El turismo sostenible de la provincia de Córdoba: ¿Discurso o acción?

Para la reapertura de la actividad turística, Córdoba (Argentina) se encuentra frente a grandes oportunidades, gracias a los recursos naturales y culturales que la caracterizan. Posee una política turística con objetivos claros y sostenidos en el tiempo, integrando a los actores sociales de los destinos a través de la gobernanza. 


O al menos, es la declamación que sostiene el Plan Estratégico de Turismo Sustentable de la Provincia de Córdoba  (PETS CBA 2030) que señala, entre otras pautas, la responsabilidad primordial de los gobiernos en promover y  sostener un desarrollo local sustentable, entendido como aquel que armoniza el crecimiento económico, el cuidado ambiental y la equidad social.

Adaptación al nuevo contexto actual

En el nuevo contexto, dentro de los objetivos generales en el PETS CBA 2030, se rescata el de promover la gobernanza a nivel provincial, regional y local; consolidar al turismo en el sistema productivo provincial dinamizando las economías regionales; y fortalecer las cadenas de valor con innovación, profesionalización y concientización. Fue diseñada con una mirada proyectiva contemplando en su marco teórico los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)  y el Código Ético Mundial para el Turismo.

Con respecto al plan estratégico anterior, implicó un avance en la discusión que ha tenido los ODS. Partían de modelos de desarrollo de infraestructura sustentables para aquel momento, cuando actualmente se emplea la palabra de sostenibilidad. 

Aún falta mucho camino por recorrer, comenzando por descentralizar el protagonismo absoluto que tiene el Gobierno en los procesos de cambios territoriales. Si bien hay experiencias que dan cuenta de que la participación de otros actores no solamente enriquece, sino que muchas veces dinamiza, motoriza y cataliza el cambio a partir de una masa crítica de ciudadanos que traccionan desde su interés. 

En la práctica diaria, existen disputas complejas entre actores públicos y privados, poniendo el foco en los aspectos políticos, económicos y ambientales, opacando su oportunidad de proyectar un turismo verdaderamente sostenible

Este es el puntapié inicial para el desencadenamiento de otras situaciones críticas que requieren no solamente debates, sino el accionar de políticos y demás profesionales interdisciplinarios, en cuestiones ambientales, culturales, económicas, educativas y sociales.

Formación profesional sostenible 

Para la elaboración del PETS 2030  ha sido de vital importancia el rol de las universidades que fomenta el vínculo con los distintos niveles de gobiernos, con el fin de identificar las condiciones para un desarrollo endógeno potenciando el territorio. También para generar investigaciones y conocimiento local poniendo el foco en las problemáticas puntuales en cada territorio de nuestra provincia. De esta manera se permite una constante actualización en la formación de profesionales. 

Entre otros temas, y para que una política sea correctamente aplicada, considero de suma importancia la responsabilidad que debe tener el profesional del turismo, amén de prestar servicios de calidad y proteger al turista, también debe promover el cuidado del medio ambiente a través de la información y concientización. Por todo ello es fundamental que exista una educación de calidad en la formación de profesionales que, debido a la pandemia, estuvieron a prueba. 

¿Cómo actúan ante esta situación para satisfacer a un turista cada vez más exigente concluyendo en una experiencia de calidad?

En este contexto muchos profesionales se vieron en la oportunidad de actualizarse adaptarse, renovarse; siendo clave la continua formación. Se debe tener en cuenta que actualmente hay una centralización del gobierno pero que puede delegarse a la comunidad a medida que esta tenga formación en planificación, aplicación e implantación de los ODS.

Podríamos cualificar a un profesional turístico como sostenible si realmente deseamos que, mínimamente, se mantenga una política que avala, acompaña, e incentiva a un Turismo Sostenible de la provincia de Córdoba.  

En definitiva, es un desafío que nos lleva a plantear la posibilidad de  promover una concientización crítica, ética y  tolerante con la diversidad y comprometida con el medio ambiente con la finalidad de constituir un camino hacia la sostenibilidad. El turismo sostenible de la provincia de Córdoba pues, ¿forma parte del discurso o la acción?

Fuentes:

Primer encuentro en Turismo Sustentable.
Invitado: Horacio Vega, Director de la carrera de Licenciatura en Turismo de la Facultad de Turismo y Ambiente de la Universidad Provincial de Córdoba. Asistente en la Agencia Córdoba Turismo.

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Retos de los destinos de Sol y Playa de Argentina

La relación entre la actividad turística y los espacios naturales ha ido evolucionando con los años. Tanto, hasta incluso convertir los destinos de sol y playa en centros de turismo masivo. En ellos, los veraneantes realizan un uso intensivo del espacio litoral. Dicho fenómeno trajo aparejado el crecimiento y prosperidad de muchas ciudades. También de sus respectivas sociedades. Sin embargo, las consecuencias a largo plazo pueden ser irremediables e impactar directamente sobre el recurso natural. Así será si no se desarrolla una planificación sostenible. Esto es así, dada la condición ambivalente del turismo. Por todo ello, el desafío de las zonas costeras se presenta como algo urgente: conseguir encontrar el equilibrio y la sostenibilidad. Ese es uno de los grandes retos de los destinos de Sol y Playa de Argentina.

Sánchez (1985) ejemplifica el proceso de transformación y valorización de las áreas litorales, bajo el término de “marbellización”. Con este concepto, explica la fuerte concentración de edificios modernos en remplazo de antiguas residencias, construidas próximas a la costa. El patrón se ha ido replicando en diferentes puntos turísticos de zonas costeras. Hoy, se enfrentan a un gran desafío: reestructurar el modelo turístico de sol y playa y virar hacia la sostenibilidad. Situándonos en el pilar medioambiental de la sostenibilidad, podemos ver algunas de las consecuencias más frecuentes del uso intensivo del espacio litoral.

Destrucción y/o aplanamiento de los médanos

Padilla (2013) afirma que la destrucción de los médanos es una de las principales causas de erosión, ya que son parte importante del ecosistema costero. No obstante, al encontrarse en el área más codiciada, el frente costero, se permite la eliminación o la habilitación de permisos de construcción. De ello depende el fuerte impacto directo sobre la calidad paisajística y ambiental de la costa. La circulación de vehículos todo terreno (4×4, cuatriciclos) o la ampliación de “zonas de sacrificio” no solo suponen un riesgo para otros veraneantes. También, impactan sobre las áreas de descanso, nidificación y alimentación de las aves y de la fauna autóctona. Incluso deja una gran marca la circulación de personas en áreas críticas. Por todo ello, el desafío de las zonas costeras se nos presenta como algo urgente: reestructurar el modelo turístico de sol y playa y virar hacia la sostenibilidad.

Desborde de afluentes cloacales

En palabras de Varisco (2011), la contaminación por descarga de afluentes con tratamiento inadecuado es uno de los problemas más frecuentes en el espacio litoral. Esto es así, porque las nuevas urbanizaciones destinadas a uso turístico, traen consigo grandes desechos. La mayoría de los centros turísticos de Argentina, cuadriplican su población durante la temporada estival. Debido a ello, las plantas de tratamiento de afluentes cloacales no responden ante semejante volumen.

Los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) son todos los desechos que se generan en domicilios particulares. Pero también aquellos de similar composición generados en diferentes ámbitos, tales como comercios, oficinas o empresas de servicios, entre otros (Secretaria de asuntos municipales, www.mininterior.gov.ar). Los RSU, son una importante fuente de contaminación costera, impactando directamente sobre el ecosistema marino. Este problema, se intensifica cuando afecta a centros de gran afluencia turística.

El mayor de los retos de los destinos de Sol y Playa de Argentina: la sostenibilidad

El crecimiento exponencial, desordenado, la falta de planificación y de políticas turísticas impiden o retienen un desarrollo sostenible a largo plazo. El desafío de hoy es encontrar en la sostenibilidad el equilibrio.

Referencias: BENSENY, G. GARCÍA, M., VARISCO, C., GONZÁLEZ M., PADILLA, N., MARESCA, N., CANO, J., GONZÁLEZ, G., CAMPOLIETE, L., COMELLI, L., IRIGOIN, C., JOUANNY, V., LALLI, C., LAO, N., MAILÉN TUR MAURI, A., OJEDA, J. (2013). Gestores costeros de la teoría a la práctica: una aplicación en áreas litorales. Universidad Nacional de Mar del Plata. Mar del Plata. SANCHEZ, Joan Eugeni (1985), Por una Geografía del Turismo Litoral. Una aproximación metodológica. Revista ciencia Regional. Estudios Territoriales. España

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“Turismo tranca”, la campaña que impulsa el turismo sostenible desde una mirada slow

María Luisa Braña

María Luisa Braña es la fundadora de la Heroica Turismo Responsable y Directora del Centro Argentino de Turismo Responsable y Sostenible. Se ha especializado en el diseño y producción de campañas de comunicación que impulsan el turismo desde la sostenibilidad para contribuir con la Agenda 2030. Un ejemplo de ello es la campaña “Turismo Tranca”: una iniciativa que promueve el turismo slow y su vínculo con las buenas prácticas del turismo sostenible de una manera local, accesible y divertida.

Cristina Vilà. Cuéntanos qué es el “Turismo Tranca”.

M. Luisa Braña. “Turismo Tranca” es una campaña que impulsa el turismo sostenible desde una mirada slow para contribuir con los Objetivos Globales de la Agenda 2030. Es una iniciativa que promueve el turismo slow y su vínculo con las buenas prácticas del turismo sostenible. En Argentina “tranca” es una expresión idiomática que refiere a “tranquilo”. Así que desde La Heroica, preferimos usar esta palabra para darle a la campaña una impronta más local, accesible y divertida!

Cristina Vilà. ¿Cómo nació la campaña?

M. Luisa Braña. La campaña nace con el anhelo de brindar herramientas resilientes a todos los actores del sector turístico que se han visto perjudicados por la crisis de la pandemia de Covid-19. Por lo tanto, nuestro deseo principal era conectar a turistas, prestadores y agencias de viajes con la sostenibilidad de una manera “tranca”, es decir, de una manera slow. De esta forma, lograríamos beneficios para todos dentro de la coyuntura tan especial de este escenario de pandemia.

Aprovechando las circunstancias para promover buenas prácticas, La Heroica diseña esta campaña para motivar a los actores del sector a elegir destinos de cercanía, aprovechar los espacios al aires libre, respetar los protocolos de bioseguridad, fortalecer el vínculo entre el turista y el anfitrión y valorar el trabajo de las agencias de viaje, entre otras.

Cristina Vilà. ¿Cómo se relaciona con el turismo sostenible?

M. Luisa Braña. El Turismo Sostenible es el eje que atraviesa toda la campaña. Creemos que tener la capacidad de reflexionar de una manera slow sobre nuestras actividades turísticas, genera beneficios sobre el patrimonio cultural y natural del destino y fortalece su economía. Por lo tanto, genera beneficios sobre los tres pilares de la sostenibilidad. Pensar en experimentar un “verano tranca” es planificar a conciencia los productos que voy a vender (agencia de viajes) o el viaje que voy a realizar (un turista) y esas buenas prácticas son sostenibles.

Cristina Vilà. ¿Qué actividades lleváis a cabo dentro de la campaña?

M. Luisa Braña. La campaña “Turismo Tranca” se desarrolla en varios escenarios virtuales y presenciales: 

  • En Acción. Conversaciones virtuales (Instagram Live) con Influencers y especialistas sobre temas referidos al turismo slow para contribuir con el turismo sostenible y la Agenda 2030.
  • “Vivo en Vivo”. Directos presenciales en algunos destinos turísticos (según lo permitan las medidas sanitarias del país) para ilustrar las buenas prácticas del turismo slow.
  • Miradas. Entrevistas virtuales internacionales. 
  • Contenido en redes. Publicaciones de contenido informativo y motivacional sobre el turismo slow. 
  • Publinotas. Información y entrevistas de los Sponsors que acompañan esta campaña.

Cristina Vilà. ¿Qué os aporta trabajar en red junto con otros actores del turismo sostenible?

La Campaña “Turismo Tranca” trabaja en red junto a las campañas del Centro Argentino de Turismo Responsable y Sostenible (“Comé Tranca”) y al Viajero Responsable Fest (“Viajero Tranca Fest”). Estas campañas se suman para impulsar la gastronomía slow, un aspecto muy fuerte del turismo slow, y a la vez, para celebrar las buenas prácticas de turismo responsable. Estas dos campañas buscan poner en acción a los prestadores (iniciativas que forman parte del Centro) y a los turistas, desarrollando #challenge que fortalecen el vínculo entre el turista y el anfitrión.

De esta manera, desarrollando todos estos escenarios y challenges, los actores del sector que se suman a las campañas podrán tener una mirada amplia (y más teórica) de lo que significa el turismo slow y su vínculo con el turismo sostenible. Además, pueden poner en práctica lo que fueron aprendiendo. Afortunadamente, muchos de los participantes de la campaña han estado realizando estas buenas prácticas desde hace tiempo, y la campaña los ayuda a  visibilizarlas, o ponerlas en valor para motivar a otros.

Cristina Vilà. La campaña empezó a finales de diciembre, ¿cuál es la valoración hasta ahora? ¿Se cumplen los objetivos que os habíais marcado?

M. Luisa Braña. Dada la coyuntura de pandemia, no nos habíamos propuesto objetivos muy ambiciosos porque no teníamos la certeza de poder llevar a término la campaña “Turismo Tranca” si las autoridades argentinas volvían a declarar el confinamiento. Por ejemplo, para realizar el #challenge con los turistas o prestadores, dependíamos de que la actividad turística fuera mínimamente fluida.

Por lo tanto, nos propusimos sobre todo crear un vínculo fuerte con los actores del sector de forma virtual, generando contenido, videos, buenas prácticas, así como conversaciones en Instagram Live.

Hoy, habiendo transitado la mitad del camino, tenemos la satisfacción de ver un avance significativo y ya contamos con logros extraordinarios que nos han sorprendido gratamente. 

A las campañas ya mencionadas, se sumaron dos prestadores, una agencia de viajes y una iniciativa de turismo urbano sostenible, que sumaron sus esfuerzos para realizar el challenge y fortalecer el vínculo con sus turistas.

CasArtero Ecoposada, una iniciativa que forma parte del Centro, realizó un trabajo destacable con sus huéspedes. Desde que comenzó la campaña se propuso reducir el desperdicio de alimentos en el desayuno, para eso se conectó con sus turistas para concientizar al respecto y logró consensuar la cantidad de comida servida en los desayunos. Ya en febrero podemos ver grandes avances en la reducción del desperdicio de alimentos y leche y eso también repercute en la economía de la posada.

Además, logramos traspasar las barreras del lenguaje realizando una entrevista con Reform Travel, una iniciativa sueca especializada en Turismo Sostenible. La entrevista fue realizada en castellano y en sueco y subtitulada en inglés, de esta manera destacamos la importancia de poner en valor el idioma de cada destino fortaleciendo el vínculo y el intercambio de acciones.

Cristina Vilà. Hasta ahora, ¿cuáles son las buenas prácticas que han destacado más? Alguna que creas que sea innovadora y haya surgido debido a la pandemia.

M. Luisa Braña. Creo que lo que más destaco es el valor de la empatía que atraviesa a todas las buenas prácticas. Los turistas son respetuosos con los protocolos que han que indican los prestadores y valoran el esfuerzo que han tenido que realizar para poner en marcha las actividades turísticas. Los prestadores logran ser buenos anfitriones y están atentos a los miedos y ansiedades que pueden tener los turistas con respecto a las medidas sanitarias. Creo que tanto turistas como prestadores han creado un vínculo de respeto y cordialidad que me gustaría que continúe pasada esta coyuntura de emergencia. 

Dentro de las buenas prácticas, las más desarrolladas son: el uso de tapabocas reutilizables para no generar residuos en los destinos; promover destinos de cercanía generando la reactivación económica de destinos menos favorecidos; y disfrutar de los espacios al aire libre para conectar con el patrimonio natural de la región.

Cristina Vilà. Vuestra campaña se centra mucho a Argentina y a sus comunidades locales. ¿Crees que este modelo de campaña se puede aplicar a otros países? ¿Qué consejos le darías?

M. Luisa Braña. Si bien “tranca” es una expresión idiomática muy local, hemos contactado speakers internacionales que han sido muy receptivos con el término, que supieron comprenderlo y hasta adoptarlo. Tenemos el agrado de compartir vivos con Perla Herro – Slow Food Argentina, Denisse Peduzzi – Low Season Traveller – UK-Australia, Palmiro ocampo – CCORI – Perú, Rosina La Terza – La Roma Gastronómica – Italia, Antonio Montecinos – Director CEGAHO – México , Andrés Ziperovich – Docente UADE – Argentina.

Incluir a todos los actores del sector es el espíritu que está presente en toda la campaña; eso incluye otros países, otros idiomas, otras expresiones culturales y otra gastronomía. El modelo de esta campaña es adaptable a cualquier destino en cualquier país. Lo importante es buscar la mejor manera de comunicar, de visibilizar y de potenciar las buenas prácticas para contribuir al desarrollo sostenible del turismo; y evidentemente, motivar a otros. 

Solos no podemos, juntos es más fuerte el mensaje. La Heroica cuenta la grata compañía de empresas, iniciativas y prestadores comprometidos con el turismo sostenible y que hacen posible esta campaña: Grupo Ocho Operadora, Delta Asociación Civil, Dimeo Marketing, Consult-ar y Flor de Viaje – Agencia de viajes

Cristina Vilà. En base a tu opinión, ¿qué es necesario para que el sector del turismo se una a las buenas prácticas en turismo sostenible?

M. Luisa Braña. Considero que el paso más importante es aclarar la confusión que asocia el turismo sostenible con el turismo ecológico o de aventura. El turismo sostenible no es un nicho de ventas sino una forma de desarrollar las actividades turísticas; por lo tanto todos podemos desarrollar buenas prácticas de turismo sostenible en todos los destinos. Ese es un gran paso porque, aclarada esa confusión, muchos más turistas, agencias de viajes, alojamientos y demás actores del sector podrán comenzar a orientar sus acciones hacia la sostenibilidad.

Según mi experiencia, muchas veces los prestadores turísticos urbanos, por ejemplo, se sienten excluidos de la sostenibilidad porque consideran que no se relaciona con los servicios que prestan en las ciudades. Sin embargo, cuidar la limpieza de las ciudades, separar residuos o elegir caminatas para reducir la huella de carbono, son buenas prácticas que cuidan el medioambiente en cualquier ciudad y que nos involucran a todos. El turismo urbano sostenible es una realidad que viene avanzando fuertemente.

El segundo paso, es tener en cuenta que la sostenibilidad involucra, además del cuidado del medioambiente, el fortalecimiento de las economías regionales y la conservación del patrimonio cultural. La sostenibilidad involucra tres pilares: cuidado del medioambiente, protección del patrimonio cultural y fortalecimiento de la economía regional. De esta manera, más actores estarían participando de la sostenibilidad.

El tercer paso es ponerse en acción, es decir, generar alternativas sostenibles que puedan ofrecer los prestadores y que puedan elegir los turistas. Es necesario pensar un turismo más “a la carta”, con opciones nuevas, que salgan de los productos estandarizados. Para lograr esto hay que desarrollar el turismo de una forma más tranca, reflexionando sobre los servicios que ofrezco o bien, sobre el viaje que voy a realizar. Se trata más de “diseñar” productos y viajes, no simplemente vender lo que vende todo el mundo o viajar a donde todo el mundo viaja. Y esto no quiere decir gastar más plata, todo lo contrario, considero que en circunstancias como las que atraviesa el turismo, generar productos sostenibles fideliza y atrae clientes.

Cristina Vilà. ¿Cuál sería tu conclusión final?

M. Luisa Braña. Creo que es conveniente aprovechar esta coyuntura para avanzar de forma creativa. También es cierto, que algunos hábitos y costumbres tardan en incorporarse, por eso es necesario tener paciencia y constancia. Podemos ponernos objetivos ambiciosos, pero lo más importante, a mi modo de ver, es ponerse en acción y celebrar las buenas prácticas que vamos incorporando. Sobre todo porque si nos ponemos en acción y visibilizamos nuestras buenas prácticas podemos motivar a otros. Para La Heroica la idea más poderosa es justamente esa: visibilizar las acciones sostenibles para multiplicarlas.


Muchas gracias María Luisa por explicarnos cómo has desarrollado esta campaña de comunicación. Esperemos que sea de inspiración para nuestros seguidores. La campaña se puede seguir a través del perfil de Instagram de La Heroica Turisme Responsable o del Centro Argentino de Turismo Responsable y Sostenible.

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Turismo Comunitario, intercambios genuinos y buenas prácticas en Argentina

Comunidad Amaicha del Valle – Tucumán

Que el turismo se plantee como dinamizador de las economías, ha sido la retórica sostenida por la industria durante muchas décadas. El crecimiento sostenido de la actividad en los últimos años, -previos a la pandemia- ha dado cuenta de este fenómeno. La OMT señaló para 2019 el arribo de más de 1.400 millones de turistas internacionales en el mundo, cifra que representa más del 10% de aporte a la economía global generando el aumento de divisas, ingresos y empleos en todas las regiones involucradas con la actividad. Estos datos son en sí mismos muy positivos y alentadores, especialmente para las economías en vías de desarrollo o de países emergentes.

Sin embargo, el avance del sector también ha evidenciado la contracara de este impulso, especialmente cuando el turismo se expande sin una adecuada planificación. Este es el caso de destinos sobreexplotados ambiental y socialmente que terminan perdiendo la mística y el atractivo que les dio origen a partir de los impactos ocasionados. En estos casos se beneficia a unos pocos dentro del sector, en detrimento de un crecimiento sostenido y a largo plazo de la actividad.

En este sentido, la creciente valoración de los entornos naturales y de los intercambios genuinos de experiencias de vida que una demanda más consciente ha comenzado a reclamar, han potenciado en los últimos años el surgimiento de nuevos modelos alternativos al sistema convencional de oferta y demanda de servicios, en el que se privilegia la experiencia de los visitantes por sobre el consumo de los atractivos. El turismo comunitario se plantea como una de estas posibilidades.

Ejemplos de turismo comunitario en Argentina

En Argentina existe una variada oferta de turismo comunitario en distintas regiones del país. Su diversidad de climas, geografías y etnias que poblaron la América precolombina y que mantuvieron en sus descendientes una diversidad de formas culturales, ha permitido que estos emprendimientos se desarrollen a lo largo y ancho del país con diferentes resultados. Pero en todos los casos, ofreciendo productos respetuosos con el entorno natural y cultural que los caracteriza.

En las cercanías de las Cataratas de Iguazú, en la provincia de Misiones, la Aldea Yasy Porá de la etnia Mbyá-guaraní se plantea como un caso. Organizados comunitariamente los miembros se reparten las tareas para recepcionar a los visitantes.  Caminatas interpretativas por senderos selváticos, artesanías en madera y fibra vegetal, degustación de comidas tradicionales y noche de conexión espiritual, son alguna de las alternativas.  Santiago Martínez -referente y guía de la comunidad- invita a compartir con su gente estas experiencias y destaca especialmente los cánticos corales y cánticos individuales “melodías que los conectan con la energía, con la atmósfera del universo”- y que les permite mantener esta concepción del “buen vivir” o “vida buena” que define su cosmovisión pacífica frente a los desafíos que la vida les presenta.

En la provincia de Tucumán, en el noroeste argentino, la comunidad de Amaicha del Valle ofrece una oferta muy variada. La visita a la “Ciudad Sagrada de los Quilmes” y a su centro de interpretación es sin dudas el sitio más emblemático. Una bodega comunitaria que forma parte de la ruta del vino de la provincia, la ruta del artesano y paseos en 4×4, son algunas de las otras alternativas.  También la posibilidad de pernoctar en la posada boutique, en las cabañas, en el hostel, en el camping o incluso en una casa de familia abierta al turismo. En todos los casos se brinda una experiencia de vida en contacto directo con la cosmovisión que los sostiene y alimenta espiritualmente.  Sebastián Pastrana, referente y “chasqui” -mensajero- de la comunidad, se dedica a la actividad desde hace varios años y se entusiasma ante la idea de que “los jóvenes nativos estén aprendiendo todo lo necesario para continuar con el proyecto que la comunidad alberga”.

Comunidad Amaicha del Valle – Tucumán

En tanto, a 30 km de San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro (Patagonia Argentina), la comunidad mapuche lof wiritray, ofrece como alternativa un área de acampe para los amantes de la vida en la naturaleza. “Un Turismo rural con identidad, de bajo impacto”, señala Clarissa Montenegro una de las referentes y administradoras del área.  Rodeados de flora y fauna autóctona, la interpretación del canto de los pájaros es una de las experiencias que comparten con los visitantes. Caminatas por senderos boscosos, pesca, cabalgatas y también algunas comidas como el curanto o “el café orgánico elaborado con estribo tostado molido, tal como lo hacían las abuelas”.  Al respecto, Roberto Vélez miembro de la comunidad y guardaparque en el sector Tronador del Parque Nacional Nahuel Huapi, señala que la oferta de su comunidad se diferencia de las convencionales porque al no tener una visión invasiva de la naturaleza, ofrecen un turismo de base comunitaria “de la gente para la gente” y eso determina que no se sientan como un prestador de turismo más.

Un turismo que minimiza la huella humana

El Turismo Comunitario se plantea como una apuesta a un modelo de desarrollo sostenible. Requiere de un esfuerzo continuado y una fuerte convicción por parte de sus prestadores comuneros, porque a pesar de todas las limitaciones que sus proyectos enfrentan, les permite dinamizar sus economías comunitarias y les brinda una oportunidad para reivindicar su cosmología de vida.

Servicios de bajo impacto, respeto por el entorno natural, experiencias de vida gratificantes que minimizan las huellas humanas, son la oferta que estas comunidades procuran. Éstas son recibidas cada vez con más entusiasmo por los viajeros que los eligen. Aquellos que están en la búsqueda de un equilibrio que de sentido a los tantos desordenes con los que la vida moderna nos interpela.

El turismo de base comunitaria, se presenta como una oportunidad única para conectar con lo primigenio y esencial, buenas prácticas que ofrecen la posibilidad de vivenciar una nueva experiencia turística, ¿estaremos listos para disfrutarla?

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Argentina. ¿Es posible una minería sustentable y controlada?

La República Argentina, por su extensión y la diversidad de su territorio ofrece a sus visitantes múltiples opciones a la hora de elegir destinos y posibilidades. Desde sus zonas cordilleranas y de lagos, hasta su noroeste montañoso y con amplísima herencias culturales e históricas, su zona litoraleña regada por caudalosos ríos, su Patagonia casi inexplorada y misteriosa como también sus playas atlánticas de continua expansión.

Seguramente debiera ser una misión central de los gobiernos, no solo fomentar el desarrollo de la actividad turística como herramienta económica, sino profundizar todas las medidas necesarias para que esta actividad sea absolutamente sostenible y no acabe siendo un beneficio circunstancial y pasajero que conlleve finalmente a mayores pesares, no solo para el medio ambiente sino para los pueblos en general.

En este marco de desarrollo económico y destrucción del medio ambiente se inscriben las explotaciones de minería a cielo abierto que, en diferentes regiones de Argentina, desde hace varias décadas han cumplido una función altamente dañina, de la que difícilmente estas regiones puedan recuperarse a mediano plazo debido al acelerado proceso de contaminación, fundamentalmente de sus fuentes acuíferas que en su deslizamiento natural transportan importantes cantidades de toxinas y desechos propios de la actividad, tal como el cianuro que es utilizado en la extracción de metales y otros derivados de la forma que asume la explotación industrial a cielo abierto.

Mas allá de lo geográfico, que puede sensibilizar ante la mirada atenta, existe un silencioso daño que recorre las entrañas mas profundas de nuestro suelo, contaminando napas de aguas profunda y ríos de superficie, provocando muerte masiva de especies, intoxicación de cultivos y de animales de crianza, y fundamentalmente un incremento exponencial de casos de enfermedades derivadas de los altos niveles de contaminación. Todo ello ante la desaprensión y muchas veces la complicidad oficial.

La necesidad de desarrollo económico y social de regiones muchas veces postergadas y sometidas a difíciles contextos políticos ha conducido por caminos sinuosos donde se ha priorizado el acceso a divisas por sobre el cuidado del medio ambiente y la vida en general de los hombres y mujeres que habitan las regiones en cuestión. Es necesario destacar que hay una concurrente continuidad en la expoliación histórica de los recursos naturales en nuestros territorios y el deterioro de los mismos, como también no debiera obviarse que los países con mayores niveles de desarrollo humano han asumido compromisos concretos que regulan abiertamente las prácticas extractivistas como las que sí desarrollan en suelos americanos desaprensivamente.

En ese sentido, es importante mencionar las resoluciones que el Parlamento Europeo en marzo de 2017 emitió en las cuales destacaba la importancia de “los intereses legítimos de las comunidades locales afectadas por los efectos potencialmente dañinos de las instalaciones de gestión de residuos mineros. Su experiencia en el pasado sugiere que la gestión de los residuos de extracción tiende a ser considerada como una actividad independiente, separada de la compleja cuestión de las industrias extractivas. Este enfoque puede pasar por alto el principio de cautela y la participación real de las poblaciones locales, lo que impide una evaluación realista de los costes y los riesgos generados por la minería moderna a cielo abierto”. Y recomienda la profundización de los estudios previos de impacto sobre el ambiente y la salud poblacional, así como mayores niveles de control en las operaciones, aunque ello signifique recurrir a tecnologías mas costosas y seguras.

Es posible que exista una contradicción concreta entre los conceptos de desarrollo económico y los de una vida sostenible, y seguramente tienen que ver con las formas que asume el sistema imperante que prioriza las ganancias por sobre los beneficios más trascendentales propios de valores culturales y tradiciones milenarias.

Catamarca o San Juan, son provincias argentinas donde los emprendimientos mineros han tenido mayor desarrollo y al mismo tiempo han mostrado un acelerado deterioro de las condiciones naturales, desde sus aguas hasta sus bosques y fundamentalmente por un continuo estado de expulsión (violenta o inducida) de pueblos que habitaron históricamente dichas regiones y que terminan recluidos en las periferias urbanas huyendo de la contaminación que agotó sus tierras y los deja sin posibilidad de sustento.

La actividad turística no es solo una cuestión recreativa, sino que posee en su seno una amplia gama de posibilidades de expansión del conocimiento y acceso a nuevas experiencias culturales que son nutrientes indispensables para elaborar sociedades más sanas. La necesidad del cuidado del ambiente se inscribe en la posibilidad de conservación y de que el lógico desarrollo de las actividades económicas propias de las sociedades modernas no acabe siendo solo beneficios efímeros y focalizados en grupos reducidos. 

Incidir desde una mirada consciente en la necesidad de que la actividad económica debe ir acompañada de la búsqueda de prosperidad general suele percibirse como una frase cargada de inocente idealismo, y en realidad posee en su seno los valores humanistas que nos constituyen y engrandecen.

Autor: Alberto Miguel Sánchez

Alberto es estudiante de Historia en la Universidad Nacional 3 de Febrero de Argentina. En la actualidad trabaja en una empresa de servicios públicos y además, colabora con emprendimientos no gubernamentales relacionados al cuidado del medio ambiente y la revalorización de las culturas originarias.

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