Thomas Jonglez

La colección de guías Jonglez nace con la misión de favorecer la curiosidad de los lectores y su atención al momento presente: trasladar esta curiosidad y atención que tenemos cuando viajamos a nuestra vuelta a casa. De esta forma, la vida cotidiana se transforma así en un viaje y en un momento casi espiritual. Con las colecciones “Insólita y secreta” y “Soul of” se dan a conocer aquellos rincones menos conocidos de cada ciudad pero igualmente bellos.  

Nuestra compañera Laura Basagaña Illa conversa con Thomas Jonglez, explorador y creador de las Guías Jonglez, para saber qué le llevó a crear estas guías de viaje con una visión distinta a la habitual.

Laura: ¿Cómo surge la idea o la necesidad de crear estas guías de viaje con un enfoque distinto al que estamos acostumbrados?

Thomas: La idea surge porque me di cuenta que los habitantes de una ciudad no tenían guías para ellos, así que nos dirigimos a ellos. También surge al ver que las guías turísticas hablaban siempre de las mismas cosas, así que los turistas terminan siempre en los mismos lugares. Con el fuerte desarrollo del turismo en los últimos años se puede estar en un mar de turistas, lo cual puede  acabar con la posible buena experiencia. Tenemos los ejemplos de Venecia, Barcelona, etc… donde los habitantes se quejan cada vez más de los turistas. En este sentido, nos dirigimos también a los turistas exigentes o que quieren escapar de los caminos más trillados. En cada ciudad existen todavía muchos rincones desconocidos pero maravillosos.

Laura: Tengo entendido que los propios habitantes de cada ciudad han participado en la elaboración de las guías de la colección “Insólita y secreta”. ¿Cómo ha sido esta experiencia?

Thomas: Es un trabajo muy largo : entre 2 y 5 años por ciudad / guía. El autor tiene que leer todo lo que está escrito sobre la ciudad y eliminar todo esto, empezando con una página en blanco: todo lo que es conocido por los habitantes tiene que ser eliminado. Así que es difícil pero muy interesante a la vez para el autor: en la búsqueda va a encontrar todo tipo de personas (arquitectos, científicos, historiadores, artistas, etc…) y va a aprender un montón de cosas sobre su propia ciudad. Es, además, un excelente ejercicio para acostumbrarse a estar más atento a lo cotidiano y al momento presente.

Laura: este hecho de estar más atento a lo cotidiano y a lo presente, trasladado a los viajes ¿qué beneficios diría que aporta tanto al viajero como al destino que lo acoge?

Thomas: al viajero le aporta una mayor presencia general, lo que quiere decir un bienestar general mayor: la mayor presencia, para todas las tradiciones espirituales, es la clave de la felicidad… A la propia ciudad, gracias a nuestras guías, permite que los turistas no vayan siempre a los mismos lugares con lo cual se desarrollan otros rincones menos turísticos de la ciudad. Esto conlleva desarrollo económico de rincones poco visitados, prolongación de la estancia de los visitantes en la ciudad y una redistribución de los flujos turísticos que ayuda a vaciar un poco los lugares más saturados. Además, al salir de los caminos habituales, los residentes están mucho más dispuestos a tener contactos con los viajeros respecto a los lugares turísticos donde, al contrario, huyen de los turistas.

Laura: ¿Qué retos y oportunidades ve usted actualmente en cuanto a la relación entre turistas y residentes?

Es una relación que puede ser complicada como lo hemos visto con el problema del sobre turismo, en ciudades como Venecia, Barcelona, Split etc. En ciudades como Venecia, por ejemplo, creo que de verdad hay que limitar el turismo, para salvar la ciudad de la “disneylandización”: evitar el turismo de masas, por ejemplo, al limitar la llegada de los inmensos cruceros turísticos. Esto ayudaría, además de limitar la cantidad de turismo, a salvar el ecosistema de la laguna ya que fue demostrado que las turbinas de las naves dañan seriamente los fundamentos de los palacios. Pero significa también menos recursos para la ciudad, por eso hay tanto freno… Este sobre turismo provoca la creación de más Airbnb, lo que también provoca una inflación exagerada de los precios inmobiliarios y provoca la huida de muchos habitantes que no son ricos, acelerando la “disneylandización” de cada ciudad, y entonces la pérdida de carácter de la misma ciudad, que es para mí el elemento esencial de la sustentabilidad del turismo. Hay tantos barrios de tantas ciudades que ya son solo lugares para turistas y que ya no tienen vida de verdad… ¡Un desastre! Tenemos que evitarlo al máximo.

Las oportunidades, además del sencillo aporte económico por parte del turista, son, y nuestras guías secretas ayudan en esto, reorientar el turismo donde los habitantes lo necesitan. Donde hay poco turismo, el turismo es todavía bienvenido: aporta beneficios a las tiendas, restaurantes locales, ayuda a mantener los edificios, etc… y ayuda, en parte, a bajar el flujo en los lugares más trillados. Pero esto quiere decir también educar al turista, en lo cual creo que participamos.

Laura: ¿Qué consejos daría a las personas que quieren viajar de forma responsable?

Thomas: Para viajar de forma responsable la mejor opción, y tal vez la más saludable, tanto para el físico como para la mente, ¡es un viaje a pié! Nada mejor que caminar por las montañas cerca de su casa, hacer un viaje en tren hasta el inicio de la ruta. En todo Europa, por ejemplo, hay tantas opciones de caminos increíblemente bonitos… En estos días, estamos cada vez más lejos de la naturaleza. Pero necesitamos esta naturaleza para nuestra salud física y mental. El viaje a pié es perfecto para los habitantes estresados de las ciudades grandes. ¡Y también para los otros!

¡Muchas gracias Thomas! Recuerda que puedes seguir a Guías Jonglez en su página web, en Facebook e Instagram.

 482 visitas