Rutopia, nueva forma de hacer turismo rural en México

Fuente: Ciudadanía Express

En México existe una opción única de turismo que te permite acercarte y conectar más con la naturaleza, las comunidades y lugares poco convencionales y hermosos que alberga el país.

Se trata de una nueva forma de ofertar de alojamientos en línea llamada Rutopía que ofrece experiencias más completas principalmente en territorios indígenas.

Esta compañía funciona como intermediaria entre viajeros y anfitriones en comunidades rurales de México, para quienes esta modalidad representa una nueva forma de trabajo que les permite quedarse en su lugar de origen.

Emilio Iturriga, Sebastián Muñoz y Diego Espinoza, estudiantes del Tec de Monterrey,  son los creadores de Rutopía y ofrecen viajes con experiencias que son difíciles de vivir en un viaje convencional.

Rutopía se encarga de contactar a las comunidades por medio de una red de turismo indígena para invitarlos a unirse al proyecto, pero un principio importante es que todas sean iniciativas de ecoturismo.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por Ciudadanía Express: Rutopia, nueva forma de hacer ecoturismo en México”.

 148 visitas

Read More

Ruta de los Parques de la Patagonia: un modelo ecoturístico en ANP’s

¿Qué es la Ruta de los Parques?

La Ruta de los Parques de la Patagonia es un recorrido escénico de 2.800 kms., que invita a explorar 17 Parques Nacionales de Chile ubicados entre Puerto Montt y Cabo de Hornos, integrando la Carretera Austral con los Canales Patagónicos y la Ruta del Fin del Mundo.

La delicada combinación de sus paisajes prístinos, sus diversos ecosistemas, flora y fauna nativa y endémica, además de la invaluable historia y cultura transmitida por las más de 60 comunidades aledañas, la convierten en una ruta única en el mundo.

La Ruta de los Parques es una visión de conservación para la Patagonia Chilena que plantea equilibrar de manera armónica la protección de la naturaleza con el desarrollo económico de sus comunidades a través del turismo como consecuencia de la conservación.

¿Quién la impulsa?

La Ruta de los Parques de la Patagonia es una propuesta de Tompkins Conservation, fundación que ha trabajado por más de dos décadas en Chile y Argentina en la creación de Parques Nacionales, la recuperación de la vida silvestre, la implementación de una agricultura ecológica, la promoción del bienestar de las comunidades locales y el apoyo al activismo de vanguardia.

En Marzo del 2017 se firmó un acuerdo sin precedentes con el Estado de Chile. Tompkins Conservation donó 408 mil hectáreas para la creación de 5 nuevos Parques Nacionales (Pumalín Douglas Tompkins, Melimoyu, Cerro Castillo, Patagonia y Kawésqar) y la expansión de otros 3 existentes (Hornopirén, Corcovado, Isla Magdalena). Para lograrlo, el Estado de Chile incorporó a su vez 995 mil hectáreas de tierras fiscales, además de reclasificar 2,2 millones de hectáreas de Reservas a Parques Nacionales.

Estos nuevos Parques Nacionales, sumados a los ya existentes, dan origen a la Ruta de los Parques de la Patagonia: 11,5 millones de hectáreas protegidas en 17 Parques Nacionales, equivalentes a casi 3 veces el tamaño de Suiza y más del doble de Costa Rica.

¿Cuáles son los beneficios de la Ruta de los Parques? 

La Ruta de los Parques es una alternativa más de desarrollo para la Patagonia chilena basada en el turismo como consecuencia de la conservación. Sus beneficios se agrupan en 4 ejes:

1.- Protección de la Naturaleza

2.- Desarrollo económico local

3.- Integración Territorial

4.- Imagen País

Canales oficiales

Web: www.rutadelosparques.org

Video oficial Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=VeSAMwq2cdg

Facebook: @rutadelosparquesdelapatagonia

Instagram: @rutadelosparquesdelapatagonia

Hashtag: #Rutadelosparques

Este es un artículo publicado originariamente en Ecoturismo Genuino. Puedes acceder a la noticia original en este enlace.

 148 visitas

Read More

El turismo comunitario, clave del empoderamiento de la mujer en el mundo maya

Los cinco países herederos de esa rica tradición, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras y México, han visto crecer en los últimos tiempos asociaciones y cooperativas cuyos objetivos son que pobladores de esas comunidades guíen a los turistas en un recorrido por su cultura viva y que los fondos obtenidos redunden en ellas.

«El papel de las mujeres en el turismo comunitario y en toda la vida es primordial, porque somos las generadoras de todo el movimiento de la organización, de las comidas y también hay mujeres guías, tenemos puestos directivos… Estamos en todas las fases», explica a Efe Justita Ríos, representante del centro ecoturístico Top Che, situado en la Selva Lacandona, en Chiapas (México).

La Asociación de Guías de Ecoturismo Rupalaj K’istalin, de San Juan La Laguna, en Guatemala, está estrechamente vinculada al trabajo protagonizado por mujeres. Una de sus integrantes, Olga Cholotio, recuerda que en la comunidad tz’utujil, de la que ella procede, las mujeres dependían «de si el hombre trabajaba en el campo, en la oficina» y tenían que «esperar la paga», pero que «ahora los papeles son a la inversa».

Si esta modalidad turística ha servido a las comunidades para obtener recursos propios, para mostrar al viajero una relación respetuosa con el medioambiente y para que éste experimente una manera diferente de conocer un país, el grupo más favorecido, según se desprende de sus manifestaciones, es el de las mujeres.

Este artículo es un resumen de la noticia original publicada por El Comercio: El turismo comunitario, clave del empoderamiento de la mujer en el mundo maya”.

 148 visitas

Read More

Turismo regenerativo aplicado a comunidades rurales

En diciembre de 2018 gracias a Martín Araneda, co-fundador de Camina Sostenible, tuve la ocasión de acompañarlo (como parte del equipo de Totonal Viajes) a realizar un taller aplicado sobre turismo regenerativo en la comunidad de Ek Balam, en el estado de Yucatán, México. 

En Ek Balam, encontramos varias cooperativas y una de ellas es Uh Najil Ek Balam, donde su principal servicio es el hospedaje de viajeros en cabañas ecoturísticas, además de algunos tours para conocer la cultura maya. Este proyecto comenzó hace 18 años con ayuda de la secretaría de turismo y otras organizaciones. No obstante cabe destacar que los ejidatarios y miembros de la cooperativa se dedicaban en su mayoría a la milpa y a cultivar otros alimentos en el campo, con lo que supuso un cambio muy importante para ellos empezar a trabajar en turismo y capacitarse, algo que según admiten, nunca habrían imaginado.

A través de Camina Sostenible, Martín y su compañero Carlos Briceño trabajan en varios aspectos del movimiento de turismo regenerativo y llevan años posicionando esta filosofía a través de la Iniciativa Global de Turismo Regenerativo. Gracias a su extensa formación, además de sus varios trabajos por Chile y otros países latinoamericanos, Martín ya contaba con experiencia trabajando turismo regenerativo con comunidades de pueblos originarios, como por ejemplo los Mapuches. 

Durante su andadura, han encontrado que es común que los proyectos, tanto comunitarios como no, pierdan fuerza, olvidando qué es aquello que los hace iniciar y perdiendo vitalidad. Por eso es importante volver trabajar desde el turismo regenerativo para retornar a las raíces y fortalecerse, regresando de nuevo a su propio propósito.

El taller en Ek Balam estuvo enfocado en la cultura organizacional y comenzó con una reorganización de la sala, donde se les invitó a los asistentes a sentarse en círculo. Según Martín, sentarse en círculo es un aspecto que aprendió de los Mapuches, quienes creen que en el centro de los mismos se encuentra el fuego, y por ende, la sabiduría.

En Ek Balam la herencia que disponen es rica y abundante, la cual proviene de cada miembro de la cooperativa. En las comunidades es muy importante poder fortalecer este tipo de acciones, pero para facilitar este proceso es necesario implicar a todas las personas que participan activamente en su desarrollo turístico.

Posterior a la dinámica, se les preguntó a los asistentes qué es lo que ellos entendían como sus valores esenciales y aquello que les hace especiales, sus habilidades y talentos como comunidad. Entre las respuestas destacaron la lengua originaria, el que visitantes de todo el mundo puedan llegar aquí a aprender sobre la cultura maya, su vestimenta tradicional, los festejos o la protección de recursos naturales como la milpa y la conservación de especies autóctonas.

Como reflexión de la jornada, se expuso que el turismo debe estar al servicio de la comunidad, y no al revés. Debe ser una acción que honre y reciba de los abuelos y que se encuentre a disposición del futuro de los jóvenes. El turismo debe ser entendido como una herramienta, pero nunca como un fin.

Este es un resumen del artículo original publicado en el blog de Totonal Viajes, donde podrás encontrar una descripción más detallada del transcurso del taller y las dinámicas: Turismo regenerativo aplicado a comunidades rurales: el ejemplo de Ek Balam

 148 visitas

Read More

Sonido del Yaque, primer proyecto de turismo comunitario en República Dominicana.

Esperanza e Ivelisse
Esperanza e Ivelisse

Sonido del Yaque es considerado el primer proyecto de desarrollo comunitario de República Dominicana, y se encuentra ubicado en torno a la comunidad de Los Calabazos, en el municipio de Jarabacoa.

Este alojamiento rural, escondido entre las montañas de la Cordillera Central y a orillas del río Yaque, está formado por pequeñas cabañas que son íntegramente administradas por el Club de Madres Nueva Esperanza: un grupo de mujeres empoderadas y concienciadas de las necesidades de su comunidad que buscaban crear una fuente de empleo que mejorara la calidad de vida de las familias de Los Calabazos.

En nuestra visita al Sonido del Yaque, pudimos entrevistar a sus fundadoras: Esperanza Marte Vitoriano y su hija Ivelisse Bautista Marte, sobre los inicios y el presente de este inspirador proyecto.


Lucía: Sonido del Yaque se considera el primer proyecto de turismo comunitario en el país, ¿qué retos os habéis encontrado en el camino?

Esperanza: La verdad que el mayor reto fue iniciar sin tener ningún conocimiento, porque no tuve la oportunidad de estudiar. Sin embargo, a través del aprendizaje y la experiencia fuimos mejorando y prueba de ello es haber recibido el premio “Mujeres emprendedores que cambian el mundo” en Jarabacoa, y eso para mí es un orgullo y una gran motivación para creer que si uno se lo propone, todo se puede.

Al ser el primer proyecto de ecoturismo comunitario, otras comunidades de todo el país han venido a visitarnos, y a intercambiar y adquirir experiencia y conocimiento sobre cómo gestionar su proyecto, y eso siempre nos llena de alegría.

Lucía: ¿De qué forma cree que el proyecto ha mejorado su calidad de vida desde que se fundó en 1997 y cómo surgió esta idea?

Ivelisse: Todo comenzó cuando se empezó a hacer rafting en Jarabacoa, porque el río Yaque del Norte pasa por Los Calabazos y los turistas hacían aquí una parada para desayunar o comer algo. Así surgió la idea de tener un rancho restaurante, a raíz del cual las personas comenzaron también a hacer diferentes actividades como cursos y talleres. Después, la demanda se hizo más grande y también querían hospedarse porque les gustaba mucho el lugar, pero no teníamos dónde. Y así inició el proyecto de las cabañas. Recibimos varias ayudas y donaciones para construirlas y mi padre donó el terreno para que el alojamiento estuviera separado de nuestras viviendas, para mayor comodidad de las demás socias y también de los clientes y que, además así, estuvieran ubicadas donde ya teníamos el comedor.

Esperanza: Desde el inicio del proyecto se han logrado muchas cosas que han ido mejorando la calidad de vida de nuestra comunidad. Por ejemplo las mujeres, que lo único que hacíamos era cocinar, limpiar y cuidar la casa, ahora recibimos nuestros propios ingresos. También se ha conseguido que todas las viviendas tengan luz e inodoro propio en las casas, con un acueducto y seis estanques para que tengan descanso todas las tuberías y no haya riesgo de que los desperdicios lleguen al río.

La escuela que hay ahora era, en realidad, un club que utilizábamos como espacio de reuniones; pero después de que se cerrara la que había más cercana, cedimos el local para que los niños no se quedaran sin clases. Los libros y las mochilas también se han conseguido gracias al proyecto. Todo son cosas que, para nosotros, simplemente son patrimonio de la comunidad.

Lucía: ¿Qué tipo de actividades os distinguen como proyecto de turismo comunitario que no haga otro alojamiento aquí en Jarabacoa?

Esperanza: Bueno, tenemos las fogatas, las tardes alegres donde se hacen cuentos, y también ofrecemos distintos tours por la montaña y por nuestras fincas orgánicas. Aunque creo que lo que más les gusta a los clientes es que, a veces, dejamos que sea una familia de la comunidad la que les atienda. De esta forma, dicen que viven una experiencia más real, conocen mejor la cultura dominicana y se sienten como en casa. Lo que también dicen que más caracteriza a Sonido del Yaque es que se siente paz y tranquilidad.

Lucía: República Dominicana es la estrella del paquete de “sol y playa”, ¿qué tipo de experiencia buscan los viajeros que se alojan en Sonido del Yaque y qué es lo que más valoran del lugar?

Ivelisse: Es cierto que, aunque Jarabacoa no tenga playa, los turistas aprecian mucho la naturaleza que tenemos y la acogida y la atención que les damos. También desconectan y descansan de la ciudad, vienen a respirar aire puro y limpio y a disfrutar del río y la montaña. Esas son las cosas que les atraen más.

Lucía: ¿Cuáles son las actividades o talleres que más directamente significan para la comunidad una fuente de ingresos procedente del proyecto?

Ivelisse: Todos los ingresos se reparten por igual entre las familias de la comunidad; de hecho, la forma en que nos organizamos fue lo que más fama dio al proyecto. Las mujeres de la comunidad tenemos nuestro comité administrativo que se reúne de forma quincenal y, a través de los “sanes” o ahorros, distribuimos los ingresos que llegan directamente del proyecto.

Incluso, hacemos una lista con lo que las socias necesitan y lo sacamos de ahí para ayudarnos entre todas. También nos repartimos las tareas; como supervisar las habitaciones, la limpieza o la cocina; aunque el salario no sea fijo, sino que depende de la cantidad de clientes que tengamos cada mes. Por otro lado, hacemos cursos de artesanía, se venden pulseras y bolsos hechos a mano, otras venden café, cacao, miel, fresas… y esos ingresos les llegan a cada uno directamente.

Lucía: ¿Qué medida de ahorro destacaría en la gestión sostenible que se hace de energía, agua o residuos?

Esperanza: A través de la planta hidroeléctrica tenemos luz propia. También clasificamos toda la basura; utilizando como abono los desperdicios orgánicos, elaborando artesanía con lo que se pueden reciclar y llevando a un punto de recogida de basura el resto.

Tras años de esfuerzo, se ha reforestado gran parte de la loma que rodea el proyecto, que quedó arrasada tras un incendio mucho antes de que existiera Sonido del Yaque.

Siempre tratamos de concienciar a toda la comunidad de la importancia de cuidar y proteger el medio ambiente, incluso a los clientes que se alojan, que a veces colaboran para ayudarnos en esta labor. Vivimos y convivimos con la naturaleza, por eso tratamos de mejorar e incorporarlo en nuestro trabajo día a día.

 148 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.