Casa Jam Barcelona un proyecto social que integra la comunidad

Jam Hostel abrió sus puertas en Barcelona en 2014, con el propósito de ser un alojamiento integrado en el barrio y contribuir a la promoción de un turismo social y ambientalmente responsable en la ciudad. Lucia y Damià, fundadores de Jam Hostel (ahora Casa Jam Barcelona) creyeron que el alojamiento tenía que ser un proyecto que involucrase a los vecinos y a la comunidad desde el momento de su apertura. 

– Cuando abristeis en 2014, en diversos barrios de la ciudad de Barcelona se percibía cierto malestar por parte de los vecinos y las comunidades hacía los alojamientos turísticos. ¿Qué acciones llevasteis a cabo, previas a la apertura, que os ayudaron a crear buenas relaciones con los vecinos? 

Creamos el proyecto ya con el propósito de trabajar por un turismo diferente al que estaba viviendo la ciudad de Barcelona en los últimos años. La idea fue generar un proyecto transformador que se opusiera al turismo de masas que tanto estaba y está perjudicando la ciudad. 

Antes de abrir en 2014 lo primero que hicimos fue conocer a los vecinos/as del mismo edificio y de los alrededores. Sobre todo, con los del mismo edificio intentamos coordinarnos para ver las horas en que les podíamos molestar menos a la hora de realizar las obras por el tema de ruidos y vibraciones.

Casa Jam Barcelona un proyecto social que integra la comunidad

Desde el primer momento integrarnos a los vecinos/as más inmediatos con esta acción. Les explicamos el proyecto, nuestras intenciones, antes de abrir y antes de empezar las obras. 

A los negocios de la manzana les explicamos que íbamos a estar allí y ver cómo podíamos colaborar con ellos y ayudarnos mutuamente, creando una red. 

– ¿Cuáles eran vuestros objetivos cuando creasteis Jam Hostel? y ¿cuáles han sido las aportaciones que ha hecho Jam Hostel, de las que estáis más orgullosos en favor de un turismo responsable y sostenible?


Teníamos como propósito crear un alojamiento con un proyecto social detrás (en base a los principios de la economía social y solidaria), con el objetivo de contribuir a la promoción de un turismo social y ambientalmente responsable en Barcelona, que se alejara del modelo de masas.
Desde un inicio, uno de los retos más importantes tenía que ver con la integración en la comunidad, es decir, crear un alojamiento que también sea parte del barrio.


Esto se ha conseguido y se va consiguiendo mediante diversas actuaciones como pueden ser: ofrecer actividades dentro del hostal en las que participan huéspedes y también vecinos y vecinas creando así una interacción entre visitantes y locales. Abrir algunos espacios del hostal y ofrecerlos a entidades y personas del barrio para que realicen sus actividades, ofrecer descuentos para alojarse con nosotros a vecinos/as y familiares. Establecer colaboraciones de diferentes tipos con entidades, comercios y proyectos del barrio, participar en las fiestas y actividades del barrio, promocionar establecimientos del barrio (de pequeño formato como el nuestro) a nuestros huéspedes, etc. 

Otros aspectos importantes del proyecto tienen que ver con el aumento en el porcentaje de proveedores (tanto de servicios como de productos) locales, sociales, ecológicos, de comercio justo (más del 60% de momento). Las actividades que promocionamos para nuestros huéspedes siempre son de pequeño formato, impulsadas por pequeñas empresas o autónomos locales y que promueven valores del territorio (renunciando desde el principio a ofertas de actividades que contribuyan a la masificación o que no sigan nuestros principios). Otro aspecto importante es el propósito de alojar cada vez más entidades, organizaciones, personas participantes de proyectos, congresos etc, en definitiva, personas que vengan a aportar conocimiento y experiencia a la ciudad y no tanto a “consumirla”.  

– Tras cinco años de apertura, en marzo de 2020, Jam Hostel, al igual que el resto de establecimientos turísticos, se ve en la obligación de parar su actividad debido al Covid-19. Sin embargo, el espacio del Jam Hostel ha sido aprovechado durante estos dos años.

Con la llegada de la pandemia, en marzo del 2020, las puertas del albergue tuvieron que cerrar. Después de algunas semanas en shock y con la intuición de que lo que estaba pasando iba para largo, tuvimos claro que no queríamos dejar vacío un espacio de 400m2. Conociendo la existencia de colectivos vulnerables creímos que podrían tener necesidad de usarlo. Lo que pretendíamos era encontrar una actividad que nos permitiera mantener vivo nuestro proyecto, no sólo económicamente sino sobre todo conservando esa perspectiva social con la que nacimos. Esto es algo que no hemos querido perder nunca incluso en este período incierto y difícil. 

En este sentido, pusimos en marcha una investigación exhaustiva y nos pusimos en contacto con numerosas entidades e instituciones públicas. Después de un proceso de casi dos meses, finalmente pudimos conocer y llegar a un acuerdo con la Fundació BarcelonActua para desarrollar su proyecto de acogida, formación e integración social de jóvenes refugiados.

BarcelonActua además de tratarse de una organización que trabaja con colectivos en situación de vulnerabilidad, es una entidad ubicada en el mismo barrio de Gràcia lo que nos permitía seguir con el espíritu de comunidad y red. Se pone en marcha, así, una prueba piloto en la que se ofrece a jóvenes refugiados, no solo un proyecto de acompañamiento, formación e inclusión social, sino también unas condiciones de vivienda dignas, aunque sea de forma temporal. 

Así pues, desde julio de 2020 y durante casi dos años, Casa Jam fue el hogar de más de 30 jóvenes migrantes de distintos orígenes.  

– Jam Hostel tiene prevista su reapertura como Casa Jam Barcelona en mayo. ¿Cuál es el futuro del proyecto y hacía dónde queréis que evolucione?

La base del proyecto de turismo responsable no cambia en absoluto, incluso se intensifica. Lo que cambia con el nombre de Casa Jam Barcelona tiene que ver sobre todo con el tipo de huéspedes que pretendemos atraer. Desde el 2014 nuestro alojamiento siempre ha sido muy intergeneracional por lo que se refiere a los huéspedes y eso nos ha gustado ya que creemos que esto es bueno para crear una buena convivencia social dentro y fuera del alojamiento. 

Sin embargo, nosotras como fundadoras hemos evolucionado en todo estos años y esta evolución también se verá reflejada en Casa Jam. Estamos haciendo unas reformas para poder ofrecer habitaciones de diferentes tamaños con baño privado. 

Por supuesto todo tipo de personas viajeras “responsables” siguen siendo bienvenidas en Casa Jam Barcelona, pero en esta nueva etapa queremos potenciar el alojamiento de familias de todo tipo, ofreciéndoles espacios y servicios exclusivos para ellas.

También potenciar el alojamiento de profesionales o entidades sociales, ambientales, culturales, etc. que vengan a trabajar a la ciudad, a participar de diferentes proyectos o actividades, etc. Estos dos colectivos, tanto familias como profesionales, ya venían anteriormente, pero queremos potenciarlo aún más en la etapa pospandemia.

¡Muchas gracias a Lucia y Damià por esta entrevista! Encontraréis más información sobre Casa Jam en su web, Instagram, Facebook o Linkedin

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