Nuestras 5 noticias más leídas del 2019 sobre Cambio Climático

1: Posidonia: las praderas del Mediterráneo en riesgo por la contaminación y el turismo

La posidonia oceánica es una planta marina que tiene raíz, tallo, hojas, frutos y flores. Forma praderas entre la superficie y los 40 metros de profundidad en aguas de gran calidad como las que rodean las islas Baleares. Representa uno de los valores naturales más importantes del archipiélago balear, con una extensión de 55.795 hectáreas de pradera de esta planta, ya que ejerce una importante función en la filtración de los sedimentos, dando así una transparencia única. También contribuye a mantener la calidad y oxigenación del ecosistema submarino donde se alimentan y reproducen más de 400 especies de plantas marinas y 1.000 especies de animales marinos, muchas de ellas usadas en la gastronomía balear.

Sin embargo, son muchos los factores que hoy amenazan a la posidonia: el fondeo de embarcaciones, cuyas anclas y cadenas arrasan el fondo marino; la contaminación marina; los vertidos de aguas de sentina; la extracción de arenas y dragados; la presencia de especies invasoras; las prácticas de pesca que destruyen el lecho marino o el cambio climático, entre otros.

Sigue leyendo la noticia entera.


2: Flygskam, la «vergüenza de volar» en Suecia que preocupa a la industria de la aviación

Viajar en avión o usar otro medio de transporte? La pregunta se está convirtiendo para muchos en un dilema ético debido al impacto de la aviación en el cambio climático.

Y ningún país ha tomado ese dilema tan en serio como Suecia, donde se ha extendido un nuevo término, «flygskam«, que significa, literalmente, «la vergüenza de volar«.

El nombre se refiere a un movimiento creciente en el país escandinavo, que urge a los pasajeros a no volar y a elegir medios alternativos de transporte para reducir su huella de carbono.

Los suecos hablan ahora de «tagskryt» u orgullo de viajar en tren. Algunos suecos que viajan en tren incluso alientan a sus compatriotas a hacer lo mismo subiendo fotos de sus travesías ferroviarias con el hashtag #tagskryt.

Sigue leyendo la noticia entera.


3: Encuentro por un turismo sostenible innovador en los territorios con embalses: Lago de Andalucía, Iznájar

Los embalses son recursos de gestión compleja que bien gestionados pueden ser un interesante atractivo y complementar la oferta turística de aquellos destinos rurales bañados (y a menudo fraccionados) por sus aguas. Sin embargo, presentan grandes retos de planificación y gestión, como una normativa exigente y segmentada, la variabilidad de régimen hídrico (estacional e interanual, acrecentada por el cambio climático), la gestión de especies invasoras, y la propia convivencia de competencias y sectores que confluyen, a veces divergentes.  Además, son un activo prioritario para la población local en un entorno rural que ha de enmarcarse dentro de cualquier actuación de desarrollo sostenible, también a nivel turístico. 

El embalse de Iznájar, territorio de confluencia del río Genil entre Córdoba, Granada y Málaga, será durante el próximo 17 de octubre el espacio de convivencia de los profesionales del turismo y el desarrollo rural en el I Encuentro Lago de Andalucía: 50 años entre agua y olivos. Coincidiendo con la conmemoración del 50 aniversario del embalse de Iznájar, este se presenta como referente de turismo de interior sostenible en Andalucía,  siendo sus aguas, los olivares que lo rodean y su entorno privilegiado escenario protagonista de estas jornadas.

Sigue leyendo la noticia entera.


4: La mujer rural y su papel en la lucha contra la crisis climática

El 15 de octubre se celebró el Día Internacional de la Mujer Rural, una fecha que se eligió con el objetivo de reconocer el papel fundamental de la mujeres en el desarrollo, la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza.

En España las mujeres suponen un 49,15% de la población en zonas rurales según datos oficiales. Estas mujeres ejercen un rol fundamental en el mantenimiento de las sociedades rurales, garantizan la seguridad alimentaria de sus poblaciones y ayudan en la adaptación de las comunidades al cambio climático.

Compartimos un resumen de la reflexión de Lorea, que es coordinadora de movilización de Greenpeace en Euskadi y Navarra.

Sigue leyendo la noticia entera.


5: Hoteles sostenibles: cómo eliminar el plástico de uso único

Junto con el cambio climático y la pérdida global de biodiversidad, la reducción de plástico de uso único es uno de los grandes retos medioambientales a los que se enfrenta la sociedad del siglo XXI. El turismo no queda fuera de este reto, pues por un lado es un sector que genera gran cantidad de plásticos de usar y tirar, y por el otro el tsunami de residuos y envases olvidados en la naturaleza y en el mar impacta negativamente en la experiencia turística en muchos destinos del mundo.

En su afán por ser impulsores de cambios para influenciar al sector turístico español y promover modelos de negocio más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, GenuineSpain ha iniciado una colaboración exclusiva con Travel Without Plastic (TWP) para ser sus representantes en España. Con esta alianza se busca inspirar a la industria hotelera española a catalizar el cambio hacia modelos operacionales libres de plástico. 

Sigue leyendo la noticia entera.

 422 visitas

Read More

Un pueblo en Guatemala lleva más de 3 años sin utilizar plástico

En San Pedro la Laguna, vive una comunidad guatemalteca que decidió regresar a sus orígenes y ha decidido cambiar las bolsas de plástico por canastas de palma, servilletas de tela o envolturas con hoja de plátano.

Esta medida, adoptada legalmente en 2016, además prohíbe y multa el uso de popotes y bolsas de plástico con el objetivo de preservar el Lago Atitlán, que se había convertido en un vertedero de basura.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Intriper: Un pueblo en Guatemala lleva más de 3 años sin utilizar plástico.

 422 visitas

Read More

Pescadores en la India convierten plástico del mar en material para pavimento de carreteras

La costa de Kerala, famosa por sus playas vírgenes, estuarios y vida silvestre, se extiende durante casi 600 km, y el Estado es uno de los principales productores de pescado de la India; más de un millón de hogares dependen por completo de la industria pesquera. Pero con el considerable aumento de la contaminación marina, (especialmente por plástico), la producción de pescado ha disminuido recientemente.

El año pasado, la Ministra de Pesca de Kerala, J. Mercykutty Amma, decidió que ya era suficiente. Bajo su dirección, el gobierno regional lanzó una campaña de saneamiento titulada Suchitwa Sagaram, o Mar Limpio.

Durante los últimos 10 meses, los pescadores de Kerala se han dedicado a una labor única. Además de recoger peces en sus viajes diarios al mar, ahora también traen grandes cantidades de desechos de plástico. Otros años, simplemente soltaban la basura plástica en el agua, pero ahora los pescadores, que han recibido formación a través de la iniciativa Suchitwa Sagaram, están devolviendo el plástico a la costa.

La mejor parte de esta campaña es que no termina con la recuperación de los desechos plásticos del mar. Una vez que éstos se recogen en el puerto, se introducen en una trituradora de plástico, que los convierte en material utilizado para la pavimentación de carreteras.

La iniciativa involucra actualmente a cinco barcos arrastreros y a 28 personas de la comunidad pesquera local, de las cuales todas menos dos son mujeres.

“Hasta ahora, se han recogido 10 toneladas de bolsas y botellas de plástico y 15 toneladas de redes desechadas, cuerdas de plástico y otros artículos de plástico del mar”, dice Johnson Premkumar, oficial de programas de formación de la iniciativa Suchitwa. “Aunque es un pequeño grupo de pescadores, han liberado al mar de 25 toneladas de desechos plásticos”.

Las bolsas plásticas, botellas y otros artículos desechables terminan en cuerpos de agua y vertederos después de ser desechados y de allí a menudo llegan al mar, representando una amenaza para la diversidad marina. Los peces y la mayoría de los organismos marinos que toman agua a través de las branquias corren un riesgo cada vez mayor de ingerir residuos microscópicos de plástico.

#BeatPlasticPollution fue el tema del Día Mundial del Medio Ambiente de este año. El proyecto Suchitwa Sagaram está sentando el precedente adecuado al recuperar los desechos de plástico de los mares y proteger el ecosistema que sostiene los medios de subsistencia de comunidades.

 422 visitas

Read More

Plástico: el problema de escala planetaria que no se digiere

Un amigo me contaba que hace unos años viajó a la isla de Bali (Indonesia) con el objetivo de fotografiar manta rayas. Los catálogos turísticos y guías de viaje prometían aguas cristalinas y playas exóticas donde poder nadar con estos enigmáticos animales en libertad, y pues ahí se lanzó mi amigo. No obstante, las imágenes que tomó hablan por si solas, y aunque si encontró las manta rayas y pudo fotografiarlas, el plástico pronto se convirtió en el protagonista de su portafolio.

Esta experiencia no es tan impactante cuando realizas tan solo una investigación superficial sobre este problema de escala planetaria. Existen informes que admiten que Indonesia es el segundo país que emite mayor cantidad de desechos plásticos del mundo. La capital del archipiélago, Yakarta, es hogar de 13,2 millones de personas y genera más de 35,000 m³ de basura al día, de los cuales casi el 80% es plástico. Gran parte de este desperdicio nunca llega a vertedero, sino que termina en ríos y fluye al mar.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) identifica varias causas detrás de esta catástrofe ambiental global. Entre éstas se encuentra: una infraestructura terrestre obsoleta e insuficiente para hacer frente a la gran cantidad de desechos producidos diariamente, prácticas inapropiadas de desechos de residuos del sector marítimo y una falta general de conciencia entre todos los stakeholders, incluido el propio ciudadano.

La basura marina es sin duda uno de los mayores problemas ambientales del siglo XXI, y es un problema que está empeorando. Una encuesta llevada a cabo en el Reino Unido mostraba que los desechos marinos en las costas del país aumentaron un 34% entre 2014 y 2015. Teniendo en cuenta que el Reino Unido tiene una infraestructura de gestión de residuos desarrollada y que el reciclaje está relativamente extendido esta estadística es alarmante, y preocupante.

Swimming in plastic
Nadando en océanos de plástico. Crédito: Nick Pumphrey

La Tierra no puede digerir la cantidad y la velocidad a la que se está produciendo y desechando el plástico hoy en día. Si esto sigue así, los científicos han estimado que para el 2050 habrá en los océanos más plástico que peces. Hablamos de un escenario de poco más de 30 años. El PNUMA tiene razón en identificar la falta de conciencia de todos los stakeholders, ya que la gran mayoría de la sociedad permanece felizmente inconsciente de la magnitud del impacto que su consumo y estilo de vida está generando en el ecosistema planetario.

Afortunadamente, hay organizaciones que están alzando la voz ante esta invasión plástica y tomando medidas. Por ejemplo Surfers Against Sewage, entidad creada en Cornualles (Reino Unido) en la década de los 1990, ha desarrollaron una estrategia clara para reducir los desechos marinos en un 50% para 2020 en las costas del país. En los Estados Unidos, 5Gyres está liderando el activismo de la contaminación plástica, creando campañas educativas para capacitar a las comunidades de todo el mundo y tomar medidas al respecto. Y en Australia, la organización Take 3 no deja de innovar con la comunicación implementando campañas específicas para fomentar la idea de recoger 3 residuos cada vez que se visite una playa del mundo.

Debido a la magnitud y escala del problema, es normal sentirse impotente ante este tsunami de plástico que amenaza nuestros ecosistemas y medios de vida. Sin embargo, la naturaleza y las causas del problema sugieren que existe un camino claro – y necesario – hacia la mejora. Por su efecto transversal y capacidad para generar un cambio no solo en el sector, sino también en el propio turista, la industria del turismo debería esforzarse por abordar el problema desde la base. Primero, trabajando en estrecha colaboración con organizaciones que se esfuerzan por aumentar la conciencia pública sobre los impactos de los desechos marinos. Segundo, implicando a las comunidades locales para ayudar a resolver las limitaciones a las que se enfrentan y minimizar la cantidad de desechos que llegan al mar.

¡Es hora de actuar!

Agradezco a Nick Pumphrey, fotógrafo y embajador de take 3, por darme permiso a utilizar algunas de sus fotografías que me han inspirado para escribir este artículo.  Visita su página web para conocer su trabajo.

 422 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.