Sombreros tejidos con alma desde Montecristi, Ecuador

Sombreros tejidos con alma
Jéssica Chávez, fundadora de Carludovica

Carludovica surge de un profundo amor y respeto por el trabajo hecho a mano por los tejedores de un pequeño pueblo llamado Pile, del cantón Montecristi, provincia de Manabi, Ecuador. Jéssica lleva toda su vida viéndoles trabajar, día a día, con tanta dedicación, entrega y con un talento que corre por sus venas. Su admiración y conmoción por su bonita labor la llevó a emprender y fundar Carludovica, una marca sostenible de sombreros de toquilla, más conocidos mundialmente como Panama Hat.

Jennifer: ¿Cómo nace tu proyecto? 

Jéssica: Siempre me pareció mágico ver como de una única materia prima, la Carludovica Palmata, lograban crear sombreros tan bellos. Ya desde hace muchos años atrás, alcanzaron la fama mundial por ser como son: finos, sencillos y elegantes al mismo tiempo; como la naturaleza misma. Una fama que mantienen hasta el día de hoy.

Surge también de la necesidad de dar a conocer a quienes están detrás de esos famosos sombreros: agricultores, tratadores de cogollos, hebradores, tejedores, azocadores, apaleadores, planchadores y rematadores de sombreros. Gente sencilla y honesta que recibió de sus ancestros una técnica de tejido que ha logrado sobrevivir durante muchísimos años; y que hoy, al enfrentarse a un mundo cada vez más industrializado, donde casi todo se fabrica en masa, corre grave peligro.

Surge de la urgencia de llevar estos sombreros al mundo entero a través de un comercio justo, honesto con los artesanos y con quienes los compran. Conocer cómo ha sido explotado el trabajo de los tejedores es indignante. Para mi es frustrante visitar Pile y encontrarse con un pueblo abandonado, perdido en el tiempo y ver a los artesanos viviendo en pequeñísimas casas llenas de carencias. He visitado muchas veces Pile y en todas ellas tenía el deseo latiendo en mi corazón de hacer algo, pero no encontraba la forma. Yo nunca había vendido nada ya que mi vida profesional iba por otro lado. La cosa cambió cuando conocí a Doña María, una tejedora de 71 años que me pedía ayuda para comprar su medicina porque se sentía muy enferma y el médico le había dado una receta de medicamentos que no podía comprar por no tener dinero. Eso fue como el golpe, la patada, la señal de que el momento de hacer algo, era ahora.

Pensé y pensé mucho durante varios días. Me surgían ideas de cómo ayudar a mis coterráneos, aunque eran ideas lindas, no vibraban. Hasta que se concretó: debía crear una tienda, una galería, una marca que, a más de vender los preciosos sombreros, llevara al mundo el rostro de los artesanos, sus manos encallecidas de tanto tejer, sus historias, sus risas, su mirada clara y tierna. Contar las historias de ese casi ritual de tejer un sombrero con tanto esfuerzo y amor, pues para hacerlo deben sacrificar las horas de la madrugada porque es ahí donde la paja tiene la flexibilidad necesaria para lograr un tejido único. Contar las historias de ese trabajo que hacen con amor sin medir el tiempo, porque el sombrero más fino es tejido durante 6 meses aproximadamente. Para mi es maravilloso contar esas historias de vida lenta, sencilla y honesta. Esas imágenes de trabajo en silencio, concentración y entrega absoluta, había que difundirlas porque son arte, Ellos son arte puro. 

Jennifer: ¿Qué es lo que hace única a tu marca sostenible? ¿Cuál dirías que es su misión? 

Jéssica: El alma. Nuestro eslogan es “Tejidos con alma”. En el tejido de los sombreros está escrita la historia de los tejedores; la historia de un pueblo que lucha por salir adelante. Siempre digo que quien compra un sombrero se lleva, no solo un accesorio, sino un pedacito de la vida de los artesanos montecristenses. Los Panama Hat auténticos están hechos con el alma y con el corazón. Esto no es sólo una metáfora, porque los artesanos al tejer inclinan su cuerpo sobre un tronco que les permite colgar las hebras de la paja mientras presionan con su pecho el tejido, creando cada sombrero como en un abrazo activo.

Sombreros tejidos a mano
Doña María tejiendo un sombrero de toquilla

La misión de Carludovica es ser una marca sostenible. En ninguna parte de la cadena de elaboración del sombrero se utiliza maquinaria alguna, ni siquiera electricidad para plancharlos, ya que se hace con una plancha antigua de hierro. La planta crece abundante y generosamente en las zonas húmedas de la costa ecuatoriana donde las frecuentes lluvias crean el escenario propicio para que crezca sin químicos ni fertilizantes. Por lo tanto, cero contaminaciones. Hasta en el momento de tomar los cogollos de la planta hay el ritual de pedir permiso y agradecer a la madre tierra. Nuestro trato con los artesanos, en cuanto a lo económico, es justo y respetuoso, ya que ellos son el alma, la parte más importante de la cadena de sombreros, por eso siempre quisiera hacer más por ellos, pero entiendo todo toma su tiempo.

Por ahora necesitamos vender los sombreros que ellos tejen, y que por la situación mundial que vivimos, su venta y exportación ha bajado demasiado. Hay muchos sombreros en stock, no solo de los tejedores de Pile, sino también de otros rincones de Manabi donde se teje con la misma técnica, como Jipijapa, Picoazá, Jaramijó. Hay gente que se aprovecha de esta situación y los compra a precios ridículos, ya que los tejedores deben venderlos porque necesitan dinero para sobrevivir. Esa explotación no es justa y tiene que acabar en algún momento. 

Sombreros tejidos con alma
Carludovica palmata, conocida popularmente como jipijapa, puerto rico o toquilla

Jennifer: ¿Cuál es el verdadero origen del tradicional “Sombrero Panamá”? 

Jéssica: El tejido del sombrero de toquilla de Pile y Jipijapa, llegó a tener tanta fama hace mucho tiempo atrás, que se han creado varias historias al respecto. Según los historiadores, se le dio el nombre de PANAMA HAT porque fue en y durante la época de la construcción del Canal de Panamá (1880-1914) cuando se popularizó su uso y hubo una gran demanda, pues los sencillos sombreros de toquilla protegían del intenso sol a los trabajadores. También habían los más finos que eran usados solo por las altas autoridades como aquel sombrero tan exquisito que usó en 1906 T. Roosevelt, presidente de los Estados Unidos, en su visita al Canal. Este evento tan importante fue cubierto por la prensa estadounidense y es entonces cuando lo mal denominaron como Panama Hat, al famoso sombrero que lo acompañó en todo su recorrido y que nunca se quitó.

También se cuenta que el nombre se le atribuye a la primera Exposición de productos agrícolas, industriales y de Bellas Artes en Paris en 1855. En ese evento fue donde el emperador Napoleón III recibió uno como obsequio y se convirtió de inmediato en el objeto del deseo. Sin saber su verdadero origen, y ante las preguntas que de qué lugar provenía el bello sombrero, lo llamaron Panamá por ser el puerto de embarco de donde partían.

Lo cierto es que ese enigmático sombrero fue tejido desde siempre en Montecristi y Jipijapa por hombres y mujeres humildes y desconocidos. Al decirles que su trabajo es una obra de arte, se asombran, porque para ellos tejer, es vivir, y los famosos “Panama Hats”, son simplemente sus “Sombreritos de Paja” no importa de que otro modo les llamen fuera de ahí. 

Doña María tejiendo sombreros en la mañana
Doña María tejiendo en la mañana

Jennifer: ¿Crees que esa confusión ha desprestigiado el trabajo de los artesanos? 

Jéssica: No podría decir algo tan radical como “ha desprestigiado el trabajo de los artesanos” porque no lo es. Cada vez más se conoce que el Panama Hat es hecho en Ecuador, y esa también es una de nuestras tareas como Carludovica. Lo que si ha sucedido es que mucha gente se ha aprovechado de la fama de su nombre para llamarle “Panama Hat” a cualquier sombrero de paja, sean o no de toquilla. Hay tantas otras palmas con las que se hacen bellos sombreros; no sé por qué no ponerles un nombre propio y empeñarse en llamarlos con un nombre que evoca a otros sombreros, solo porque es un nombre que resuena en el mundo. Eso sí me parece deshonesto, no el trabajo de los artesanos, sino el de las personas que ponen y venden sus sombreros como “Panama Hat” tejidos con otra técnica y otros materiales. Eso, aunque suene fuerte es una estafa. No todo sombrero de paja es un Panama Hat y eso debe quedar muy claro. 

Jennifer: Cuéntanos cómo conseguiste que la UNESCO declarase los sombreros de paja toquilla, Patrimonio Intangible de la Humanidad?  ¿Ha sido tu mayor logro?

Jéssica: Me parece muy pretencioso decir que he conseguido que la UNESCO declare Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, porque no es simple. Conseguir algo así es un largo, larguísimo proceso, del que formé parte junto a Rodrigo Robalino, en un inicio; y esto fue a través de nuestra investigación y producción de un reportaje para el programa de televisión donde él era uno de los directores.

En el año 2006, nos enteramos que el sombrero de toquilla estaba en peligro de desaparecer porque los tejedores se podían contar con los dedos de las manos; ya nadie quería aprender a tejer porque este trabajo no les generaba los suficientes ingresos para vivir. Así que viajamos, comenzamos la investigación y la producción. Nos encontramos con una triste realidad: los tejedores de sombreros finos eran apenas 7 y ya ancianos, además sus hijos habían tenido que emigrar para buscar un futuro mejor. Era verdad que ya nadie quería aprender a tejer, porque no les daba el dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas. Me sorprendía ver cómo aquellas personas que tejían esos maravillosos sombreros, podían vivir en esas condiciones. Vi que había una dura realidad escondida detrás de un sombrero de fama mundial.

Una vez que regresamos a Quito, para el proceso de edición, pensábamos que era necesario hacer algo más por los tejedores, por el tejido, por el arte del sombrero para que no se extinguiera, como parecía ser. Así que, respaldados por nuestro reportaje que tuvo mucha acogida y fue replicado por varios medios, escribimos al Instituto de Patrimonio Cultural pidiendo que se hiciera algo urgente y todo lo necesario para que se reconociera a esta práctica ancestral como Patrimonio y de esta manera se ayudara a los tejedores. Nos dijeron que era un largo proceso pero que se pondrían en marcha.

Fue solo el granito de arena inicial, por eso decir que el logro es nuestro es una pretensión y exageración. Hicimos solo lo que nos correspondía, de ahí el proceso fue largo y estuvo acompañado de peticiones de la asociación de artesanos, del Instituto de Patrimonio, del Gobierno, muchos trámites en las que ya nosotros no tuvimos nada que ver.

Pastor realizando un corte al sombrero de toquilla
Pastor realizando un corte al sombrero de toquilla

Jennifer: ¿Consideras que el turista que viaja a Ecuador muestra interés por conocer la artesanía local?

Jéssica: Total, claro que sí. De hecho, siempre cuento como anécdota que recuerdo claramente que cuando yo era muy pequeña, veía con curiosidad como los turistas que llegaban al puerto de Manta en cruceros, venían a Montecristi y se dirigían hacia la casa de uno de nuestros vecinos llamado Don Rosendo – que fue uno de los pioneros en exportar sombreros – en busca del famoso Panama Hat. Para mí aún son muy frescas las imágenes en donde ellos llegaban con sus shorts, camisetas, gafas y una gorra que rápidamente dejaban a un lado, para poner sobre sus cabezas, el “Panama Hat” y lucir felices.

Entre los productos ecuatorianos con mayor fama mundial está el Panama Hat, sin lugar a dudas, por eso los turistas que llegan a Ecuador muestran interés en conocer nuestra artesanía, pero quizá de forma superficial; pues Pile, el Aromo (lugares donde nace el sombrero) no son destinos turísticos. Hay que tomar en cuenta que la mayoría de turistas que vienen a Ecuador, lo hacen para ir a Galápagos, que está muy lejos del Ecuador continental; pero hasta ahí siempre están pendientes de hacerse con un Panama Hat.

En Cuenca, una linda ciudad de la sierra ecuatoriana, también se tejen sombreros de toquilla y los llaman igual “Panama Hat”, pues aprendieron a tejer en Montecristi. Aunque la técnica y el tiempo empleado es diferente ya que las tejedoras -en su mayoría mujeres- lo hacen sentadas y les toma de 2 a 3 días lograr un sombrero, hay quienes lo hacen incluso en 1 solo día. Es por ello que es mucho más barato, pero es un trabajo muy bonito igualmente. Muchos de los turistas que llegan a Ecuador, también adquieren estos sombreros; al ser tejidos en Cuenca es más posible que puedan ver el proceso de cerca, porque Cuenca es una ciudad muy turística también y es parte de nuestra artesanía por la que sentimos igual orgullo.


Muchas gracias Jéssica, por el tiempo y el cariño que has puesto en contarnos con todo detalle tu proyecto, su historia y por transmitirnos en la distancia la labor tan hermosa que desempeñan los artesanos/as de Montecristi.

Puedes seguir los pasos de Jéssica en su web y cuenta de Instagram

 1,317 visitas

Read More

¿Cómo afecta la pandemia al turismo en el Pirineo de Cataluña?

En la edición otoño del Travindy Fest conversamos con Dèlia Montesinos, actual Brand Manager de la marca Pirineos de Cataluña en la Agencia Catalana de Turismo. Hablamos sobre la importancia de los Pirineos como destino turístico dentro del conjunto de Cataluña y cómo se está adaptando esta zona a la situación generada por la pandemia. 

Laura: ¿Cuál es la importancia de los Pirineos dentro del conjunto turístico de Cataluña?  

Dèlia: en Cataluña tenemos una estacionalidad muy marcada, tanto temporalmente, concentrándose la afluencia turística sobre todo los meses de verano; como en territorialidad. El año pasado recibimos un total de 19 millones de turistas internacionales, concentrándose el 91% en la costa mediterránea. 

Estas características nos han marcado los objetivos principales del plan de marketing de turismo de Cataluña, que ya habíamos desarrollado mucho antes de la pandemia, y que consta de cuatro pilares: desestacionalizar ofreciendo experiencias durante todo el año, redistribuir la afluencia turística territorialmente, aumentar el gasto por turista y diversificar la experiencia. 

Este último punto es el que nos ayudará a conseguir los otros tres: permitirá ofrecer vivencias diversas durante todo el año en cualquier rincón de Cataluña, sobre todo en el interior, y adaptadas a las preferencias de cada turista. En este sentido, el Pirineo es un destino clave, al ser una zona de interior que ofrece una gran diversidad natural y cultural.

Laura: ¿cuáles han sido las tendencias en la ocupación de alojamiento este verano en los Pirineos? 

Dèlia: en los meses más fuertes de verano como julio y agosto, los indicadores nos muestran que los tipos de alojamiento más demandados han sido apartamentos y sobre todo alojamientos de turismo rural (en Cataluña se tiende a alquilarlo por completo, haciendo un uso más privado y evitando compartir espacios como en los hoteles). Esto ha sido una oportunidad para el Pirineo, debido a su gran concentración de turismo rural. 

Laura: este verano y este otoño hemos visto espacios naturales masificados. ¿Cómo podemos redistribuir los flujos turísticos y mejorar la relación entre residentes y visitantes? 

Dèlia: es una paradoja: a la vez que se busca un espacio sin aglomeraciones, hemos visto episodios de masificación en espacios naturales y en espacios protegidos, así como muestras de falta de respeto hacia el territorio y falta de civismo. Evidentemente, esto produce un impacto negativo a nivel social y medioambiental. Nosotros preferimos darle la vuelta y verlo como una oportunidad para definir un nuevo modelo turístico que tenga en cuenta la prevención de este tipo de impactos. Se trata de un proceso complejo por la multiplicidad de actores que implica. 

Desde el ámbito de la promoción también podemos contribuir a redistribuir esta afluencia turística para que no se concentre siempre en un punto. Tenemos que ser capaces de comunicar códigos de buenas prácticas, como puede ser el ir acompañado de un guía local. Queremos influir también en que los visitantes contraten los servicios de un agente local que organice el viaje y que conozca estos puntos donde hay más conflicto para ofrecer alternativas. 

Debemos dar a conocer espacios menos concurridos; obviar en mayor medida los lugares más emblemáticos que sirven de reclamo. Además, debemos ser capaces de preservar la cultura, la manera de hacer, de cada pequeño espacio que acaba conformando todo el destino. Al final debe ser el turista el que se adapte, y no al revés. 

Mira la entrevista completa y todas las demás del Travindy Fest en nuestro perfil de Instagram.

 1,317 visitas

Read More

The Future of Tourism pone el foco en las comunidades locales

Como parte de nuestro TravindyFest versión otoño, hablamos con Paloma Zapata, CEO de Sustainable Travel International. Con ella conversamos sobre los avances The Future of Tourism Coalition o en español, la Coalición del Futuro del Turismo. Esto fue lo que nos contó.

Alejandra Téllez: ¿De qué se trata The Future of Tourism Coalition?

Paloma Zapata: Lo que nosotros pretendemos es crear un movimiento global que sea inclusivo, integrado y multisectorial, para poner las necesidades de las comunidades y del destino en el centro del turismo. Queremos crear un espacio en que todos los que estén involucrados en el sector puedan colaborar, enseñar, generar innovación, crear nuevos productos para el desarrollo del turismo sostenible, y lograr que esas innovaciones puedan escalar a nivel global.

Pretendemos crear unas métricas que realmente midan el impacto del turismo. No se trata solo de cuántos turistas llegan o el dinero que dejan, si no cómo se invierte el dinero y cómo se miden otros impactos. Aspiramos a ser un sitio donde se hable de turismo sostenible y generar un liderazgo para dar herramientas que destinos y operadores pueden implementar.  

Alejandra Téllez: ¿Quiénes forman parte y cómo surgió esta iniciativa?

Paloma Zapata: Somos seis ONGS internacionales: Sustainable Travel International, The Travel Foundation, Tourism Cares, Green Destinations, Center for Responsible Travel y Destination Stewardship Center. GSTC (Global Sustainable Tourism Council) forma parte de la coalición como organismo asesor.

Antes del Covid, ya estábamos en conversaciones porque tenemos un mismo propósito y sabemos que la unión hace la fuerza. Nuestra primera reunión fue en marzo, justo cuando comenzaba la pandemia. La situación era crítica y el sector necesitaba apoyo, liderazgo y soluciones. Fue un momento en el cual hubo tiempo y fue una oportunidad para escuchar. Empezamos publicando los 13 principios rectores para guiar a los destinos y operadores en la visión de turismo que debemos tener cuando el sector se reactive.  

Alejandra Téllez: ¿Dónde se encuentran estos principios y qué cambio quieren generar?

Paloma Zapata: Los principios los pueden encontrar en la página web de Future of Tourism,  donde  también pueden rellenar el formulario  para ser parte de la coalición. Al adherirte, manifiestas que estás de acuerdo con los principios. De hecho, cualquier destino, consultor, operador, ONG, hotel, en fin, cualquier actor del sector turístico puede adherirse a la coalición.

Los principios buscan generar un cambio para mejorar la colaboración y gestión del destino. Por ejemplo, se debe tener en cuenta la voz del local. En ocasiones, se ha perdido la decisión de las comunidades, se ven desplazados, no tienen las mismas oportunidades y acceso a sitios de pesca. Por lo que es muy importante poner las necesidades de las comunidades primero.

Se busca cambiar el modelo donde el inversionista no consideraba los impactos que generaba en las comunidades. Con los principios se pretende que el inversionista incluya a los locales, en vez de traer capital humano de fuera, que capacite a los locales y se les ofrezca trabajo. En vez de importar productos de comidas y bebidas, se ofrezcan a los turistas productos locales. De esta manera se apoya la cadena de valor local.

El turismo genera impactos invisibles y como mencionaba anteriormente, el desarrollo turístico solo se ha medido a través de la llegada de turistas y de los ingresos generados, pero no se han medido los otros impactos que se generan. Hay que tener indicadores que muestren cómo afecta el turismo al manejo de residuos, al acceso a agua potable, a la generación y tratamiento de aguas residuales, al uso de las playas, y a la capacidad de las vías, entre otros.

También es muy importante considerar el cambio climático, ya que sus impactos pueden ser más graves que la pandemia que estamos viviendo. En Sustainable Travel International, junto con Slow Food y la Oficina de Turismo de Palau, estamos trabajando para lograr el primer destino carbono neutral. La isla Palau es un destino que se ha caracterizado por sus iniciativas de sostenibilidad. El proyecto busca combatir el cambio climático y aumentar la resiliencia de las comunidades a través de: la neutralización de la huella del carbono del turismo, la promoción de la gastronomía local y la seguridad alimentaria, el empoderamiento de las mujeres en la cadena de valor del turismo, la conservación de ecosistemas costeros que actúan como sumideros de carbono y la construcción de una economía circular.

Palau busca fortalecer la gastronomía local.
Palau busca fortalecer la gastronomía local. Créditos: Palau Visitors Bureau

Alejandra Téllez: Todavía es muy reciente la creación de la coalición, pero ¿cuál ha sido el mayor logro hasta ahora? ¿Cuáles son las próximas acciones?

Paloma Zapata: Además de establecer nuestros 13 principios, nuestro mayor logro es tener 450 firmantes y que siguen aumentando. Estamos logrando movilizar el sector y crear un espacio de diálogo. Al firmar, se diligencia un formulario con diversas preguntas. Hemos tomado en cuenta las respuestas y estamos analizando y entendiendo las necesidades del sector, para poder establecer objetivos y actividades a desarrollar en el 2021.

Este año organizamos un webinar con un grupo de firmantes, para escuchar al sector y contarles sobre los hallazgos de las respuestas que habían dado y nuestras líneas de desarrollo.  

Vamos a crear una plataforma de colaboración y un sistema de indicadores para medir el desarrollo del turismo, dándole prioridad a las líneas de cambio climático, desarrollo de comunidades y conservación. También crearemos una lista de soluciones para el sector, a la vez que ofreceremos  más webinars enfocados a diferentes líneas temáticas.

Para conocer más de The Future of Tourism Coalition entra en su página web.

Mira la entrevista completa y todas las demás del Travindy Fest en nuestro perfil de Instagram

 1,317 visitas

Read More

La Comunidad MED de Turismo Sostenible: una plataforma de cooperación en el Mediterráneo

La Comunidad MED de Turismo Sostenible se creó en 2016 y agrupa 24 proyectos sobre turismo sostenible financiados por el programa europeo Interreg MED, en temáticas como la reducción de impactos negativos del turismo o la  diversificación de la oferta turística de sol y playa, característica del Mediterráneo.

En la edición otoño del #TravindyFest, conversamos con Josep Rodríguez, Coordinador de la Comunidad y Responsable de Relaciones Internacionales de la Oficina Técnica de Turismo de la Diputación de Barcelona, quien nos contó más sobre los objetivos y actividades de la Comunidad, así como su relevancia actual de cara a la nueva programación “Next Generation EU 2021-2027”.

Laura Gasparini: ¿Para quienes no están familiarizados con el programa Interreg MED, cuéntanos brevemente de qué se trata?

Josep Rodríguez: El programa Interreg MED se encarga de promover la cooperación interregional, de aquí viene su nombre. No es sólo una cooperación entre los gobiernos regionales, sino también con otras administraciones públicas como las locales y las nacionales y otros agentes implicados en una temática concreta. El programa Interreg MED promueve esta cooperación entre todas las regiones de la ribera norte del Mediterráneo, es decir las regiones costeras de los 12 países del sur de Europa, desde Portugal hasta Chipre, en distintos ámbitos temáticos, siendo uno de ellos el Turismo Sostenible. Esto es lógico, ya que el Mediterráneo es el destino turístico más importante a nivel mundial, con todos sus beneficios y sus retos. De hecho, el eje del turismo sostenible es el más importante dentro del programa Interreg MED.

Laura Gasparini: Dentro del Programa Interreg MED, ¿Cómo surgió la comunidad MED y cuáles son sus objetivos?

Josep Rodríguez: Este es un concepto bastante innovador dentro de la arquitectura de los programas europeos. En el caso de Interreg MED, existían diversos proyectos trabajando en el mismo ámbito temático, pero cada uno trabajaba por su cuenta y producían una serie de resultados que, al terminar el proyecto, quedaban disponibles solamente para los socios de esos proyectos. Lo que se propuso para el nuevo periodo de programación (2014-2020) fue que existieran proyectos “paraguas”, que coordinasen aquellos proyectos que están trabajando en una misma temática, ayudándolos a generar sinergias entre ellos, a comunicar mejor y sobre todo a transferir y capitalizar sus resultados. Es decir, que los resultados no se queden sólo en los territorios de los proyectos, sino que se transfieran hacia otros destinos y que puedan tener una cierta continuidad en el tiempo.

Esta es la idea de la comunidad MED, formada por 24 proyectos que están trabajando en temas de turismo sostenible en el Mediterráneo.  Al ser parte de la programación europea, la Comunidad sigue los mismos ritmos, es decir periodos de siete años. Nosotros empezamos en el 2016 y acabaremos en el 2022.

Laura Gasparini: ¿Cuáles son las temáticas que cubren los distintos proyectos que conforman la comunidad?

Josep Rodríguez: Yo siempre hago una distinción en 3 grandes grupos de proyectos que forman parte de la Comunidad.

Uno de estos grupos de proyectos busca generar alternativas al turismo de sol y playa, característico del Mediterráneo y que genera una fuerte estacionalidad. Hay varios proyectos que intentan diversificar la oferta turística, por ejemplo, a través del ciclo turismo en la ruta EuroVelo 8, que va desde Cádiz hasta Atenas, o desarrollando el ecoturismo en áreas naturales protegidas. Otros abordan el turismo de pesca, una modalidad de turismo poco desarrollada, y otros buscan valorizar el patrimonio subacuático o el patrimonio culinario de los destinos. Es decir, tratan de identificar cuáles son los recursos endógenos del Mediterráneo y a partir de esos recursos generar una nueva oferta turística. Estos proyectos intentan favorecer no sólo la diversificación de la oferta, sino también la desconcentración de los flujos turísticos, intentando redirigirlos de la costa o los clásicos destinos urbanos hacia el interior de las respectivas regiones.

Un segundo grupo de proyectos está desarrollando metodologías para gestionar los impactos del turismo, por ejemplo, un proyecto trabaja en la gestión de residuos en islas o bien, en cómo mejorar la gestión hídrica en destinos turísticos. Finalmente, tenemos un tercer grupo que trabajan en herramientas de gobernanza y de medición de la sostenibilidad, no sólo de recopilación de datos sino cómo utilizar esos datos para la gestión y la toma de decisiones.

Laura Gasparini: ¿Cuál es la relevancia actual de los proyectos en la era del Covid-19? ¿Las soluciones propuestas siguen siendo válidas?

Josep Rodríguez: Nosotros lo vemos desde una doble perspectiva. Por su supuesto, somos conscientes del drama económico y social que están viviendo los destinos, y en ese sentido observamos las medidas de rescate del sector que se están tomando. Sin embargo, desde el punto de vista de la comunidad MED lo vemos como una oportunidad, porque analizando las tendencias de este verano, vemos como los turistas han preferido destinos poco masificados, zonas rurales y áreas naturales, buscando la distancia física. Hemos visto también como ha aumentado el uso de Big data para monitorear el sentimiento de las personas en cuanto a la recuperación y su nivel de confianza.

Con lo cual vemos que, aunque la mayoría de las herramientas de la Comunidad han sido diseñadas en un contexto pre Covid-19, son aplicables a esta nueva realidad. Nuestro interés es que estas herramientas sean transferidas a las políticas públicas y puedan ser aplicadas a la gestión diaria de los destinos.

Para saber más sobre las actividades de la Comunidad MED de Turismo Sostenible puedes visitar su sitio web, Linked In y Twitter. El Lunes 14 de Diciembre a las 10.00 (hora España) se realizará un seminario online (en inglés) con el tema “Tourism in NextGenerationEU and Interreg Programme 2021-27”.  

Mira la entrevista completa y todas las demás del Travindy Fest en nuestro perfil de Instagram

 1,317 visitas

Read More

¿Qué papel ocupa el Patrimonio en nuestros viajes?

La importancia de la interpretación del Patrimonio cuando viajamos

Zoraida Álvarez - Interpretación del patrimonio
Zoraida Álvarez

La conservación del patrimonio a través de la divulgación es un tema que muchos expertos promueven en destinos de todo el mundo.  Con el turismo masivo que vivimos actualmente se hace aún más complejo de analizar y complicado de gestionar. Nuestra compañera Jennifer Peral ha tenido la oportunidad de charlar con Zoraida Álvarez, Historiadora de Arte, guía de turismo de la Junta de Andalucía y creadora de Artèpolis, un proyecto que ofrece  paseos para mentes curiosas por el patrimonio histórico-artístico de Sevilla, por sus tradiciones, gastronomía e idiosincrasia.

Jennifer: ¿Cómo surge Artèpolis?

Zoraida: Artèpolis es un proyecto muy personal y al que he tratado de imprimirle mi personalidad en todo, en el título, en el logotipo, en la web, en las imágenes, en el contenido de mis visitas guiadas, etc. Llevo con esta idea desde el 2016, cuando recibí la habilitación de guía de turismo por la Junta de Andalucía. Aunque desde entonces, por motivos laborales, no había tenido tiempo de crearlo y solo tenía el nombre y el dominio de la web comprado, esperando a desarrollarlo en algún momento.

Básicamente, una asociación de guías oficiales AGOT (o Guidetur), me acogió con los brazos abiertos y me dio trabajo como una socia más. Gracias a esta empresa y asociación, he trabajado con grupos en francés y en italiano, que viajan con un paquete cerrado en origen a través de un touroperador o agencia de viajes. Dada mi formación en Historia del Arte y especialización en educación en museos, AGOT me pasaba también a los clientes más exigentes a nivel cultural.

Yo me siento historiadora del arte 24/7. Leo mucho y me encanta generar contenidos a partir de los conocimientos que voy absorbiendo, siempre con el matiz educacional, porque tengo clarísimo que la interpretación del patrimonio debe tener ese fin y no únicamente el entretenimiento, que también. Durante el confinamiento me he dedicado al 100% a materializar todo lo que tenía en mi cabeza para Artèpolis. Deseo crear rutas de historia e historia del arte utilizando herramientas de interpretación del patrimonio, tratando que sean lo más accesibles e inclusivas posibles, con perspectiva de género, que sirvan para generar juicio crítico, que beneficie a otras empresas locales y que sea más personal y cercano.

Es difícil. Investigo, creo los itinerarios y los contenidos con mucho rigor y sentido crítico, los difundo, respondo a todos los comentarios y mensajes que me envían por las RRSS, gestiono las reservas, hago las visitas guiadas, me ocupo de las reseñas, etc. He tenido la suerte de contar con profesionales con los que me compenetro muy bien, Rafa en el diseño y la web, Miguel Ángel en muchos aspectos técnicos y David en la fotografía y las RRSS.

La importancia de la interpretación del Patrimonio cuando viajamos
Autor: Zoraida Álvarez

Jennifer: Eres historiadora de arte y guía oficial de la Junta de Andalucía. Uno de los objetivos de tus visitas de autora es enseñar a amar el Patrimonio Cultural de Sevilla. En general, ¿consideras que los visitantes están concienciados con la conservación patrimonial? 

Zoraida: No. De entrada, los visitantes no viajan con esa concienciación. La inmensa mayoría de la gente hoy viaja por varias razones: moda, desconexión, imagen… La manera que tenemos hoy de consumir el viaje no es sostenible con la conservación del patrimonio y se refleja en la duración de la estancia, en el tipo de alojamiento que escoge, en lo que va a comer, en lo que va a comprar, en el tipo de paquete que compra para las visitas, etc. El ejemplo más paradigmático: ¿los cruceristas de Venecia se preocupan por la conservación de la ciudad? 

Jennifer: ¿Cuáles crees que son los principales beneficios de descubrir un destino de la mano de un guía?

Zoraida: Sin duda es la mejor inversión para aprovechar tanto el dinero como el tiempo gastado en un viaje, sea al extranjero o a la provincia vecina. Un buen guía no sólo habla de historia, sino que te acoge como un anfitrión, te acompaña, te lleva por los sitios más bonitos, por atajos si es necesario, a locales artesanos, a los bares más singulares, te desvela la idiosincrasia de sus habitantes, responde a tus preguntas y te orienta y aconseja sobre lo que necesites.

El trabajo de un guía entra también en la conservación preventiva. Los visitantes quieren toquetear absolutamente todo, apoyarse en las obras para hacerse fotos… Personalmente, cuando acompaño a los visitantes por los Reales Alcázares de Sevilla, lo primero que explico es la antigüedad, el valor y la delicadeza de los alicatados y yeserías para que no los toquen por muy tentados que se sientan. No basta con poner carteles de “no tocar” o guardias en las salas que lo recuerdan constantemente sin argumentar los por qué. Durante una visita guiada, en cambio, el visitante va entendiendo la importancia de la conservación de lo que está observando, por sus valores intrínsecos, y acaba respetándose a través de su comprensión, no por imposición.

Colas de turistas en el barrio de Santa Cruz
Colas de turistas en el barrio de Santa Cruz – Autor: Belén Vargas

Jennifer: La interpretación del patrimonio es uno de los pilares del turismo sostenible puesto que busca la protección de los elementos y rasgos patrimoniales con los que se trabaja ¿Has detectado un cambio de actitud en el visitante? Desde tu experiencia ¿Dirías que los millennials, una de las generaciones más viajeras, lo conciben como un valor añadido?

Zoraida: Tristemente, la mayoría de los visitantes que contratan visitas guiadas lo hacen para saltarse las colas; las explicaciones del guía son un extra que sabrán aprovechar y agradecer una vez empieza la visita, pero no ha sido ese su objetivo principal.

Seguimos viendo que la mayoría de los visitantes que contratan los servicios de un intérprete del patrimonio superan de media los 45 años. Mientras que los millennials aprovechan más la información que les aporta Internet: blogs, páginas de reseñas y opiniones, RRSS, Wikipedia, las páginas de los monumentos y de turismo, audioguías, etc. Los millennials viajan más, cierto, pero también viajan más rápido y buscan experiencias exprés: transporte rápido, visitas rápidas, comidas rápidas, compras rápidas, espectáculos rápidos… y viven el patrimonio como si fuese un decorado. Pero no solamente estas generaciones, sino toda la sociedad vive ya a través de Internet, por eso es imprescindible el trabajo que hagan ahí los monumentos y las instituciones culturales y de turismo.

Muchas gracias por tu tiempo Zoraida. Invitamos a nuestros lectores a seguir tus pasos por tus redes sociales Instagram, Facebook, Twitter y Telegram.

 1,317 visitas

Read More

Newsletter

Recibe nuestro boletín con las últimas noticias en turismo y sostenibilidad.