La Argentina es uno de los países con mayor diversidad biogeográfica del mundo y cada año son más los interesados en visitar este gran mosaico ambiental. 2018 fue el año récord en creación de parques nacionales y en cantidad de visitas. El Gobierno duplicó la superficie protegida con seis nuevas áreas en Córdoba, Tucumán, Buenos Aires, Corrientes y el Mar Argentino Austral. Este logro estuvo acompañado con un número histórico de turistas: más de 4 millones de personas viajaron a conocer los Parques Nacionales de nuestro país.

Sin embargo, estas cifras esconden una disparidad que se arrastra durante todas las gestiones. Iguazú , Los Glaciares y Nahuel Huapi concentran el 65% de visitas de todos los Parques Nacionales de nuestro país. Es decir que tan solo tres áreas atraen al grueso de turistas, mientras que las 35 restantes permanecen fuera del radar.

Gustavo Santos, secretario de Turismo de la Nación, dice que Iguazú es el “parque estrella” y explica que el crecimiento abismal en el número de visitas tiene su raíz en las políticas de cuidado y preservación de Mauricio Macri , el incremento de la conectividad aérea, la facilitación de los visados. También señala a la que considera su exitosa campaña de promoción digital denominada “Descubre tu naturaleza”.

“Hoy nuestros esfuerzos están puestos en el ecoturismo, porque permite y potencia el desarrollo económico local, evita la migración a centros urbanos, genera arraigo y fortalece los valores culturales. El turismo hoy es sustentable o no es turismo. Ya nadie puede concebir un turismo que no preserve recursos naturales. De hecho, en diez años el principal ingreso de divisas por turismo lo generará el turismo de naturaleza”, explica Santos.

Hay dos parques nacionales en particular, Copo y San Guillermo, que tienen en promedio solo 100 visitas por año. De hecho, el año pasado solo tuvieron 26 y 23 visitas, respectivamente.

Kristine Tompkins, la embajadora de Áreas Protegidas de la ONU y líder de la Fundación Tompkins Conservation, reclama que “se necesita emparejar el nivel de manejo. Algunos parques suelen tener mucho apoyo, otros no tanto” y profundiza sobre la importancia de mantener las visitas activas en todos las áreas: “Sin el cuidado y la atención de los ciudadanos, un parque puede existir, pero pronto se pudrirá. Los argentinos deben entender que su futuro está atado a los parques nacionales y defenderlos”.

Desde Parques Nacionales, el vicepresidente y activista ambiental, Emiliano Ezcurra, admite que “el techo todavía está muy lejos. Cuando se crea un sistema, se debe vestirlo de forma gradual, hay que generar accesos, los pueblos tienen que estar preparados para responder. El pueblo más cercano del Parque Nacional Talampaya ni siquiera tenía cajero automático y hoy puede tener 50.000 visitas porque nos aseguramos de instalarlo y mejoramos su infraestructura. Se hizo muchísimo, pero queda mucho más para exprimir”.

Desde la Secretaría Nacional de Turismo, Gustavo Santos considera que mientras la concientización sobre el cuidado de la naturaleza y la creación de servicios en los parques continúe, la brecha de disparidad será reducida. Además, sostiene que “la dificultad está en hacer entender a la población que el ser humano tiene que ser el principal benefactor de la preservación. Las áreas protegidas no pueden ser concebidas solo como áreas de reserva y preservación sino que deben contemplarse también como lugares de disfrute y motores de la economía”.

Esta historia apareció originalmente en La Nación. Travindy ha realizado un resumen como parte de la alianza de La Nación con Covering Climate Now, una colaboración global de más de 350 medios de comunicación para fortalecer la cobertura de las historia por clima.

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