Mundo suspendido, el comunicado de Global Ecotourism Network sobre el Covid-19

Ante la situación actual generada por la irrupción del COVID-19 en nuestras vidas, y ante los estragos que éste está causando sobre el sector de los viajes, son varios los agentes turísticos que expresan su postura en este periodo de incertidumbre. 

En este artículo te traemos un breve resumen del comunicado de Global Ecotourism Network (GEN), grupo global de pioneros en ecoturismo cuyo objetivo es compartir sus años de experiencia en ecoturismo y prácticas de turismo sostenible para inspirar y ayudar a otros. Puedes leer el documento completo clicando en el link que encontrarás al final del artículo.  

Por un lado, GEN está analizando el impacto ambiental, económico y humano del COVID-19 en el mundo, sobre todo enfocándose en microempresas y emprendedores del sector turístico. Por otro, están también analizando el impacto sobre los viajeros, como los cambios de planes de viaje o el estrés y la angustia que esta crisis genera sobre ellos. 

A raíz de estos análisis han identificado las siguientes oportunidades: 

  1. Recuperar el control. 
  2. Comprar tiempo. 
  3. Plan para un futuro sostenible. 
  4. Aprender nuevas habilidades. 
  5. Pedir ayuda. 
  6. Mostrar solidaridad. 
  7. Mantener a las personas conectadas. 

Estas oportunidades pueden ir dirigidas tanto a los destinos como a los viajeros. 

A los destinos les invitan a hacer varias reflexiones: ¿qué ha cambiado ahora que no hay turistas? ¿Qué ha mejorado? ¿Ahora las personas están listas para planificar un destino mejor y más sostenible? ¿Cómo va el medio ambiente? ¿Cómo está ayudando a las pequeñas empresas y a los trabajadores del turismo a sobrevivir? ¿Hay más colaboración? ¿Qué información le gustaría tener para avanzar?.  

Para los viajeros han preparado un conjunto de ideas para ayudarles a viajar de forma responsable: 

  • Actúe local. 
  • Apoye a las pequeñas empresas. 
  • Celebre la naturaleza.
  • Reserve directamente.
  • Viaje con un propósito. 
  • Recompense las buenas decisiones: gaste su dinero destinado para el turismo en destinos que actúen de manera responsable. 

El comunicado concluye con una frase que no podemos más que suscribir: Después del reinicio, es tiempo de regenerarse y contribuir con un mundo habitable en el que todos queramos vivir y viajar. 

Puedes leer el documento completo en este link.

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Estrategias y recomendaciones para que los Destinos Turísticos salgan de la crisis

En este segundo artículo sobre la recuperación del sector turístico tras la pandemia por COVID-19, quiero hacer un análisis sobre estrategias y tácticas que pueden ayudar a los destinos a recuperar turistas, una vez que haya acabado la crisis sanitaria.

Si no lo has leído todavía, te recomiendo que revises el primer artículo de esta serie titulado:

¿Cómo será el turismo tras la crisis del COVID-19?, donde analizábamos diferentes escenarios de recuperación y las repercusiones que la crisis va a tener en el comportamiento de consumidores y turistas.

He agrupado las diferentes estrategias en diferentes áreas de trabajo del destino.

Liderazgo – Refuerza tu liderazgo en tiempos de crisis.

Estas épocas de incertidumbre son las que definen qué destinos realmente lideran y cuáles simplemente siguen al resto. Para ello hay que comunicar de forma franca y transparente, hay que actuargenerar cambio, ser creativo y sobre todo proactivo.

Para ello, es importante aunar en una sola estrategia a todos tus stakeholders y a la población local, para entre todos, definir cual debe ser el desarrollo turístico del destino.

Hay que ver esta crisis como una oportunidad para empezar a corregir errores de funcionamiento anteriores y poner más énfasis en gestionar el destino en vez de solo promocionarlo. En el crecimiento turístico hay que tener en cuenta la calidad de vida de los ciudadanos y la experiencia turística de los que nos visitan. No volvamos a tener el foco solo en el crecimiento de los turistas.

Los destinos turísticos tienen que adaptarse a una época de incertidumbre global y reinventarse para no cometer los errores del pasado. Te recomiendo que leas este extenso artículo:

Pecados Capitales de los Destinos Turísticos donde analizo los graves fallos de organización, gestión y marketing que muchos destinos siguen cometiendo.

Es una época para invertir en capital humano y en el desarrollo del talento.

Financiación

Muchos destinos tendrán que buscar fuentes alternativas de financiación ante la posibilidad de que los presupuestos de promoción disminuyan.

Hay que buscar patrocinadorespartners estratégicos y colaboradores, que permitan mantener la actividad con menores recursos públicos. Esto puede propiciar también que los DMOs (entidades de promoción turística) sean más independientes de la influencia política al que muchas veces se ven sometidos.

Gestión del ecosistema turístico local

Ser líder de tu industria turística significa ser líder de una comunidad. Ser consciente de las necesidades del sector turístico, cuidar de sus intereses, buscar fórmulas para apoyarles y generarles valor.

Lo primero es analizar el impacto de la pandemia en el sector turístico local: cancelaciones, negocios cerrados, pérdida de empleo y pérdida de conectividad. Para ello es importante recopilar datos relevantes (propios, de colaboradores, de partners estratégicos, de empresas locales, de proveedores y de empresas tecnológicas).

Es importante crear un equipo de crisis y canales de comunicación para dar información y consejos al sector local y a los turistas. Aunque ahora tenemos que estar enfocados en esta crisis concreta, puede ser importante empezar a diseñar un plan de choque para futuras crisis (ya sean sanitarias o de otra índole) que nos permita estar más preparados.

Hay que planificar para diferentes escenarios de recuperación en tu destino y tener preparados planes de actuación según cuál sea el escenario final. Poniendo especial interés en las áreas de financiacióngestión del destinopromoción y marketing.

Pero también involucrar al sector turístico local en la búsqueda colectiva de soluciones a la crisis. Para ello es importante organizar talleres de trabajo sectoriales que ayuden a planificar la respuesta a diferentes sectores de actividad (hoteles, agencias, restaurantes, recursos culturales, etc.).

Es necesario definir la capacidad de carga de museos, atractivos y recursos turísticos, que se tendrán que adaptar para asegurar el distanciamiento de los visitantes. Por otro lado, habrá que anticipar un posible aumento de la demanda de aparcamiento, ya que mucha gente, en las primeras fases de recuperación, preferirán viajar con coche.

Apoyo a la industria local

En estos momentos de paralización total de la actividad turística, los destinos tienen que tener políticas activas de apoyo a sus empresas locales y a los trabajadores. Entre las acciones a desarrollar se plantean:

  • Dar información sobre ayudas, medidas fiscales y proyectos de apoyo a la industria
  • Definir políticas para proteger el empleo turístico – Ofrecer incentivos especiales y fondos de apoyo a las empresas que mantengan sus puestos de trabajo
  • Invertir en formación e innovación
  • Diseñar incentivos a las empresas que imparten formación a sus empleados obligados a quedarse en casa
  • Dar consejos sobre nuevas formas de generación de ingresos (como, por ejemplo, el servicio de delivery en restaurantes que están cerrados por la alerta sanitaria)
  • Prestar apoyo económico y fiscal a las empresas
  • Ayudar a restablecer la confianza en el sector, incentivando que los ciudadanos locales apoyen a las empresas que lo están pasando mal
  • Ayudar a levantar los ánimos de la industria

Fomenta la transformación del sector

En esta época en la que muchos negocios turísticos están cerrados, puede ser un buen momento para apoyar la transformación del sector turístico local. Para ello se pueden plantear varias estrategias:

Incentivar la transformación digital del sector turístico para hacerlo más competitivo.

Desarrollar el talento humano, a través de la formación online.

También sería recomendable crear algunos sellos de calidad para aquellas empresas e instituciones que tengan políticas de sostenibilidad y que desarrollen acciones de Responsabilidad Social Corporativa con la comunidad local.

Mayor nivel de colaboración

Todo el mundo sabe que en épocas de crisis la colaboración es un valor fundamental.

En ese sentido, hay que tener un enfoque basado en la colaboración público privada, para el desarrollo de la gestión y la promoción del destino.

Hay que crear nuevas formas de colaboración con partners estratégicosempresas localesoperadores internacionalesmedios de comunicación, otros destinos y empresas tecnológicas.

En concreto una de las mejores estrategias es el desarrollo de campañas de promoción conjuntas con otros destinos complementarios. No hay que ver al vecino siempre como un competidor, sino como un compañero con el colaborar para atraer de nuevo el turismo internacional.

Una herramienta eficaz es el desarrollo de acciones conjuntas de co-marketing y de afiliación, pero midiendo bien los resultados para ver si son efectivas, analizando impacto y retorno de las campañas.

Promoción y Marketing

Hay que ver esta etapa de disrupción global como el momento ideal para reinventarse.

Los destinos tendrán que trabajar en planes de reposicionamiento como destinos seguros. Algunas acciones pueden ser:

  • Planes para garantizar la atención sanitaria a los turistas
  • Dar consejos a los turistas con medidas personales para evitar contagios durante el viaje
  • FAQ – Producir un listado de preguntas frecuentes (con sus respuestas) que puedan surgir entre los primeros turistas que nos visiten
  • Dar información de centros médicos en el destino
  • Proponer elementos de la gastronomía local que ayuden a mejorar el sistema inmune

Probablemente sea un buen momento para replantearse el posicionamiento de tu marca. ¿Qué promesa les queremos ofrecer a los turistas que nos visitan? ¿Cuál es nuestra propuesta de valor? Aprovecha este periodo de paréntesis para redefinir tu marca y que esta se ajuste al ADN de tu destino y a aquellos valores que te hacen singular y te diferencian de la competencia.

Muchos destinos también deberían plantearse diversificar los mercados, los productos y los servicios que ofrecen a los turistas, así como el marketing mix. Es hora de enfocarse principalmente en el mercado digital.

Redefine qué tipo de turistas quieres atraer cuando termine la crisis. Genera contenidos específicos adaptados a sus gustos, motivaciones, aspiraciones y necesidades, tomando en cuenta cómo esta pandemia va a afectar a los patrones de comportamiento y de viaje de los turistas.

Otra estrategia ganadora, es invertir en los sistemas de inteligencia de mercado. Los datos cada vez son más importantes y muchos destinos no usan datos relevantes que les permitan tomar mejores decisiones estratégicas. El invertir en sistemas de datos e inteligencia turística te puede ayudar a hacer un seguimiento sobre el comportamiento de los turistas, anticipar la recuperación de ciertos mercados emisores, conocer tendencias de la demanda y poder así ajustar la estrategia, adaptar el diseño de los productos turísticos y mejorar el marketing que desarrollamos.

También es un buen momento para mejorar tu sitio web y adaptarla a las nuevas necesidades de los turistas, tanto nacionales como internacionales (cuando vengan). Con contenidos que puedan inspirar a los turistas que ahora no pueden viajar y para ofrecerles seguridad sobre la conveniencia de visitarte cuando las restricciones de viaje desaparezcan. Para ello es fundamental definir aquellos mercados y públicos objetivos prioritarios, bien por cercanía o afinidad con tu producto.

Por otro lado, hay que identificar y diseñar promociones especiales para aquellos mercados y segmentos que tiendan a recuperarse más rápidamente, como los viajes de interés especial o el mercado del turismo interno.

Si trabajas para un destino ubicado en un entorno natural o rural, esta crisis puede ser una gran oportunidad para posicionarte, ya que los turistas en una primera etapa de recuperación preferirán viajar a destinos alejados de grandes núcleos urbanos y menos masificados. Comunica bien todas las experiencias y actividades que se pueden desarrollar al aire libre o en entornos naturales.

Las actividades de ecoturismoturismo deportivo o turismo Wellness serán de las más demandadas. Difunde actividades y experiencias que permitan a los turistas que te visitan disfrutar de la naturaleza y desconectar de este periodo traumático de confinamiento.

En ese sentido, los destinos deben promover experiencias de slow travel, que permitan disfrutar con calma de sensaciones gratificantes, que les ayuden en su desarrollo personal y espiritual. Te recomiendo que leas este artículo sobre Turismo y Mindfulness.

En tu promoción deberías destacar aquellos lugares tranquilos y al aire libre que se pueden visitar en el destino, promocionando parquesjardines y recursos naturales.

Como la gente ahora no puede viajar, sería interesante potenciar las visitas virtuales al destino (a través de realidad virtual, por ejemplo) para seducir a los turistas a que nos visiten cuando las restricciones de movimiento se levanten. Estas visitas virtuales deberían combinar recursos y experiencias en torno a diferentes motivaciones y aspiraciones de los turistas.

También es importante usar las redes sociales para apoyar a los negocios locales. Es un buen momento para mejorar los listados de hoteles, restaurantes y otros recursos para luego poder promocionarlos en base a su segmentación para diferentes tipologías de turistas.

Involucra a tus turistas más fieles en la promoción del destino. Para ello crea un microsite para que dichos turistas puedan publicar imágenes, videos y comentarios de los viajes que hicieron a tu destino en el pasado, dinamizándolo con concursos y premios (viajes) a los post más valorados.

Otra buena estrategia, desarrollada por diversos destinos, es diseñar piezas de comunicación entretenidas que te permitan dar a conocer de una forma lúdica los atractivos del destino a través de clases virtuales de cocina, clases de arte o de cultural local.

Para destinos regionales o nacionales, una buena opción es proponer planes de viaje tipo “road trip” para que descubran el territorio con su coche particular.

También sería interesante trabajar con influencers internacionales que te ayuden a transmitir un mensaje de seguridad a los mercados internacionales que consideres estratégicos.

Sostenibilidad

Este es un excelente momento para que los destinos fomenten (desde sus competencias) la transición hacia una economía circular e integrar la sostenibilidad en la gestión del destino.

Para ello, se deben impulsar acciones de Sostenibilidad y de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Esperemos que esta crisis vuelva a muchos turistas un poco más solidarios y más concienciados sobre la necesidad de tener un sector turístico mucho más sostenible. Si esto ocurre (no estoy del todo seguro a medio y largo plazo) demandarán destinos con un mayor compromiso medioambiental y social.

Tan importante como desarrollar acciones que encaminen a un sector turístico más sostenible, es saber comunicarlas a tus públicos objetivos para que te ayuden en el posicionamiento de marca.

En esta línea, los destinos deben trabajar en alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, definidos por Naciones Unidas. Si te interesa conocer más sobre este tema, te recomiendo leer este artículo sobre el Turismo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este artículo ha sido originariamente publicado en Aprende de turismo y reproducido en Travindy con permiso del autor: Estrategias y recomendaciones para que los Destinos Turísticos salgan de la crisis.

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Gracias por equivocarte

¿Cómo saldremos de esta crisis? Quizás esta es una de las preguntas más recurrentes en discusiones, debates, webinars y otras instancias generadas al interior de la cadena de valor del turismo. Al ser un momento para la cual los destinos del mundo no estaban preparados y en donde no existe en la historia reciente de nuestro sector alguna situación similar en cuanto a magnitud, es necesario en primer lugar detenerse y trabajar en una hoja de ruta para el mañana.

La actividad turística a nivel mundial ha crecido considerablemente desde el año 2010 en adelante; de 952 millones de llegadas internacionales a las 1460 millones estimadas para 2019. En este 2020, la proyección de crecimiento se situaba en un 4% respecto al año anterior, de acuerdo con la Organización Mundial de Turismo, cifra que por supuesto ha quedado atrás producto de la situación de pandemia mundial. 

El incremento de la tasa de visitación se ha visto como el principal indicador de rendimiento y competitividad de un destino; cifras de crecimiento son presentadas comúnmente como un éxito de las campañas de marketing de un territorio. 

En este contexto hay que plantear una primera idea fuerza: tenemos la responsabilidad de impulsar y generar un cambio positivo para nuestro sector a través de un eje rector, la sostenibilidad. El impacto en los empleos y en la economía será algo nunca visto y eso inmediatamente nos abre una serie de oportunidades. 

Debemos en primer lugar apostar por la educación y el conocimiento para una toma de decisiones informada. El turismo debe servir como un instrumento que permita, en primer lugar, la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales y una diversificación económica de los territorios. Una nueva generación de puestos laborales más especializados verá la luz en el corto plazo y la capacitación continua es clave para este desafío en particular, el cual debe contar con el compromiso irrestricto de la academia. 

Es necesario avanzar a la brevedad en el ordenamiento de los destinos, colocando especial cuidado con aquellos que desarrollan actividades de turismo rural y de aventura, ya que se vislumbra un alza en la tasa de visitación de estos territorios en los próximos meses debido al impulso que las autoridades han dado al distanciamiento social. 

Somos testigos privilegiados de una era de transformación digital y esta misma debe ser capaz de responder a las necesidades de los tomadores de decisión y, asimismo, transparentar la información a todos los actores de un destino, dando paso a una nueva etapa de los sistemas de inteligencia turística. 

¿Cuánto de esto hemos resuelto en los años anteriores a esta crisis?, a decir verdad, muy poco. Con la posibilidad cierta y concreta de comenzar una nueva era para el turismo mundial, en donde la sostenibilidad sea el mínimo aceptable, veremos como la disminución de los vuelos de larga distancia y una menor carga de visitantes entregará mayores beneficios sociales, ambientales y económicos. 

Casi sin darnos cuenta, agradeceremos habernos equivocado ya que así, no volveremos a cometer los mismos errores del pasado; una era del turismo barato sin dirección ni planificación ve sus últimos días y una nueva etapa emocionante se avecina. Coloquemos todo nuestro talento para esta vez, hacer las cosas bien.

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¿Hacia un turismo «contactless»?

«La mayor amenaza para la población británica es que un animal contagie a un granjero chino, el granjero infecte luego a su comunidad local, y el virus coja un avión al Reino Unido».

Así se expresaba en 2018 Devi Sridhar, profesora y presidenta de la Unidad de Salud Pública Global de la Universidad de Edimburgo durante una charla.

Los países con más infectados son los países con más conexiones internacionales. Esto, claramente, supone un reto para esa nueva normalidad de la que tanto se habla. Una pandemia, al igual que el turismo, es un tema global y se ha de tratar desde la colaboración más absoluta, por el bien de todos y el del propio sector.

Parece que todos estamos de acuerdo en que volveremos a viajar. La pregunta que cada vez toma más importancia es cómo lo haremos. Y, para este necesario cambio, no hay vuelta atrás. Ya estamos viendo cómo en algunos destinos la oferta se está adaptando a esta nueva normalidad que aún no ha echado a andar: hoteles con mamparas en la recepción que disponen de guantes, mascarillas e hidroalcohol, habitaciones que se abren y se controlan con el móvil para evitar contacto innecesario, comidas en mesa (se acabó el buffet libre) o directamente servidas en la habitación de manera obligatoria.

Ahora el reto se presenta en origen, ¿cómo se va a controlar de una manera eficiente a todas y cada una de las personas que viajan? Algunos países han adoptado la política de poner en cuarentena durante dos semanas a toda persona proveniente de ciertos países que entrase por sus fronteras. Actualmente, el pasaporte español no sirve para entrar en más de 110 países. Obviamente, estas “soluciones” no son compatibles con el turismo.

Como tampoco es compatible con la situación centrarse única y exclusivamente en el control en los aeropuertos. Tan sólo en 2019 más de 12 millones de turistas llegaron a España en su propio vehículo. Contemos también los que llegan en barco (cruceros), tren o, mejor aún, los que combinan diferentes medios de transporte. Claramente el avión es el principal y más directo transporte del virus, tal y como comentaba la profesora Sridhar, pero no es el único. Sobre todo teniendo en cuenta que aún nos queda mucho por conocer sobre el Covid-19 (mutabilidad del virus, número de asintomáticos, inmunidad real tras superarlo y duración de ésta…). Recordemos que ya no se trata de evitar que el virus se traslade de China a Reino Unido, ahora estamos en un escenario de convivencia con él, al menos hasta que dispongamos de una vacuna eficaz. Ya se plantean medidas de prevención, por ejemplo en Renfe y en otros medios de transporte, donde se limitará el aforo para permitir el distanciamiento mínimo recomendado. En el sector del transporte se habla ya directamente de un cambio en la cultura de los viajes.

Tengamos en cuenta que más de 1.400 millones de personas viajaron por el mundo en 2019, según datos de la OMT. Si contamos los viajes internos, el número se triplica. Lo que hasta ahora representaba una oportunidad, ahora supone una amenaza para la salud pública. Si cualquiera de los controles en origen falla, volveremos a la situación en la que nos encontramos actualmente. Parece claro que el sector, con todas sus ramificaciones, ha de replantearse a lo largo de toda la cadena de valor y a lo ancho de todo el mundo.

En España actualmente se dan dos circunstancias que lo cambian todo:en primer lugar, y como mencionábamos anteriormente, nuestro pasaporte no sirve para viajar a la mayoría de los países y, en segundo lugar, nuestro país no está disponible para hacer turismo y así lo comunican desde países emisores tradicional como Alemania. Ya veremos cómo queda la imagen en un entorno competitivo como es el que se vislumbra cuando salgamos de ésta.

También nosotros, como turistas, hemos de replantearnos nuestra forma de viajar. Si hasta ahora esta actividad era de acercamiento y contacto, parece que en el corto y medio plazo lo será de distanciamiento mínimo y de higiene extrema.

Desde algunas administraciones se habla de 4 fases en la reactivación del sector turístico:

  • Fase 0: actual, de coma inducido – reflexión
  • Fase 1: turismo local – apertura
  • Fase 2: turismo nacional – crecimiento
  • Fase 3: turismo internacional – expansión

Cada una de estas fases debería ir precedida por un profundo análisis sobre la implicación que tiene cada uno de nuestros movimientos como viajeros y seguida de datos que confirmen las diferentes hipótesis. Todo ello de manera conjunta con los datos actualizados sobre el virus y sus implicaciones.

Si hasta ahora el sector turístico era pionero en la adopción de los avances tecnológicos, en estos momentos no puede plantearse no hacer uso de todos y cada uno de los que aporten mayor seguridad, datos y soluciones. La inteligencia artificial, el internet de las cosas, la blockchain y otras herramientas han evolucionado también con el sector, ahora deben estar a su disposición para hacerlo avanzar.

Recordemos que el turismo a nivel masa es muy sensible al factor seguridad. Ahora más que nunca la colaboración global es imprescindible y ésta ha de nutrirse de datos compartidos que respeten la privacidad y legalidad.

Para analizar estas y otras incógnitas, puedes ver de nuevo los webinars organizados por Ideas for Change en su canal YouTube y dejar tus comentarios y reflexiones al respecto.

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Un año doblemente difícil para Australia

Actualmente, todos los países están luchando contra el COVID-19 pero, aunque es devastador para todos, algunos países llevan más cargas a su espalda, haciendo del virus una suma más a sus problemas. Este es el caso de Australia: en el año 2019 el país experimentó una de las peores temporadas de incendios registradas y ahora se enfrenta a la crisis mundial del COVID-19.

Los incendios del verano de 2019 destrozaron regiones enteras del país. El fuego arrasó muchos paisajes y lugares muy apreciados por los turistas, como la Isla de Kangaroo al sur de Adelaida o las Blue Mountains en las cercanías de Sydney. Esto provocó que los turistas cancelaran sus viajes, ya fuera por temor a los incendios, debido a la calidad del aire o por seguridad. Por tanto, se puede decir que Australia tendrá que afrontar dobles consecuencias: las generadas por los incendios y las del virus. Las empresas turísticas se están viendo afectadas ante la caída de su mayor mercado turístico, China.

Las propias autoridades de Turismo de Australia anunciaron que el turismo cayó un 20% desde septiembre del año pasado y que el país perdió más de US$ 3 mil millones durante la temporada de verano. Como respuesta, el primer ministro, Scott Morrison, aumentó los fondos para atenuar la situación y anunció la disposición de US$ 1.400 millones para la extinción de los incendios y pagos a voluntarios, aunque aún quedaría mucho para solventar las pérdidas en turismo. Del mismo modo, Tourism Research Australia (TRA), como organismo administrador de las Subvenciones de Recuperación de Incendios de Turismo Regional, también formó parte del proceso de recuperación turística con AUS$76 millones del Gobierno de Australia. Igualmente, el Instituto Australiano para la Resiliencia ante Desastres (AIDR por sus siglas en inglés) sigue desarrollando planes de resiliencia y continúa poniendo a disposición del público sus conocimientos en la materia para apoyar la entereza de Australia ante los desastres.

Asimismo, Tourism Research Australia (TRA), principal organismo de investigación y economía del turismo del gobierno australiano ubicada en Austrade, se encarga de atraer inversores y de proporcionar análisis turísticos necesarios para el desarrollo de la política turística del gobierno, incluida la inmigración, el transporte, el empleo y el entorno empresarial. Este organismo, junto con Tourism Australia, quien trabaja con la industria turística y los gobiernos de todo el país, tendrán la misión de maximizar la contribución del turismo a la economía australiana. Ambos organismos están ya desarrollando la próxima estrategia nacional de turismo a largo plazo con el nombre temporal de Estrategia Turismo 2030.

También cabe mencionar la sexta conferencia anual de Destination Australia, celebrada el 12 de marzo de 2020 en Adelaide Oval, que reunió a profesionales de la industria del turismo para abordar esta situación a través de planes de resiliencia y recuperación, como el Ministro de Turismo de Australia, Simon Birmingham, que habló sobre cómo el gobierno australiano está apoyando la recuperación y qué medidas quiere implementar para seguir un plan resiliente que aborde a la industria turística en el futuro.

Por otro lado, los operadores turísticos de Australia pierden millones de dólares a causa del COVID-19 debido, sobre todo, a la caída del mercado turístico chino. La industria ya se tambaleaba por la crisis de los incendios forestales cuando el brote del virus complicó más la situación en la época del año en la que los turistas chinos viajan a Australia e incrementan la economía regional alrededor de unos $25 millones al mes a causa del Año Nuevo Lunar Chino. La especialización de gran parte del sector turístico de Australia en su fuente de turismo más potente, China, y Asia en general, representa una dependencia significativa de este mercado, señalando que los lugares más visitados por los viajeros chinos y, a su vez, más afectados por el virus son Nueva Gales del Sur, Victoria y Queensland.

En definitiva, el proceso de recuperación será un gran desafío para los australianos y su sector turístico. Las consecuencias pueden durar años y Australia tiene que estar preparada para ello. Su economía es significativamente dependiente del turismo, siendo éste un potencial clave para el país.

No cabe duda de que el gobierno australiano tomará las medidas necesarias para amortiguar el impacto económico porque, ahora más que nunca, debido a su localización en el mundo lejos de todos, Australia necesitará potenciar sus canales de distribución de productos turísticos a través de los canales gubernamentales como Australia.com. Además, hay que tener en cuenta que la marca “Australia” es poderosa, lo que supone una ventaja siempre y cuando se mantenga así a pesar de las diferentes crisis.

Es hora de que el gobierno, la industria turística, las empresas, los empleados y los visitantes aporten su granito de arena para enfrentar esta situación tan adversa y complicada de una manera progresiva y exitosa.

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