Storytelling de la Llanada Alavesa: la historia de Marcelino Santiago

Marcelino Santiago en su Eco-granja Orikitxa

“Vengo de familia de agricultores y aún trabajando en el campo toda mi vida, siempre he pensado que la agricultura ecológica era imposible. Hasta ahora.  

Junto con mi socio, comencé a construir esta granja ecológica en el 2014. Sin embargo, poco después de empezar, mi socio se fue y me quedé solo. Hay que tener en cuenta que empecé esta aventura con 60 años y perder a mi socio fue devastador; lo que en varias ocasiones me hizo plantearme la idea de dejarlo todo. Cuando te das cuenta de que las cosas no pueden ser peor, lo siguen siendo, y sin levantar cabeza, me fui encontrando con otras dificultades: un incendio que se llevó uno de mis pollineros y varias divergencias con la propia administración y las normas subsidiarias.

Lo más duro de esta andadura ha sido, sin duda, la relación con la administración. Según ellos, estoy llevando a cabo un proyecto a contracorriente y no hay ayudas posibles para permitirme avanzar. Esto te puede desanimar mucho pero te enseña que la gente a tu alrededor es más solidaria de lo que esperas, personas como Juan y Vicente han apostado por lo que hago y me han proporcionado oportunidades que nunca hubiera pensado, como a través del turismo por ejemplo.

Tres años después estoy orgulloso de tener 200 pollos en rotación y una pequeña cosecha de lechugas, cebollas, habichuelas del País Vasco y otras verduras que son cosechadas a través de técnicas tradicionales aprendidas de mis abuelos. Todo es orgánico y ecológico, pero lo mejor de todo es que he podido comprobar que la agricultura ecológica es posible, y sin duda es un sector con un futuro por delante muy interesante y prometedor.”

Gracias a Susana Conde (CEO de Agrotravel), a Vicente Briñas (técnico de turismo de la Cuadrilla de la Llanada Alavesa) y a Juan Gil Ruiz, (chef del Mesón Erausquyn), Marcelino ahora también recibe a visitantes a los que enseña su ecogranja, las técnicas tradicionales de agricultura y avicultura ecológica y hasta te deja escoger tu propia lechuga para degustar después en una comida slow food en el Mesón Erausqyn. 

La historia de Marcelino es un referente del potencial de las sinergías entre el turismo y otros sectores, como son la agricultura y la avicultura ecológica, sostenible y local. Es muy importante crear redes entre todos los agentes de cambio locales, para así normalizar el turismo sostenible; que al fin y al cabo no es más que el mismo turismo pero gestionado y realizado de una forma más ética y humana.

Este artículo forma parte del Famtrip de turismo responsable al que fuimos invitados en la Llanada Alavesa por Agrotravel y la Cuadrilla de la Llanada Alavesa. Puedes conocer más sobre todas las actividades realizadas en este enlace.

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Ángela Rodríguez

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