Los abusos del comercio turístico de elefantes en Asia – particularmente en Tailandia – están más que documentados. Toda la cobertura mediática sobre este tema ha girado en torno a la ética de montar elefantes como atracción turística, y a la visita y/o voluntariado en los llamados “santuarios de elefante”. Sin embargo, hoy vamos a hablar sobre un aspecto relacionado con el turismo de elefantes menos conocido, pero igualmente importante: los mahouts.

Como muchos viajeros, mi amor por los elefantes y la naturaleza me presentó un dilema durante mis viajes en Asia. Tenia dos opciones: de verdad apoyar los esfuerzos de aquellos que estaban haciendo las cosas de manera diferente (es decir, proyectos donde prima la protección del animal y no se ofrecen paseos), o mantenerme completamente alejada del problema por miedo a caer presa del “greenwashing” y otras estafas.

Sin embargo durante mis viajes en Tailandia el año pasado, tuve la oportunidad de visitar Mahout’s Elephant Foundation, (a unas 3 horas en coche de Chiang Mai). Había oído hablar de su iniciativa “Walking with Elephants”, (Caminando con Elefantes) la cual tiene como misión rescatar a los elefantes que han sido victimas de las crueldades en los campamentos turísticos, y acompañarlos caminando hacia unos bosques donde inician una vida mejor y semi-salvaje.

Crédito Ellie Cleary / Soul Travel Blog

En el verano del 2015, los fundadores de Mahouts Elephant Foundation se embarcaron en un paseo de 130 km con dos elefantes rescatados de Chiang Mai. Les llevaría 8 días caminar con los elefantes a los bosques cercanos a los pueblos de la tribu Karen en el norte de Tailandia, donde los elefantes vivirían lo más cerca posible de una existencia salvaje. En el bosque, los 2 elefantes fueron unidos por uno más joven, y en noviembre de 2015 el bebé elefante Sunti nació en la naturaleza. A estos elefantes les acompañaban unas personas, sus mahouts.

No fue hasta mi visita a Mahouts Elephant Fundación que descubrí el papel tan importante que juegan los mahouts. Cuando pensamos en la crueldad en torno al Turismo de Elefante, parece que rápidamente culpamos a los humanos más cercanos al problema – sus mahouts.

El término mahout se deriva de la palabra Hindi mahaut y significa “guardián de elefantes”. La tradición cuenta que ser mahaut antiguamente era un oficio muy valorado, puesto que los elefantes eran de un uso imprescindible durante las guerras.

Crédito Sarah Blaine / Mahouts Elephant Foundation

Tradicionalmente, un mahout sería dueño de su elefante y permanecería con él durante toda su vida. Solía ​​ser considerado un prestigio. Pero los tiempos han cambiado y hoy en día, los mahouts que han nacido en una familia de elefantes y han pasado gran parte de su vida junto con ellos, son una pequeña minoría. Actualmente, el término mahouts no quiere decir guardián de elefantes, sino más bien la persona que está más cerca de ellos y trabaja con los elefantes día tras día.

Hay mahouts que mueren cada mes, pero es imposible determinar la escala del problema ya que son muertes indocumentadas.

Muchos jóvenes, a veces de minorías étnicas, vienen a Tailandia desde Myanmar como inmigrantes ilegales, y se convierten en mahouts donde se ven obligados a aceptar malas condiciones, salarios aún peores y una formación insuficiente. De hecho, no hay normas de formación en absoluto. Cuando se considera la enorme responsabilidad que implica el manejo de mamíferos inteligentes de varias toneladas y la supervisión de sus interacciones con los turistas, su trabajo se convierte en una realidad un tanto inquietante.

Otro dato que aprendí fue que los extorsionadores de los centros de elefantes turísticos en ocasiones pasan por pueblos del norte de Tailandia, en particular las áreas cercanas a la frontera con Myanmar, tratando de persuadir a los jóvenes mahouts a llevar a los elefantes a sus campamentos con la promesa de enriquecerse con el turismo de elefantes.

En algunos centros, los mahouts no son ni siquiera pagados un salarios. Sobreviven gracias a propinas, las cuales dependen enteramente de la capacidad del turista a proporcionarlas. No obstante, esto se convierte en una de las ultimas preocupaciones de un mahout, puesto que hay una gran tasa de mortalidad entre ellos, aunque es imposible determinar la escala del problema ya que son muertes indocumentadas.

Igualmente preocupantes son las suposiciones engañosas de que los mahouts son responsables del maltrato de los elefantes, cuando de hecho la gran mayoría de ellos cuidan a los elefantes de la mejor manera posible. Cuando las cosas van mal, es cuando los elefantes son sometidos a demasiada tensión por las actividades de los campamentos.

Una persona que estuvo involucrada en la conservación del elefante me dijo que había recibido amenazas de muerte por publicar un video en youtube que mostraba el daño causado a los elefantes por montar con sillas en un centro cercano.

Credit Becca Winkler / Mahouts Elephant Foundation

El turista que fue pisoteado hasta la muerte en Koh Samui, en febrero del año pasado, fue un incidente donde los mahouts supuestamente advirtieron a los propietarios del campamento que los elefantes no eran seguros para ser montados, porque no estaban en buena condición física.

La razón de estos ‘accidentes’, negligencia y falta de cuidado de los elefantes – o de sus mahouts – es simple. Es una cuestión de beneficio para los centros de elefantes. La cantidad de dólares que mueve el turismo de elefantes en Tailandia es tal que los periodistas y los medios de comunicación no están dispuestos a hablar en contra de los centros turísticos o exponer las negligencias por temor a represalias.La demanda de paseos en elefante no está disminuyendo.

El número de centros de elefantes turísticos en Mae Wang, un popular destino cercano de Chiang Mai, se ha duplicado en los últimos años. Muchos apuntan al aumento del turismo chino, pues esta actividad se encuentra entre sus preferidas.

El futuro de los elefantes en Asia no tiene pinta de ser un camino de rosas. Pero… ¿qué esperanza tienen los elefantes si no podemos valorar y reconocer los seres humanos que están más cerca de estos maravillosos animales?

Para profundizar más sobre la problemática que envuelve el turismo de elefantes y cómo contribuir a fomentar su ética, te puedes descargar esta guía the Horizon Guide to Elephants in Asia, Ethically.

Ellie Cleary es la autora del blog Soul Travel Blog. En este enlace puedes seguir leyendo sobre su experiencia en el Mahout’s Elephant Foundation .

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