El potencial de los caminos para regenerar la Italia rural

En el reciente reporte “Pequeños pueblos y Caminos de Italia”, publicado por la Fundación Symbola se identificaron 44 itinerarios a pie en toda la península y sus islas, cubriendo un total de 15400 kilómetros. La mayor parte de estos itinerarios unen pequeños pueblos, dando la posibilidad a partir del turismo de activar distintos servicios en los territorios que se visitan. Si tenemos en cuenta que los pueblos con menos de 5000 habitantes constituyen casi el 70% del total de localidades italianas y albergan el 16.5% de la población total del país, el potencial para generar un impacto positivo gracias a nuevos caminos es muy importante.

En la edición 2020 del Festival ITACA de Turismo Responsable varios eventos estuvieron dedicados a este tema y uno de ellos, “Camminatori di tutta Italia: Unitevi” contó con la participación de asociaciones que gestionan distintos caminos, donde explicaron las características de estos itinerarios y resaltaron el valor que generan en los territorios que atraviesan.

En primer lugar, para ser denominado camino, los senderos deben contar con algunas características especiales como, por ejemplo: durar al menos 4 días, tener un mapa diseñado con paradas establecidas y una distancia de unos 20 km aproximadamente entre cada parada. Algo muy importante es que deben seguir un tema que haga de eje conector entre todos los distintos atractivos que se visitan, pudiendo ser este eje religioso, histórico, ambiental o una combinación, como es el caso de varios itinerarios.

El efecto multiplicador que generan en los territorios que atraviesan es muy importante, ya que para recibir a los visitantes se activan desde nuevos alojamientos, servicios de restauración y excursiones, hasta la actividad agrícola para proveer los ingredientes de la cocina a kilómetro cero.

La Toscana - Italia rural
Itinerarios por la Italia rural

Principales rutas

Entre los caminos más conocidos, se presentó la Via Francigena, importante ruta de peregrinación que inicia en Canterbury (Inglaterra) y termina en la ciudad eterna de Roma. Este es el camino más recorrido de Italia y es reconocido dentro de los itinerarios culturales europeos. Sus distintas etapas son gestionadas por diferentes asociaciones que se encargan de realizar el mantenimiento, la promoción, así como proveer información sobre el recorrido y los servicios a los visitantes. Existe a su vez la Asociación Europea de las Vías Francígenas (AEVF) que actúa en calidad de sujeto autorizado oficialmente por el Consejo de Europa.

Otro camino presentado fue la Via de la Lana y de la Seda, que une las ciudades de Bologna (Emilia Romagna) y Prato (Toscana), llamada así porque en la edad media unía el comercio entre ambas ciudades que se especializaban respectivamente en la producción de la seda y la lana. Este camino se diseñó como alternativa a la Via degli Dei, que conecta Bologna con Florencia y que en los últimos años se volvió muy popular. A pesar de tener un recorrido similar estas rutas no compiten entre sí y se complementan, generando a su vez nuevas oportunidades para distintos pueblos y brindando diferentes estímulos para los viajeros. La vía se inauguró en 2018 y se firmó un acuerdo de colaboración con la agencia de promoción turística de Bologna con lo cual recibe bastante atención de los medios de comunicación.

Nuevos caminos y retos a superar

No faltó la experiencia de nuevos caminos que se crearon recientemente gracias a la iniciativa de emprendedores. Es el caso de Lombardía, con el Camino de Carlo Magno y la Via Valeriana, dos senderos basados en distintas leyendas sobre sus orígenes, que recorren 240 kilómetros y que en su primer año de operación (2019) recibieron 1000 visitantes, principalmente mujeres. Estos senderos atraviesan pequeños pueblos que sufren del fenómeno de despoblación, con lo cual las oportunidades que puedan generar pueden ser fundamentales para ayudar a revertir esta tendencia presente en toda Italia.

Una problemática común a todos los caminos es la actividad principalmente ad honorem de todas las asociaciones o emprendedores que se embarcan en la creación y mantenimiento de los caminos. Teniendo en cuenta los numerosos beneficios que genera, tanto económicos como socio-culturales, este tipo de turismo debería recibir más inversión de parte de las instituciones. Sin embargo, un aspecto destacado por los participantes es que los senderos que funcionan bien en Italia, nacieron a nivel local, por iniciativa de actores del territorio que se pusieron en red para llevar adelante el proyecto. Este es el caso del Camino de San Benedetto, recorrido de 300 kilómetros y 16 paradas, con un eje religioso, en el que se visitan los lugares más significativos de la vida de San Benedetto de Norcia, combinando la belleza de los paisajes naturales y culturales de las regiones de Umbria y Lazio.

Finalmente, el Cammino nelle Terre Mutate (camino por las tierras transformadas) atraviesa localidades del centro de Italia que fueron afectadas por el terremoto del 2016, permitiendo conocer las historias de resistencia de las personas que habitan este territorio. El sendero se extiende por más de 250 kilómetros desde Fabriano a L’Aquila, atravesando 4 regiones (Marche, Umbria, Lazio y Abruzzo).

La Toscana - Italia rural
Turismo lento en Italia

Las oportunidades detrás de los caminos

El modelo de turismo lento que proponen estos caminos permite vivir experiencias transformadoras a los viajeros. También, contribuye a dar una segunda oportunidad para muchos territorios olvidados del país, valorizando su patrimonio natural y cultural y conectando las distintas vocaciones de cada pueblo.

La búsqueda de reconexión con la naturaleza motivada por la crisis de la pandemia puede ser la ocasión ideal para que estos itinerarios sean conocidos por muchos más visitantes. De todas formas, será necesario más apoyo de las instituciones para que éste no sea sólo un efecto de la actual coyuntura, sino una verdadera estrategia de regeneración para la Italia rural.

Todos los eventos de la edición 2020 del Festival IT.A.CA, incluido el mencionado en este artículo, pueden verse en su Canal de You Tube.The

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Marketing y comunicación de la sustentabilidad en época de Covid-19

Xavier Font, experto en marketing y comunicación del turismo sostenible, habló en el webinar para el SERNATUR (Servicio Nacional de Turismo de Chile) sobre: cómo será el turismo post COVID-19, su impacto en la sostenibilidad a corto plazo y especialmente cómo comunicar la sostenibilidad y cómo hacer marketing en turismo.

Efectos del COVID-19 en los ODS

A corto plazo hemos tenido efectos positivos y efectos negativos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Lo que no está claro aún es si serán más los efectos positivos o negativos. En este momento estamos haciendo los primeros análisis para tratar de entender por dónde van los tiros, y si bien hay muchos elementos esperanzadores hay otros que dan miedo.

¿Cómo será el turismo en el corto plazo?

En Europa, que vamos unos 2 meses por delante de lo que sería América Latina, desde el punto de vista del impacto que ha tenido el coronavirus en la demanda turística, hemos visto que este verano en el hemisferio norte el turismo va a ser más:

  • Doméstico.
  • Rural.
  • Independiente.
  • Nostálgico.

La gente se quedará más en su país, evitará volar o ir a lugares donde haya aglomeraciones de gente. Y será nostálgico en el sentido de volver a lugares donde hayan estado anteriormente, ya que esto da sensación de seguridad y da recuerdos de mejores momentos en un pasado cercano. Entonces el cliente buscará al viajar:

  • Seguridad.
  • Destinos con menor densidad.
  • Higiene (acá son importantes los comentarios de clientes anteriores en sitios como tripadvisor o booking. Y al mismo tiempo, comentarios positivos al respecto van a hacer que suban en los rankings de estos portales de búsqueda).
  • Viajar en coche.
  • Sin reserva o reservas sin gastos de cancelación.

El impacto que estamos viendo del COVID-19 en la sostenibilidad al corto plazo, es mixto. Algunos de los aspectos que se pueden mencionar:

  • Incertidumbre económica y pobreza en algunos destinos.
  • Menores beneficios o pérdidas económicas en empresas debido a varios meses sin ingresos.
  • Inseguridad laboral (especialmente para mujeres y jóvenes).
  • Las malas condiciones laborales no serán declaradas en este contexto.
  • Menor huella de carbono (pero al mismo tiempo menor compromiso por parte de las empresas a reducir la huella de carbono, en este momento no es prioridad).
  • Hemos mejorado enseñanza online y tenemos más acceso a ella.
  • Menos acceso a los recursos esenciales.
  • Políticas insostenibles y falta de examen mediático. Se está hablando de lo urgente pero no también de lo importante, como cancelaciones de leyes ambientales.
  • Más plástico, productos desechables y de embalaje.
  • Detergentes más pesados.
  • Menos inversión, pero al mismo tiempo es cuando más necesitamos innovación. La capacidad de innovación tendrá que ser aún más innovadora porque se tendrá menos presupuesto.
  • Importancia de la descentralización y cambio de modelo de negocio para pensar de forma más generativa.
Sustentabilidad

6 ideas enfocadas al sector público para que el turismo sea más sostenible

1. Reducir los impactos ambientales y sociales.

El sector público como comprador de servicios, puede elegir empresas certificadas como sustentables y requerir a las empresas que sean más sustentables. Es el primer motor para elevar el estándar de sustentabilidad en las empresas. Porque sabemos que empresas certificadas como sustentables consumen un 20% menos de energía y agua, y generan menos basura. Entonces como resultado, tienen un margen de beneficio más sano.

Un indicador: porcentaje de servicios certificados como sostenibles.

2. Reducir huella de carbono del transporte.

Reducir la distancia recorrida por los turistas, aumentar la duración de la estadía y optimizar los métodos de transporte.

Si queremos luchar contra el cambio climático, el presupuesto de consumo de CO2 por persona anual es de 2 toneladas. Un vuelo de Europa a Sudamérica, equivale a 2,8 toneladas de CO2 por asiento. Entonces el servicio nacional de turismo debe buscar turistas que tengan distancias más cortas y lograr aumentar el tiempo de su estadía a través de campañas de marketing. Así la huella de carbono del turista por viajar y por día baja.

Un indicador: huella de carbono para el transporte por viajero por día.

3. Normalizar el comportamiento de los viajeros.

Hacer campañas de marketing que aumenten la lealtad del cliente. El viajero que va por primera vez a un destino tiene una mayor huella de carbono porque demanda más productos importados. En cambio el viajero que repite una visita, consume más local y por ende tiene menos huella de carbono.

También tenemos que buscar turistas en grupos pequeños, que al llegar a un lugar no sean visibles o no entren en masa. Ya que de esta forma se pueden absorber por pequeñas empresas. En cambio, cuando llega un grupo de 300 turistas de una vez, como un crucero por ejemplo, solo se puede absorber en negocios o infraestructura creada específicamente para grupos grandes y esto requiere una inversión muy alta.

Un indicador: porcentaje de viajeros que repiten.

4. Reducir la estacionalidad.

Campañas que permitan que el cliente entienda las cosas que puede hacer en este destino. Dar la confianza al turismo doméstico a vivir el turismo otra vez, reconocer que hay cosas muy cerca de casa que podemos ver y nunca hemos visto. El turismo volverá como un proceso gradual, partiendo por turismo doméstico de día, luego de fin de semana, luego un poco más largo y finalmente internacional. En este proceso tenemos que poner al residente como prioridad y como el cliente más importante.

Un indicador: índice de saturación del turismo.

5. Compensar los impactos negativos causados por el turismo.

No buscar el volumen y no fijarse en el gasto por persona por día, sino en qué porcentaje de este gasto repercute en nuestras propias empresas. Buscar el tipo de turista que respete y valore el destino y pensar cuáles son las características del turismo que queremos atraer que nos beneficie.

Un indicador: gasto de visitantes que beneficia al destino.

6. Atender a las prioridades del destino.

El sector público tiene que trabajar con las pymes que realmente necesitan más ayuda. Necesitamos incubadoras de pymes, que ayuden no solo a desarrollar productos sino también a tener acceso a mercados. Y se tiene que dar ventaja a productos donde haya implícita o explícitamente sostenibilidad. Por ejemplo: empresas administradas por mujeres, empresas que están trabajando con dar inserción laboral, que estén lejos de los principales circuitos turísticos o en zonas más pobres. Todo esto para poder distribuir de forma más equitativa los posibles beneficios que atraiga el turismo al país.

Un indicador: porcentaje de empresas que necesitan ayuda dentro de los programas de “asociación” de la entidad de mercadotecnia/promoción.

Metodologías de marketing y comunicación de la sostenibilidad en turismo

Acá nos podemos hacer 5 preguntas: a quién, por qué, qué, dónde y cuándo contar que soy sustentable.

¿A quién tengo que hablarle de que soy una empresa sustentable?

Hay muy poco turista que compra de forma altruista específicamente porque la empresa es sustentable. El turista viene a cierto lugar porque el producto es mejor, más bonito y entrega una experiencia con más valor.

Lo sustentable hoy se da por hecho, el cliente espera que ya sea así.

¿Por qué contar que soy sustentable?

Depende de qué cambio de comportamiento se está esperando del cliente.

1.- Para generar confianza

2.- Para incrementar conciencia y cambio de comportamiento

3.- Para generar upselling, que el cliente compre un segundo producto. Por ejemplo si me están comprando alojamiento, lograr que compren mis excursiones.

4.- Para conseguir más clientes (cuando apunto a un nicho que lo valora como tal).

En función del objetivo de tu campaña de marketing y del mercado, tendrás que comentar distintos aspectos de sustentabilidad.

¿Qué voy a contar en mi campaña de marketing de sustentabilidad?

La palabra sustentabilidad es para hablar con las empresas, no para dirigirse al cliente. Porque el cliente quiere saber cómo lo va a pasar mejor, qué va a hacer en el lugar, cuál será su nivel de diversión, etc.

Entonces no le digo al turista: “compre este producto porque es sustentable”. El beneficio tiene que ser para el cliente y ese es el mensaje que tengo que dar: “porque este producto es sustentable, usted lo va a pasar mejor”. O porque usted compra un producto de una empresa sustentable, le permite tener seguridad de que va a tener:

  • Una inmersión en la cultura, va a conocer un destino auténtico.
  • Un mejor servicio.
  • Menos riesgo de que el producto no cumpla con sus expectativas, porque está comprando a una persona con nombre y apellido que va a dar la cara por la calidad de su servicio, en vez de una empresa impersonal.

La sustentabilidad es importante, pero a la vez es una herramienta para conseguir y asegurar lo que el cliente quiere: calidad, seguridad, confianza.

¿Dónde voy a comentar todo esto?

Integre la sustentabilidad como parte de la calidad a través de los canales que ya utiliza. Algunos aspectos importantes que avalan la sustentabilidad de una empresa son:

  • Certificación
  • Premios
  • Prensa
  • Empaques
  • Volante
  • Comunicación en el lugar
¿Cuándo le voy a contar mis aspectos de sostenibilidad?

El mensaje de sostenibilidad cambia en función del momento en que estás hablando al cliente y según el tipo de decisión que necesita tomar. En cada momento lo que necesita saber el cliente es distinto.

Hay 6 momentos donde se puede hacer marketing y ayudar al cliente a tomar decisiones informadas:

  1. Antes de la compra
  2. Durante la compra
  3. Entre compra y llegada
  4. Al llegar
  5. Durante la estancia
  6. Al volver

El cliente nunca necesita saber el “soy sustentable”. Pero el “soy sustentable” le ayuda para asegurarse y tener garantía de alguna cosa que necesita saber. Lo importante es entender de forma astuta qué es lo que necesita el cliente en cada momento.

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Repensar el turismo: Destinos accesibles, destinos que molan

El turismo debería ser, sin duda, una actividad abierta e inclusiva que integre y dé respuesta a las necesidades de todas y cada una de las personas. El concepto de turismo accesible, de hecho, contribuye a la igualdad y ayuda a evitar cualquier fórmula de discriminación.

No obstante, aunque la consigna es clara, todavía nos queda mucho por aprender en este ámbito. En la Unión Europea, tan solo un 9,2% de las instalaciones y servicios turísticos cuentan con algún grado de accesibilidad. El resto, es decir, casi un 90%, no están preparados para atender a personas con discapacidad física. Un hecho que deja atrás a muchos consumidores: según un informe publicado por la Fundación Adecco en 2018, el 56% de las personas con movilidad reducida y otras discapacidades renuncia a irse de vacaciones por falta de accesibilidad en alguno de los puntos del ciclo del viaje.

Estas cifras contrastan con lo que podría ser una potencial ventana de oportunidad y una inteligente estrategia para el sector, especialmente en el contexto actual de bajada de la demanda. Y es que en Europa, nuestro principal mercado emisor, hay 138,6 millones de personas con necesidades de accesibilidad en sus diferentes vertientes.

A esto hay que sumar el alto grado de envejecimiento de la población. En España hoy en día  el 18,8% de las personas tienen más de 65 años pero, de cara a 2066, está previsto que el número se duplique. Las personas mayores (denominadas en algunos ámbitos parte de la silver economy) tienen una renta mayor que segmentos más jóvenes de la población y plantean -unido a su derecho de viajar de manera cómoda y segura- una coyuntura atrayente para la industria turística.

Ambos colectivos, además, reducen uno de los grandes dolores de cabeza de muchos destinos, especialmente los españoles: la estacionalidad. En la Unión Europea, las personas con necesidades de accesibilidad realizaron una media de 6,7 viajes al año en 2013 y, en España, 7 viajes al año en 2015. Es decir que, en lugar de concentrar las vacaciones en meses de temporada alta, diversifican sus viajes. 

También son multiclientes, ya que el 96% de los viajeros con necesidades de accesibilidad viajan acompañados. Y gastan aproximadamente 28% más que el resto de turistas para asegurar las condiciones de accesibilidad.

Por último, suelen repetir cuando encuentran un destino accesible. Es decir, son clientes más fieles que el resto de turistas y, gracias a plataformas como Tur4all, pueden compartir sus experiencias y comentar sobre los establecimientos que visitan y su grado de accesibilidad. 

Accesibilidad en tiempos de la Covid-19

Mucho hemos hablado ya sobre la nueva etapa del turismo de distancias -o contactless- y mascarillas en la que nos adentramos, pero poco sobre el papel que tendrá la accesibilidad de los destinos en su desarrollo y adaptación a esta nueva normalidad turística. 

Para analizar dónde nos encontramos en estos momentos en cuestión de accesibilidad, desde Ideas for Change estamos organizando un nuevo webinar de #Destinosquemolan sobre la temática. Una nueva cita contaremos en la que contaremos con la participación de tres mujeres que conocen bien el sector, tanto a nivel peninsular como latinoamericano:

El evento estará moderado por Pako Rodríguez, consultor especializado en turismo en Ideas for Change, y contará también con la participación de Javi Creus, Fundador y Director de la misma organización.

El webinar será accesible gracias al apoyo de Aptent, y cuenta nuevamente con la colaboración de nuestro media partner, Travindy.
Las inscripciones pueden realizarse a través de este enlace.

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¿Afrontar la crisis económica en turismo?

A nivel global el impacto económico en el sector turismo ha sido uno de los más reconocidos por la OMT (Organización Mundial del Turismo). Se han generando dispersos pronunciamientos, críticas, acciones, sentimientos encontrados entre otros y a múltiples escalas en los actores de la actividad global.

Dentro de las acciones de reacción de los actores del turismo han y siguen siendo solicitar subsidios económicos o apoyos de diversos tipos al estado, a ministerios, a organismos nacionales e internacionales. Y muchos se están realizando aunque no es suficiente, a pesar del riesgo e impacto en la economía del estado. La insatisfacción, por cómo se está trabajando en turismo desde el estado y las respuestas a gremios, asociados y población afectada, es masiva. Se sigue el patrón diseñado por la cultura reduccionista, donde el interés económico inmediato propio, el individualismo, la competencia y la dependencia paternalista, brillan en su máxima expresión en nombre de un colectivo afectado, sumiéndose en el victimismo puro y alimentado por la masa popular.

Si bien las palabras de resiliencia, reinvención, innovación, co-creación, transformación, etc., se han convertido en términos populares en las pláticas de turismo, no se considera su entendimiento profundo real y las implicaciones que conllevan. Considerando la recesión económica post Covid-19 que nos espera no solo en Latinoamérica sino también a nivel global, urgen preocupaciones desde todos los sectores. Obviamente se generan y proponen soluciones para las necesidades primarias y donde el turismo para ciertos mercados pasaría a ser una necesidad básica de bienestar. 

Consideremos que la actividad turística pasó de ser una actividad de posición social muchas veces a necesidad de salud y bienestar. El perfil de estilo de vida de la población en los últimos 20 años han llamado desarrollo y calidad de vida a la inclusión de viajes y turismo en destinos exóticos, de moda, entre otros. Esto ha implicado viajes de alto impacto ambiental que han sido crecientes y accesibles cada vez más con los diversos tipos de economías colaborativas (AirBnB, UBER, etc.). Además, se han incrementado con la crisis de sobrepoblación mundial bajo un cáncer sistémico de inequidad y competencia entre los ricos y más ricos del mundo, donde prima la imagen de estatus QUO.

Entonces, vemos que el actual sistema, que se basa en la economía del dinero por más dinero, se ha convertido en el vicio promotor  incrustándose en la moral y la consciencia del ser humano. Sabemos que la moneda moderna es una unidad de intercambio con un valor creada por el sistema bancario a través del mecanismo de la deuda, pública y privada par más deuda interminable.

Esta crisis sanitaria actual, que afecta directamente al sistema económico donde escasea esta unidad de intercambio llamado dinero físico, surgen otras formas de generar dinámica y circulación económica. Una podría ser a través del intercambio o uso de una moneda social, como se hizo desde el inicio y evolución de nuestra especie. ¿Podríamos utilizar el sistema económico ancestral de nuestros antepasados en diferentes sectores? Un reto que ya está funcionando desde hace muchos años en diversos lugares del mundo como Suiza, Dinamarca, Alemania, España, Costa Rica, etc….Más que reto sería acelerar la disrupción del manejo económico dominante mundial.

A partir de otras crisis económica, la moneda social ya se está implementando en diversas partes del mundo en diferentes formas, desde la tradicional y empírica del TRUEQUE o el Sistema AYNI (intercambio de servicio físico), hasta los sistemas sofisticados de la tecnología del Blockchain. Todos ellos ayudan a dinamizar la economía desde pequeños barrios, comunidades, pueblos y ciudades.

¿Sería una opción, implementar una moneda social para el turismo interno-doméstico?

Es todo un reto cómo se están preparando los destinos para atravesar esta recesión económica y al mismo tiempo generar servicios turísticos que maximicen los beneficios en todos los actores de la cadena de valor del turismo, con estándares de seguridad, salubridad y sanitidad, calidad, únicos, transformadores, regenerativos y a costos accesibles para el mercado doméstico o turismo interno.

Sin duda, en la sabiduría ancestral existen muchas soluciones perfectas si la capacidad de innovación se concentra en la observación profunda. Los sistemas de uso de monedas sociales o comunitarias están comenzando a crecer como lo vemos en diferentes países desarrollados y al mismo tiempo cubren de inmediato necesidades de la población local que el sistema de comercio tradicional no lo podrá hacer por esta crisis sanitaria. Además, que las monedas sociales alternativas se perfilan en un adecuado manejo de proyectos a escala local, con grandes beneficios ambientales, sociales, culturales y espirituales.

Si bien, tenemos  necesidades básicas como personas. Somos parte de un colectivo que por naturaleza requiere movimiento constante de intercambio llamado comercio y donde la utilización de la moneda social tiene una importancia potencial.

Foto: Vanesa Ccahua G.

Ventajas de la implementación de una Moneda Social Turística:

  • Genera ocupación, necesidad de colaboración (trabajo) e incentiva el consumo interno. El intercambio de productos y servicios locales directos requerirá colaboradores locales para el abastecimiento de la demanda de turismo interno. También deberá ponerse en valor conjuntamente el comercio, el consumo local de los servicios y las experiencias turísticas.
  • Fomenta la identidad cultural local. Al dinamizar los productos y servicios locales (valores gastronómicos, culturales, ambientales, medicinales, étnicos, etc.) se generan diversas sinergias en las personas que reafirman la identidad y sentido del lugar. Los saberes, la colaboración, la cultura y los ritmos sociales convergen para cubrir las necesidades de la población con fines de bienestar social igualitarios en todos los actores.
  • Fortalece la economía local (Empoderamiento económico). Sabemos que el sistema de comercio actual es dependiente al sistema capitalista de comercio masivo transcultural. La implementación de una moneda social, incentivaría el valor del servicio o uso del bien local, por el sentido de interacción local en lugar y experiencia. 
  • Robustece el cuidado y conservación ambiental. Al dinamizar el intercambio de productos y servicios entre locales minimizando la dependencia del comercio masivo, se minimiza el impacto ambiental que se generan por las grandes cadenas de distribución que estamos acostumbrados a consumir. Los viajes internos y domésticos, sin duda, aportarán a minimizar la huella ambiental y contaminación usual que se tenía en el viejo turismo, al maximizar el uso de los servicios y recursos locales que requieren menos transformación.
  • Es de carácter altamente inclusivo y de género. Para la implementación del uso de la moneda social en turismo, se generaría a través de grupos u organizaciones participativas de carácter igualitario en género, por todos los sectores y actores de la cadena de valor del turismo local. Todos trabajarían en beneficio de la reactivación económica turística de un determinado proyecto, emprendimiento, comunidad o destino turístico, con la idea que lleguen a considerarse alternativas de gestión económica autónomas válidas para gestiones públicas.Esto es una consecuencia natural de la autoorganización y gestión económica local de un determinado destino. 
  • Se fundamenta en la espiritualidad (base filosófica). El uso de la moneda social para el turismo estaría fundamentado en principios inherentes al ser humano fundamentados en valores éticos y morales. La confianza sería el eje motor de las interacciones económicas de un determinado proyecto, emprendimiento, comunidad o destino turístico local.
  • Acelera el cambio de paradigma global. A más de que la crisis sistémica aceleró el cambio de paradigma en muchos sectores, pues, la opción de este paradigma emergente pretende dejar atrás el sistema capitalista-reduccionista. El uso e implementación de una moneda social complementaria es necesaria, para enfrentar la problemática sistémica. Esto sería crucial en turismo.

¿Cómo funcionaría?

Podría darse de diversas formas, donde la creatividad desde la libertad, que son condiciones innatas al ser humano, son infinitas. Por ejemplo creando bancos de tiempo que en algunos países latinos se les llama AYNI (palabra quechua que significa reciprocidad, trabajo colaborativo) o sistemas de Trueque. Son intercambios de servicios basados en centros de ahorro de tiempo o de bienes y productos. También se delega o crea un valor a la moneda actual, a servicios y productos que generen bancos de ahorro y de valor en tiempos y espacios determinados. Todo bajo la organización y acuerdos locales.

Actualmente en diferentes países desarrollados funcionan bien y en creciente empoderamiento exitoso. Son una alternativa para adaptarse y renacer transformados de la mejor manera de acuerdo a las búsquedas de las nuevas tendencias en el mercado. Será un enfoque más colaborativo en todos los sectores y el turismo debe estar preparado para esta tendencia.

Con el uso de la tecnología y plataformas de algoritmos de la Bigdata, entre otros, se abren un abanico de oportunidades para los emprendedores y la resiliencia en nuestro sector. Hoy es más que nunca, la mejor opción para empujar a esa disrupción del sistema económico basado en la inequidad, donde el 1% posee, maneja y manipula al resto del mundo. El turismo desde un enfoque regenerativo con propuestas de manejo de moneda social complementaria, puede ser una de las mejores formas crecientes e innovadoras genuinas de aporte al renacer del nuevo turismo global.

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Pueblo indígena Kamentsá y COVID-19: “La medicina ancestral nos va revelando el camino”

Diego Jamioy, junto a turistas e integrantes del pueblo Kamentsá

El programa de radio “EN CLAVE COMUNITARIA”, de Travolution Radio, dialogó con Diego Jamioy, miembro del pueblo Kamentsá (o Kamsá), localizado en el Valle de Sibundoy, Putumayo, al sudoeste de Colombia. Diego explicó la situación de su Comunidad ante la Pandemia y su vinculación con el turismo.

“Los pueblos indígenas hemos sido un poco marginados, aislados, rechazados en algunos sentidos y en determinados momentos. La educación formal del sistema en el cual nos sumergimos impone una formación que no es la propia, y poco a poco se fue desplazando lo nuestro. Nosotros siempre hemos tenido conocimientos para compartir, solo que nos han callado”, empezó reflexionando Diego Jamioy.

En cuanto a la interacción entre el Pueblo Kamentsá y la actividad turística afirmó:

“No podemos decir exactamente cuando empezamos a trabajar en turismo. Porque solo hace un par de años empezamos a utilizar este término, pero nosotros hemos recibido visitantes desde hace muchísimo tiempo. Y una de las razones más fuerte por la cual el valle de Sibundoy ha sido visitado es por nuestra medicina.  Es un punto (geográfico)  que a nivel de plantas medicinales es muy rico. Primero recibimos muchas personas que venían a estudiar, como antropólogos, biólogos, botánicos. Después también empezó a llegar gente que venía por algún tipo de  enfermedad”.

“Con el tiempo nos empezamos a dar cuenta de los impactos que generaba el turismo. Entonces nos empezamos a preguntar si realmente queríamos recibir visitas. Acudimos al Yagé, o también conocido como Ayahuasca y esta medicina es la que nos orienta. Nos dice de algún modo a quien decirle que si y a quien decirle que no”.

“En los últimos años empezamos a reunirnos en grupo con otras personas. Había quienes decían… Yo soy artesano y puedo exponer mis creaciones; Otra persona contaba… Yo puedo llevar visitantes a esta cascada… Y así formamos una corporación de turismo, junto al pueblo Inga y varios campesinos que trabajan en este valle”.

“En la actualidad estamos en este proceso… Trabajando arduo y con muchas ganas de recibir gente, porque tomando Yagé, en estos últimos días durante la pandemia, la medicina nos ha mostrado muchos aportes que podríamos hacer al resto del mundo”.

En relación a como la Comunidad enfrenta el COVID-19, Diego explicó:

“Hemos cerrado las fronteras de nuestro pueblo. Solo se permite entrar ambulancias y camiones que traen alimentos. Se les hace sahumerios de plantas medicinales/aromáticas a todo camión que ingrese y también a los conductores. Son sahumerios de Copal, hojas de Eucalipto blanco, resina de Pino y resina de Ciprés. Ayuda a prevenir el contagio del virus. Y el Yagé nos va orientando y nos va diciendo hagan esto, no hagan lo otro, cuidado con aquello. En los cuatro municipios del Valle, se han hecho estos sahumerios en casi todas las casas y caminos”.

En una última reflexión/mensaje, Diego Jamioy finalizó:

“Este virus vino para modificar algunas cosas y revelarnos otras. Es una oportunidad para vernos hacia dentro, internamente, como el respeto hacia uno mismo y hacia el otro. Nosotros tenemos una frase que nos hacen repetir desde pequeño, Tšabe Juabna, que sería pensar bonito. Si pensamos bonito todo saldrá bien, bonito. En todo lo que hagan y lo que no hagan, piensen bonito”.

< EN CLAVE COMUNITARIA, es un programa de radio que se emite los Martes a las 18hs-Argentina, 16hs-Colombia, por travolutionradio.org >

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