de la autoconciencia. Con esto la posibilidad de darnos cuenta de que existimos sostenidos por un tejido visible e invisible de relaciones. Asumir esta condición de ser autoconscientes es el primer paso para esta travesía evolutiva.

Esta relocalización regenerativa, tiene el potencial de fortalecer las redes de alimentación y agricultura local, energías renovables, artes y prácticas culturales, educación autónoma, el cuidado por la salud holística, la restauración y regeneración de los bosques, manglares y ecosistemas marítimos. Todo esto provee una sólida y real posibilidad para una comunidad vibrante, resiliente, colaborativa y creativa, conectada consigo misma, que piensa y sueña su propio destino.

A través de las tres relaciones se expresa la totalidad del sistema vivo, donde paisajes, plantas, animales y humanos crean sinergia para un todo aún más diverso, abundante y bello. Y con esto traer un nuevo orden en las prioridades personales, sociales y sobre los sistemas que sostienen la vida.

¿Cuáles serán las nuevas habilidades y valores que tenemos que aprender y desarrollar para el presente futuro que está emergiendo?

La regeneración comienza desde un lugar íntimo, propio e invisible. Somos los artistas de nuestra propia obra, estamos en construcción y tenemos todos los dones y talentos para este viaje de transformación que recién comienza. ¡Buen viaje!

Este artículo ha sido originariamente publicado en Turismo Regenerativo y reproducido en Travindy con permiso del autor, Martín Araneda. Podéis leer el artículo entero en Las tres relaciones de la regeneración.

 374 visitas

Read More

La Crisis Sanitaria, Oportunidades y Resiliencia Sistémica del Turismo

No solo el turismo, es el más afectado con la pandemia. Cuán  importante sería capitalizar esta experiencia sin precedentes, del despertar humano colectivo de solidaridad y conciencia? Desde donde queremos enfrentar esta lucha, no solo de momento, sino, para que sirva a nuestras generaciones futuras?

Si bien el turismo, ha sido uno de los sectores más afectados con la pandemia del COVID-19, también otros sectores están siendo afectados grandemente y es aquí, donde debemos pensar si los que más necesitan somos nosotros? o los que cuando no existía esta pandemia ya vivían en profundas necesidades, como se ven ahora? surge una oportunidad de análisis y reflexión, desde donde estamos viviendo esta crisis sanitaria?

La población tiene actualmente una reacción en proceso que va desde sensaciones de individualismo y preocupación económica hasta el entendimiento y despertar de sentimientos de solidaridad, empatía o pánico.

Los países a nivel global, reaccionan desde diferentes posiciones y acciones; nadie tiene la receta perfecta, aún estamos en plena evolución e investigación, sin duda en un futuro no muy lejano cuando miremos atrás, nos daremos cuenta de muchas cosas.

En este contexto, la incertidumbre crece y los expertos desde sus frentes lanzan diversas alternativas de solución, adaptación, crítica, culpa, entre otros; sin embargo esta evolución, proceso o metamorfosis que estamos atravesando, aún tiene mucho que enseñarnos como colectividad humana que habitamos un ente vivo, que es la tierra, la inteligencia humana, combinada con miedo, desesperación, tristeza, competencia, cierta solidaridad y reflexión, nos dará más que seguro mejores alternativas de vivir en adelante, siendo optimista.

La crisis sanitaria aceleró, romper el paradigma actual de desarrollo?

Definitivamente el efecto que resulta del paro del actuar humano habitual  a causa de esta crisis sanitaria, creada en laboratorio o no, es la mejor respuesta a tanto clamor de diferentes grupos de naturalistas, ambientalistas, espirituales, meditadores, religiosos, científicos expertos, entre muchos otros, Como hubiéramos podido frenar la forma habitual errónea en la que concebimos el desarrollo  o éxito del ser humano en la tierra? La errada percepción del éxito humano, basado en una cultura de competencia y decoración al ego, el individualismo, donde tener bienes materiales, crecimiento académico y títulos es referencia de éxito y hasta define ser mejor persona, perdiendo el valor de la esencia humana interna.

Este enfoque errado viene desde hace muchos años atrás; sin embargo la codicia se ha empoderado del hombre, al igual que el cáncer en la tierra, considerando que este planeta es un ser vivo en decadencia, con una enfermedad grave, donde cada individuo es una célula viva, hasta ahora que células éramos en el planeta? Ahora, que célula queremos ser? La cancerígena o la buena?

Pues esta pandemia, nos abre una gran oportunidad para decidir desde donde queremos ser parte de este gran ser vivo, nuestro hogar. Hace más de 20 años, a nivel mundial venimos pregonando la sostenibilidad, impulsada por la ONU, desde alcanzar en el año 2000, con  los Objetivos del Milenio OM (08), y desde el 2015, mejorando e incrementando a los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS (17), que garanticen o al menos ralenticen el malestar de la tierra, priorizando al ser humano en bienestar general; sin embargo lo único que se ha logrado es acelerar este uso y explotación de recursos a cambio de interés materiales, que el sistema mundial nos hizo creer que necesitamos para vivir o ser felices. Muchos científicos, investigadores y expertos en diversas ramas de estudio, desde hace años, vienen clamando por el cambio de paradigma bajo el cual seguimos co-existiendo en la tierra, ya que si no, estamos confinándonos a nuestra desaparición como seres humanos que habitamos la tierra. La propuesta del cambio de paradigma al desarrollo regenerativo, que sustenta una diferencia muy grande al actual modelo y que a la fecha no ha resultado.

Cuál es la diferencia del desarrollo sostenible y el desarrollo regenerativo?

Pues simple, el desarrollo sostenible busca sostener mejorando el bienestar de la sociedad sin destruir, depredar, ni exterminar sistemas de recursos para el futuro. El desarrollo regenerativo, lo que busca es el bienestar de la sociedad usando los recursos para construir no solo la capacidad de los sistemas para satisfacción, sino también mejorando, recuperando, restaurando y reconciliando los recursos en el proceso; una vez logrado esto, recién poder pensar en cómo logara sostener.

Entendiendo esto, por qué, en los últimos 20 años no se ha logrado alcanzar los ODS, y al contrario se ha incrementado y acelerado las crisis mundial.

Reflexión de crecimiento, y oportunidades?

Comenzando esta nueva década, con mucha ilusión seguramente la mayoría, y muchos con desilusión e impotencia de que bajo este sistema reduccionista, sería muy lento y difícil lograr cambios trascendentales, no solo en la economía, política y gobernanza; si no en la humanidad, ciertamente en mi percepción, estábamos en la cúspide de la Degeneración en nuestro sector productivo “turismo”, desde mis rincones, se veía incontrolable; empresarios y colegas segados en una competencia insana, manejo indiscriminado de los recursos y violación cultural masiva de derechos laborales, no en todos, pero así era la mayoría, bajo diversos tipos de pretextos. Pues como un milagro, de la noche a la mañana sorprendió a todos, un sopetón de cambio radical que nos llevó al encierro y pare absoluto de todo, no hay turismo, seguro unos largos meses, cuanto tiempo, es impredecible, para todos! Pues aunque suene cruel, este milagro sería la oportunidad jamás pensada, para lograr un tiempo obligatorio que nos llevara a re-pensar, autoanalizarnos y reflexionar, si lo que estábamos haciendo estaba bien? La degeneración turística, para muchos que solo será una mala tormenta y crisis económica, esperemos sean la minoría.

En mi perspectiva, tenemos la gran oportunidad para co-crear la recuperación del turismo con una ventaja enorme de planificarlo con tiempo, en terreno limpio que jamás se hubiera considerado antes, bajo los enfoques del desarrollo regenerativo, que implica tomar en cuenta 06 ámbitos de desarrollo (político, social, cultural, ambiental, económico y espiritual), socialmente accesibles, inclusivos, equitativos, culturalmente diseñado a una nueva consciencia, políticamente ético, justo y trasparente, ambientalmente que logre la regeneración de ecosistemas vivos-capacidad de carga, paisajes, réplica e inspiración en patrones de la naturaleza, económicamente en busca del bien común y manejo circular y finalmente el ámbito espiritual que conecte transversalmente a todos los ámbitos de manera humana basados en la empatía, en valores para lograr la armonía de convivencia en paz y evolución justa y equitativa para todos, seguro que para muchos suena muy ilusorio? Tal como se pensaba de la sostenibilidad hace 15 años, pues nos toca.

Como capitalizar la experiencia de vivir y salir victoriosos de esta pandemia, que algunos muchos definen como la tercera guerra mundial, el masivo y más grande despertar de la consciencia humana (sentimientos, emociones, reflexión y cambio por el entendimiento al clamor y respiro necesario de la tierra)  para lograr y robustecer el cambio de paradigma global, en este entender, las oportunidades de mejorar enormemente las actividades humanas en la tierra serían en beneficio no solo de nosotros, sino de todos con los que compartirnos vida en este gran hogar, las otras especies.

En el turismo definitivamente, por los impactos de esta crisis sanitaria traerán cambios en el habitual perfil de turista, importancia y desplazamiento en los destinos, surgirán nuevas perfiles que debemos cubrir, los viajes volverán, donde el sector privado u oferta tiene grandes retos.

Considerando un nuevo turismo desde un enfoque de aportar/sumar, a todos los involucrados en la actividad, desde la necesidad económica-laboral propia, satisfacción de experiencias únicas para el viajero y el buen uso de los recursos para lograr este aporte sistémico de construir sistemas de satisfacción multisectorial en el clúster del turismo, es denominado turismo regenerativo.

Considerando la Biomimesis, imitando patrones de la naturaleza, pues considerar la reactivación del turismo paulatinamente, desde el lugar, llamado turismo doméstico-local, turismo regional y finalmente turismo internacional, plantearse esta reactivación haciendo comunidad articulando a todos los sectores, con objetivos comunes considerando el impacto post-crisis en las nuevas tendencias del turismo que recién lo veremos en unos meses adelante, los efectos psicológicos, sociales y culturales tendrán un efecto en el perfil habitual que solíamos considerar en este mercado.

Oportunidades en ambos sentidos: Ejemplo Local, Porteadores del Camino Inca Machu Picchu

Muchos de los que eran víctimas de las actividades laborales abusivas del turismo, como un ejemplo simple en mi entorno, los porteadores del Camino Inca, hacia la Ciudadela Inca de Machu Picchu (Cusco), un grito de auxilio en silencio, era ver y no poder ayudarlos cuando las víctimas son parte de su propio maltrato, por necesidades laborales, económica y dependencia que ha creado el turismo mal manejado. El mayor porcentaje de porteadores, campesinos que solían trabajar la tierra y ganadería, el turismo trajo la llegada de dólares y aparentemente trabajo fácil, hombres que trabajan bajo un miserable pago diario, por ejercer una labor denigrante, sumado a muchos otros abusos, donde su voz no cuenta ni importa, pues muchos por las propinas que a veces son más que los pagos diarios y estímulo de seguir laborando, el impacto negativo es grande, ya que generan en su prole el interés y sueño de trabajar en turismo; llegando a la ciudad y seguir el ejemplo del abuso, competencia, engaño y otros.

Dejando a tras sabiduría ancestral como lengua, cultura, tierras. Vienen a la ciudad bajo un resentimiento totalmente entendible, pero se materializa en daño social. Hoy el turismo paró, y con esto, aunque ellos no podrán tener el ingreso económico y trabajo denigrante habitual, muy doloroso; pero regresan a sus tierras a retomar sus actividades cotidianas, mientras dura la crisis, la mayoría. Por otro lado, cuando pase la pandemia, definitivamente seguirá dándose, pues es el ritmo en las cuales el manejo del servicio turístico de esta experiencia se basa, pues una reflexión para replantear las condiciones de trabajo dignas como seres humanos, definitivamente reiterando si logramos capitalizar la empatía de otro, el desarrollo del turismo será otro, que suena esperanzador para este grupo altamente vulnerable.

La metamorfosis que toca vivir, se convierte en oportunidades para re-hacernos en todo sentido!

Foto: Anthony Herrera, Machu Picchu Inca Trail Guide.

 374 visitas

Read More

¿Turismo y desarrollo rural? Reto para el turismo comunitario regenerativo

El Turismo Regenerativo Comunitario: Es el turismo experiencial transformador cuyo propósito es el de co-crear  múltiples convergencias de la esencia de los recursos comunitarios, bajo enfoque sistémico donde todos participan de manera viva, para lograr el momento de verdad en la experiencia que logre la regeneración del medio social, ambiental, político, económico, cultural y espiritual.

En el pasado World Travel Market (WTM) 2019, en la 110° Reunión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT) que se llevó a cabo en Bakú, Azerbaiyán, se anunció que “Desarrollo Rural y Turismo” será el lema del Día Mundial del Turismo este 2020 y tendrá como sede por primera vez en la historia a un bloque de naciones: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, miembros del Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Consejo directivo de la OMT Organización Mundial del Turismo. (Turistico, 2019).

El programa de la Universidad para la  Cooperación Internacional de Costa Rica, el pasado octubre del 2019, inició un programa de estudio innovador, que rompe el esquema tradicional de la metodología de aprendizaje y de formación, es una plataforma que busca crear soluciones verdaderas para resolver problemas más desafiantes que ponen en riesgo nuestra vida planetaria, llamado: Certificate in Regenerative Enterpreneurship, que detalla:

“El desarrollo regenerativo es un proceso de gestión dinámico que participa con el resto de la naturaleza para restaurar la salud y la vitalidad de los ecosistemas. Esto abre nuevas oportunidades más allá de la sostenibilidad tradicional, que generalmente se ve como un objetivo final y no como un resultado natural de los procesos de gestión inteligente. Es un enfoque holístico basado en el sitio que incorpora procesos transdisciplinarios con participación activa y empoderamiento de las comunidades locales a través del reconocimiento del valor de sus redes sociales, culturas, conocimientos y creencias. Integra seis dimensiones:

 a) Regeneración de paisajes funcionales que permiten la captura de carbono en los suelos y la recuperación de la biodiversidad y, por lo tanto, la función del ecosistema, la seguridad alimentaria y la salud;

b) Un nuevo paradigma económico basado en la economía regenerativa que busca el bienestar de los humanos y todas las formas de vida;

 c) Regeneración de la red social al empoderar a las comunidades locales para maximizar su participación en la gobernanza local de su territorio;

 d) Diseñar culturas regenerativas y recuperar valores sociales, aumentar la autoestima y promover el verdadero empoderamiento;

e) Redefinir las estructuras políticas mediante la incorporación de la juventud a la política y;

 f) Espiritualidad, donde la ética, la transparencia y la empatía son algunos de los aspectos fundamentales”. (Universidad para la Cooperación Internacional, 2019)

De acuerdo a estos avances, surge una gran oportunidad y reto para el desarrollo del turismo comunitario, el actual crecimiento de la demanda para este tipo de turismo y las tendencias conscientes, piden experiencias más auténticas y únicas con resultados transformadores, donde el mercado ofertante aún sigue buscando encajar el diseño de experiencias con productos y servicios que logren satisfacer efectivamente esta demanda.

Es ahí donde urge el cambio de percepción de cómo alcanzar la competitividad anhelada en la prestación de servicios de turismo comunitario, aplicando gestión turística bajo pensamiento sistémico y mirada holística para alcanzar el turismo comunitario regenerativo.

Aproximaciones del concepto de turismo comunitario regenerativo:

  • El turismo comunitario regenerativo, está conformado por personas, recursos naturales y culturales diversos en un lugar determinado en constante movimiento y evolución, co –creando emociones y sentimientos para los actores de la cadena productiva (turistas, anfitriones, proveedores, medio ambiente, terceros) y sectores (agricultura, ganadería, público, privado, sociedad civil, estado, etc.) donde además de generar riqueza y oportunidad económica, se incrementa la creatividad, la flexibilidad, empatía, el potencial de aprendizaje, la dignidad y la humanidad de las personas consigo mismas, con los demás y con la madre tierra.
  • El Turismo comunitario regenerativo, es una forma de hacer turismo con propósito, donde el visitante forma parte esencial para lograr en el lugar que visita riqueza económica, rescate de recursos culturales y naturales, fortalecimiento de identidad y equidad de género, empoderamiento y representación empresarial comunitaria y oportunidad adecuada de desarrollo. Por otro parte, para el visitante lograr que la experiencia alcance una trasformación de percepción consciente del mundo.
  • El turismo comunitario regenerativo más que un concepto es la mejor forma de hacer, que el grupo de personas de una comunidad regrese a visionar su propósito originario comunal, encontrando el sentido de raíz de la comunidad y en base a este, desarrollar la actividad turística logrando así que el visitante logre un momento de verdad para la regeneración tanto del lugar, los recursos, las personas y el ambiente.

Potenciales principios del Turismo Comunitario Regenerativo:

  1. Para hacer turismo regenerativo en una comunidad, se deben identificar claramente el sentido del lugar, la esencia del lugar e identidad del lugar = potencial atractivo, que pueden ser personas, cultura material e inmaterial, naturaleza, entre otros.  
  2. La actividad turística regenerativa es una herramienta de trabajo, alternativo a las otras actividades económicas tradicionales para alcanzar metas comunes, siempre evitando caer al monocultivo turístico.
  3. El turismo comunitario regenerativo, es una actividad económica que debe estar al servicio de la comunidad y de los demás recursos de su entorno patrimonial.
  4. La actividad turística regenerativa, debe brindar actividades experienciales originarias del lugar, vivas y dinámicas, con las que se co-creen experiencias transformadoras en el visitante.
  5. Los recursos patrimoniales de las comunidades se fortalecersen con la actividad turística regenerativa, promoviendo identidad, conservación, uso adecuado de los recursos y riqueza económica para el desarrollo de una determinada comunidad o familia rural.
  6. El turismo comunitario regenerativo garantiza el trabajo digno, respetuoso y adecuado para todos los involucrados en la cadena productiva de los productos s y servicios.
  7. La mirada regenerativa se enfoca en generar conocimiento, participación, identidad y sabiduría de los grupos juveniles y para las nuevas generaciones.
  8. Las actividades de turismo comunitario regenerativo, busca competitividad garantizando las condiciones óptimas de infraestructura y planta turística, de acuerdo a los estatutos  de organización comunal y acuerdos con sectores público – privados o sociedad civil para el ejercicio de la actividad adecuada.
  9. Las actividades de turismo comunitario regenerativo implementa adecuadamente estatutos, códigos, asambleas, reglamentos, etc. Que garanticen las actividades éticas y de respeto para todos los integrantes de la comunidad, los visitantes y terceros.
  10. Los ámbitos de desarrollo del turismo comunitario regenerativo son sociales basados en la equidad, inclusividad y participación proactiva de la comunidad, naturales que regenere la biodiversidad, paisajes y ecosistemas,  culturales que busque el diseño de una nueva consciencia de cultura regenerativa, económicos que garantice el bienestar común y sistemas colaborativos, equitativos y justos, políticos con transparencia, ética y participación juvenil y espirituales de valores éticos basados en la Carta a la Tierra.

Los parámetros del Turismo Comunitario Regenerativo:

Los parámetros de las actividades turísticas regenerativas obedecen a estándares de calidad y/o competitividad, que se deben buscar implementar de manera adecuada y son:

  • La seguridad: en este campo la seguridad para todos los involucrados en la cadena de valor del turismo comunitario, se deberá implementar de manera formal documentada, aprobada y debidamente socializada. Deberá contener mínimamente, la identificación de riesgos a las cuales están más expuestos sus operaciones que abarque a todo sus involucrados en la cadena productiva, comunidad, proveedores y los clientes, que tipo de riesgos y cuáles son los planes de contingencia para cada riesgo identificado, acciones de capacitación y simulacros y todo lo concerniente a un buen sistema de seguridad integral.
  • La Salubridad Alimentaria: Una de las principales actividades de experiencia es la alimentación, clave es garantizar la seguridad alimentaria tanto para la comunidad, proveedores y visitantes. Implementar adecuadamente un plan de gestión de Seguridad y salubridad alimentaria.
  • La Calidad: En este parámetro se toca la originalidad de los productos y/o servicios ofrecidos de acuerdo a la identidad del lugar y las personas, los costos acorde al sistema de precio justo, coherentes en el cuidado de los recursos patrimoniales naturales y culturales, garantizando evitar tipo de perjuicio social, asegurar servicios altamente vivenciales, experienciales transformadores para logara la regeneración.

Tres Relaciones de la Regeneración:

Fuente: Camina Sostenible (Sostenible, s.f.)

Conclusión general:

El Turismo Regenerativo Comunitario: Es el turismo experiencial transformador cuyo propósito es el de co-crear  múltiples convergencias de la esencia de los recursos comunitarios, bajo enfoque sistémico donde todos participan de manera viva, para lograr el momento de verdad en la experiencia que logre la regeneración del medio social, ambiental, político, económico, cultural y espiritual.

 374 visitas

Read More

X Encuentro Internacional de Turismo en Cusco busca la sostenibilidad de los destinos turísticos

Con gran éxito se llevó a cabo él X Encuentro Internacional de Turismo: “Innovación en la Sostenibilidad de Destinos Turísticos”, evento que fue organizado por la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo (AATC), la OGD y la Dircetur, el mismo que contó con la presencia de expertos en la materia, así como reconocidos empresarios del sector turístico.

Este encuentro internacional se desarrolló el jueves 19 de diciembre en el auditorio de Dircetur, contó con la presencia de expositores de primer nivel internacional, quienes brindaron a los asistentes las herramientas relacionadas a la Gestión Turística, dejando en ellos diversas enseñanzas y retos.

Algunos de los temas tratados en el encuentro fueron la innovación en la gestión sostenible de los destinos turísticos, la nueva visión de la gestión de destinos a través del turismo regenerativo o retos y perspectivas de la sostenibilidad turística en América Latina al 2030.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Cusco Post: X Encuentro Internacional de Turismo en Cusco busca la sostenibilidad de los destinos turísticos.

 374 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.