¿Cómo será el turismo tras la crisis del COVID-19?

El sector turístico ha sido probablemente el más castigado por la crisis sanitaria (y económica) que estamos viviendo.

La actividad turística ha caído bruscamente hasta casi ser nula. Más de una tercera parte de la humanidad está en confinamiento, el trafico aéreo se ha reducido un 90%, los atractivos turísticos están cerrados, al igual que hoteles y restaurantes de medio mundo.

Una verdadera catástrofe para un sector que gestionaba más de 1.500 millones de turistas al año, tenía unos crecimientos muy por encima de la economía global, suponía más del 10% del PIB mundial y daba trabajo a más de 300 millones de personas.

Más allá de las cancelaciones masivas de reservas para los próximos meses y la situación de riesgo para toda la temporada de verano del hemisferio norte (vital para muchos destinos de todo el mundo), la crisis del Coronavirus tendrá un impacto profundo en la forma en que viajamos y en cómo nos relacionamos.

El Turismo será probablemente el sector al que más le costará recuperarse.

3 son los motivos:

  • Limitaciones a viajar – por limitación de vuelos, por las prohibiciones de entrada en ciertos países o por el establecimiento de controles sanitarios a la llegada (y la posibilidad de que te pongan en cuarentena si tienes fiebre)
  • El miedo y la desconfianza que la crisis ha generado al hecho de estar rodeados de gente
  • La recesión económica que hará que muchísima gente tenga menos dinero para viajar, o que simplemente no se lo pueden permitir

Ante esta situación, muchas empresas lo están pasando francamente mal para sobrevivir, otras simplemente desaparecerán y otras tendrán que cambiar su modelo de negocio. La recesión en la zona euro se estima en una bajada del -4%. En España, donde el turismo es el principal sector de actividad, el PIB turístico podría caer un -34%.

Es sorprendente que hace unos meses si preguntabas a muchos destinos sobre el mayor reto del sector turístico, te habrían dicho que era la masificación turística…

Todo el mundo está hablando de cuándo se volverá a la normalidad. Bueno, el hecho es que será una “nueva” normalidad y no será cuestión de meses, sino más de un año. Estos procesos tampoco serán iguales en unos destinos y otros.

El gran problema para el crecimiento del sector turístico será la incertidumbre y no se recuperará del todo hasta que no haya un tratamiento eficaz o se descubra una vacuna que inmunice ante el COVID-19.

Probablemente esta pandemia creará un cambio psicológico y durante el primer año muchos turistas preferirán viajar a destinos cercanos en su propio país, o bien a países donde la pandemia no haya sido demasiado intensa (si es que hay algún país así dentro de unos meses…).

Cambios que podemos esperar en el turismo del futuro

  • Mayores medidas sanitarias en aeropuertos, estaciones de tren y de autobús
  • Medidas de seguridad sanitaría en museos, monumentos y otros atractivos turísticos
  • Reducción del aforo de personas que pueden acceder a lugares de gran afluencia turística y en el transporte público
  • Medidas extras de limpieza en hoteles y otras opciones de alojamiento
  • Cambios importantes en la forma de organizar reuniones y eventos
  • Aumento de la demanda de seguros de viajes que cubran pandemias

En general todos tenemos que ser más agiles, saber adaptarnos mejor al entorno cambiante y ser creativos e innovadores para luchar en un ecosistema más competitivo, ante la falta de turistas.

Fase de recuperación

Lo cierto es que la recuperación de los destinos dependerá de muchos factores. El levantamiento de restricciones de movimiento, el incremento de la actividad aérea y la percepción de los turistas sobre diferentes destinos, según la incidencia que haya tenido la pandemia en ellos.

Según Deloitte, la recuperación del sector turístico será gradual y no alcanzará una situación de normalidad hasta entrado el 2021. Según sus estimaciones:

  • En junio de este año se empezarán a realizar viajes de primera necesidad
  • En agosto se activará el sector hotelero con los viajes nacionales. Estos serán principalmente a segundas residencias o a apartamentos vacacionales y probablemente usando transporte privado
  • En noviembre se empezará a ver un aumento de los viajes corporativos y los eventos que se han tenido que posponer
  • En diciembre de este año, por fin, empezará a crecer (poco a poco) el turismo internacional

No será hasta el verano de 2021 cuando comprobemos si la gente realmente se siente segura para viajar de forma intensa y a destinos de larga distancia.

Antes de la crisis sanitaria la parte de la renta que se dedicaba a viajes y hoteles era del 9% sobre el total. Lo que resta del año, ese porcentaje caerá casi un 95%, pero en 2021 ese porcentaje subirá al 7% (un 12% menos que antes de la crisis).

La recuperación del turismo será en dos fases. Primero el turismo nacional de cercanía (donde no hay que usar medios de transporte masivo) y más tarde el internacional. Hay mucha gente que tendrá miedo a meterse en un avión 10 horas para viajar a un destino lejano y exótico.

En un futuro cercano se verá la imposición de más restricciones inmigratorias y más controles sanitarios de entrada. Quizás en algunos países se pidan certificados de inmunización sobre el virus o que has sido vacunado (cuando se descubra una vacuna).

En general en una primera fase de recuperación:

  • Primarán las vacaciones en entornos rurales y donde haya pocas aglomeraciones de gente.
  • Primará el alquiler de viviendas o apartamentos turísticos respecto al de hoteles.
  • Primará el transporte privado frente al transporte público.
  • Habrá sectores como el business travel que se recuperarán antes y otros como los cruceros, el turismo MICE, los grupos organizados y los viajes para la tercera edad, que tardarán más.
  • Probablemente aumentarán los viajes en autocaravana.
  • Aumentará la demanda de opciones de alojamientos más boutique y pequeños, en entornos rurales, alejados de grandes ciudades y núcleos de población.
  • Las líneas aéreas tendrán que generar confianza a través de mayores medidas de higienización en los aviones y en las salas de embarque (lo que les obligará a estar más tiempo en tierra y aumentarán sus costes, que trasladarán al precio de los billetes). Quizás al principio no se venda toda la capacidad del avión para dejar asientos libres entre pasajeros.

Cambio en el comportamiento de los turistas

El confinamiento que está sufriendo una tercera parte de la población mundial, hará que muchas personas se replanteen sus relaciones sociales, la forma en la que trabajan (apostando por el teletrabajo) y cómo planifican sus viajes.

Estás pueden ser algunas de las pautas de comportamiento de los consumidores cuando termine la crisis:

  • Los usuarios darán todavía mayor importancia al valor precio, debido a la disminución de renta disponible.
  • Cambiará la forma en la que nos saludamos. Pasará bastante tiempo antes de darnos la mano o besar en la mejilla a gente que no conocemos o que no son de nuestro círculo más cercano.
  • Aumentará de forma constante el consumo online.
  • Aumentarán los lazos intergeneracionales.
  • Se impondrá cierta distancia social en lugares públicos. Se habla de que incluso habrá que definir medidas de distanciamiento en las playas.

Por otro parte, las personas que viajen, cambiarán sus patrones de comportamiento:

Crecerá la demanda de destinos menos masificados y más sostenibles.

Se demandarán productos turísticos con mayor flexibilidad para cambios y anulaciones.

Los turistas serán más exigentes con los proveedores turísticos en temas de higiene y de sostenibilidad.

Algunas personas evitarán viajar si tienen gripe o un catarro, por la atención que despertará en otros turistas que viajen con ellos.

Habrá una mayor demanda de medidas de higiene (tanto en instalaciones como en empleados).

Se buscarán recomendaciones para que los viajeros minimicen el riesgo de contagio.

Los viajeros estarán más preocupados por la seguridad sanitaria, tanto de las instalaciones, como de la alimentación.

Los turistas prestaremos más atención a cosas como los filtros de aire que usan las aerolíneas. La calidad del aire será un elemento de marketing.

Se demandarán nuevos métodos de hacer check in en aerolíneas y hoteles (como el canal móvil).

Se demandarán mejores seguros de viaje que incluyan pandemias.

Cambiaremos la composición de la maleta que preparamos para el viaje, incluyendo mascarillas, guantes o geles desinfectantes. Esto puede influir incluso en las restricciones de llevar líquidos en los aviones.

Primará comer en casa o en la habitación (si te alojas en un hotel), que ir a un restaurante.

Aumentará la demanda de comida a domicilio o que se pueda recoger para llevar.

Se buscarán proveedores turísticos que tengan planes de emergencia.

Crecerá la demanda de actividades de aventura en la naturaleza y en espacios al aire libre.

Se buscarán opciones de alojamiento con disponibilidad de ordenador e impresoras, para poder combinar las vacaciones con el trabajo.

Aumentarán las reservas de última hora.

En grupos y actividades organizadas, se exigirá un menor número de personas por grupo.

Termino aquí el primer artículo que he preparado sobre la recuperación del sector turístico tras la pandemia causada por el COVID-19.

En los próximos días publicaré otros 3 artículos con estrategias y recomendaciones para diferentes sectores de actividad:

  1. Estrategias para destinos turísticos
  2. Estrategias para hoteles y otras opciones de alojamiento
  3. Estrategias generales para mejorar la comunicación y el marketing de empresas turísticas en tiempos de crisis

Espero que os ayuden a planificar y a mejorar vuestro posicionamiento para cuando esta crisis acabe.

Mucho ánimo a tod@s!

Este artículo ha sido originariamente publicado en Aprende Turismo y reproducido en Travindy con permiso del autor: ¿Cómo será el turismo tras la crisis del COVID-19?.

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Apoyo al empleo y a la economía a través de los viajes y el turismo

Llamamiento a la acción para mitigar el impacto socioeconómico de la COVID-19 y acelerar la recuperación. 

La Organización Mundial del Turismo (OMT) junto a otros organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y representantes del sector privado ha elaborado un documento en el que establece una serie de recomendaciones para el sector turístico ante la actual crisis de la COVID-19, una emergencia sanitaria mundial sin precedentes con un impacto nunca visto en nuestras sociedades y nuestros medios de vida. 

La contención de la pandemia de COVID-19 es la máxima prioridad, sin dejar de lado el aspecto socioeconómico: acecha una recesión mundial, con la pérdida de millones de puestos de trabajo. El turismo es uno de los sectores más amenazados; las consecuencias afectarán, en particular, a los grupos más vulnerables de la población, como las mujeres, los jóvenes y las comunidades rurales. Por estos motivos, el turismo y los viajes requieren apoyo urgente y paquetes de mitigación específicos para sostener el empleo y garantizar la capacidad del mercado después de la emergencia.

Las recomendaciones de la OMT toman como punto de partida las aportaciones de países de todas las regiones del mundo, así como de organizaciones internacionales y de asociaciones del sector privado. Se basan en dos principios: 

1. Apoyar los viajes y el turismo es apoyar el empleo y los medios de vida. 

2. El turismo tiene una capacidad demostrada para recuperarse e impulsar la recuperación de otros sectores. 

A continuación resumimos las principales ideas de los tres puntos en los que se dividen las medidas: 1) Gestionar la crisis y mitigar el impacto, 2) Suministrar estímulos y acelerar la recuperación, 3) Prepararse para el mañana. 

I. GESTIONAR LA CRISIS Y MITIGAR EL IMPACTO 

1. Incentivar la retención de puestos de trabajo, mantener el empleo por cuenta propia y proteger a los grupos más vulnerables: ofrecer incentivos especiales y fondos de apoyo a las empresas que mantengan sus puestos de trabajo e incentivos para las empresas que imparten formación a las personas obligadas a interrumpir su trabajo. Conceder subsidios salariales, ampliar prestaciones sociales y elaborar planes especiales de apoyo a los trabajadores por cuenta propia. Introducción de medidas especiales de protección para velar por que los grupos tradicionalmente desfavorecidos no se vean afectados negativamente (especialmente las mujeres, los jóvenes y las comunidades rurales).  

2. Apoyar la liquidez de las empresas garantizando que vuelva a haber oferta en el mercado mediante líneas específicas de financiación para los viajes y el turismo que presten apoyo a las empresas más afectadas. Se proponen medidas fiscales como excepciones temporales y el aplazamiento de pagos de seguridad social e impuestos, así como pequeños subsidios a las pequeñas empresas, a los trabajadores por cuenta propia y a los emprendedores.

3. Revisar los impuestos, tasas, gravámenes y normativas que afectan al transporte y al turismo, ofreciendo la suspensión temporal o reducciones en los impuestos, tasas y gravámenes del turismo y los viajes. Considerar la posibilidad de una aplicación flexible de las normas relacionadas con la actividad de las empresas de turismo y transporte. 

4. Garantizar la protección del consumidor y la confianza  en colaboración con el sector privado para promover disposiciones justas para los consumidores: reprogramación de las vacaciones y los billetes de avión cancelados y medidas que garanticen la plena protección del consumidor. 

5. Promover el desarrollo de capacidades, en particular, de capacidades digitales: la formación, diseñada en colaboración con las universidades y otras instituciones docentes y de formación, debe ir especialmente dirigida a los desempleados y a las personas más afectadas desde el punto de vista económico. Otra propuesta es la promoción de contenidos gratuitos de organizaciones internacionales, como la UNWTO Online Academy

6. Incluir el turismo en paquetes de emergencia económica nacionales, regionales y mundiales derivados de organizaciones internacionales y regionales como el Banco Mundial, los bancos regionales y la Comisión Europea. 

7. Crear mecanismos y estrategias de gestión de crisis a escala mundial, regional y nacional con la participación de todas las partes pertinentes. Unificar los mensajes para fomentar la confianza del consumidor. También se recomienda desarrollar escenarios de crisis basados en los datos y en la dinámica actual y elaborar una estrategia de respuesta mundial, con la participación de los medios y los influyentes públicos. 

II. SUMINISTRAR ESTÍMULOS Y ACELERAR LA RECUPERACIÓN

8. Proporcionar estímulos financieros para la inversión y las operaciones en el sector del turismo: crear incentivos y promocionar la transformación digital, la inversión acelerada en infraestructura, promover fondos para incentivar la integración y la disrupción de los distintos agentes de la cadena de suministro, garantizar los principios de sostenibilidad y accesibilidad en todas las inversiones. 

9. Revisar los impuestos, las tasas y las normativas que afectan a los viajes y al turismo: extender o crear nuevas exenciones temporales o reducciones de impuestos corporativos. Ya durante las fases posteriores a la emergencia, promover la liberalización del transporte aéreo para incrementar la capacidad aérea y la conectividad para la recuperación. Por último, se recomienda acelerar la reducción de los costos de los combustibles y las emisiones de CO2. 

10. Avanzar en la facilitación de los viajes levantando las restricciones impuestas en respuesta a la COVID-19 en el momento oportuno, cuando sea seguro. Garantizar que la información sobre las restricciones de viaje y su levantamiento sea accesible, coherente y fiable. Por último, avanzar en la flexibilización del régimen de visados y las políticas de viajes fluidos. 

11. Promover la creación de nuevos puestos de trabajo y el desarrollo de capacidades, especialmente digitales, facilitando subsidios para incrementar o reformular los programas de formación. Identificar nuevas oportunidades de formación para  crear nuevos productos innovadores para todo el año. Ofrecer incentivos especiales para las empresas que apoyen la creación de empleo y crear programas especiales para apoyar el emprendimiento en el turismo. Estas acciones se deben llevar a cabo velando por que las medidas sean igualmente accesibles para los grupos vulnerables.

12. Integrar la sostenibilidad ambiental en los paquetes de estímulo y recuperación: abordar la recuperación como una oportunidad para reconducir al sector hacia un nuevo modelo de producción y consumo sostenibles. 

13. Comprender el mercado y actuar con rapidez para restablecer la confianza y estimular la demanda, comunicando con transparencia y apoyando a los destinos y empresas. Incentivar a las empresas para que proporcionen vales de vacaciones a su personal a fin de impulsar la demanda después de la crisis. Promover el turismo interno para empezar a reconstruir la economía nacional ya que se espera que los turistas internos sean los primeros en volver a viajar y los que vuelvan a activar la demanda. Teniendo en cuenta el impacto de la crisis a la temporada alta del hemisferio norte, se propone impulsar los productos turísticos fuera de temporada.

14. Fomentar el marketing, los eventos y las reuniones: crear fondos especiales para ayudar a atraer conferencias y eventos internacionales, organizar eventos locales y apoyar la recuperación en destinos menos resistentes. Apoyar a las empresas mediante reducciones o exenciones de las tasas para participar en eventos. Incentivar un turismo más responsable y sostenible, diseñando campañas para informar a los viajeros sobre el comportamiento responsable. 

15. Invertir en alianzas con el objetivo de fijar un plan de acción común con objetivos claros y un sistema de seguimiento y evaluación. Crear un comité de recuperación del turismo con representantes de las administraciones de turismo a todos los niveles, otros ministerios pertinentes, asociaciones del sector privado, compañías aéreas, representantes de trabajadores y otros asociados pertinentes, como empresas tecnológicas y bancos. 

16. Integrar el turismo en los programas nacionales, regionales e internacionales de recuperación y en la asistencia para el desarrollo, proporcionando los medios para la recuperación de puestos de trabajo y mercados, la mejora de la gobernanza y el apoyo a las empresas en todo el ecosistema de la cadena de valor del turismo. Garantizar que la sostenibilidad se sitúe en el eje de todo programa de recuperación turística, haciendo de esta crisis una oportunidad para la transformación. 

III. PREPARARSE PARA EL MAÑANA

17. Diversificar los mercados, los productos y los servicios para evitar la dependencia de una sola actividad o mercado, proporcionando a las comunidades y grupos más vulnerables la capacidad de desarrollar nuevos productos turísticos. 

18. Invertir en los sistemas de inteligencia de mercados y la transformación digital para la toma de decisiones y estrategias. Establecer observatorios nacionales y locales de turismo sostenible para medir todas las dimensiones del turismo e impulsar los ecosistemas de innovación en los sectores público y privado. 

19. Fortalecer la gobernanza del turismo a todos los niveles promoviendo un enfoque interinstitucional en el ámbito del desarrollo del turismo y fortaleciendo las organizaciones de gestión de destinos (OGD) para lograr un desarrollo efectivo y sostenible del turismo en el plano local. Estas acciones se deberán llevar a cabo incluyendo a las asociaciones de trabajadores del turismo y a la sociedad civil, promoviendo plataformas de ciudadanos para garantizar que se escuchen todas las voces.

20. Prepararse para la crisis, reforzar la resiliencia y velar por que el turismo forme parte de los mecanismos y sistemas nacionales de emergencia, examinando las lecciones aprendidas y creando un mecanismo de respuesta a la crisis mundial del turismo, trabajando por conducto de la OMT. Garantizar la adhesión y el cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional. 

21. Invertir en capital humano y desarrollo del talento con el objetivo de fomentar la resiliencia y prepararse para el futuro del trabajo mediante una fuerza de trabajo cualificada y estrategias adecuadas de educación y formación. Para ello se proponen alianzas entre distintos agentes con el fin de promover nuevas competencias para el futuro del trabajo, incluyendo explícitamente a los grupos más vulnerables. 

22. Situar el turismo sostenible en un lugar destacado de las agendas nacionales, reflejando su capacidad para crear empleo, promover el crecimiento económico y la inclusión. 

23. Efectuar la transición a la economía circular e incorporar los ODS, apoyando la integración de la circularidad en las operaciones turísticas, mejorando al mismo tiempo la competitividad y la resiliencia del sector en su conjunto.

CONCLUSIONES

Estamos viviendo una situación anómala sin parangón. La crisis de la COVID-19 nos está obligando a parar, re-pensar y re-construir la sociedad tal y como la entendíamos hasta hoy, incluyendo el turismo. Ante este escenario las medidas propuestas por la OMT en este documento son de vital importancia para contribuir a la resiliencia del sector. Cada país tiene sus propias características y circunstancias; en este sentido, las acciones y medidas que se tomen por parte de los respectivos gobiernos tendrán distintas repercusiones, pero las medidas propuestas por la OMT pueden servir como guía general.

Al inicio del artículo hemos descrito los principios sobre los que se basa este conjunto de medidas: 1) Apoyar los viajes y el turismo es apoyar el empleo y los medios de vida; 2) El turismo tiene una capacidad demostrada para recuperarse e impulsar la recuperación de otros sectores. Teniendo estos puntos en cuenta, las medidas en las que se hace especial hincapié en proteger especialmente a los grupos más vulnerables (mujeres, jóvenes, comunidades rurales), son esenciales para que esta capacidad económica del turismo llegue a una capa más amplia de la sociedad. La formación, sobre todo en capacidades digitales, se alza como una de las mejores herramientas para estar preparados profesionalmente para el escenario post-confinamiento.

En todo el proceso que estamos viviendo y, sobre todo, una vez pasado el estado de alerta y cuando se empiecen a levantar las limitaciones, hay que trabajar por una comunicación veraz y efectiva para recuperar la confianza del consumidor en los viajes. 

Se abre una ventana de oportunidad para transformar (de raíz y a conciencia) el sector turístico tradicional a un modelo más sostenible y respetuoso con el planeta y con todos los que habitamos en él. Un modelo en el que la participación de varios agentes (entre ellos la sociedad civil) y la creación de alianzas sean una de las principales bazas. 

¿Seremos capaces de aprovechar esta oportunidad? Estoy convencida que sí.

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La recuperación del turismo será en tres fases

La recuperación del sector turístico en los mercados europeos, una vez la crisis sanitaria del coronavirus sea controlada, se producirá en tres fases, según un análisis basado en búsquedas de vuelos durante las dos últimas semanas realizado por la firma de marketing digital Sojern. De este modo, primero se recuperarán los viajes domésticos, luego los regionales y finalmente los internacionales de larga distancia.

Fase 1: viajes domésticos

Así, tomando como referencia las búsquedas de vuelos realizadas durante las dos últimas semanas para viajar dentro del propio país, las tasas de variación interanuales cada mes son negativas prácticamente de aquí hasta diciembre en el caso de Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido.

A partir de estos datos también podría interpretarse que este verano, cuando llegue el período vacacional, una gran mayoría de los turistas españoles optarían por viajar en coche dentro del territorio nacional, para de este modo tener más flexibilidad y depender menos del transporte aéreo.

Fase 2: viajes por Europa

En una segunda fase, a medida que la confianza de los consumidores se fuera recuperando tras la crisis sanitaria del coronavirus y se vayan levantando las restricciones de movimiento, aumentaría progresivamente el interés por viajar al extranjero, aunque sin salir de Europa todavía.

Fase 3: viajes de largo radio

Tras la recuperación de los viajes nacionales y de los regionales a continuación, el repunte de los viajes de larga distancia tardaría más tiempo en producirse, según apunta Sojern.

Es decir, no se vislumbran aún señales de recuperación en los viajes de largo radio con destino a Europa en los próximos diez meses.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Hosteltur: La recuperación del turismo será en tres fases.

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