Si el concepto de ‘Viaje Experiencial’ no te suena vagamente familiar, debería. Aunque no hace mucho tiempo, simplemente lo llamábamos “Viajar”. Cuando viajábamos, solíamos aprender unas cuantas de frases en el idioma local si queríamos comunicarnos. Llegábamos incluso a preguntar a los lugareños para encontrar direcciones. Si queríamos algún producto, buscábamos la versión local del mismo. Salir a comer significaba comer comida local en un restaurante local y pedir un menú en el idioma local.  

Sin embargo, en pleno siglo XXI parece que hemos reemplazado la mayoría de lo que antes era local y único en un destino con versiones multinacionales, que aplastan la esencia del lugar – Starbucks, McDonald’s, Hiltons, H&M… – Además ya se crearon guías y aplicaciones para evitar que pidamos direcciones a los lugareños.

Ya no es una sorpresa escuchar a alguien que ha viajado al otro lado del planeta y regresa decepcionado al encontrar que se parece mucho al lugar que dejó atrás antes de marchar.

De repente, se ha creado un movimiento (dirigido por los vendedores y una industria en busca de nuevos eslóganes), para patear la vieja escuela del viaje con experiencias locales: Viaje Experiencial o Viaje de Inmersión. La revista Fortune, escribió: “los vendedores de viajes deben ser capaces de crear momentos de intercambio cultural y autenticidad en lugares inesperados”.  

Claro, ir a un mercado local o evento deportivo local es mucho más interesante si se realiza con un local, lo que ya ha sido identificado por algunas plataformas online. Sin embargo, la mayoría de estas plataformas lo están haciendo simplemente por ganar una ventaja económica, lo que en muchos casos está degenerando en una especie de prostitución cultural. Contratar un guía local no es nada nuevo. Un guía local mostrando sus gustos favoritos no turísticos es, no obstante, algo ligeramente novedoso.

Estas plataformas están tomando algo que tradicionalmente ha sido genuino, libre y reservado para las personas que se preocupan por descubrir el territorio y su cultura, con la venta de este servicio un tanto modificado a cualquier persona dispuesta a pagar por ello. Puede ser auténtico al principio, pero después de 50 clientes, se estereotipa como cualquier otra forma de turismo.  

Tal vez Jeremy Smith (Travindy) da directamente en el clavo: “Si hubiera una primera regla de Autenticidad, sería: la autenticidad no se puede crear “.

Algunos ejemplos sin embargo caen en áreas de mayor debate. Parece ser que alquilar una bicicleta en Roma a través una persona local con un interés particular y un trabajo a tiempo parcial no relacionado con el turismo, es percibido por muchos, como una experiencia de viaje. Sin embargo, alquilar una bicicleta y contratar un guía local “regular” para conocer Roma es simplemente una actividad turística.  

La misma palabra “experiencia” está por si sola generando su propia controversia. Es decir, casi todo lo que hacemos cuando viajamos es una experiencia.

Ya lo entiendo: ‘Viaje Experiencial’ plantea una distinción del ‘Viaje Tradicional’ implorando que el usuario está realizando algo más que subir y bajar de un autobús turístico o estar sentado en la piscina de su hotel leyendo un libro. El problema es que incluso sentarse junto a la piscina es una experiencia (y quizás una muy agradable si no tienes la oportunidad de hacerlo a menudo). De hecho, podrías conocer a un huésped interesante de otro país en un resort todo incluido, tener una conversación fascinante y convertirte en amigos para toda la vida, tal vez visitando uno al otro en vuestros países de origen. ¿Quién va a decir que no encontraste una experiencia de viaje interesante y significativa en la piscina?.

La cuestión más importante es que una vez que estas boutiques, de viaje que aclaman la autenticidad de sus viajes por ser “experienciales” o “de inmersión”, vendan a suficientes visitantes entonces dejarán de ser auténticas de por completo. Como dijo Coco Chanel: “Las mejores cosas de la vida son gratis. Las segundas mejores cosas son muy, muy caras “.

Este artículo ha sido publicado originalmente en LinkedIn Pulse: The emperor´s new experiential travel. 

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