El rejuvenecimiento de los caminos de peregrinación en Europa

Las rutas culturales y los caminos de peregrinación no son nuevos, pero con la actual situación pandémica están cobrando un renovado auge. Las personas buscan cada vez más la oportunidad de pasar tiempo al aire libre para reconectarse con la naturaleza y consigo mismo. En este contexto, los caminos de peregrinación e itinerarios culturales satisfacen varias motivaciones, ya sea para aquellas personas religiosas que para aquellas en busca de bienestar físico, mental y espiritual.

En el año 1987 el Consejo de Europa lanzó el programa de los itinerarios culturales europeos con la Declaración de Santiago de Compostela. En esa ocasión, el primer itinerario en recibir la certificación fue justamente el Camino de Santiago, símbolo de la identidad cultural europea desde la edad media. Como dijo alguna vez Goethe, “Europa se hizo en el camino de Santiago de Compostela”.

Los itinerarios culturales ponen en práctica los valores del Consejo de Europa: derechos humanos, diversidad cultural, diálogo intercultural e intercambios mutuos a través de las fronteras. Actualmente son más de 40 los itinerarios certificados y abarcan una amplia variedad de temas, desde la arquitectura y el paisaje, las influencias religiosas, la gastronomía y el patrimonio inmaterial hasta las principales figuras del arte, la música y la literatura europea.

Caminos de peregrinación

Los caminos de peregrinación tienen la particularidad de estar inspirados por una vocación religiosa, que en general involucra visitar un sitio sagrado o cumplir una penitencia. La mayor parte de las religiones prevé algún tipo de peregrinación. Entre los sitios más importantes se encuentran Roma y el Vaticano para los católicos, La Meca para la religión islámica y Jerusalén donde confluyen el judaísmo, cristianismo e islamismo.

Se puede decir que la peregrinación es el antecedente del moderno fenómeno del turismo. Sin embargo, con el tiempo, las motivaciones para emprender el viaje han ido cambiando y hoy en día podemos hablar de peregrinación secular o espiritual, además de religiosa. Según la profesora Noga Collins-Kreiner de la Universidad de Haifa (Israel), el fenómeno de peregrinación está en una fase de “rejuvenecimiento” ya que está perdiendo algunas de sus características originales (como la motivación puramente religiosa) y está adquiriendo nuevas características, como la dimensión personal de la espiritualidad.

El fenómeno de peregrinación está en una fase de rejuvenecimiento ya que está perdiendo algunas de sus características originales y está adquiriendo nuevas características

Noga Collins-Kreiner

¿Cuál es la diferencia entre peregrinos y caminantes?

Generalmente los términos peregrino o caminante se usan de manera indistinta, aunque la diferencia esté en la motivación para emprender el viaje. Mientras que los peregrinos tienen una motivación religiosa y lo hacen cumpliendo con una tradición prevista por una institución como la Iglesia, otras personas lo hacen por motivaciones personales, que involucran por ejemplo la oportunidad de encontrarse a sí mismos y conectarse con la naturaleza y el entorno. Estas motivaciones se pueden considerar espirituales, ya que se refieren a la búsqueda de una transformación personal y un sentido a la propia existencia más allá de la vida cotidiana.

Asimismo, muchas personas emprenden un viaje lento, a pie o en bicicleta, buscando conocer nuevos territorios, aprender sobre la historia y cultura local, conocer nuevas personas y recuperar un equilibrio psicofísico, sobre todo después del confinamiento producto de la pandemia. 

Así es como las diferencias entre peregrino y caminante se están difuminando y el significado de espiritualidad se está volviendo más neutro, para incluir la apreciación del patrimonio natural y cultural como parte de un viaje espiritual, donde la dimensión religiosa es una de las posibles motivaciones del peregrino contemporáneo.

Los caminos como oportunidad de desarrollo local

Estos itinerarios son a su vez una poderosa herramienta de desarrollo local, ya que dinamizan las oportunidades económicas en las áreas rurales que atraviesan, y son un incentivo para valorizar el patrimonio natural y cultural por parte de la población local.

Los caminos favorecen la creación de redes de actores entre distintos sectores a nivel local, regional y transnacional, ya que atraviesan distintos territorios, contribuyendo al diálogo intercultural y la cooperación interregional que promueven el Consejo de Europa y la Unión Europea.

Sin embargo, esta oportunidad es a su vez un desafío importante que enfrentan los caminos, ya que deben coordinarse los distintos niveles de gestión para que la experiencia que vive el peregrino o caminante sea homogénea más allá de las particularidades de cada territorio.

El Camino de Santiago: ejemplo emblemático

El camino de Santiago es uno de los caminos de peregrinación más emblemáticos y un modelo a seguir por otros itinerarios culturales por su alto nivel de coordinación entre los actores políticos, religiosos y privados alrededor del camino.

Tiene sus orígenes en el siglo IX cuando la tumba del Apóstol Santiago fue descubierta en Galicia y se convirtió en uno de los caminos de peregrinación más importantes de la Edad Media. En los últimos años ha visto un aumento constante en el número de peregrinos y antes de la pandemia alcanzó los 300.000 peregrinos al año.

En particular, los jubileos o años sagrados de 1993 y 1999 marcaron un hito, ya que su organización involucró el trabajo conjunto entre el gobierno nacional, la región de Galicia, otras regiones autónomas españolas y la Iglesia Católica, contribuyendo al posicionamiento de Santiago de Compostela como meca cultural de Europa. De hecho, en el año 2000 la ciudad obtuvo el reconocimiento como Capital Europea de la Cultura.

Entre las acciones que se desarrollaron en esos años se cuenta la puesta en valor de la infraestructura del camino, de los edificios históricos y el establecimiento por parte de la Xunta de Galicia de la red de albergues de peregrinos a lo largo de los varios caminos que se dirigen a Compostela. Esta importante inversión del gobierno regional contribuyó a generar un efecto multiplicador de empleos y actividades económicas, así como a renovar el orgullo de los habitantes de los pueblos atravesados por los caminos.

Via Francigena: siguiendo los pasos de Santiago

Un camino de peregrinación que busca seguir los pasos de Santiago es la Vía Francigena, que atraviesa 1800 km desde Carterbury (Inglaterra) a Roma, siguiendo el recorrido que realizó el arzobispo Sigeric en el año 990 d.C. para reunirse con el papa Juan XV y recibir la investidura del palio.

La Vía Francigena recibió el reconocimiento como Itinerario Cultural del Consejo de Europa en 1994 y desde entonces cada año aumenta la cantidad de peregrinos y caminantes que emprenden el viaje, llegando a 40.000 personas en 2015. Este año la asociación europea que gestiona el camino cumplió 20 años y lo celebró con la iniciativa “Road to Rome”, caminando con varios seguidores toda la ruta que ahora llega hasta Santa María de Leuca en la región de Puglia, desde donde por mar se puede llegar a Jerusalén, meta última de la peregrinación.

En Italia la Vía Francigena es considerada un ejemplo a seguir, ya que ha logrado establecer un modelo de gobernanza a varios niveles con la asociación europea que coordina los más de 180 miembros en los 4 países que atraviesa la ruta. En particular, la región Toscana por donde pasa la ruta, identificó en los caminos la oportunidad de promover las áreas internas menos conocidas de la región. El gobierno regional realizó una importante inversión en infraestructura, valorización y promoción y recientemente promulgó una ley específica sobre el tema, la cual contribuye a alinear las acciones de los diversos actores.

Futuro de los caminos e itinerarios culturales

El viaje exterior e interior que viven aquellos peregrinos, caminantes o viajeros que emprenden el recorrido constituye una experiencia transformadora que contribuye a reestablecer el equilibrio físico, mental y espiritual tan necesario en estos tiempos pandémicos.

Las nuevas redes que se están creando en torno a caminos nuevos o existentes incluyen caminos religiosos (como la red de los sitios de San Miguel en Europa) históricos (como la Línea Gótica o la Vía de la Lana y de la Seda) y de sensibilización (como el Camino por las tierras transformadas).

El auge que están experimentando hoy en día las rutas culturales y los caminos de peregrinación representa una oportunidad de revitalización para los territorios rurales que atraviesan, incentivando a los actores locales, regionales y transnacionales a trabajar en una óptica de red, colaborando en su gestión y promoción. Proyectos europeos como el reciente rurAllure se proponen contribuir a este proceso, expandiendo los beneficios de los caminos a otras zonas rurales cercanas.

Referencias:

Noga Collins-Kreiner (2016) The lifecycle of concepts: the case of ‘Pilgrimage Tourism’, Tourism Geographies, 18:3, 322-334

Michael A. Di Giovine & Jaeyeon Choe (2019) Geographies of religion and spirituality: pilgrimage beyond the ‘officially’ sacred, Tourism Geographies, 21:3, 361-383

Gusmán    I.,Lopez    L.,    González,    R.    C.    L.,Santos    X.M. (2017),    The    Challenges    of    the    First    European    Cultural    Itinerary:    the    Way    of    St. James. Almatourism Special    Issue    N.    6

Donn James Tilson PhD and KHS and APR and Fellow PRSA (2005) Religious-Spiritual Tourism and Promotional Campaigning: A Church-State Partnership for St. James and Spain, Journal of Hospitality & Leisure Marketing, 12:1-2, 9-40

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El potencial de los caminos para regenerar la Italia rural

En el reciente reporte “Pequeños pueblos y Caminos de Italia”, publicado por la Fundación Symbola se identificaron 44 itinerarios a pie en toda la península y sus islas, cubriendo un total de 15400 kilómetros. La mayor parte de estos itinerarios unen pequeños pueblos, dando la posibilidad a partir del turismo de activar distintos servicios en los territorios que se visitan. Si tenemos en cuenta que los pueblos con menos de 5000 habitantes constituyen casi el 70% del total de localidades italianas y albergan el 16.5% de la población total del país, el potencial para generar un impacto positivo gracias a nuevos caminos es muy importante.

En la edición 2020 del Festival ITACA de Turismo Responsable varios eventos estuvieron dedicados a este tema y uno de ellos, “Camminatori di tutta Italia: Unitevi” contó con la participación de asociaciones que gestionan distintos caminos, donde explicaron las características de estos itinerarios y resaltaron el valor que generan en los territorios que atraviesan.

En primer lugar, para ser denominado camino, los senderos deben contar con algunas características especiales como, por ejemplo: durar al menos 4 días, tener un mapa diseñado con paradas establecidas y una distancia de unos 20 km aproximadamente entre cada parada. Algo muy importante es que deben seguir un tema que haga de eje conector entre todos los distintos atractivos que se visitan, pudiendo ser este eje religioso, histórico, ambiental o una combinación, como es el caso de varios itinerarios.

El efecto multiplicador que generan en los territorios que atraviesan es muy importante, ya que para recibir a los visitantes se activan desde nuevos alojamientos, servicios de restauración y excursiones, hasta la actividad agrícola para proveer los ingredientes de la cocina a kilómetro cero.

La Toscana - Italia rural
Itinerarios por la Italia rural

Principales rutas

Entre los caminos más conocidos, se presentó la Via Francigena, importante ruta de peregrinación que inicia en Canterbury (Inglaterra) y termina en la ciudad eterna de Roma. Este es el camino más recorrido de Italia y es reconocido dentro de los itinerarios culturales europeos. Sus distintas etapas son gestionadas por diferentes asociaciones que se encargan de realizar el mantenimiento, la promoción, así como proveer información sobre el recorrido y los servicios a los visitantes. Existe a su vez la Asociación Europea de las Vías Francígenas (AEVF) que actúa en calidad de sujeto autorizado oficialmente por el Consejo de Europa.

Otro camino presentado fue la Via de la Lana y de la Seda, que une las ciudades de Bologna (Emilia Romagna) y Prato (Toscana), llamada así porque en la edad media unía el comercio entre ambas ciudades que se especializaban respectivamente en la producción de la seda y la lana. Este camino se diseñó como alternativa a la Via degli Dei, que conecta Bologna con Florencia y que en los últimos años se volvió muy popular. A pesar de tener un recorrido similar estas rutas no compiten entre sí y se complementan, generando a su vez nuevas oportunidades para distintos pueblos y brindando diferentes estímulos para los viajeros. La vía se inauguró en 2018 y se firmó un acuerdo de colaboración con la agencia de promoción turística de Bologna con lo cual recibe bastante atención de los medios de comunicación.

Nuevos caminos y retos a superar

No faltó la experiencia de nuevos caminos que se crearon recientemente gracias a la iniciativa de emprendedores. Es el caso de Lombardía, con el Camino de Carlo Magno y la Via Valeriana, dos senderos basados en distintas leyendas sobre sus orígenes, que recorren 240 kilómetros y que en su primer año de operación (2019) recibieron 1000 visitantes, principalmente mujeres. Estos senderos atraviesan pequeños pueblos que sufren del fenómeno de despoblación, con lo cual las oportunidades que puedan generar pueden ser fundamentales para ayudar a revertir esta tendencia presente en toda Italia.

Una problemática común a todos los caminos es la actividad principalmente ad honorem de todas las asociaciones o emprendedores que se embarcan en la creación y mantenimiento de los caminos. Teniendo en cuenta los numerosos beneficios que genera, tanto económicos como socio-culturales, este tipo de turismo debería recibir más inversión de parte de las instituciones. Sin embargo, un aspecto destacado por los participantes es que los senderos que funcionan bien en Italia, nacieron a nivel local, por iniciativa de actores del territorio que se pusieron en red para llevar adelante el proyecto. Este es el caso del Camino de San Benedetto, recorrido de 300 kilómetros y 16 paradas, con un eje religioso, en el que se visitan los lugares más significativos de la vida de San Benedetto de Norcia, combinando la belleza de los paisajes naturales y culturales de las regiones de Umbria y Lazio.

Finalmente, el Cammino nelle Terre Mutate (camino por las tierras transformadas) atraviesa localidades del centro de Italia que fueron afectadas por el terremoto del 2016, permitiendo conocer las historias de resistencia de las personas que habitan este territorio. El sendero se extiende por más de 250 kilómetros desde Fabriano a L’Aquila, atravesando 4 regiones (Marche, Umbria, Lazio y Abruzzo).

La Toscana - Italia rural
Turismo lento en Italia

Las oportunidades detrás de los caminos

El modelo de turismo lento que proponen estos caminos permite vivir experiencias transformadoras a los viajeros. También, contribuye a dar una segunda oportunidad para muchos territorios olvidados del país, valorizando su patrimonio natural y cultural y conectando las distintas vocaciones de cada pueblo.

La búsqueda de reconexión con la naturaleza motivada por la crisis de la pandemia puede ser la ocasión ideal para que estos itinerarios sean conocidos por muchos más visitantes. De todas formas, será necesario más apoyo de las instituciones para que éste no sea sólo un efecto de la actual coyuntura, sino una verdadera estrategia de regeneración para la Italia rural.

Todos los eventos de la edición 2020 del Festival IT.A.CA, incluido el mencionado en este artículo, pueden verse en su Canal de You Tube.The

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